Nicaragua remontó su crecimiento económico en 2015

23 12 2015

Nicaragua ha entrado al estadio de crecimiento económico anual de 5% a 6% en 2015, aunque es insuficiente para reducir el subempleo y la pobreza de los nicaragüenses. Se observó un gran desempeño productivo de las actividades de la construcción, el comercio, hoteles y restaurantes, la energía eléctrica y el agua potable, la industria manufacturera y el sistema financiero, que impulsó una tasa de crecimiento de 5.1% para alcanzar un Producto Interno Bruto de 12 mil 460 millones de dólares y un ingreso promedio anual por habitante de 2 mil 16 dólares en este año. Cabe mencionar que ese crecimiento fue neutralizado parcialmente por el fenómeno de El Niño que afectó las actividades agropecuarias y pesqueras, y por la caída del precio internacional del oro y el conflicto laboral en la Mina El Limón que disminuyó la extracción del metal precioso.

Por el lado del gasto, los motores del crecimiento económico del país en 2015 fueron, en orden de importancia, la inversión en construcción y maquinaria y equipo, y el consumo de las familias, este último secundado por un flujo anual de remesas familiares que superó el monto de 1.2 millardos de dólares. El volumen de las exportaciones de bienes y servicios no factoriales, en el peor de los casos, permaneció estancado con respecto al volumen exportado en 2014.

Parafraseando a los contadores, la prueba del ácido validó el pronóstico del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Real de 5.1% de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES). En el período enero-octubre de 2015 con respecto al mismo período de 2014, el consumo de MWh de energía eléctrica se elevó 7.1%; el volumen de la producción de cemento se incrementó 14.8%; y la recaudación de impuestos en términos reales, es decir, eliminando la inflación, se elevó 9.1%, lo cual puede ser explicado por la tasa de crecimiento económico, el establecimiento de nuevas empresas, los avances en la administración tributaria, la reducción de la evasión en el pago de impuestos y, por supuesto, la falta de reintegro de impuestos a los contribuyentes.

La inflación no fue un problema porque su tasa acumulada anual fue del orden de 2.5%, lo cual, aunado con el desplome de 65% del precio del barril de crudo WTI entre junio de 2014 y diciembre de 2015, facilitó un aumento del poder de compra de los consumidores y un mayor crecimiento del volumen de consumo de bienes y servicios por parte de las familias. Sin embargo, el salario promedio nacional sólo pudo adquirir los 23 alimentos de la canasta de consumo básico. Es obvio que un mayor crecimiento económico no provoca una reducción automática de la pobreza, por lo cual se necesita que los servidores públicos formulen políticas que reduzcan la desigualdad de la distribución del ingreso, cuyo Coeficiente de Gini no fue dado a conocer por los representantes del Instituto Nacional de Desarrollo de la Información (INIDE) y del Banco Mundial (BM) cuando expusieron una apretada síntesis de la VI Encuesta de Medición de Nivel de Vida 2014 en octubre recién pasado.

Los precios de las importaciones cayeron más que los precios de las exportaciones, de tal forma que un beneficio económico que obtuvo Nicaragua por el leve crecimiento económico mundial y el desplome de los precios del petróleo y de los combustibles fue la reducción del déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos al reflejar el nivel de 4.9% del PIB, lo cual redujo las contrataciones de deuda pública externa cuyo saldo se aproximó a 40.1% del PIB. El pago de intereses y amortizaciones de la deuda pública externa no causó preocupaciones a los inversionistas extranjeros porque apenas representó el 4.8% del valor total de las exportaciones de bienes domésticos FOB y los servicios de manufactura de las zonas francas.

Desde los ámbitos monetario y fiscal se garantizó la estabilidad macroeconómica, un gran atractivo junto a la seguridad ciudadana para la afluencia de la inversión extranjera directa que ya se aproxima a un monto anual de 1 mil 500 millones de dólares. El saldo de las reservas internacionales brutas del Banco Central de Nicaragua (BCN) continuó siendo equivalente a 2.5 veces la base monetaria y se elevó a 5 meses de importaciones de bienes CIF, mientras que el esfuerzo fiscal se reflejó en un déficit fiscal equivalente a 1.5% PIB antes del registro de las donaciones externas destinadas al presupuesto nacional.

