La perspectiva de la cooperación externa para Nicaragua en el mediano plazo

30 09 2010

No se visualiza ningún cambio en la cooperación atada a programas y proyectos del sector público en el corto plazo, aunque es relevante la drástica caída de la cooperación en divisas líquidas de libre disponibilidad debido a la suspensión de este tipo de ayuda de parte del Grupo de Apoyo Presupuestario, que estuvo formado por 7 países europeos y 3 instituciones financieras multilaterales.

En mi opinión, los donantes redujeron sus ayudas a Nicaragua por tres razones: (i) la prioridad que tienen otras regiones el mundo para ellos, África, por ejemplo; (ii) los problemas de gobernabilidad en Nicaragua, ejemplificado en parte con las denuncias de la oposición política por un fraude electoral en las elecciones municipales de noviembre de 2008, que provocó a la suspensión de las donaciones de divisas líquidas de libre disponibilidad donadas por el Grupo de Apoyo Presupuestario; y (iii) la poca efectividad de la cooperación internacional para promover un mayor crecimiento económico y una mayor reducción de la pobreza del país.

Estimo que, en el marco de la Declaración de París, Nicaragua espera una mayor armonización entre los donantes y el mantenimiento de la alineación de dicha cooperación con el Plan Nacional de Desarrollo Humano, que es la versión actual de este tipo de planes nacionales, como lo fueron en el pasado reciente la Estrategia de Reducción de la Pobreza (ERP), la Estrategia Reforzada del Crecimiento y la Reducción de la Pobreza (ERCERP), el Plan Nacional de Desarrollo (PND) y el Plan Nacional de Desarrollo Operativo (PNDO).

En el quinquenio 2010-2014 se prevé que la cooperación oficial proveniente de fuentes tradicionales alcance un monto promedio anual de US$500 millones, de los cuales US$170 millones corresponderían a donaciones (34% del total de la cooperación esperada) y US$330 millones, a préstamos (64% de la cooperación prevista).

Cabe agregar que el flujo de la cooperación venezolana, que se canaliza a través de instituciones privadas, dependerá del precio internacional del petróleo y sus derivados y del valor de la factura petrolera, y podría mantenerse en un nivel promedio anual de US$130 millones en el quinquenio 2010-2014 y no está incorporada en el flujo de donaciones y préstamos antes mencionado.También suponemos que el monto promedio anual de la inversión extranjera directa en ese mismo período, estimado en US$550 millones, podría estar influenciado en gran parte por recursos venezolanos.

También se espera que el marco normativo de la cooperación se fortalezca en el corto plazo, en función de los criterios de la Declaración de París, con base en los resultados de la próxima encuesta sobre la eficacia de la ayuda internacional que serán publicados en abril de 2011.  

Finalmente, con la firma del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, se prevé que en Centroamérica, y por ende en Nicaragua, se acrecienten los flujos de inversión extranjera directa antes que los actuales montos de cooperación oficial provenientes de esa región del mundo.





La cooperación del Grupo de Apoyo Presupuestario

29 09 2010

El 18 de mayo de 2005, un grupo de donantes y prestamistas integrado por Alemania, Finlandia,  Noruega, Holanda, Reino Unido, Suecia, Suiza, la Asociación Internacional de Fomento del banco Mundial (BM) y la Comisión Europea, y el Gobierno de Nicaragua, representado por el MINREX y el MHCP, suscribieron el ‘Acuerdo Conjunto de Financiamiento para Apoyo al Presupuesto General’ (ACF). Este acuerdo caducaría cada cinco años después de haber entrado en vigencia, a menos que fuese renovado por acuerdo de los signatarios. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se unió a este grupo en 2008.

El apoyo presupuestario no estuvo destinado a un gasto o uso en particular en el presupuesto general, sino que fue una contribución de los donantes para financiar directamente el presupuesto del Gobierno de Nicaragua usando los sistemas de asignación, adquisición y contabilidad del Gobierno –con el fin de mejorar la eficiencia, eficacia y previsibilidad de la ayuda financiera en el logro de las metas de desarrollo- y dicha contribución no estuvo vinculada a actividades de proyecto específicas.

