Indicadores económicos y de desarrollo humano entre los países del istmo centroamericano en 2022

30 10 2022

Las fuentes de información de los indicadores económicos son los Despachos COPADES de la región centroamericana y Consejeros Económicos y Financieros (CEFSA) de Costa Rica.

La fuente de información de los indicadores de desarrollo humano es HUMAN DEVELOPMENT REPORT 2021/2022, Uncertain times, unsettled lives. Shaping our future in a transforming world. UNDP.

Indicadores económicos entre países de Centro América en 2022

Panamá tiene la mayor tasa de crecimiento económico, 5.0%. El Salvador muestra la menor tasa de crecimiento económico, 2.4%.  La economía de Nicaragua crece 3.0%.

Guatemala tiene el mayor Producto Interno Bruto (PIB) Nominal, US$94,616 millones que participa con el 31% del PIB del istmo. El PIB Nominal más pequeño es el de Nicaragua, con US$15,882 millones, y contribuye con el 5.2% en la formación del PIB de Centroamérica.

El Triángulo Norte de Centroamérica, Guatemala, El Salvador y Honduras, aglutina al 67% de la población el istmo centroamericano, con 33.3 millones de habitantes, mientras que Nicaragua, Costa Rica y Panamá concentran al 33% de la población centroamericana, con 16.3 millones de habitantes.

Guatemala es el país más poblado en Centroamérica, con 17.4 millones de habitantes, que participan con el 35% en total del istmo. Panamá es el país menos poblado, con 4.4 millones de habitantes que representan el 8.9% el del total de la población del istmo. Nicaragua tiene 6.6 millones de habitantes,  el 13.3% de la población centroamericana.

Panamá tiene el mayor PIB per cápita nominal promedio anual en dólares, US$15,993 que es 24% mayor que el PIB Nominal per cápita del Mundo de US$12,847 en 2022. Nicaragua tiene el menor PIB per cápita nominal, US$2,392 que es 81% menor que el PIB Nominal per cápita mundial.

Costa Rica presenta la mayor tasa de desempleo abierto: 13.4% de la población económicamente activa (PEA). Nicaragua muestra que la suma de la tasa de desempleo abierto y de la tasa de desempleo equivalente relacionada con el subempleo es igual a 27.4% de la PEA (Fuente: COPADES) y, de acuerdo con el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), la tasa de inactividad económica es igual a 33.4% de la población en edad de trabajar en el período enero-septiembre del año en curso.

Nicaragua muestra la tasa de aumento más alta del valor de las exportaciones de bienes FOB, incluyendo las de zona franca: 17.1%. Honduras tiene la tasa de crecimiento más baja del valor de las exportaciones de bienes FOB: 8.8%.

Costa Rica posee el mayor valor de bienes exportados, incluyendo las exportaciones domésticas y de zona franca, US$16,657 millones. Nicaragua tiene el menor nivel de exportaciones de bienes FOB, US$8,069 millones.

Panamá registra la tasa de crecimiento más alta de las importaciones de bienes CIF, 45.6%. El país que tiene la tasa de crecimiento más baja de las importaciones de bienes CIF es El Salvador, 14.7%. Nicaragua observó una tasa de crecimiento de 16.3% en el valor de las importaciones de bienes CIF.

Guatemala es el país que dispone del mayor valor importado de bienes CIF, US$31,853 millones. Nicaragua tiene el menor valor de importaciones de bienes CIF, US$7,682 millones.

El Salvador cuenta con el mayor déficit comercial de la balanza de pagos, que es igual a 31.9% del PIB y equivalente a US$10,031 millones. Costa Rica registra el menor déficit comercial con el exterior de 8.6% del PIB, equivalente a  US$5,622 millones. El déficit comercial de la balanza de pagos de Nicaragua es igual 13.0% del PIB, o sea, US$2,071 millones. 

Guatemala recibe el mayor flujo de remesas, que suma US$17,677 millones. El menor monto de remesas fluye hacia Costa Rica, con un total de US$569 millones. El monto anual de remesas de Nicaragua se aproximará a US$3,000 millones en este año.

Honduras y El Salvador reflejan el mayor déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos, 7.8% del PIB. Nicaragua muestra el menor déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos, 0.4% del PIB. Guatemala tiene un leve superávit en la cuenta corriente con el Resto del Mundo de 1.9% del PIB.

Panamá capta el mayor flujo neto de inversión extranjera directa (IED), US$3,233 millones. Nicaragua registra el menor monto de IED neta, US$200 millones.