En un año electoral como es el de 2016, los riesgos económicos y financieros del país se han minimizado, aún con el muy probable endurecimiento de los términos financieros del crédito petrolero de Venezuela, pro el riesgo político está latente por las protestas de la población afectada por la construcción del Gran Canal y por el reclamo de una mayor transparencia en los comicios del 6 de noviembre de 2016.

Con un escenario económico positivo de Estados Unidos, el principal inversionista y socio comercial del país, en 2016 el esfuerzo inversionista no se debilitará y el crecimiento económico se fortalecerá por la confianza en el diálogo permanente entre las autoridades gubernamentales y los empresarios; el precio internacional del petróleo continuará cayendo y la tasa de inflación continuará siendo baja; las elecciones elevarán el déficit fiscal en al menos medio punto porcentual del PIB; y el BCN continuará garantizando la estabilidad macroeconómica.

En conclusión, la macroeconomía esta excelente, pero es frágil por el alto déficit comercial externo, los problemas estructurales del mercado laboral y la baja productividad, mientras que la microeconomía está bastante mal por la creciente informalidad del mercado y el alto nivel de subempleo, que explican en gran parte la inequidad de la distribución del ingreso.

La productividad de la economía es muy baja por los pocos años de escolaridad promedio de la población, la poca educación técnica media y superior, y la escasa transferencia de tecnología a los productores que no pueden comprarla, especialmente los propietarios de las microempresas.

La competitividad internacional se refuerza mejorando la productividad y la competitividad de los productores, o manteniendo salarios reales bajos para que las empresas puedan obtener beneficios y puedan competir, pero esta última vía representa una especialización en la pobreza y su viabilidad depende del mantenimiento de esa misma pobreza. Pero si esa última vía no es la deseada, el tema central de la agenda gubernamental en materia económica debería ser el apoyo al incremento de la competitividad empresarial.

Esos son los retos económicos que están vigentes desde hace muchos años, pero, como es usual, en un año electoral, con la presencia del ciclo económico-político, el partido gobernante nunca realiza reformas estructurales de la economía para no perder la atracción del votante.

Deseo una Feliz Navidad a los lectores de mi blog y que 2016 les depare más éxitos personales y profesionales.





Los personajes de Nicaragua de 2015 por Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) e Informe Pastrán

22 12 2015

Porque han contribuido al bienestar y el progreso de la nación.

Hombres y mujeres cuya agenda es el servicio a los demás.

Presentación1Mujer del Año: Dra. Vilma Núñez de Escorcia, Presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), fue seleccionada por la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) como una de las 10 defensoras del mundo que lucha contra la tortura y ha sido víctima de la misma, en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos. La OMCT tiene su sede en Ginebra, Suiza y está integrada por 311 organizaciones de todo el mundo.

Presentación1

Hombre del Año: Ing. Antonio Lacayo Oyanguren (q.e.p.d.), por su notable contribución en la transición de Nicaragua hacia la paz, la democracia y la economía de mercado.

Presentación1Político del Año: Daniel Ortega Saavedra, Presidente de Nicaragua, por el fortalecimiento de la alianza pública-privada nacional, el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica del país, la reducción de la pobreza de los nicaragüenses y la mayor seguridad ciudadana entre los países del istmo centroamericano.

Presentación1Funcionario Público del Año: El Ing. Fernando Martínez Espinoza, Ministro de Transporte e Infraestructura (MTI), por el auge de la inversión pública en 2015, que continuarán en el año de 2016.

Presentación1Líder Empresarial del Año: El Lic. José Adán Aguerri Chamorro, por su contribución en el fortalecimiento de la legislación económica del país a favor del desarrollo de la empresa privada y por el reconocimiento a su liderazgo al haber sido electo por noveno año consecutivo como presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP).

