La inflación ya es un problema

10 04 2022

Después de tres años consecutivos de caída de la economía nicaragüense, ahora preocupa más la tasa de inflación anualizada o interanual porque se está acelerando desde julio de 2021. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), la tasa de inflación anualizada se elevó de 4.12% en julio de 2021 a 8.74% en marzo de 2022. En diciembre del año pasado era igual a 7.21%.

Con una recesión económica que surgió en el tercer trimestre de 2018 y que desapareció en el cuarto trimestre de 2020, es decir, diez trimestres de recesión económica, no se puede afirmar que el ambiente inflacionario en el mercado local se creó por la expansión de una excesiva demanda en 2021.

También preocupa el hecho de que la tasa de inflación subyacente, o sea, la tasa de inflación que excluye los precios muy volátiles de los combustibles y de los alimentos, haya saltado, en términos interanuales, desde 4.70% en julio de 2021 hasta 6.51% en marzo de 2022, porque su comportamiento normal se observa en el rango de [4.0%, 4.5% ] y no se prevé si podrá disminuir por sí sola.

¿Existe una expansión excesiva de la demanda de bienes y servicios en el mercado local? Creo que no.

Primero, sobre la base de datos oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN), en 2017, el año de máximos históricos de producción del país, se observó un exceso de la demanda interna sobre la producción de bienes y servicios de 13.7% equivalente a US$1,890 millones, el cual, al ser impactado por tres crisis, se redujo hasta 5.0% en 2020 con un monto de US$633 millones, y dada la reactivación económica de 2021 subió hasta 12.6% y alcanzó el nivel de US$1,759 millones, aún menor que el registrado en 2017. Podemos afirmar que no existe una expansión excesiva de la demanda interna en el mercado local, es decir, no se refleja ningún aumento notable del gasto de consumo y del gasto de inversión que ayude a explicar la aceleración de la tasa de inflación.

Segundo, la inflación de los salarios desde 2018 hasta el presente es casi nula. Según datos del Ministerio del Trabajo (MITRAB), la tasa de aumento acumulado del salario nominal del empleo formal desaceleró de 1.9% en 2018 a 0.6% en 2019 y hasta 0.3% en 2020, y se elevó apenas a 0.4% en 2021. La política salarial no ha sido expansionista ni ha conducido a la inflación, pero ha reducido el poder adquisitivo de las personas asalariadas en 15.1% durante el período comprendido entre diciembre 2017 y diciembre 2021. Interesan en el mediano y largo plazo, por supuesto, el comportamiento del poder adquisitivo de los asalariados, o sea, el salario que excluye la inflación, y el nivel del empleo que, según el INIDE, en el cuarto trimestre de 2021 mostró una tasa neta de ocupación de 96.3%, pero la inactividad laboral afectaba al 32.9% de la población en edad de trabajar.

Tercero, la política monetaria ha sido contractiva en los últimos tres años, debido a que el crédito interno neto del BCN ha sido negativo por (i) el incremento de los depósitos del sector público no financiero en el BCN, (ii) los reportos monetarios (o crédito del BCN a entidades bancarias) netos de depósitos monetarios del sistema financiero nacional, y (iii) el incremento de los depósitos de encaje en córdobas de la banca comercial depositados en el BCN. La política monetaria no concedió estímulos al sector real de la economía para aumentar la oferta de bienes y servicios durante el período recesivo de la economía nicaragüense, pero protegió la posición de la reservas internacionales y garantizó la estabilidad macroeconómica (del tipo de cambio y del índice de precios al consumidor) del país.

El BCN tampoco debe obviar el problema de que las tasas de interés reales, o sea, la tasa de interés nominal menos la tasa de inflación, ya son bastante negativas, comenzando con la Tasa de Referencia Monetaria (TRM) actual de 3.5% anual sin mantenimiento de valor que el BCN aplica a los préstamos de corto plazo que concede a las entidades bancarias.

Cuarto, la política fiscal ha sido, en términos generales, contractiva. Aunque el gasto público se distinguió por su crecimiento en 2020 y 2021 a través de la inversión pública con el apoyo de financiero internacional,  se congeló en 2018 y 2019 simultáneamente con una reforma tributaria que desaceleró el crecimiento económico y aceleró la tasa de inflación. Con base en datos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) y del BCN, el déficit fiscal ha oscilado, en porcentajes del producto interno bruto (PIB), entre 0.4% y 1.7% entre 2011 y 2021, excepto en 2018 en que alcanzó el nivel de 2.6% del PIB.

