Asteriscos monetarios y financieros de Nicaragua en 2019

26 01 2020

Con base en datos oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN) y de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (SIBOIF), los cuatro resultados de la política monetaria en 2019 fueron:

•             Aún con la expansión monetaria de C$2,805 millones observada en noviembre y diciembre de 2019, la política monetaria en 2019 fue contractiva: el BCN “esterilizó” C$3,778 millones del mercado.

•             El aumento anual de las reservas internacionales brutas administradas por el BCN fue US$136.3 millones; pero el saldo de dichas reservas, US$2,397.4 millones, representó 2.35 veces el saldo de la base monetaria, 15 centésimas por debajo del nivel mínimo de la condicionalidad de estabilidad macroeconómica. 

•             La tasa de inflación anual fue igual a 6.13%, pero fue acelerada en 3 puntos porcentuales por la reforma de la Ley de Concertación Tributaria.

•             La tasa de devaluación anual fue igual a 4.66%, al reducirse la tasa de deslizamiento del tipo de cambio oficial de 5% a 3% anual a partir del 1 de noviembre de 2019.

Las fuentes del aumento de las reservas internacionales brutas fueron la cooperación oficial al sector público, la compras de divisas del BCN, y los depósitos monetarios y la cuenta corriente en moneda extranjera, lo cual fue contrarrestado por el pago de la deuda pública externa, la reducción del saldo de encaje en moneda extranjera y la redención de títulos del BCN emitidos en dólares.

El esfuerzo del sector público para proteger la posición de las reservas internacionales administradas por el BCN se manifiesta con el aumento de US$228.8 millones en las reservas internacionales netas ajustadas (RINA), cuyo saldo a fin de año fue US$1,374.4 millones.

El talón de Aquiles de la banca comercial, o sea, el saldo de los depósitos en moneda extranjera, disminuyó US$218.3 millones en el transcurso del año 2019, y reflejó un saldo de US$2,736.4 millones al 31 de diciembre; sin embargo, desde abril el BCN dejó de vender divisas a los bancos comerciales y en el período julio-diciembre de 2019 se observó un leve aumento de US$84.1 millones en el saldo de dichos depósitos.

De la fuga de los depósitos en dólares a partir del 12 de abril de 2018, fecha en que se registró su saldo máximo de US$4,115 millones, aún no retornan al país US$1,379 millones. Los bancos que más resienten la fuga de estos depósitos son BDF, BANPRO, BAC y AVANZ con una disminución que varía entre 33% y 36%.

La oferta de dinero, debido al factor estacional, aumentó en gran forma en diciembre, al elevarse en C$3,700 millones con respecto a noviembre y C$7,420 millones durante el año. Su saldo al 31 de diciembre de 2019 fue igual C$42,543 millones.

La dolarización extraoficial de la economía perdió ímpetu con la crisis actual, al representar el saldo de los depósitos en moneda extranjera el 62% de la liquidez total (M3A) en diciembre de 2019, mientras que en diciembre de 2017 representaba el 68% de M3A.

El rendimiento del capital de las entidades bancarias comerciales del país, es decir, el ratio de la utilidad neta frente al capital en diciembre de 2019 fue del orden de 21.15%, 19 puntos porcentuales menos que el 40.18% registrado en diciembre de 2017.

Las tasas de encaje efectivas semanales sobre los depósitos en córdobas y en dólares, o porcentajes de esos depósitos que la banca comercial deposita en el BCN en concepto de la regulación de la liquidez, no se dispararon para proteger la condicionalidad de la estabilidad macroeconómica.  Al 31 de diciembre de 2019, en córdobas fue 21.1% (la legal es 13%) y en dólares fue 17.7% (la legal es 15%.

Desde marzo de 2019, los inversionistas financieros no se presentaron a las subastas Letras del BCN, por lo cual las operaciones de mercado abierto se redujeron a colocaciones de Letras del BCN con plazo de 1 día. La colocación de Títulos de Inversión, tanto en córdobas como en dólares, emitidos por el BCN a partir de octubre de 2018, no fue significativa en 2019. 

La demanda de divisas del público no bancario ha disminuido. La brecha promedio mensual entre el tipo de cambio de venta del dólar y el tipo de cambio oficial se elevó hasta 1.98% en enero de 2019 y se redujo a 0.21% en diciembre de ese año.