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Empresaria del Año: Ing. Ceciles Elvira Santamaría Sandoval, Presidente y CEO de la Empresa Eta Mobile, líder en automatización de procesos logísticos y rutas de distribución con exitosa alianza a nivel regional, que ha impulsado la actividad comercial de Nicaragua con las tecnologías de Código de Barra, Wireless y RFID (tecnología de radio frecuencia) para ofrecer soluciones para el control de Bodegas, Activos Fijos e Inventarios.

Presentación1Empresario del Año: Ing. Alfredo Vélez, Vicepresidente Corporativo de Cargill de Nicaragua, artífice del aumento de 8% del valor agregado de la actividad de procesamiento de carne de aves en 2015.

Presentación1Presidente de Cámara Empresarial del Año: Rosendo Mayorga Baranello, Presidente de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN) por la conducción del desempeño de los establecimientos de comercio, hoteles, restaurantes y  servicios comunales y personales, que son actividades económicas estratégicas del país.

Presentación1Actividad Económica del Año: La Construcción, por su crecimiento aproximado a 20% en este año, que aunado al efecto multiplicador como demandante de insumos de otras actividades económicas, es una actividad impulsora del crecimiento de 5.1% del Producto Interno Bruto (PIB) Real  Nicaragua pronosticado por COPADES para 2015.

Presentación1

Empresa del Año: Cargill de Nicaragua, dirigida por Xavier Vargas, es la empresa  más importante en la actividad avícola, motor de la economía con su marca líder Tip Top, invirtió US$50 millones en un moderno centro de almacenamiento refrigerado y de distribución en este año. En los próximos tres años, la empresa invertirá US$100 millones para ampliar la planta de proceso e incluye también una granja para reproducción de gallinas ponedoras y una planta para elaborar alimentos balanceados para camarón.





Las tasas de la Fed y del sistema financiero de Nicaragua

20 12 2015

Presentación1

La subida gradual de las tasas de interés de la Fed que se observará en el mediano plazo hará más escaso y más caro el dinero en el mercado financiero internacional. Los precios de las acciones de las empresas y de los bonos soberanos caerán. Con una menor liquidez en los mercados, los inversionistas financieros verán menos atractivos los activos más especulativos y con la mayor tasa de interés se volverá más cara la deuda en los países  que tengan deudas denominadas en dólares o que tengan al dólar como moneda de curso legal, como son El Salvador, Panamá o Ecuador.

Con un dólar más fuerte -por ejemplo, el euro ha perdido 12% frente al dólar en este año-, los importadores estadounidenses podrán comprar más bienes y servicios con los mismos montos de dólares, pero los exportadores estadounidenses venderán menos productos porque serán más caros y menos competitivos en el mercado externo. Los turistas estadounidenses tendrán un mayor poder adquisitivo cuando viajen fuera de Estados Unidos, los ahorristas obtendrán un mejor rendimiento en sus depósitos a plazos y los deudores verán que el costo de sus deudas se encarecerá. Por supuesto que los exportadores de países que tienen una moneda distinta del dólar podrán vender más porque sus productos se han vuelto más baratos.

La Fed decidió subir la tasa de interés en 25 puntos básicos desde el rango de [0%, 0.25%] establecido en diciembre de 2008 hasta el rango de [0.25%, 0.50] anunciado el 16 de diciembre recién pasado, basada en el hecho que la crisis de la gran recesión de 2008-2009, provocada por la quiebra de la banca de inversión de Wall Street, está superada, porque la tasa de desempleo es 5% aunque el crecimiento económico es lento y estable y la tasa de inflación interanual en noviembre es apenas 0.5%. A partir de ahora comenzarán a subir los salarios en Estados Unidos, lo cual acelerará la tasa de inflación en el mediano plazo para alcanzar el objetivo de 2%. El obstáculo que tiene el objetivo inflacionario estadounidense es el bajo precio del petróleo, que continuará cayendo en 2016 con la suspensión de las sanciones económicas a Irán. Sin embargo, si la tasa de inflación aumentara más de lo previsto, la Fed tendría que acelerar la subida de las tasas de interés.

