El Foro Empresarial & Profesional “Perspectivas y Decisiones 2019”

13 01 2019

El martes 8 de enero, se realizó el Foro Empresarial & Profesional “Perspectivas y Decisiones 2019” en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE), institución que facilitó sus instalaciones al Comité Organizador del Foro, del cual soy uno de sus cinco miembros y también fui uno de sus dos expositores, al acompañarnos en esta jornada el académico Arturo Cruz con su exposición sobre los asuntos internacionales, políticos y financieros, que podrían afectar a Nicaragua en este año.

Nicaragua se encuentra al borde del precipicio económico, financiero y social por la presencia de riesgos políticos internos y externos, entre ellos la aplicación de la “Ley de Derechos Humanos y Anticorrupción de Nicaragua de 2018”, aprobada por el Congreso de Estados Unidos, y las fricciones del Gobierno de Nicaragua con la Organización de los Estados Americanos (OEA), sin obviar los riesgos económicos y financieros, entre ellos la escasez y el mayor costo de los recursos financieros externos, la revisión del DR-CAFTA y la guerra comercial mundial.

El Foro, tal como lo señalara el coach Alejandro Bolaño Davis, también miembro del Comité Organizador, no fue un foro común, sino también un Foro interactivo, de acciones, de asumir responsabilidad y control de nuestro futuro.

De los 103 participantes, empresarios y profesionales, asistidos por 20 facilitadores, logramos escuchar sus ideas y sus tres recomendaciones como una sola voz, que fueron aprobadas unánimemente:

  1. Fortalecer la organización empresarial, representada por todos los sectores.
  2. Crear condiciones para una negociación nacional magnánima y con sentido de patria, con pocos actores, pero con representatividad, confianza y prestigio.
  3. Trabajar en el establecimiento de la negociación, agenda, normativas, procedimientos y contar con la ayuda de expertos.

21 empresarios manifestaron sus deseos de participar activamente en el logro de las tres recomendaciones.

Este Foro ha sido un paso en la búsqueda de una solución pacífica y negociada de los problemas políticos de Nicaragua, que facilite posteriormente el inicio del restablecimiento de la confianza de los agentes económicos y sociales y, así, poder dar solución a los problemas de todas las actividades productivas y a los problemas sociales que están afectando a la población del país. Y es un paso, porque todos los miembros del Comité Organizador, también integrado por Ricardo Meléndez, Edgar Chamorro y Roberto Rondón, hemos compartido la opinión de que es necesario repetir el Foro con las micro y pequeñas empresas, así como con las medianas y grandes empresas privadas junto a sus Cámaras correspondientes, principalmente las de la actividad de la construcción que están expuestas a severos riesgos en este año.

Sin embargo, el tiempo para esta actividad es muy corto. Desde diciembre recién pasado he manifestado que la “Ley de Derechos Humanos y Anticorrupción de Nicaragua de 2018” ya fue aprobada, pero tengo la esperanza de que no la apliquen, porque sus efectos son devastadores para la economía del país.

Encontrarnos al borde del precipicio económico, financiero y social y caer en él significaría el desplome del gasto de inversión fija (construcción y adquisición de maquinaria y equipo) y del gasto de consumo de los hogares, la depresión económica, el creciente desempleo y subempleo, la caída de la recaudación de impuestos, la reducción inexorable del gasto de consumo público, la contracción severa de la oferta de dinero para disminuir temporalmente la velocidad de caída de las reservas internacionales, la devaluación del córdoba en el mercado, la aceleración de la inflación y la imposibilidad de buscar el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la suscripción de un nuevo programa de ajuste económico y de reforma estructural. En este escenario, prácticamente el único flujo de recursos financieros sería el de las remesas familiares.

Esas consideraciones las expuse y explicité en Foro, mediante el documento gráfico de 132 páginas “Nicaragua: 48 años de Economía y Pronósticos 2019-2020” que elaboré para este evento. Este documento ilustra, con base en datos oficiales de Nicaragua y de varias instituciones internacionales, el comportamiento de las principales variables económicas y sociales del país a lo largo de los últimos 50 años con 6 administraciones públicas.

Cuán fácil es caer en economía y cuán difícil es volver a levantarse. En el lapso de los últimos 28 años, esas gráficas facilitaron la comprensión del avance de la producción, la reducción de la pobreza, la menor subutilización de la fuerza laboral, la mejora paulatina de la situación social de la población, la reducción de los déficit financieros externos e internos, y la estabilidad macroeconómica. Con todos esos avances, el crecimiento económico de Nicaragua era importante, pero aún continuaba siendo insuficiente para reducir los problemas del desempleo, el subempleo y la pobreza.