La proporción de la cartera en riesgo, o sea, los préstamos bancarios prorrogados, reestructurados, vencidos y en cobro judicial, con respecto a la cartera total saltó de 4.1% en diciembre de 2017 a 11.6% en diciembre de 2019.

La banca comercial no presenta problemas de iliquidez: la liquidez en córdobas es igual a 38% del saldo de los depósitos en córdobas y la liquidez en dólares es igual a 50% del saldo de los depósitos en dólares.

Entre marzo de 2017 y diciembre de 2019, el número de cuentas de depósitos en el sistema bancario disminuyó de 1,665,730 a 1,499,470, y el número de préstamos se redujo de 1,619,305 a 1,104,248.





Confianza y Diálogo, dos palabras necesarias en la economía y las finanzas

19 01 2020

Al leer los indicadores de las entidades financieras con fecha 30 de noviembre de 2019, que fueron publicados recientemente por la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (SIBOIF), y al estimar algunas razones financieras de las entidades bancarias radicadas en el país, se puede concluir que los 6 bancos comerciales del sector privado (excepto el ATLÁNTIDA, de reciente establecimiento en el país) continúan mostrando solvencia, pero no ha recuperado su alta tasa de rentabilidad.

 A continuación, se presentan algunas razones financieras del sistema bancario nacional a la fecha arriba mencionada, acompañadas, entre paréntesis, de sus niveles correspondientes observados al 31 de diciembre de 2017, último año económico normal que ha tenido el país en esta época.

El ratio de capital frente a los activos en riesgo de 19.48% (13.74%) se mantiene en un nivel bastante alto al aumentar 5.74 puntos porcentuales, aunque su norma legal es 10%, o sea, que un banco puede prestar legalmente a lo sumo 10 veces el monto de su capital. Por consiguiente, es incuestionable la afirmación de que los bancos permanecen solventes en estos tiempos de crisis, que se manifiestan, en parte, con persistente recesión económica, creciente desempleo y subempleo y congelamiento de una baja tasa de inflación de los precios al consumidor.

Por bancos, actualmente los ratios de adecuación más altos están en manos de BAC, 22.04%, y LAFISE BANCENTRO, 20.98%, mientras que, en niveles más bajos, pero sobre la norma legal, aparecen AVANZ, 18.90%; BANPRO, 17.89%; FICOHSA, 16.55%; y BDF, 16.21%. Reitero, todos los bancos mantienen la solidez.

Por otro lado, la tasa de rentabilidad bancaria ha caído. El rendimiento de capital (RoE) se desplomó hasta 18.43% (40.18%), pero el saldo de la cartera de préstamos también ha disminuido 21.7% al 30 de noviembre de 2019 con respecto su saldo observado el 31 de diciembre de 2017, pero es bastante probable que en los tres bancos más pequeños la tasa de rentabilidad se encuentre por debajo de su coste del capital.

Además, la cartera en riesgo (préstamos prorrogados, reestructurados, vencidos y en cobro judicial) se ha disparado hasta 11.4% (4.1%) del total de la cartera bruta. El ratio de cobertura o de las provisiones , es decir, de protección ante los préstamos impagados de los clientes ha pasado del 12.9% en diciembre de 2017  al 83.5% en noviembre de 2019

Cabe agregar que, con el aumento del riesgo político observado desde abril de 2018, la tasa de interés activa o pagada por los prestamistas ha subido hasta 13.4% (11.2% ) y la tasa de interés pasiva o pagada a los depositantes es 3.1% (2.7%), con el registro de la reducción de 555,151 en el número total de préstamos, hasta 1,145,237 al 30 de noviembre de este año.   

A pesar de que en la banca comercial  se ha dado la disminución de 92 sucursales y ventanillas, hasta 397, y la reducción de 1,579 empleados, hasta 7,577, el ratio de los gastos de administración frente al resultado operativo se ha incrementado hasta 80.21% (65.26%). En el actual escenario económico del país, con ese resultado es obvia la sugerencia de continuar la “racionalización” de los gastos operativos para mejorar la rentabilidad de las entidades bancarias.