Es obvio que las futuras alzas de las tasas de interés de la Fed no frenarán bruscamente el crecimiento económico de Estados Unidos. La presidenta de la Fed, Janet Yellen, dijo que “la recuperación económica claramente ha recorrido un largo camino” y no dejó dudas de que la nueva palabra más importante es “gradual”, y aunque no definió exactamente qué significa un alza gradual de la tasa, apuntó a “cerca del 1.5%” de la mediana de pronósticos de la Fed para la tasa de interés de corto plazo el próximo año.

El sistema financiero de Nicaragua, incluyendo al Banco Central de Nicaragua (BCN), no sentirán efectos de las alzas de la tasa de interés de la Fed, porque el mercado financiero no está desarrollado, la bancarización es muy baja y los grupos bancarios actúan con un poder monopólico.

En el mercado financiero local, las tasas de interés son fijas, excepto las de los préstamos destinados a la adquisición de viviendas y automóviles, que tienen tasas de interés variables. Las tasa de interés fijas tienen un “piso”, que puede ser la LIBOR, la prime rate que es la más popular en el mercado financiero estadounidense, o la que impongan los grupos financieros más algunos puntos porcentuales; ese tasa “piso” puede subir si la tasa de interés internacional se eleva sobre ese “piso”, pero nunca bajar de ese nivel si la tasa de interés internacional cae por debajo del mismo, como ocurrió con la gran recesión mundial. Por otro lado, los bancos comerciales radicados en el país no cuentan con un importante apalancamiento externo, o sea, sus saldos adeudados a instituciones financieras internacionales son bastante bajos –al 31 de octubre de 2015, las deudas del sistema financiero nacional con el Banco Centroamericano de Integración Económica  (BCIE) y con otras instituciones financieras del exterior ascendían a US$162 millones e igualan el 1.3% del Producto Interno Bruto (PIB) pronosticado por COPADES para 2105-. Por consiguiente, ahora que las tasas de la Fed comienzan a elevarse, las tasas de interés de los bancos y de las instituciones financieras del país no deberían subir, porque su tasa “piso” es superior a las tasas de interés del mercado financiero internacional.

En uno de mis últimos escritos económicos señalé que no existe dependencia entre la tasa de interés de corto plazo del BCN, o sea, la tasa de rendimiento de la Letras Estandarizadas subastadas con plazo de 1 año no incide en la formación de las tasas pasivas para depósitos con plazo de 1 año plazo ni en la formación de las tasas activas de corto plazo. Por lo tanto, la política de tasas de interés no la fija el mercado sino el poder monopólico financiero local, ni contribuye en la asignación racional de los recursos financieros para promover el ahorro financiero y garantizar un crecimiento económico importante y sostenible.

En cuanto al sector público, el pago de intereses de la deuda pública no está muy expuesto a un encarecimiento por la subida de la tasa de interés del mercado financiero internacional, porque esa deuda tiene un perfil bastante multilateral y concesional. A manera de ejemplo, las contrataciones de la deuda pública externa del país durante el período 2000-2014 reflejan un elemento de concesionalidad promedio de 52.3%, un plazo de 31.5 años, 11.9 años de gracia y una tasa de interés de 2.1%. Gran parte de la deuda privada externa corresponde al crédito petrolero de Venezuela, contratada con un plazo de 23 años más 2 años de gracia y con una tasa de interés de 2%. Nicaragua, tomando en cuenta la deuda petrolera, continúa siendo un país muy endeudado en términos de producción y aún no tiene capacidad de pago en el mercado financiero internacional.

Además, la nueva calificación de B2 a la deuda soberana de Nicaragua realizadas por Moody´s Investors, o sea, especulativo y con alto riesgo de crédito, mejor dicho, con calidad de crédito pobre, o la calificación recién otorgada por primera vez como B+ a esa misma deuda por parte de Fitch Ratings, o sea, sin grado de inversión o con un bono basura, son recibidas en un momento en que, además de que este tipo de deuda está perdiendo su atracción entre los inversionistas financieros, las crecientes tasas de interés en los mercados financieros internacionales la encarecerían un poco más.