La base de operación del ACF y de la matriz de evaluación del desempeño (PAM, por sus siglas en inglés) fue la estrategia de reducción de pobreza del Gobierno de Nicaragua, que en ese entonces era el Plan Nacional de Desarrollo (PND). La PAM es la matriz de acciones e indicadores clave seleccionados para hacer un diagnóstico del uso eficaz y eficiente del apoyo presupuestario por parte del Gobierno de Nicaragua.

El apoyo de los donantes se basó en el avance logrado en la implementación de la estrategia de reducción de la pobreza, de acuerdo con las condiciones establecidas en la matriz de evaluación de desempeño (PAM), y se comprometieron a indicar el tiempo que duraría su apoyo mediante sus acuerdos bilaterales, mientras que el Gobierno de Nicaragua se responsabilizaba de (i) mantener una política macroeconómica ‘sólida’, (ii) avanzar ‘satisfactoriamente’ en el cumplimiento de la estrategia de reducción de la pobreza, (iii) adherirse a los principios fundamentales de la ACF, que son el compromiso con el derecho internacional y la prevención de conflictos, el respeto por los derechos humanos, los principios democráticos, incluidas elecciones libres y justas, el estado de derecho, la independencia del Poder Judicial, los procesos democráticos libres y transparentes, la rendición de cuentas y la lucha contra la corrupción, las políticas macroeconómicas sólidas y el compromiso con la reducción de la pobreza; y (iv) garantizar la rendición de cuenta ante los signatarios.

Los principales temas del diálogo en torno al ‘apoyo presupuestario’ fueron (i) el cumplimientos de los principios fundamentales de la ACF; (ii) la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico; (iii) el avance de la implementación de la estrategia de reducción de la pobreza; (iv) la reforma del sector público, la gobernabilidad y la lucha contra la corrupción; (v) los recursos a la movilización nacional, la gestión de las finanzas públicas y la política en torno a la deuda; (vi) la ejecución presupuestaria y la prioridades del gasto público; (vii) la transparencia y la previsibilidad de los compromisos y los desembolsos del donante; y (viii) la implementación del ACF.

Los donantes y prestatarios del Grupo de Apoyo Presupuestario aportaron US$309 millones al Gobierno de Nicaragua durante el período 2005-2009. Debido a la denuncia de la oposición política del gobierno sobre un fraude electoral en las elecciones municipales de noviembre de 2008, los países integrantes del GAP suspendieron sus donaciones de divisas líquidas de libre disponibilidad a partir de 2008, excepto la Comisión Europea que las suspendió definitivamente en 2010. El Banco Mundial también cesó su entrega de préstamos muy concesionales de divisas líquidas de libre disponibilidad en 2009.

El GAP anunció la suspensión definitiva de sus donaciones de esa clase de divisas para apoyo presupuestario en 2010 y en la actualidad sólo el BID mantiene su cooperación en préstamos de ese tipo de divisas, los cuales son desembolsados acorde con el cumplimiento de los acuerdos suscritos entre el Gobierno de Nicaragua y el Fondo Monetario Internacional (FMI).





La asistencia financiera del FMI en Nicaragua

28 09 2010

Las relaciones financieras de Nicaragua con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se restablecieron en 1991, cuando se suscribió un préstamo “stand-by” equivalente a US$21 millones, y a partir de 1994, con el establecimiento del primero de cuatro programas de ajuste económico y reformas estructurales de la economía nacional, el total de préstamos otorgados por dicho organismo multilateral en Derechos Especiales de Giro (DEGs) ascendió hasta un monto equivalente a US$414 millones hasta el año de 2009.

Los recursos provenientes del FMI y asociados con los cuatro programas trienales en las cuatro administraciones públicas que ha tenido Nicaragua desde la década de los noventa del siglo pasado hasta el año de 2009 han sido asignados exclusivamente al fortalecimiento de la posición de la reservas internacionales del BCN, excepto en 2009 en que el tramo anual del préstamo trienal fue asignado al apoyo presupuestario por los problemas asociados con la recesión económica mundial y la suspensión de las donaciones del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP) por la denuncia de los opositores al gobierno sobre el fraude electoral de las elecciones municipales de noviembre de 2008.