El Salvador tiene la mayor carga tributaria, al representar el total de impuestos del gobierno central el 20.1% del PIB. Panamá tiene la menor presión tributaria, 7.1% del PIB. La carga tributaria de Nicaragua es 19.1% del PIB.

Honduras presenta el mayor déficit fiscal, 5.8% del PIB. Nicaragua muestra el menor déficit fiscal: 1.0% del PIB.

Panamá tiene el mayor saldo de deuda pública externa, 49.4% del PIB. Guatemala es el país centroamericano menos endeudado con acreedores externos del sector público, 12.4% del PIB. Nicaragua tiene un saldo de la deuda pública externa equivalente a 49.3% del PIB.

Honduras es el país con más activos líquidos (M3A = medio circulante + depósitos de ahorro y a plazos + depósitos en moneda extranjera), equivalentes al 78.1% del PIB. Nicaragua registra la menor liquidez en el mercado interno, con el 43.4% del PIB.

El sector privado de Honduras es el más endeudado con la banca comercial hondureña, con un monto igual a 71.5% del PIB. El sector privado menos endeudado en Centroamérica es el de Nicaragua, con el 27.8% del PIB.

Honduras es el país más inflacionario, con el 10.9% anual. La tasa de inflación anual más baja es la de Panamá, con 3.7%.  Nicaragua tiene una tasa de inflación de 9.2%.

La moneda de Costa Rica, el colón, sufrió la mayor devaluación, 10.5%. La moneda de Guatemala, el quetzal, no se devaluó ni se revaluó, es decir, la variación del tipo de cambio fue igual a 0%.  El tipo de cambio reptante de la moneda de Nicaragua, el córdoba, se devaluó 2%.

Indicadores sociales entre los países de Centro América en 2021-2022

Costa Rica ocupa el puesto 58 en el ranking del Índice de Desarrollo Humano (IDH 2021), el más alto entre los países centroamericanos, con el índice de 0.809. Honduras ocupa el puesto más bajo, el 137, con el índice de 0.621. Nicaragua ocupa el puesto 126, con el índice de 0.667.

Costa Rica registra la mayor esperanza de vida al nacer, con 77.1 años, mientras que Guatemala tiene la más baja, con 69.2 años. La de Nicaragua es de 73.8 años. (2021)

Panamá tiene el mayor nivel de escolaridad de la población, con 10.5 años de estudios. Guatemala tiene el nivel más bajo de escolaridad, con 5.7 años. Nicaragua tiene una escolaridad promedio de 7.1 años. (2021)

Costa Rica tiene la menor tasa de mortalidad materna, 27 muertes por 100,000 nacidos vivos. Nicaragua tiene la mayor tasa de mortalidad materna, con 98 por 100,000 nacidos vivos. (2017)

El 59% de la población de Guatemala vive con ingresos por debajo de la línea de pobreza (estimado en 2015-2020), y en Costa Rica sólo el 21.0% de la población (2015-2020). A Nicaragua le corresponde el 24.9% (2009-2014).

En el Triángulo Norte se observa el mayor número de emigrantes en 2020: El Salvador con 1.6 millones, Guatemala con 1.4 millones y Honduras con 1.0 millones. Nicaragua ocupó el cuarto lugar con 718 mil personas. (Fuente: https://www.migrationdataportal.org/regional-data-overview/migration-data-central-america)

Managua, Nicaragua

30 de octubre de 2022

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Seminario de Actualización Empresarial “Economía de Nicaragua: Evaluación 2022 y Perfil 2023”

24 10 2022

Estimado Sr. Empresario, 

Tenemos el agrado de invitarle a participar en el Seminario de Actualización Empresarial “Economía de Nicaragua: Evaluación 2022 y Perfil 2023”, una herramienta fundamental para facilitar la elaboración de la programación anual o de corto plazo de la actividad empresarial.

En este Seminario de Actualización Empresarial, presentaremos el desempeño económico del país en el transcurso del año sobre la base de los datos oficiales mensuales disponibles a la fecha, la evaluación económica de Nicaragua en 2022 y el perfil de la economía del país para 2023 elaborados por Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES).

El comportamiento esperado de las principales variables económicas se concentra en los siguientes sectores:

Oferta y Demanda Global:  La producción u oferta por actividad económica y la demanda de bienes y servicios finales -consumo, inversión y exportaciones netas-

Mercado Laboral: El empleo del sector formal, el desempleo y la tasa de inactividad económica

Sector Externo: El comercio exterior, las remesas familiares, la cooperación externa, la inversión extranjera directa, y el servicio de la deuda pública externa

Presupuesto Nacional: Los ingresos, los gastos, el déficit del presupuesto gubernamental y la política fiscal.