En conclusión, la noticia de la pasada reducción o de la actual subida de la tasa de la Fed es neutral para Nicaragua, al no existir una dependencia entre las tasas de interés del banco central más poderoso del mundo y la tasa de interés del sistema financiero nacional. Falta mucho que hacer para que Nicaragua tenga una efectiva política monetaria, que desde hace más de dos décadas se ve obstaculizada por una excesiva dolarización extraoficial del mercado local, disponga de una activa política cambiaria que promueva el esfuerzo exportador y reduzca el grave déficit comercial externo del país, y establezca una política financiera basada en el mercado y la competitividad de las empresas financieras.





Carta 43 al Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua

15 12 2015

14 de diciembre de 2015

Ingeniero

Santos René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

 

Señora

Iris Marina Montenegro Blandón

Presidenta por la Ley

Asamblea Nacional de Nicaragua

 

Honorables Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Santos René Núñez Téllez, y Señora Presidenta por la Ley de la Asamblea Nacional, Iris Marina Montenegro Blandón:

Esta es la carta 43 que le remito al no obtener su respuesta a mi petición que les presenté desde el 8 de mayo de 2012, y que siempre mantendré, la cual consiste en que la Junta Directiva de la Asamblea Nacional de Nicaragua incluya en el Orden del Día las dos solicitudes de los jueces de lo Penal de Managua, Lic. María Ivette Pineda y Lic. Henry Morales Olivares, realizadas en agosto de 2008 y en junio de 2011 respectivamente, para que se inicie el proceso de desaforación del diputado querellado Eduardo Montealegre, al escudarse inapropiadamente en la inmunidad que le confiere su cargo público que no desempeña.

Como es del conocimiento de todos los representantes de la Asamblea Nacional de Nicaragua, en forma irresponsable el diputado Eduardo Montealegre me injurió y calumnió cuando me señaló como un defraudador del Estado de Nicaragua en forma escrita en el diario La Prensa el 31 de julio de 2008 y en una supuesta carta de disculpas que él hizo circular el 2 de febrero de 2011.

Nadie está por encima de la ley. La creciente y altísima impunidad del diputado Eduardo Montealegre para evadir la justicia y mantener su presunta delincuencia nunca me provocará una desesperanza en la garantía de mis derechos humanos ni en el sistema de justicia de nuestro país.

Siempre en espera de su respuesta, hago propicia esta ocasión para reiterarles las más distinguidas muestras de consideración y aprecio personales.

Atentamente,

Néstor Avendaño Castellón

Economista

 

cc:   María Eugenia Sequeira Balladares, Segunda Vicepresidenta.

Gladys de los Ángeles Báez, Tercer Vicepresidenta.

Alba Azucena Palacios Benavides, Primera Secretaria.

Loria Raquel Dixon Brautigam, Segunda Secretaria.

Carlos Wilfredo Navarro Moreira, Tercer Secretario.

Archivo.





El crédito petrolero y la estabilidad macroeconómica de Nicaragua en 2016

13 12 2015

Presentación1

La economía venezolana está en una crítica situación económica al finalizar el año de 2015, con una caída de 10% del Producto Interno Bruto (PIB) Real, una tasa de inflación anual de 160%, un severo desabastecimiento de bienes de consumo básico y una escasez de divisas que será mayor en 2016 por el continuo desplome de los precios internacionales del petróleo que persistirá en el transcurso del próximo año. Al cierre del viernes 11 de diciembre de este año, el precio del barril de crudo WTI, de referencia para Latinoamérica, se cotizó a US$36.26, y el precio del barril de crudo venezolano reflejó un promedio semanal de US$31.24.

Sin economía no hay nada. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) perdió las elecciones y entregó el poder en 1990 por efectos de la guerra y el caos económico, reflejado principalmente en la cuarta hiperinflación del mundo en el siglo XX, el desabastecimiento de productos de consumo básico y los grandes déficit fiscal y en cuenta corriente de la balanza de pagos. En Venezuela, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) perdió las elecciones legislativas por la crítica situación económica.