Entre los parámetros positivos de la banca comercial se distingue el de la liquidez. A partir de septiembre de 2019, comenzó a observarse un leve repunte en los saldos de los depósitos en moneda local y en moneda extranjera. Consecuentemente, el ratio de la liquidez frente a los depósitos en córdobas alcanzó el nivel de 43.17% (38.27%), mientras que el ratio de la liquidez frente a los depósitos en moneda extranjera fue igual a 47.81% (28.80%). Los bancos tienen una mayor liquidez en dólares estadounidenses que en córdobas, por lo cual no existe el riesgo de una liquidación bancaria provocada por la iliquidez en cualquiera de ambas monedas.

La dolarización extraoficial de la economía no salió tremendamente afectada por la salida intempestiva de los depósitos bancarios en moneda extranjera, al disminuir la participación de dichos depósitos en la liquidez total (M3A) de la economía desde 68.0% el 31 de diciembre de 2017  hasta 63.1% el 30 de noviembre de 2019, mientras que la razón de dolarización financiera de los depósitos en moneda extranjera frente al saldo total de los depósitos bajo de 75.0% a 72.1% entre las mismas fechas antes mencionadas.   

Es muy probable que el Banco Central de Nicaragua (BCN) y/o la SIBOIF continúan realizando las pruebas de estrés financiero a cada uno de los bancos, con más razón debido al escenario macroeconómico adverso en el que aún nos encontramos, pero dichas pruebas nunca ha sido publicadas en Nicaragua desde cuando se instauraron en todo el mundo con la recesión económica mundial de 2008-2009 resultante de la quiebra de la banca de inversión de Wall Street.

El viejo dicho de que “Las cosas se mueven a la velocidad de la confianza” es como “el anillo al dedo” para los bancos comerciales. La palabra confianza es requerida para que los depositantes retornen sus depósitos en moneda extranjera que salieron del país desde abril de 2018 hasta agosto de 2019. En términos netos, o sea salidas menos entradas o disminuciones menos aumentos, aún US$1,324 millones no han retornado a Nicaragua, y el déficit de confianza es cada vez más profundo. ¿Qué se necesita cambiar para recuperar esa confianza? Vuelve a aparecer la otra palabra: Diálogo. Las palabras Confianza y Diálogo son necesarias.

Para concluir, entre los bancos, al 30 de noviembre de 2019, el más rentable es el BAC; el que tienen más liquidez es LAFISE BANCENTRO; el que muestra la mayor productividad es el BDF; el más sólido es el AVANZ. Los tres primeros lugares del Ranking de la Banca Comercial, elaborado por Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), son ocupados por BAC, LAFISE BANCENTRO y FICOHSA.





La misteriosa inflación en Nicaragua

12 01 2020

La información oficial del índice de precios al consumidor (IPC) de Nicaragua se paralizó en agosto de 2019. Este dato, que tiene una gran importancia para los consumidores, los productores y el gobierno, si ha sido estimado sólo es conocido por servidores públicos y el Fondo Monetario Internacional (FMI), porque las autoridades gubernamentales mantienen el compromiso de entregar la información económica disponible al organismo multilateral, con el fin de facilitar la evaluación económica y la perspectiva de mediano plazo de la economía del país en cumplimiento de la Consulta del Artículo IV. Dicho sea de paso, la proyección de la tasa de inflación de 2019 tanto del Banco Central de Nicaragua (BCN) como del FMI es idénticamente igual a 6.38%.

La reforma de la Ley de Concertación Tributaria (LCT) del 28 de febrero de 2019, que elevó las tasas tributarias y redujo las exoneraciones y exenciones del impuesto de valor agregado (IVA), aceleró la tasa de inflación, la cual pasó, en términos interanuales, de 3.4% en febrero de 2019 a un mediana de 5.9% durante el período marzo-agosto del año pasado (ya no se dispone del dato oficial del IPC a partir de septiembre de 2019).  

La tasa de inflación interanual en agosto de 2019 fue igual a 6.30%, muy parecida a la inflación del año pasado proyectada por el BCN y el FMI, que apenas es 8 centésimas porcentuales mayor. Esto da a entender que, en el diálogo gubernamental-multilateral de octubre 29-noviembre 12 del año pasado, privó el criterio de “enfriar” la inflación, porque el desempleo en Nicaragua está aumentando, una relación macroeconómica importante que muestra una correlación negativa en la tasa de desempleo y la tasa de inflación: cuando el desempleo baja, la inflación aumenta, y cuando el desempleo aumenta, la inflación baja y se enfría.