Mercado Monetario: La liquidez de la economía, el crédito de la banca privada al sector privado, la posición de las reservas internacionales administradas por la banca central y las razones macroeconómicas de la estabilidad cambiaria

Macroprecios: La tasa de inflación hoy generada y acelerada por shocks de oferta y de demanda, el costo de la canasta de consumo básico, el deterioro del poder adquisitivo del salario promedio nacional del sector formal de la economía y las tasas de interés del sistema financiero nacional.

A continuación, le presentamos la invitación al Seminario de Actualización Empresarial “Economía de Nicaragua: Evaluación 2022 y Perfil 2023”.

Agradecemos su atención y estamos prestos a responder cualquier observación que usted tenga al respecto.

Con saludos cordiales,

Néstor Avendaño

Economista

Presidente de COPADES





La producción y el exceso de la demanda interna de Nicaragua

23 10 2022

Con base en datos oficiales del Banco Central de Nicaragua, Ministerio del Trabajo, Instituto Nicaragüense de Seguridad Social  e Instituto Nacional de Información y Desarrollo

Después de que la tasa de crecimiento interanual del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) promedio anual de Nicaragua, publicada por el Banco Central de Nicaragua (BCN) se elevó hasta 10.34% en diciembre de 2021, que es idénticamente igual a la del Producto Interno Bruto (PIB) real del país en 2021 y que restableció el PIB real de 2017, un año de máximos históricos de producción en la economía nacional, en agosto de 2022 el IMAE promedio anual desaceleró su crecimiento interanual al registrar el nivel de 6.28%.

¿Por qué ha desacelerado el crecimiento interanual del IMAE promedio anual desde abril del año en curso? Porque al crecer al ritmo de 10.34% en diciembre 2021 reflejó un “efecto base” bastante alto al compararse con el IMAE promedio anual de diciembre de 2020 y éste observó un “efecto base”  bastante bajo, después de estar cayendo desde septiembre de 2018, debido a la crisis política de abril de 2018, la reforma tributaria procíclica de febrero de 2019 y la pandemia del Covid-19 en marzo de 2021. El “efecto base” surge cuando se compara la variación relativa de un año inusual con la del año siguiente.

Las actividades económicas que mostraron las mayores tasas de crecimiento interanual de sus niveles de producción en unidades físicas en agosto de 2022 son: Hoteles y restaurantes, 21.1%; Explotación de minas y canteras, 1.4%; Comercio, 10.4%; y Pesca y acuicultura, 10.0%.

En cambio, las actividades económicas que están creciendo menos en su producción son: Otros servicios comunales, personales y sociales, 0.6%; Propiedad de vivienda, 0.7%; Enseñanza, 0.9%; y Salud, 1.4%.

Por su parte, aumentaron su desempeño productivo Transporte y Comunicaciones, 8.2%; Energía y Agua; 7.8%; Industria Manufacturera, 7.2%; Agricultura, 5.4%;  Intermediación financiera y servicios conexos, 2.6%; Pecuario, 2.1%; y Administración pública y defensa, 1.9%; y Silvicultura y extracción de madera, 1.6%.

El crecimiento económico continuará desacelerándose en 2022, no sólo por el efecto base alto registrado en 2021, sino también por el carácter contractivo de la política monetaria del Banco Central de Nicaragua (BCN) para mantener la estabilidad macroeconómica (del tipo de cambio y del índice de precios al consumidor), mediante las operaciones de mercado abierto (colocación de Letras con plazo de 1 día), el encaje sobre los depósitos en córdobas en el sistema bancario comercial y el aumento de los depósitos del sector público no financiero en el BCN, pero ahora también busca reducir la persistente tasa de inflación acelerada por shocks de oferta, provenientes del exterior, y por shocks de demanda (excesos de la demanda interna sobre la oferta interna), que se ha remontado desde 8.74% en marzo hasta 11.52% en septiembre de este año.

Para reducir ese impacto inflacionario, el BCN elevó la Tasa de Referencia Monetaria (TRM) de 3.5% en marzo a 4.0% en abril, y en septiembre ya está ubicada en 6.0% tras cinco ajustes de 50 puntos básicos o de 0.5 puntos porcentuales cada uno, pero la tasa de inflación no se ha desacelerado.