Entonces, la inflación no se origina en el lado de la demanda, sino en el lado de la oferta. No existe en el mercado local un nivel alto de medio circulante en córdobas que persigue la misma cantidad o una menor cantidad de productos. La gente está comprando menos porque no hay demasiado dinero.

Por consiguiente, en Nicaragua no existe una expansión excesiva de demanda interna y la inflación subyacente está acelerándose. La política monetaria, que está diseñada para desacelerar la inflación por el lado de la demanda, no puede hacer nada contra la inflación por el lado de la oferta, pero hay que tener cuidado de que la inflación subyacente, que excluye los precios de los combustibles y de los alimentos, también está acelerándose. 

La inflación por el lado de la oferta fue causada por los shocks de la pandemia mundial del Covid-19 en 2020, al provocar cuellos de botella en la cadenas de suministro de materias primas y bienes finales, y en 2022 están apareciendo de nuevo los problemas en las cadenas de suministro con la guerra de Rusia en Urania y el surgimiento de una nueva variante del Covid-19 en China. Los impactos de estos dos problemas con origen no económico serán un inflación más alta y acelerada en 2022, que estará impulsada por los precios del petróleo, de los agroquímicos, de los alimentos, de los metales, entre otros, y de la persistencia de los cuellos de botella en las cadenas de suministro.

En esta situación, el dilema macroeconómico es aceptar la desaceleración del crecimiento económico y el aumento del desempleo o convivir con una tasa de inflación alta. Creo que los servidores públicos al mando de la economía del país mantendrán la estrategia de reducir la inflación a costa de la inactividad laboral, contendrán la inflación con el costo de aumentar el desempleo y el subempleo, y tratarán de evitar que se arraiguen las expectativas inflacionarias de largo plazo entre los agentes económicos, es decir, impedir lo que consumidores y empresarios, en función de sus recientes observaciones en el comportamiento de los precios, prevén sobre la presión inflacionaria en el futuro y que dé lugar a la formación de una espiral precio-salario-precio.

Soy de la opinión de que los grandes problemas nacionales se resuelven en Convivencia, en unidad nacional, a través del Diálogo, este último conocido también en Nicaragua con el nombre de Concertación, que facilitó la solución de esos problemas entre autoridades gubernamentales, empresarios y trabajadores. Así lo enseña nuestra historia económica y social, por ejemplo, en los momentos en que se emprendieron los esfuerzos de la nación para reducir de la tasa de analfabetismo en 1980, para erradicar la hiperinflación en 1991 y para lograr la condonación de una gran parte de la deuda pública externa del país en 2004. 

Hoy existe la tarea de proteger a los nicaragüenses, porque la inflación alta y acelerada, así como el desempleo, daña y provoca malestar social, principalmente entre los estratos de la población de bajos ingresos. 2022 sería el quinto año consecutivo en que se registraría una pérdida del poder adquisitivo del salario promedio del sector formal de la economía, y a finales de 2021 en el mismo sector formal no se habían restablecido 159,574 de los 199,731 puestos de trabajo destruidos durante el trienio en el trienio 2018-2020, de acuerdo con datos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).


Acciones

Información

Un comentario

10 04 2022
JUAN RUIZ

VEO UN ANÁLISIS RESPONSABLE DE SU PARTE, SOBRE LA ECONOMÍA LOCAL, CON LA PREOCUPACIÓN EXPRESADA SOBRE LA INFLACIÓN Y LAS CAUSAS QUE LA PROVOCAN, COMPARTO SU PUNTO DE VISTA Y PREOCUPACIÓN, SOBRE TODO EN EL IMPACTO SOBRE LOS SECTORES PRODUCTIVOS POR EL DISPARO DE LOS PRECIOS DEL PETROLEO QUE AFECTAN LOS COSTOS DE PRODUCCIÓN DE LOS PRODUCTOS DEL CAMPO (DONDE HAY BUENOS ESFUERZOS), LA INDUSTRIA, EL COMERCIO, ETC…CREO EN LA CONCERTACIÓN DE ESFUERZOS DE LOS NICARAGUENSES SIN DISTINGOS Y EL DIÁLOGO DE BUENA FE ES EL CAMINO…HAY QUE VENCER LAS FORMAS ATRAZADAS DE HACER POLÍTICA PARA LLEGAR Y OSTENTAR EL PODER…TENGO DE REFERENCIA EL PROGRAMA DEL FSLN (DÉCADA DE LOS SESENTA)»RETO A CUALQUIER VOCINGLERO QUE PRESENTE UNA PROPUESTA MEJOR QUE ESTA» CARLOS FONSECA. SALUDOS NÉSTOR…

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s