Los préstamos del FMI no pueden ser utilizados para otros fines de la balanza de pagos, por ejemplo el financiamiento de las importaciones o el pago de la deuda externa, al estar asignados para facilitar la condicionalidad relacionada con las reservas internacionales brutas oficiales, que en la actualidad es igual a 2.2 veces el saldo de la base monetaria o dinero de alto poder (o sea del total del saldo de la emisión de dinero y del saldo de encaje efectivo sobre los depósitos en córdobas), y a finales de 2009 el saldo de dichas reservas, incluyendo un fondo contingente de DEGs del FMI equivalente a US$164.4 millones, era igual a 2.6 veces dicho el saldo de la base monetaria. Anteriormente, dicha condicionalidad era equivalente a 3 meses el valor anual de las importaciones de bienes CIF, y a finales de 2009, incluyendo el mismo fondo contigente de DEGs, las reservas brutas eran equivalentes a 5.5 meses el valor anual de dichas importaciones.





Los programas y proyectos preferidos por la Comunidad Internacional en Nicaragua

28 09 2010

Entre los programas y proyectos preferidos por los donantes internacionales se destacan el apoyo al pago y el alivio de la deuda externa, la construcción y el equipamiento de hospitales, las mejoras y pavimentación de carreteras, la reconstrucción de puentes, el mejoramiento del sistema de alcantarillado y de agua potable, la reducción de la vulnerabilidad ante desastres naturales, el mantenimiento y reparación de escuelas, los proyectos de electrificación rural para zonas aisladas, la protección de la Reserva de Bosawás, la rehabilitación del sector cafetalero, la salud reproductiva y la educación de la sexualidad, el apoyo a familias rurales en zonas afectadas por sequías e inundaciones, el apoyo a la población  afectada por la guerra, los programas de desarrollo lechero y la autoconstrucción de viviendas de interés social.

Por otra parte, los prestatarios internacionales enfocaron su colaboración en programas y proyectos tales como el apoyo a la balanza de pagos, el alivio HIPC de la deuda externa, el alivio MDRI de la deuda externa, la rehabilitación del sistema de agua potable, la rehabilitación y mejoramiento de caminos rurales,  el desarrollo del sistema eléctrico interconectado de los países de América Central, los programas de ajuste estructural del sector público, los proyectos de educación básica, los programas de desarrollo de las MIPYMEs, las reformas a los sectores financieros y comunicaciones, los ajustes al sector agropecuario, el programa híbrido de apoyo al sistema eléctrico, el desarrollo ganadero, el apoyo a programas de combate a la pobreza, y los proyectos de telecomunicaciones rurales.





La fatiga de los donantes en Nicaragua

25 09 2010

Del total del flujo efectivo de la cooperación internacional en Nicaragua en el período 1990-2009, el 61% correspondió a donaciones y el 52% provino de gobiernos de otros países que se interesaron en ayudar a nuestro país.

Sin embargo, la clásica expresión de “la fatiga de los donantes” en nuestro país podría explicarse, entre otras razones, por:

  • La grave inequidad de la carga tributaria sobre la población pobre, aunque en los últimos años se observa una progresiva reducción de la regresividad del sistema tributario, o sea una creciente participación de los impuestos directos en el total de la recaudación, que puede explicarse principalmente con la ampliación de la base de contribuyentes.
  • Los pocos resultados en la lucha contra la pobreza. De acuerdo con datos oficiales, el índice de pobreza extrema ha disminuido de 19.3% en 1993 a 14.6% en 2009 y en los últimos tres gobiernos han habido tres definiciones distintas del gasto de reducción de la pobreza.
  • La discontinuidad de los programas en los cambios de gobierno, al distinguirse planes económicos y sociales partidarios, pero no se observan planes económicos y sociales nacionales
  • La debilidad institucional de los Poderes del Estado, en gran parte explicada por el uso de un monto importante de la cooperación internacional para capacitar a los funcionarios públicos que llegan por primera vez a un cargo público con los cambios gubernamentales y para pagar honorarios a consultores nacionales e internacionales incluso con nueva deuda externa.
  • La corrupción en el sector público, que puede ejemplificarse con la privatización del acervo público y la desviación de los alivios de la deuda pública externa hacia el pago de una deuda pública interna que fue denunciada como ilícita por la Contraloría General de la República y fue acusada penalmente por la Fiscalía General de la República.
  • Los constantes confrontaciones entre las organizaciones políticas y entre la Asamblea Nacional y el Poder Ejecutivo del país, lo cual indica la ausencia del diálogo político.