El objetivo de reducir la alta inflación actual de Nicaragua está muy restringido por los siguientes factores:

  • la contracción continua de la política monetaria observada desde 2019 (con los aumentos de los depósitos del sector público no financiero y de las entidades bancarias en el BCN),
  • la existencia de un presupuesto nacional casi equilibrado (con un déficit fiscal muy cercano al 0% del PIB),
  • la excesiva dolarización extraoficial de la economía (los depósitos en moneda extranjera representan el 61.3% del total de la liquidez M3A en septiembre de 2022)
  • la reducción del exceso de demanda interna (consumo e inversión) con respecto al PIB (de 24.9% en 2017, a 12.9% en 2019, y a 18.2% en 2021), y
  • el saldo del crédito de la banca comercial al sector privado en relación con el PIB se desplomó de 40.3% en 2017 a 27.0% en 2021.

Además, las restricciones más relevantes desde el lado del mercado laboral nicaragüense son:

•             hasta julio de 2022 no se han restablecido 126,047 puestos de trabajo que cotizaron la seguridad social durante el trienio 2018-2020;

•             las actividades económicas más afectadas por la pérdida de empleo formal son, en orden de importancia: Comercio; Servicios Comunales, Sociales y Personales; Financiero; Construcción; y Agropecuario, Silvicultura, Caza y Pesca.

•             en agosto de este año, la tasa de desempleo abierto es 3.1% de la población económicamente, inferior a la tasa de desempleo natural que estimo en 5.0%, pero la tasa de inactividad económica indica que el 34.2% de la población en edad de trabajar no tiene trabajo ni lo busca;

•             el empleo es menor porque la fuerza laboral ha disminuido, ya que la tasa bruta de ocupación, es decir, la relación porcentual entre las personas de 14 años y más ocupadas entre la población en edad de trabajar, fue igual a 63.7% en agosto de 2022, mientras que en el segundo trimestre de 2017, el año de los máximos históricos de producción, se ubicó en el nivel de 70.3%; y

•             el salario real (o en córdobas de 2006) promedio mensual del sector formal de la economía nicaragüense se ha deteriorado 19.52% entre enero de 2018 de 2017 y julio 2022, producto de los aumentos acumulados de 4.44% del salario nominal (o en córdobas corrientes) promedio mensual y de 29.77% de la tasa de inflación en el período antes mencionado.

En conclusión, la política monetaria debe frenar el gasto, o sea, el consumo y la inversión, y enfriar un mercado laboral caliente para disminuir la inflación. Sin embargo, no existe un exceso de la demanda interna, o sea, no se observa un gran exceso de los gastos de consumo e inversión sobre el nivel de la producción de bienes y servicios, al haber sido reducido continuamente desde 2018, mientras que el mercado laboral está muy desajustado (entre oferta y demanda), bastante frío y muy alejado del pleno empleo, lo que dificultará a los ejecutores de la política monetaria poder empujar la tasa de crecimiento del PIB real anual por debajo de su nivel potencial, que estimo en 3.17%, para aplacar la fuerte presión inflacionaria.

La inflación ha sido persistente y rápida en medio de un mercado laboral desajustado, diría un mercado laboral ya desacelerado, porque entre abril de 2021 y agosto de 2022 la tasa de inactividad económica mensual se ha mantenido alrededor del 33% del total de personas de 14 años y más que no tiene trabajo ni lo busca.





La inflación subyacente de Nicaragua continuó acelerando en septiembre

16 10 2022

El Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) publicó en la semana pasada los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a septiembre de 2022, y mostraron una tasa de inflación subyacente anual mayor que la registrada en agosto recién pasado. Parece que la inflación local es difícil que frene y disminuya. Es bastante probable que la inflación ya es de base amplia.

El IPC General (IPCG), que incluye los precios volátiles de los alimentos y los combustibles, se incrementó 11.52 % anual en septiembre del año en curso, pero desaceleró al ser comparada con la tasa de inflación anualizada de 12.15% en agosto recién pasado. Cabe señalar que la tasa de inflación general interanual de septiembre es un máximo histórico de hace 15 años, que fue observado en septiembre de 2007. La tasa de inflación mensual del IPCG de septiembre fue 0.07% y la acumulada anual en enero-septiembre de este año fue 7.66%.

Desde septiembre de 2021, la tasa de inflación general anual supera el nivel de 5%, por arriba del rango de [4.0%, 4.5%] que incluye la tasa de inflación que considero como la natural de la economía nicaragüense. Al haber aumentado el IPCG con un ritmo interanual de dos dígitos porcentuales en los último cinco meses (de mayo a septiembre del año en curso) surgen dos riesgos que deben alertar a los funcionarios del Banco Central de Nicaragua (BCN): los consumidores y los productores podrían acostumbrarse a los incrementos de los precios y las expectativas inflacionarias de corto y largo plazo podrían desanclarse y provocar una espiral precio-salario-precio, con ajustes salariales hacia arriba que impedirían aplacar la inflación en el corto plazo. Habría que evitar la formación de esa espiral, que es difícil de eliminar.