Con la mayoría calificada que tiene la oposición venezolana en el Poder Legislativo de Venezuela al ocupar 112 escaños, es de esperar que proceda a revisar la cooperación de PETROCARIBE que se registra en el presupuesto nacional de Venezuela, por lo cual es muy probable que den inicio a la revisión de los términos financieros de dicho crédito.

En el caso de Nicaragua, cuando el precio del barril de crudo WTI bajo de US$103.59 en junio de 2014 a US$50.80 en febrero de 2015, sólo se modificó el porcentaje de la factura sujeto a crédito, el cual disminuyó de 50% a 40%, y se mantuvieron sin variación el plazo de 23 años más 2 años de gracia y la tasa de interés muy concesional de 2% anual.

De acuerdo con datos oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN), desde el año de 2007 hasta junio de 2015 el monto total de la cooperación petrolera concedida por Venezuela a Nicaragua asciende a US$3,211.6 millones. Desde 2010 se publica el uso de dichos recursos que suman US$2,612.0 millones, de los cuales el 37.7%, o sea, US$969.7 millones, ha sido destinado a proyectos sociales y el 63.3%, es decir, US$1,652.3 millones, ha financiado proyectos productivos. Por otro lado, en ese mismo período la inversión extranjera directa de Venezuela en Nicaragua suma US$836.1 millones, correspondiendo US$369.6 millones a la Refinería “Supremo Sueño de Bolívar” y US$438.3, a las plantas termoeléctricas.

A Nicaragua no le regalan el petróleo, dada la advertencia de “No más petróleo regalado” expresada por el líder de la oposición de Venezuela, Henrique Capriles. Como esa deuda petrolera en Nicaragua no es pública y no se paga con nuestros impuestos, sino que es privada y es pagada por los consumidores de combustibles líquidos en el país, el BCN no publica el saldo adeudado a Venezuela y los pagos de amortizaciones e intereses que ALBANISA ha realizado desde el año de 2007.

Por consiguiente, los legisladores opositores de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) podrían levantar la discusión sobre la transparencia en la administración de este crédito, tomando en cuenta que una empresa estatal venezolana, PDVSA, es dueña principal de una empresa privada radicada en Nicaragua, ALBANISA, que administra dicho crédito desde hace casi ocho años.

En la actualidad, no hay manera para sustituir una deuda externa muy concesional con otra similar en términos financieros, peor aún en un momento en que el dinero en el mercado financiero internacional se vuelve más escaso y más caro como resultado de la decisión del banco central de Estados Unidos (Fed) de comenzar a elevar gradualmente su tasa de interés, que se ubica en el rango de 0% a 0.25% desde diciembre de 2008.

También se debe reconocer que el crédito petrolero venezolano ha facilitado en parte la estabilidad macroeconómica del país al proteger la posición de las reservas internacionales oficiales del país, de tal manera que al 30 de noviembre del año en curso las reservas internacionales brutas en las arcas del BCN equivalen a 2.43 veces la base monetaria y a 4.96 meses de importaciones de bienes CIF y, además, se observa una política fiscal sólida y prudente, con un déficit fiscal aproximado a 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2015.

Para enfrentar riesgos sobre este convenio petrolero derivados de alguna decisión política venezolana, una alternativa que considero inviable en un momento político para elegir al presidente y vicepresidente de la República y a los diputados de la Asamblea Nacional y del Parlamento centroamericano, es que Nicaragua vuelva a suscribir un acuerdo económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por ejemplo un préstamo stand-by, con el objetivo de buscar divisas líquidas de libre disponibilidad para apoyo de la balanza de pagos y, de parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y probablemente del Banco Mundial (BM), divisas líquidas de libre disponibilidad para apoyo presupuestario. Esto tiene el costo político del cumplimiento de condicionalidades de reforma estructural pendientes, entre las que se distinguen rápidamente la adopción de una política de tipo de cambio basada en un sistema de bandas cambiarias y el aumento de la productividad de los empleados en el sector público.