Ahora, la perspectiva de mediano plazo del flujo total de donaciones y préstamos de la cooperación internacional oficial para nuestro país se desacelera hasta un monto promedio anual de 480 millones de dólares, del cual 70% sería prestado y el 30%, donado. Las nuevas administraciones públicas deberán tener el gran cuidado de evitar que nuestra nación, nuestro país, sea afectado por un nuevo y severo endeudamiento público externo e interno.





Los resultados insuficientes de la cooperación internacional en Nicaragua

25 09 2010

Los resultados de la masiva afluencia efectiva de donaciones y préstamos externos de 10 mil 592 millones de dólares que ha recibido Nicaragua en los últimos veinte años han sido insuficientes en materia de crecimiento económico y bienestar social.

En el período 1994-2009, la producción de bienes y servicios creció con una tasa anémica de 3.7% promedio anual, en una economía muy abierta como es la de Nicaragua al representar la suma de las exportaciones FOB y de las importaciones CIF el 87% del PIB en 2009. La economía de Nicaragua debería crecer a un ritmo promedio anual consecutivo de 6% ó 7%, por qué no 8%, 10%, para reducir el desempleo y la pobreza.

Excluyendo las condonaciones de la deuda externa de Nicaragua, cabe señalar que los objetivos de la estabilización macroeconómica, una condición necesaria pero insuficiente para el crecimiento económico, y del pago de la deuda externa fueron los más importantes de la política de cooperación internacional en el período 1990-2009, al absorber el 32% del flujo total de la cooperación externa.

En ese mismo período, sólo el 24% de ese flujo de donaciones y préstamos externos oficiales obtenido por Nicaragua fue destinado a la producción –principalmente a las actividades agropecuarias y la construcción de la red vial-, mientras que el 22% de dicha cooperación fue recibida por el sector social, principalmente los sectores de educación y salud, y el acceso de la población a los servicios de energía eléctrica y agua potable.

Aunque existe estabilidad del tipo de cambio nominal, el rezago del tipo de cambio real con respecto a su nivel de equilibrio es elevado al aproximarse al 19% en 2009. En otras palabras, debido al gran flujo de la cooperación externa, que equivale a decir el financiamiento del gran déficit comercial con el exterior, el córdoba se sobrevaluó y en 2009 nuestra moneda vale 19% más de los que debe valer.

Además, persiste el problema estructural de la infraestructura económica y social, y se necesita restablecer la educación técnica media y superior, con el fin elevar la productividad de la economía.

La reducción de la pobreza no fue un objetivo privilegiado en materia presupuestaria. La lógica económica del Estado fue pagar deuda a sus acreedores externos e internos, y para pagar la deuda interna se desvió gran parte del Alivio HIPC y del Alivio MDRI hacia los acreedores internos, en vez de asignarlos exclusivamente a financiar proyectos de reducción de la pobreza del país. Y para pagar la deuda externa, el país aún necesita endeudarse con las instituciones financieras multilaterales.

La cooperación externa también financió el pago de la planilla de asesores y consultores nacionales e internacionales, en forma paralela al presupuesto nacional y, además, el 7% de esos recursos externos se destinó al fortalecimiento institucional del sector público, o sea al entrenamiento de los funcionarios públicos cada cinco años, tiempo que dura la administración pública que llega al poder. También se estima, a groso modo, que el 20% del flujo de donaciones y préstamos externos ha sido destinado a consultorías externas, o sea a consultores provenientes, en gran parte, de los países e instituciones financieras internacionales que ofrecen la cooperación.  

Por esas razones, se puede concluir que Nicaragua, con esa formidable ayuda internacional, no pudo avanzar con un mejor desempeño en el aumento de la producción y en la reducción de la pobreza en los últimos veinte años.