Después de excluir los precios de los combustibles y de los alimentos para conocer mejor el desplazamiento de la inflación, el IPC Subyacente (IPCS) se incrementó 9.67% anual en septiembre de este año, y aceleró más la tasa de inflación subyacente anualizada de 9.35% registrada en agosto. La tasa de inflación mensual del IPCS de septiembre fue 0.58% y la acumulada anual hasta septiembre de 2022 fue 8.14%. La presión inflacionaria subyacente anualizada en once meses consecutivos, comprendidos entre diciembre de 2021 y septiembre de 2022, mantiene una tendencia acelerada .  

La tasa de inflación a ser aplacada por el BCN es la del IPCS y no la del IPCG, debido a que esta última también incorpora los shocks inflacionarios por el lado de la oferta -por ejemplo, los shocks de los precios internacionales del petróleo y de los alimentos-, que no pueden ser reducidos con las alzas de la tasa de interés del BCN, la Tasa de Referencia Monetaria (TRM).

La política monetaria fue diseñada para erradicar una alta tasa de inflación causada por shocks inflacionarios por el lado de la demanda -en otras palabras, la provocada por excesivos montos de córdobas que persiguen una insuficiente oferta de bienes y servicios-, en una situación económica que se caracteriza por el pleno empleo y por una excesiva demanda de bienes de consumo y de inversión.

La TRM, entonces, persigue el objetivo de encarecer los préstamos para reducir el exceso de la demanda de bienes de consumo y de inversión, y causa una desaceleración del crecimiento económico, probablemente una recesión, y un aumento de la tasa de desempleo. En este escenario, los precios al consumidor caen.

Sin embargo, ¿existe en Nicaragua un fuerte exceso de la demanda interna sobre la producción interna?  De acuerdo con los datos oficiales publicados por el BCN, no se observa la presencia de una demanda interna creciente y excesiva.  Al contrario, en precios constantes de 2006 la suma de los gastos de consumo e inversión, tanto del sector público como del sector privado, se desplomó en porcentajes del Producto Interno Bruto (PIB) de 124.9% en 2017, un  año de máximos históricos de producción del país, a 116.9% en 2018 por el problema político de abril, a 112.9% en 2019 por la reforma tributaria de febrero de 2019 y a 117.6% en 2020 por la aparición de la pandemia del Covid-19 en marzo, y después subió hasta 118.2% en 2021 por el aplanamiento de  la curva de contagio de pandemia en el país y la reapertura de la economía nacional en el segundo semestre. Dado el crecimiento de la economía de Nicaragua de 10.3% en 2021, la demanda interna fue igual a 120.2% del PIB, aún inferior al nivel observado en 2017.

Además, la estrategia gubernamental de defender con un mayor esfuerzo fiscal la posición de las reservas internacionales del país ha fortalecido la estabilidad macroeconómica del país, que ha sido posible por el carácter contractivo de la política monetaria, dada la disminución mensual del saldo nominal de la emisión de dinero, excepto en los dos períodos de un mayor índice de estacionalidad de la demanda de dinero (marzo-abril y noviembre-diciembre) en el mercado local,  y de la política fiscal, dado el congelamiento del gasto total real del Gobierno Central con un mayor espacio fiscal a la inversión pública, y el sostenimiento de un déficit fiscal bastante cercano al 1% del PIB.   

Sin embargo, el BCN tiene la tarea harto difícil de reducir la inflación subyacente desenfrenada. Entre abril y septiembre de 2022, la autoridad monetaria ha incrementado la TRM en 250 puntos básicos al pasar de 3.5% en marzo a 6.0% en septiembre, pero la tasa de inflación subyacente interanual aumentó 313 puntos básicos en el mismo período, al pasar de 6.54% en marzo a  9.67% en septiembre, y esta tendencia es preocupante.

Las divisiones del IPCG que mostraron las más altas tasas de inflación de dos dígitos en septiembre de este año fueron: Transporte, 17.53%; Alimentos y bebidas no alcohólicas, 17.12%; Restaurantes y Hoteles, 12.60%; y Muebles, artículos para el hogar y  conservación del hogar, 10.59%. Los costos del transporte y de la alimentación continúan siendo los de mayor aumento interanual y esto afecta a todos los estratos de la población, principalmente a la población con menores ingresos.