Otra alternativa es que el ministro de Hacienda y Crédito Público Finanzas (MHCP), Iván Acosta, y el presidente del BCN, Ovidio Reyes, viajen al exterior en búsqueda de inversionistas financieros para colocar bonos soberanos y obtener al menos US$250 millones. Se observan dos  inconvenientes con esta alternativa: primero, aunque Moody´s Investor mejoró en este año la clasificación de la deuda soberana de B3 a B2, los bonos del Tesoro de la República continúan siendo muy especulativos, por lo cual el riesgo de adquirirlos continúa siendo alto y los inversionistas financieros cobrarían una tasa de interés superior a la del mercado, lo cual no conviene al país; segundo, el momento económico mundial no es propicio para contratar deuda soberana, porque el dinero en el mercado financiero internacional se está volviendo más escaso y más caro por la subida de la tasa de interés de la Fed.

Una tercera alternativa, que siempre se ha aplicado en Nicaragua para enfrentar una débil posición de las reservas internacionales oficiales del país, es la compra de dólares que puede realizar, por ley, el BCN en la mesa de cambios. El sistema bancario comercial dispone de una excesiva liquidez en dólares estadounidenses, pero habría que tomar en cuenta la restricción de los depósitos de ALBANISA en moneda extranjera, principalmente en dos bancos comerciales nicaragüenses. El BCN ofrecería a los grupos financieros locales Letras Estandarizadas con el fin de evitar una expansión de córdobas circulando en el mercado por la compra de dólares y, además,  reducir mayores presiones inflacionarias, pero debería garantizar el establecimiento de plazos al menos de 1 año y de una tasa de interés apropiada –actualmente es 4.5% para las colocaciones competitivas de Letras Estandarizadas a 1 año plazo-.

No es catastrófico el efecto de la revisión de los préstamos de PETROCARIBE para Nicaragua, que realizará la nueva mayoría absoluta de la Asamblea Nacional de Venezuela. El caso hipotético de que Venezuela suspenda el crédito petrolero en 2016, el cual no es realista, significaría una leve afectación a la estabilidad macroeconómica del país y bastante fácil de superar, porque el crédito que dejaría de recibir ALBANISA en 2016 significaría 0.23 veces la base monetaria o 15 días de importaciones de bienes CIF, con el supuesto de que ALBANISA esté pagando el 60% de la factura de cada embarque de hidrocarburos en un plazo máximo de tres meses después de haber sido recibido el embarque (ese porcentaje podría ser mayor el próximo año por la caída actual del precio del crudo), tal como lo estipula el actual convenio petrolero.





Sólo una reforma estructural de la economía de Nicaragua en 2016

6 12 2015

Presentación1

En un año electoral, conseguir la aprobación del mayor número de votantes obliga al responsable de la política económica a disminuir la tasa de inflación y la tasa de desempleo, las cuales no deben ser muy altas. Más inflación implica menos desempleo y más desempleo implica menos inflación, pero a largo plazo los formuladores de la política económica tienen que decidir por una tasa de inflación casi nula o convivir con una tasa de inflación positiva.

Es obvio que en Nicaragua se ha decidido por minimizar tanto el nivel de precios como la tasa de inflación, pero a la población votante le desagrada el elevado desempleo, mejor dicho, el elevado nivel de subempleados y la alta tasa de subempleo que también influye en el malestar de la población.

Con base en datos oficiales, en Nicaragua la inflación no es problema porque la tasa de inflación interanual en noviembre, es decir, de noviembre de 2014 a noviembre de 2015, es apenas de 1.8% y, además, en 2016 la tendencia del precio del barril de petróleo WTI es declinante por su excesiva oferta y sus altos inventarios en las economías avanzadas, mientras que la tasa de desempleo abierto tampoco es un problema porque en 2014 era igual a 6.8% de la población económicamente activa y porque en 2015 observamos un crecimiento económico levemente superior al 5%, mayor que el registrado en 2014. Sin embargo, el subempleo es el principal problema del mercado laboral, porque afecta aproximadamente al 50% del total de personas ocupadas debido a la creciente informalidad del mercado que ha pasado de 64% en 2006 a 80% en 2012.