La estrategia de los daños de Montealegre

24 09 2010

Con su reingeniería financiera, que no tiene ningún ribete político, y con la emisión de dos bonos cupón cero, que mucho menos son de corte político, Eduardo Montealegre Rivas asestó el primer golpe al Pueblo de Nicaragua cuando reestructuró la deuda de las liquidaciones bancarias de 2000 y 2001 en el transcurso del segundo semestre de 2003, al estimar el valor presente de la deuda  por los CENIs/INTERBANK y los CENIs/BANIC con una tasa de descuento de 7.4999%, la cual fue inferior a las tasas originalmente pactadas en esos títulos emitidos por el Banco Central de 21.43% y 11.49% respectivamente. Con esa acción inescrupulosa del banquero, ex ministro de Hacienda y Crédito Público y ex miembro del Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua, Eduardo Montealegre Rivas, el Pueblo de Nicaragua se vio despojado de 23 millones 400 mil dólares.    

Entre otras acciones inapropiadas de Eduardo Montealegre Rivas en el proceso de reestructuración de esa deuda pública, que continuaron perjudicando al Pueblo de Nicaragua, se distinguen las siguientes: 

  • Los Bonos Bancarios, que sustituyeron a los CENIs Bancarios, fueron títulos emitidos en dólares estadounidenses pero pagaderos en córdobas con mantenimiento de valor en el momento de sus vencimientos. 
  • A dos bancos les reestructuró la deuda a un plazo de 10 años y a un banco le dio Bonos Bancarios pagaderos a 3 años.  
  • A un banco le disminuyó la tasa de interés ponderada original de 19.45% a 8.43%, con la entrega injustificada de 23.4 millones de dólares), a otro banco le redujo la tasa de interés ponderada  original de 10.65% a 7.43%, y  a otro banco le subió la tasa de interés original de 7.93% a 8.29%. 

El segundo golpe del ex guardador de la cosa pública, Eduardo Montealegre Rivas, fue efectivo entre el 21 de mayo y el 25 de agosto de 2003, al consentir un daño cometido contra el Tesoro de la Nación en un proceso poco transparente y bastante viciado como fue el de la subasta de los activos de los cuatro bancos liquidados, al no exigir la licitación pública con “precio base de mercado”.

Con su beneplácito, el banquero y guardador del Tesoro Nacional maximizó las pérdidas fiscales y dañó de nuevo el patrimonio del Estado de Nicaragua con las siguientes acciones inapropiadas: 

  • Aprobó procedimientos inaceptables para la protección del Tesoro Nacional. 
  • En tres subastas de préstamos, mediante licitación pública “a sobre cerrado” cada dólar se vendió, mejor dicho se donó, en 3.2 centavos de dólar. 
  • Un ejemplo fue el de la cartera de crédito cafetalera, con valor en libros de 18 millones de dólares, fue vendida en 2 millones de dólares con sus garantías hipotecarias. 
  • Otro ejemplo fue el de la cartera de créditos varios, tarjetas de crédito y microcréditos, con valor en libros de 33 millones de dólares, fue vendida en 921 mil dólares. 
  • Personas jurídicas que tenían acceso a información privilegiada relacionada con las subastas de la cartera de créditos ganaron licitaciones, lo que demuestra un claro conflicto de intereses que es penado por la ley. 
  • Tres subastas de bienes inmuebles de los bancos liquidados, licitados públicamente a “sobre cerrado”, produjeron al Estado de Nicaragua la ridícula suma de 15.4 millones de dólares, tres veces mayor que el resultado de las tres subastas de la cartera de créditos, a pesar que ésta es el principal activo de un banco. 
  • Tres bienes inmuebles en Managua, que parecen ser el edificio de anterior Centro BANIC y dos terrenos adyacentes a ese edificio, fueron vendidos en 5.2 millones de dólares. 
  • A “golpe de martillo” se vendieron 668 obras de arte en 930 mil dólares, entre ellas 23 pinturas consideradas como obras de patrimonio nacional. 
  • Y el martillo siguió “golpeando” a los nicaragüenses al venderse mediante dos subastas el mobiliario y el equipo de oficina de los bancos liquidados en 94 mil 512 dólares, y al venderse con otras dos subastas 49 vehículos en 172 mil 77 dólares.  