¿Aumentará el BCN la TRM en más de 50 puntos básicos en octubre o esperará a que la presión inflacionaria comience a disminuir? La inflación continúa siendo persistente y por eso aún no se ve el cambio en el aumento del desempleo y en la desaceleración del crecimiento económico.

En conclusión, creo que en el mundo observaremos un “aterrizaje fuerte”, porque al endurecerse la política monetaria para aplacar la inflación, mediante las alzas de las tasas de interés de las bancas centrales, se provocará una recesión.





Unas notas sobre la persistencia de una alta inflación en Nicaragua

9 10 2022

Desde agosto de 2021, la tasa de inflación interanual del Índice de Precios al Consumidor General (IPCG) comenzó a acelerarse en Nicaragua (y en el mundo), iniciando, según datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), una carrera alcista en el nivel de 4.98%, mayor que el límite superior de 4.5% del rango de la inflación natural del mercado nicaragüense, que lo he ubicado entre 4.0% y 4.5% interanual.

En ese agosto, la pandemia del Covid-19 estaba controlada en Nicaragua y las empresas reabrían sus puertas para iniciar sus actividades productivas, pero se encontraron con una demanda creciente de bienes y servicios, no estimulada por el gasto público sino por el flujo de remesas familiares que rompió la barrera de 2 millardos de dólares en 2021,  frente a una oferta muy afectada por las interrupciones o cuellos de botella de las cadenas de suministro de bienes y servicios intermedios (materias primas, transporte de carga) y bienes finales (de consumo, inversión y exportación).

La tasa de inflación interanual del IPCG se había disparado hasta el nivel de 7.75% en febrero de 2022, pero la tasa de inflación mundial volvió a acelerarse porque los precios internacionales de los alimentos y los combustibles, de los agroquímicos y de los minerales metálicos, se exacerbaron por el conflicto geopolítico y militar entre Rusia y Ucrania. La inflación general anualizada en agosto de este año alcanzó el nivel de dos dígitos porcentuales, 12.15%, muy cerca de un máximo histórico de hace 15 años y la cuarta inflación interanual consecutiva de dos dígitos.

Al excluir los precios volátiles de los combustibles y los alimentos de la canasta de productos del IPCG, se obtiene la tasa de inflación de precios al consumidor subyacente (IPCS). La inflación subyacente ganó fuerza en forma sostenible desde octubre de 2021, cuando arribó al 5.07% interanual.

Con la misma trayectoria arriba descrita del IPCG de Nicaragua, la tasa de inflación del IPCS del país se elevó a partir de agosto 2021 al pasar de 4.93% en ese mes a 6.01% en febrero de 2022; posteriormente, se ha disparado hasta el nivel de 9.35% en agosto de 2022. Esto indica que la alta inflación está arraigándose más en la economía nicaragüense, impulsada por una mayor demanda interna de bienes de consumo debido a la alta tasa de crecimiento de 42.6% del flujo de las remesas, que sumó US$1,970.3 millones en el período de enero-agosto del año en curso. El flujo anual de la remesas en 2021 totalizó US$2,146.9 millones.

Con la política monetaria, la banca central debe controlar y aplacar la  tasa de inflación subyacente, la cual refleja la presión inflacionaria causada por shocks de demanda, es decir, por un exceso de demanda de bienes de consumo y de bienes de inversión causada por un exceso de córdobas en circulación que tratan de capturar una oferta de bienes y servicios finales.

La tasa de interés de la banca central, que en Nicaragua se conoce con el nombre de tasa de referencia monetaria (TRM), no puede disminuir la tasa de inflación general, porque esta última también refleja los shocks de oferta que no pueden ser reducidos con la tasa de interés monetaria o tasa de interés interbancaria. Por ejemplo, con dicha tasa de interés no se puede reducir el precio del petróleo y sus derivados, ni los precios internacionales de los alimentos, ni los precios de los minerales metálicos, entre ellos el oro que un activo de refugio en tiempos de crisis.

Cabe señalar que en agosto recién pasado la tasa de inflación causada por esos shocks de oferta en el mercado nicaragüense fue igual a 2.8 puntos porcentuales, que es igual a la diferencia entre la tasa de inflación general, 12.15%, y la tasa de inflación subyacente, 9.35%, y esa brecha entre estas dos tasas de inflación no puede ser reducida por la política monetaria.

Sólo la inflación subyacente puede ser disminuida con la política monetaria, pero entre marzo y agosto de este año la TRM se incrementó en 200 puntos básicos tras 4 ajustes de 50 puntos básicos cada uno, pasando de 3.5% a 5.5%, mientras que la tasa de inflación subyacente se aceleraba en 281 puntos básicos.   