Las reformas estructurales de la economía desaparecen del escenario económico en un año electoral, con el propósito de evitar la incomodidad y la fuga de votantes para el partido político en el poder. Sería un grave error político que en un año preelectoral y, peor aún, en un año electoral que el responsable de la política económica proponga al Presidente de la República reformar la política monetaria para “recordobizar” o “desdolarizar” la economía, o la política cambiaria para promover el aumento del volumen de las exportaciones y reducir el grave déficit comercial externo del país, o establecer la coordinación de una apropiada política financiera para que la tasa de interés juegue efectivamente su papel en el mercado.

Sin embargo, a partir del 1 de enero de 2016, el Estado de Nicaragua, a través de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA) y la Dirección General de Ingresos (DGI), iniciará la regulación de los precios de transferencia entre residentes y no residentes, y zonas francas y residentes, sobre la base del modelo centroamericano aprobado el 21 de febrero de 2007 por los ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana. De acuerdo con la Ley de Concertación Tributaria (LCT) aplicada desde enero de 2013, las operaciones que se realicen entre partes relacionadas, así como las adquisiciones  o  transmisiones  gratuitas,  serán  valoradas  de  acuerdo  con  el principio de libre competencia.

El “precio de transferencia” es el precio que pactan dos empresas que están vinculadas o relacionadas, que pertenecen a un mismo grupo empresarial o a una misma persona, y ese precio no siempre se basa en la ley de oferta y demanda porque una empresa puede vender su producto más caro o más barato, de tal forma que aumenten sus costos o deducciones, o disminuyan sus ingresos gravables.

El método de los precios de transferencia usado por algunas empresas trata de medir la eficiencia de las divisiones de la empresa, y el valor que registra cada una de esas divisiones puede ser el del mercado, o el fijado por la gerencia general tomando en cuenta las otras divisiones de la empresa, o el de la participación de los costos en que incurre cada división empresarial en el costo total del producto.

Otro ejemplo en el mercado internacional es el de una empresa transnacional que tenga divisiones en otros países con menores tasas impositivas, con el fin de transferir la tributación del país con una mayor presión tributaria –donde se encuentra la casa matriz- hacia otro país que tiene una menor tasa tributaria –el domicilio fiscal donde se realiza la venta del producto o paraísos fiscales-, por lo cual la mayor parte de las utilidades estaría siendo gravada con una menor cantidad de impuestos. Los productos después son revendidos en mercados donde se gravan más las utilidades empresariales.

Para contrarrestar el riesgo de esa evasión de impuestos, la iniciativa de la LCT señala que el valor  de las operaciones entre partes relacionadas, entiéndase entre empresas o entre divisiones de empresas, se valorarán con el precio que habrían acordado partes independientes en operaciones de mercado en condiciones de libre competencia, y menciona cinco métodos de formación de precios: el método del precio comparable no controlado,  el método del costo adicionado, el método del precio de reventa, el método de la distribución de utilidades y el método de las utilidades netas comparables.

Los últimos dos métodos se aplicarían por complejidad de operaciones o por falta de información, y en su reglamento se incluirán fórmulas para ciertas actividades económicas basadas en indicadores que determinen valores mínimos de renta neta aceptados por DGI. La DGI también podrá establecer un procedimiento para solicitar un Acuerdo de Precios por Anticipado, que sería determinado en el reglamento.

Con esta reforma estructural, la única que se implementará en 2016, el Estado de Nicaragua pretende reducir la erosión a la base tributaria por medio de la manipulación de precios entre las empresas relacionadas en el exterior y el territorio nicaragüense. De acuerdo con el Presupuesto General de la República, en el próximo año la presión o la carga tributaria, o sea, la relación Impuestos del Gobierno Central/PIB, se eleva 6 décimas porcentuales del PIB hasta el nivel de 16.2%, o sea, de cada C$100 en concepto de producción de bienes y servicios en el país, el Estado se apodera de C$16.20 en concepto de impuestos, y dicha carga debe estar influenciada por la supervisión de los precios de transferencia.