El banquero y hoy diputado querellado y acusado penalmente y civilmente Eduardo Montealegre Rivas sigue escudándose en su inmunidad, protegido por sus aliados políticos en la Asamblea Nacional, para no retractarse de sus injurias y calumnias a mi persona desde el 27  de agosto de 2008 -yo diría que continúa abusando de su inmunidad para esconderse de la justicia y ocultar su presunta delincuencia-; se auto declara un demócrata y un respetuoso de las leyes, pero se burló de la Juez a cargo del Juzgado Sexto Local Penal, María Ivette Pineda, en reiteradas ocasiones cuando fue citado a presentarse en ese juzgado; dañó el Tesoro de la Nación y dice preocuparse por los pobres que no tienen que comer; con su perorata desde la casa del movimiento político que lleva su nombre, me insulta, no razona y reduce su estatura moral; y después de todo esto se auto nombra un perseguido político y trata de engañar a nuestra Nación.

Toda la presunta delincuencia de Eduardo Montealegre Rivas no tiene ningún ribete político sino el de un grave riesgo moral fundamentado en información oficial del Estado de Nicaragua. Por su arrogancia, soberbia e impunidad, él mismo tiene la habilidad para transformarse de calumniador en calumniado, de injuriante en injuriado, de querellado en querellante, de acusado en acusador, de violador de derechos humanos en violado en sus derechos humanos, de presunto delincuente en presunto inocente. Sin embargo, reitero que sólo el Juez podrá decidir su inocencia o su culpabilidad.





El FMI se marchó en silencio

20 09 2010

Indudablemente el gobierno de Nicaragua ha cumplido con creces las metas macroeconómicas suscritas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), especialmente el aumento de las reservas internacionales, el control del déficit fiscal, la presencia de una baja y estable presión inflacionaria, y el pago oportuno de la deuda externa. También ha cumplido en gran forma la agenda de reformas estructurales de la economía porque, tengo entendido, ambas partes han aceptado no discutir, mucho menos ejecutar, reformas en el cobro de los impuestos y del fondo de pensiones de la seguridad social en un año electoral como es el de 2011. Sin embargo, el FMI se marchó en una forma totalmente distinta a la que llegó, en un hermético silencio y sin fotos de despedida.

Por ética y honestidad profesional, he de reconocer que la estabilización macroeconómica actual es mucho más sólida que la heredada por el gobierno anterior a las autoridades de la actual administración pública. De allí la conveniencia que el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales Bolaños, sea mantenido en su cargo de acuerdo con los preceptos de la nueva Ley del Banco Central de Nicaragua.

Sin embargo, el presidente del BCN anunció públicamente una prórroga de dos meses para lograr las últimas dos revisiones del Programa “Servicio de Crédito Ampliado” (SCA) que expira en octubre, o sea obtener la graduación en el cuarto programa trienal de Nicaragua con el FMI hasta en diciembre próximo, previo a la extensión de un año más del actual programa en espera del ganador de las próximas elecciones presidenciales para que se discuta y suscriba el quinto programa económico.

En la historia de las relaciones económicas y financieras con el FMI, por primera vez el país solicita una extensión de dos meses más para concluir las revisiones pendientes y proceder a extender el programa SCA por un año más. Con el primer programa ESAF, que se suscribió en junio de 1994, no hubo extensión del programa y el FMI apenas entregó al gobierno sólo 28 millones de dólares en el primer año del trienio programado. Con el segundo programa ESAF, la extensión del programa se suspendió a mediados de 2001 debido al grave desorden macroeconómico resultante de un déficit fiscal que se disparó hasta el 10% del PIB y a las pérdidas acumuladas del Banco Central que lo sumían en la bancarrota por los abusos financieros de las mal llamadas operaciones de mercado abierto y las emisiones de CENIS Bancarios denunciados como ilícitos por la Contraloría General de la República. Con el primer programa PRGF se logró la extensión de un año, el cual se mantuvo por el apropiado orden macroeconómico. Hoy se buscó y se obtuvo una prórroga de dos meses para cerrar el Programa SCA.

El talón de Aquiles de la reunión técnica con el FMI, en mi opinión, fue el Proyecto de Presupuesto General de la República 2001 y, creo con más énfasis, el Marco Presupuestario de Mediano Plazo 2011-2014, el cual debe contener las proyecciones macroeconómicas y de reformas estructurales para los tres primeros años del presidente de la República que elijamos en noviembre de 2011.