La perspectiva de crecimiento económico se ha desacelerado. La economía mundial se está dirigiendo a una recesión económica y a un mayor desempleo al preverse la caída de la producción de Europa, el crecimiento económico de China inferior a su producción potencial y la reducción del desempeño productivo de Estados Unidos en el primer semestre de este año.

Es bastante probable que el intento de los bancos centrales de combatir la elevada presión inflacionaria persistente causará un aterrizaje económico duro, o sea, una marcada recesión económica, o fuerte caída de la producción, en los países de economía avanzada, que afectará las exportaciones de los países de América Latina con destino a Estados Unidos y el flujo de remesas que provienen de Estados Unidos. Además, la tasa de desempleo tiende a elevarse por la caída de la producción, pero la tasa de inflación tiende a reducirse debido a la caída del consumo

Se espera que el INIDE, entre el 10 y el 12 de octubre, publique la tasa de inflación de Nicaragua correspondiente a septiembre de 2022.





Las tasas de interés de los bancos centrales suben, pero la inflación acelera

2 10 2022

Hoy, en el plano internacional, vemos la lucha de los bancos centrales de las economías avanzadas y emergentes contra la inflación, el principal problema macroeconómico mundial, al elevar sus tasas de interés sin considerar su impacto colectivo sobre la demanda global (consumo, inversión y exportación). La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) informó que la tasa de inflación del Grupo de las 20 principales economías fue 9.2% en julio, el doble de la tasa observada en julio de 2021.  

Se espera que la Fed no repita sus errores de política monetaria de la década de 1970, cuando redujo las tasas de interés prematuramente y la inflación se aceleró de nuevo. Los precios actuales al consumidor estadounidense comenzaron a subir a mediados del año de 2021 e indicaron que la tasa de inflación interanual del índice de precios al consumidor general (IPCG) de Estados Unidos fue 8.3% en agosto recién pasado, por lo cual la Fed ha endurecido su política monetaria en el corto plazo y ha prometido volver a bajar la tasa de inflación al nivel estable de 2%; sin embargo, la tasa de inflación que la Fed puede aplacar es la del índice de precios al consumidor subyacente (IPCS), que excluye los precios volátiles de los alimentos y los combustibles, que en agosto fue igual a 6.3% interanual.

Por consiguiente, tomando en cuenta la inflación interanual de agosto, en Estados Unidos también se requiere reducir otros 2 puntos porcentuales inflacionarios causados por el lado de la oferta de la economía, que no pueden ser eliminados por la política monetaria al ser causadas por los cuellos de botella de la cadena de suministros y por el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania. El avance de la presión inflacionaria en Estados Unidos implica el riesgo de que la Fed endurezca la política monetaria y provoque un aterrizaje forzoso en que el crecimiento económico se desplome y el desempleo se dispare.

En este año, la Fed, subió su tasa de interés desde el rango de [0%, 0.25%] en febrero hasta el rango de [3%, 3.25%] en septiembre con 5 aumentos, de los cuales los últimos 3 fueron de 0.75 puntos porcentuales. Después del último aumento de la tasa de interés de la Fed, subieron sus tasas de interés los bancos centrales de Indonesia, Noruega, Filipinas, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Taiwán y el Reino Unido. También se espera que los banqueros centrales de Canadá, México, Chile, Colombia, Perú, la Eurozona, Hungría, Israel, Polonia, Rumania, Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur, India, Malasia y Tailandia aumenten las tasas en las reuniones de política programadas hasta finales de este octubre.

La Fed estima que en las próximas dos últimas reuniones de este año aplicará un ajuste de 50 puntos básicos, lo que llevaría a la tasa de interés al rango de [4%, 4.25%] para diciembre próximo, y cuando la economía esté en recesión, con una tasa de interés encaminada al 5%, no se podrán aplicar estímulos fiscales que empeorarían aún más sus balances de deuda, ni se podría flexibilizar la política monetaria porque sobrecalentarían la demanda nuevamente. Por lo tanto, un aterrizaje forzoso está a la vista.

La inflación de un país no se debe exclusivamente a causas internas de ese país, sino también a la demanda mundial de los productos, por ejemplo, el petróleo, los alimentos y los productos manufacturados afectados por los cuellos de botella de las cadenas de suministro. Los bancos centrales, actuando separadamente, buscan igualar la demanda y la oferta en cada país, o sea, atacan el problema global del exceso de demanda y la alta inflación con respuestas nacionales, y con el riesgo de provocar una recesión más profunda que afectará a todos los países, elevando significativamente la tasa de desempleo. Sin una coordinación de los bancos centrales para elevar las tasas de interés en forma simultánea, el ajuste de la demanda agregada mundial podría ser excesivo.