Ese principio central de la economía, en vigor desde hace 60 años y conocida como Curva de Phillips, en honor al economista Alban William Housego Phillips, de Nueva Zelanda, que lo demostró en 1958 con datos del Reino Unido observados entre 1861 y 1957, guía a los formuladores de la política macroeconómica gubernamental y a los usualmente llamados economistas “independientes”, pero últimamente hay problemas con dicha curva poque no comporta en la forma arriba mencionada en las economías avanzadas, como las de Estados Unidos y la Eurozona, al persistir simultáneamente, desde principios de la década de 2000, una baja tasa de inflación y una baja tasa de desempleo. Bien, este problema es más de interés académico, al cual me referiré en una próxima opinión.

Continuando con el caso de Nicaragua, cuando la tasa de desempleo es alta, los sindicatos o los trabajadores no pueden negociar mayores aumentos salariales que cuando el desempleo es bajo. ¿Cuál ha sido el comportamiento de las expectativas de inflación de las personas en los últimos dos años?

A pesar de los efectos inflacionarios de la reforma de la LCT, las expectativas inflacionarias cayeron por la escasez de dinero, que fue causada por la compra de dólares que realizó la banca comercial al BCN para la devolución de los depósitos en moneda extranjera; además, la escasez de córdobas también disminuyó la presión por la compra de dólares en el sistema bancario, por lo que la brecha entre el tipo de cambio de venta del dólar en las ventanillas de las entidades bancarias con respecto al tipo de cambio oficial disminuyó de 2.3% en noviembre de 2018 a 0.5% en diciembre de 2019 y sólo se ha incrementado en una décima procentual en enero de 2020.

Las expectativas inflacionarias han estado formadas por las experiencias de  inflación pasadas de las personas, pero ahora están marcadas por la escasez de córdobas antes mencionada. Sin embargo, la demanda de dinero fue impulsada por factores estacionales en noviembre recién pasado y, muy probablemente, en la primera quincena de diciembre, por lo cual la presión inflacionaria anual “enfriada” por el BCN y el FMI debió haberse acelerado a partir de noviembre.

Eso se comprueba en noviembre con el aumento interanual de 18.8% del numerario o monto de dinero que se encuentra en las cajas de las empresas no financieras y en los bolsillos de los agentes económicos, o sea, los córdobas que se encuentran circulando fuera de las instituciones bancarias y financieras -a manera de información, en noviembre de 2018 se observó una caída interanual de 10.6% del numerario, mientras que la tasa de inflación de 2018 fue igual a 3.9%-.

Además, precios claves de la economía, tales como los de combustibles y de la energía eléctrica, han  experimentado importantes alzas en 2019 y, por lo tanto, han acelerado la tasa de inflación de los precios al consumidor. Por ejemplo, en 2019 el precio del barril de petróleo WTI, de referencia para el continente americano, se incrementó 36% al pasar de US$45.33 el 28 de diciembre de 2018 a US$61.72 el 27 de diciembre de 2019.

Tomando en cuenta el medio circulante o dinero, el precio del barril de petróleo WTI y las expecativas inflacionarias de la población, Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) pronosticó en septiembre del año pasado que la tasa de inflación anual de 2019 sería 8%.

Si el BCN no publica el IPC desde septiembre de 2019, se podría atribuir a que el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) no ha realizado las encuestas de precios al consumidor, o a que el cálculo del IPC estaría reflejando una mayor tasa de inflación comparada a su proyección anual de 6.38% compartida con el FMI.

Si se hubiesen realizado las encuestas de precios al consumidor a lo largo de 2019 y si la tasa de inflación anual resultante fuese igual o menor que la proyección de 6.38%, no sería lógico continuar manteniendo el misterio del IPC mensual desde septiembre de 2019.

No olvidemos que la toma de decisiones de los consumidores, productores y autoridades gubernamentales sin datos económicos constituye un riesgo para el buen desempeño de la economía del país.





Para líderes políticos, empresariales y sociales

3 01 2020

Elegir correctamente una decisión, con más razón en tiempos de crisis políticas o económicas, con sus consecuentes turbulencias sociales, exige a los líderes políticos, empresariales y sociales, incluyendo a los asesores, fundamentar la interpretación de esa realidad, o sea, buscar el buen juicio sobre la base del conocimiento y la experiencia, con más razón si no existen o no hay disponibilidad de datos claros o relevantes, según Noel Tichy y Warren Bennis, autores de “Juicio: cómo los líderes ganadores hacen grandes llamadas”. En otras palabras, lograr un buen juicio aunque no se conozca a priori la ruta “crítica” del fenómeno político-económico-social.