Gracias al INCAE por haber facilitado sus instalaciones para la realización del Foro.

Gracias a los empresarios y profesionales participantes en el Foro, que, tal como lo dijera Alejandro Bolaños Davis, “han compartido las ideas con sinceridad y mente abierta mejorando nuestros niveles de confianza”. Gracias al equipo de facilitadores, expertos en la formación y la dinámica de grupos.

Gracias al equipo de apoyo administrativo y a las empresas privadas, que posibilitaron la realización del Foro.

Los nicaragüenses podremos afrontar esos problemas sólo con el diálogo, con la solución pacífica y negociada, con “pocos actores, pero con representatividad, confianza y prestigio” como señala la segunda recomendación del Foro, sentados alrededor de una mesa redonda para que los participantes sientan que tienen el mismo nivel de importancia, como suelo expresar desde octubre del año pasado.

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Asteriscos económicos de Nicaragua al 30 de noviembre de 2018

6 01 2019

Con base en datos oficiales, excepto si se menciona otra fuente de información.

Desde diciembre de 2017, la dirección del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) promedio anual es hacia la baja. En septiembre de 2018, la caída promedio anual del IMAE es 0.2%.

La inflación interanual de los precios al consumidor desaceleró hasta 4.4% en noviembre debido a los precios de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, alimentos y bebidas no alcohólicas, salud y educación.

La tasa de desempleo (abierto y equivalente asociado con el subempleo) pronosticada por COPADES para 2018 es 28.1% de la población económicamente activa. Entre abril y noviembre de 2018 se han destruido 143 mil puestos de trabajo formal.

La caída de US$146 millones, hasta 1,604 millones, en la recaudación de impuestos del Gobierno Central, que explica en parte el déficit fiscal de US$118 millones en los primeros nueve meses del año.

En enero-septiembre, la balanza de pagos mostró un superávit de US$215 millones, equivalente a 1.6% del PIB pronosticado por COPADES para 2018; sin embargo, el déficit comercial de bienes de US$1,150 millones fue igual a 8.7% del PIB, lo cual fue contrarrestado por el flujo de remesas familiares que ascendió a US$1,097 millones, 7.5% mayor que el observado en el mismo período de 2017 y equivalente a 8.3% del PIB esperado en el año.

Al final del tercer trimestre del año, el flujo bruto o ingresos de inversión extranjera directa (IED) totalizó US$845 millones, observando una disminución de 24.5% con respecto al flujo bruto registrado en el mismo período de 2017. El términos netos, la IED sumó US$489 millones y reflejó una caída de 26.0%.

Entre el 12 de abril y el 30 de noviembre, los aspectos más relevantes del mercado monetario han sido la fuga de US$1,086 millones en los depósitos en moneda extranjera, equivalentes a 1 mes de producción de bienes y servicios del país, el retiro de C$8,400 millones de los depósitos en moneda local, equivalentes a US$304 millones, y la contracción de C$4,307 millones en la oferta de dinero con el fin de proteger la posición de las reservas internacionales.

Entre enero y noviembre, el saldo de las reservas internacionales brutas (RIB) se redujo US$507.2 millones, hasta US$2,250.6 millones, que se explica principalmente con la venta de dólares del BCN a las entidades bancarias, los retiros de fondos de préstamos líquidos atados a proyectos y programas del Sector Público No Financiero y el pago a los acreedores de la deuda pública externa. El saldo de las RIB fue equivalente a 2.41 veces el saldo de la base monetaria, menor que la condicionalidad de 2.5 veces.

En el mercado financiero, al 30 de noviembre el saldo total de la cartera de crédito bruto mostró una caída interanual de 2.9%, pero el 8.3% de dicha cartera correspondía a préstamos prorrogados, reestructurados, vencidos y en cobro judicial. El sistema bancario también mostró una suficiente liquidez, que era equivalente a 22.7% de sus activos totales, y una apropiada solidez que tendía a superar en 6 puntos porcentuales la norma de adecuación de capital que es de 10%.

A inicios de 2019, ya se observa la fragilidad de la estabilidad del tipo de cambio al ampliarse la brecha entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio para la venta del dólar en el mercado financiero hasta casi 3 puntos porcentuales, es decir, una devaluación de facto de 8%.