Otro ejemplo de la falta de coordinación de la política macroeconómica entre los países de economía avanzada para reducir la elevada inflación es el nuevo plan fiscal de la primera ministra de Gran Bretaña recién electa, Liz Truss,  que reduce las tasas tributarias para el tramo impositivo más bajo del país y recorta en 5 puntos porcentuales la tasa impositiva más alta del país, del 45% al 40%, que se aplican a quienes ganan más de 150,000 libras anuales, equivalentes a US$164,000 aproximadamente. La reducción de esas tasas tributarias aumentará la demanda de los consumidores y elevará más los precios que ya son altos, mientras que los bancos centrales de todo el mundo, incluyendo al del Reino Unido, están subiendo las tasas de interés para controlar la inflación.

En otras palabras, en Gran Bretaña, mientras la política monetaria del Banco de Inglaterra es contractiva porque busca reducir la tasa de inflación, la política fiscal del ministerio británico de Economía es expansiva porque exacerba los altos precios de los productos de consumo y de inversión y, por otro lado, los aumentos más rápidos de las tasas de interés que tendría que hacer el Banco de Inglaterra para reducir la tasa de inflación recrudecida por el Ministerio de Economía agravaría el riesgo de la recesión en Gran Bretaña.

Veamos ahora que ha ocurrido en nuestro país.

Nicaragua tiene una economía muy abierta, o sea, una economía muy expuesta a las exportaciones e importaciones de bienes y de servicios no atribuibles a factores de producción, que tiene un gran peso en su producto interno bruto (PIB). La suma de las exportaciones y las importaciones de Nicaragua en 2021 fue equivalente a 1.2 veces el PIB en 2021, pero tiene la desventaja que las importaciones participaron con el 66% en esa suma, por lo cual la ventaja del comercio exterior es bastante menor que para las economías que exportan.

Sin embargo, las ventajas de la economía abierta consisten en una mayor oferta agregada de productos de consumo locales e importados, el financiamiento de la inversión con recursos externos, y el acceso a la tecnología que facilita el logro de una mayor productividad y de una mejor competitividad empresarial.

Por otro lado, de acuerdo con datos oficiales, en este año la Tasa de Referencia Monetaria (TRM) del Banco Central de Nicaragua (BCN), que corresponde a la tasa de operaciones monetarias diarias en córdobas sin mantenimiento de valor, se elevó de 3.5% en marzo hasta 6.0% en agosto tras 5 aumentos de 50 puntos básicos, pero la tasa de inflación interanual del IPC General se aceleró desde 8.74% en marzo hasta 12.15% en julio, y  la tasa de inflación interanual del IPC Subyacente también se aceleró desde 6.54% en marzo hasta 9.35% en julio. En Nicaragua también se observa el hecho de que la tasa de interés de la banca central sube y la tasa de inflación se acelera.

Sin embargo, las alzas de la TRM han estado acompañadas de tasas de interés estables, con poca volatilidad, tanto activas como pasiva a 1 año plazo relacionadas con el córdoba en el sistema bancario comercial de Nicaragua. El costo de los préstamos bancarios ha permanecido casi constante. En agosto del año en curso, el 90% de la cartera de préstamos está en dólares y el 10% restante en córdobas indexados con el tipo de cambio oficial, es decir, en córdobas con mantenimiento de valor. El córdoba (sin mantenimiento de valor) o medio circulante apenas domina el 28% del total de la liquidez de la economía (M3A), porque los depósitos de ahorro y a plazos en córdobas, el 10% de la liquidez total, están indexados con el tipo de cambio oficial.        

Cabe mencionar que el saldo del crédito del sistema bancario nacional al sector privado se redujo desde 40.3% del producto interno bruto (PIB) en diciembre de 2017 hasta 27.8% del PIB en diciembre de 2021, y es bastante probable que suba, según mis cálculos, a 28.1% del PIB en diciembre de este año.

El BCN siempre informa que “La TRM se establece en correspondencia con la evolución de las tasas de interés internacionales y de las condiciones monetarias internas, enmarcándose en el cumplimiento del objetivo fundamental del BCN, de propiciar la estabilidad de la moneda nacional y el normal desenvolvimiento de los pagos internos y externos; así como para apoyar la administración de liquidez del sistema financiero y mantener condiciones propicias para la intermediación financiera.”