En los últimos días del año recién pasado, leí el artículo “Los elementos del buen juicio” escrito por el  profesor de la London Business School, Sir Andrew Likierman, publicado en la Revista Harvard Business Review, Enero-Febrero 2020, en el que identifica, describe y sugiere mejoras de “seis elementos clave que colectivamente constituyen un buen juicio: aprendizaje, confianza, experiencia, desapego, opciones y entrega”. A continuación transcribo una selección de argumentos para la toma de decisiones que consideré relevantes en la lectura.

El buen juicio, para algunos autores, es tener un buen instinto, una combinación de experiencia profunda y habilidades analíticas que produzcan ideas que otros pasan por alto.

Los líderes políticos, económicos y sociales con buen juicio son buenos oyentes y  lectores, tienen una gran experiencia y amplias relaciones que les facilitan reconocer analogías que otros extrañan y, en el caso de que no reconozan situaciones paralelas, conocerán a otras personas que sí las conozcan y se apoyarán en el juicio de esas personas. Son expertos en reconocer y sacar de la ecuación sus emociones y prejuicios en la toma de una decisión y en su implementación.

Elemento clave 1. Aprendizaje: escuche atentamente, lea críticamente

Convertir el conocimiento en comprensión es un requerimiento del buen juicio. No hay que apresurarse a juzgar mal porque puede filtrar inconscientemente la información recibida o no es lo suficientemente crítico de lo que escucha o lee, porque perdería una gran cantidad de la información disponible. Preste atención a cada uno y a todos los demás y diseñe sus preguntas para extraer respuestas interesantes.

La sobrecarga de información escrita es otro problema. Hay que exigir calidad en lugar de cantidad. Los elementos de la agenda deberían tener un máximo de seis páginas. Un riesgo más sutil es tomar la palabra escrita al pie de la letra. Una persona con buen juicio es escéptica ante la información que no tiene sentido.

Mejorar: Escucha activa, capte lo que no es dicho e interprete el lenguaje corporal, tenga cuidado con sus propios filtros y con la actitud defensiva o agresiva que desaliente argumentos alternativos. Si se impacienta al escuchar, haga preguntas y compruebe las conclusiones. Busque discrepancias en lo que se dice o se escribe, piense en las fuentes de los datos y los intereses de las personas que los suministran y compruebe que sean sólidos.

Elemento clave 2. Confianza: buscar diversidad, no validación

El liderazgo no es un esfuerzo solitario. No margine ni despida a los que planteen preocupaciones u objeciones, y no promueva a los aduladores. La obligación de disentir es una parte central de la forma en que se hace negocios.

Mejorar: Rodéese de personas que le dirán lo que necesita saber en lugar de lo que quiere escuchar. Busque lo que no se ha dicho. Alguien que no esté de acuerdo con usted podría proporcionarle el desafío que necesita.

Elemento clave 3. Experiencia: Hacerlo relevante, pero no estrecho

Los líderes aportan su experiencia al hacer juicios. La experiencia da contexto y nos ayuda a identificar posibles soluciones y anticipar desafíos, pero si se han encontrado con algo así como un desafío actual, los líderes pueden determinar áreas en las que concentrar su energía y recursos.

Pero si la experiencia tiene una base estrecha, la familiaridad puede ser peligrosa. Además, los líderes con profunda experiencia en un dominio particular pueden caer en la rutina, haciendo juicios por hábito, complacencia o exceso de confianza.

Mejorar: Primero, evalúe qué tan bien aprovecha su propia experiencia para tomar decisiones. Registre tanto lo incorrecto como lo correcto. Intente también reclutar a un amigo inteligente que pueda ser un crítico neutral. Segundo, especialmente si eres un líder joven, trabaje para expandir tu experiencia, pero debes obtener y leer publicaciones relacionadas con tu liderazgo.

Elemento clave 4. Desprendimiento: identificar y luego desafiar los prejuicios

A medida que procesa información y aprovecha la diversidad de su propio conocimiento y el de otras personas, es fundamental que comprenda y aborde sus propios prejuicios. Aprende de la experiencia y seleccione asesores. La capacidad de desapego, tanto intelectual como emocional, es un componente vital del buen juicio, pero es una habilidad difícil de dominar.

Mejorar: Comprender, aclarar y aceptar diferentes puntos de vista. Aliente a las personas a participar en juegos de roles y simulaciones, lo que los obliga a considerar agendas diferentes a las suyas y puede proporcionar un espacio seguro para la disidencia. Si se alienta a los empleados a desempeñar el papel de un competidor, por ejemplo, pueden experimentar con la idea de que pueden ser reacios a sugerirle al jefe.

Elemento clave 5. Opciones: Cuestionar el conjunto de soluciones ofrecido

Al tomar una decisión, a menudo se espera que un líder elija entre al menos dos opciones, formuladas y presentadas por sus defensores. Pero los líderes inteligentes no aceptan que esas opciones sean todo lo que hay. Explorar a fondo el conjunto de soluciones es clave para el ejercicio de juicio de un líder. Cuando se pueden debatir todas las opciones, es más probable que el juicio sea correcto.

Mejorar: Presione para obtener aclaraciones sobre información mal presentada y desafíe a su gente si cree que faltan hechos importantes. Cuestione su ponderación de las variables de las que dependen sus argumentos. Si el tiempo parece ser una consideración clave, determine que es legítimo. Tenga en cuenta los riesgos asociados con las soluciones novedosas (estrés y exceso de confianza) y busque oportunidades para mitigarlos a través del pilotaje. No tenga miedo de considerar opciones radicales. Discutirlas podría hacer que usted y otras personas sean conscientes de algunos que son menos radicales, pero que vale la pena considerar y pueden alentar a otras personas a hablar.

Elemento clave 6. Entrega: factor en la viabilidad de la ejecución

Puede tomar todas las decisiones estratégicas correctas, pero aún así terminará perdiendo si no ejerce un juicio sobre cómo y por quién se ejecutarán esas elecciones. En términos más generales, el talento, la creatividad y la imaginación no siempre van acompañados de una capacidad de entrega,

Mejorar: Al evaluar una propuesta, asegúrese de que la experiencia de las personas que recomiendan la inversión coincida con su contexto. Si señalan su trabajo anterior, pídales que expliquen por qué ese trabajo es relevante para la situación actual. Haga que los defensores cuestionen sus suposiciones participando en debates “premortem”, en los que los participantes tratan de descubrir qué podría hacer que una propuesta fracase.

CONCLUSIÓN

Los líderes necesitan muchas cualidades, pero detrás de todas ellas hay un buen juicio. Aquellos con ambición pero sin juicio se quedan sin dinero. Aquellos con carisma pero sin juicio llevan a sus seguidores en la dirección equivocada. Aquellos con pasión pero sin juicio se arrojan por los caminos equivocados. Aquellos con impulso pero sin juicio se levantan muy temprano para hacer las cosas mal. La pura suerte y los factores más allá de su control pueden determinar su éxito eventual, pero el buen juicio apilará las cartas a su favor.





El estigma de Eduardo Montealegre

2 01 2020

11.42 años = 137 meses = 4,167 días de impunidad del presunto delincuente Eduardo Montealegre.

Tras haber sido protegido 8 años por el Poder Legislativo y 3.4 años por el Poder Judicial hoy 2 de enero de este nuevo año, el presunto delincuente Eduardo Montealegre Rivas ha mantenido su récord personal de ser el impune más famoso de la historia penal de Nicaragua, al cumplir 4,167 días de evasión de la Justicia, al haberlo acusado de injurias y calumnias porque me tildó de ser un defraudador del Estado de Nicaragua, sin presentar prueba y escudándose inapropiadamente en la inmunidad que le confería su puesto público de diputado en la Asamblea Nacional.

Esa fue la reacción virulenta y agresiva del acusado Eduardo Montealegre Rivas porque lo incluí en la lista de varios servidores públicos que no cuidaron el presupuesto y el patrimonio de la Nación, al concluir el análisis sobre las liquidaciones bancarias de 2000-2001, la reestructuración de esa deuda pública interna y la subasta de activos de los bancos liquidados, a solicitud de la Contraloría General de la República a inicios del año de 2006.

Siempre continuaré señalando públicamente la presunta delincuencia del exbanquero y expolítico Eduardo Montealegre Rivas, a quien también he denunciado como un violador de los derechos humanos en cinco instituciones internacionales. Nadie debe estar por encima de la Ley.