Para el plazo más corto, o sea el año de 2011, debieron haber sido cruciales las explicaciones sobre cómo se financiarán aproximadamente 60 millones de dólares en concepto del gasto electoral, o sea el 1% del Producto Interno Bruto (PIB), teniendo en cuenta la restricción que muy difícilmente se obtendrán las donaciones de recursos externos, dada la suspensión definitiva de la ayuda del Grupo de Apoyo Presupuestario.     

El tratamiento de los recursos provenientes de Venezuela también debió haber constituido un tema especial de discusión en el diálogo técnico del gobierno con el FMI. Aún suena el eco de la voz presidencial que el FMI no debe pedir cuentas del ALBA, pero el FMI ha pedido al BCN que registre la deuda privada externa del país en la cual aparezca la asistencia financiera venezolana, un procedimiento de control de la deuda externa que ya se inició, pero no sabemos cuál ha sido la reacción de la autoridad monetaria cuando su interlocutor le ha pedido, con bastante probabilidad, que vigile los flujos de financiamiento del ALBA al sector privado para que no generen obligaciones al sector público, así como monitorear los depósitos de las cooperativas financieras que administran fondos del ALBA.

También en el tema presupuestario de corto plazo habrá tomado cierta importancia el tema del ajuste salarial de los empleados públicos en un año electoral, además del bono salarial que no se registró como una transferencia corriente del sector privado en los ingresos gubernamentales y como un gasto corriente en los egresos presupuestarios, registro que estimo no se hizo por la obligatoriedad constitucional de entregar el 10 por ciento del monto total de dicho bono a las universidades y al Poder Judicial.

Por otro lado, es muy seguro que el talón de Aquiles de la reunión técnica con el FMI también se remontó en el mediano plazo. La Asamblea Nacional recibe junto a la propuesta del Ley del Presupuesto Nacional el Marco Presupuestario, en este caso correspondiente al período 2010-2014. Es muy probable que los obstáculos encontrados en este tema fueron la ausencia de un perfil de la reforma tributaria consistente en reducir las exoneraciones y exenciones en el pago de impuestos y supervisar la formación de los precios de transferencia, la reforma a la ley de transferencias municipales (pendiente desde la Administración del Ing. Enrique Bolaños) y la implementación de una política salarial gubernamental fundamentada en la Ley de Servicio Civil para evitar grandes aumentos como los observados en 2009.

En conclusión, reafirmo con bastante probabilidad que esos temas acuciantes serán dilucidados en el último trimestre de este año, no obstante la estabilidad macroeconómica es sólida. La política monetaria estuvo a una buena altura en el dialogo, mas no fue así para la política fiscal. Siempre el proyecto de ley presupuestaria que arriba a la Asamblea Nacional lleva el visto bueno del policía financiero internacional, y aunque sea entregado a más tardar el 15 de octubre próximo también estimo que será aprobado en el transcurso del primer trimestre del año próximo.

Tengo la confianza que Nicaragua al final aprobará el examen. Las probabilidades no están a favor de que el país continúe sus ajustes macroeconómicos y reforma estructurales sin los préstamos multilaterales muy concesionales. Si no ocurriese así, la disciplina económica nacional tendría que ser más elevada. Para los nicaragüenses no sería grato que se sustituya un endeudamiento público externo muy concesional con un endeudamiento público interno muy oneroso, con el fin de cumplir el ajuste sin la ayuda tradicional que proporciona la Comunidad Internacional en divisas líquidas de libre disponibilidad y de apoyo a las reservas internacionales.





Sin recesión el desempleo aumenta

12 09 2010

El huracán financiero que se desató en Wall Street en septiembre de 2008, por los actos inescrupulosos de un grupo de banqueros, derivó en una tormentosa recesión económica que afectó severamente a todo el mundo a lo largo de 2009, con la peor crisis desde la Gran Depresión de los años treinta del siglo pasado, pero la tercera oleada de la crisis es la del desempleo, aunque técnicamente la recesión ha terminado. Estos tiempos son más difíciles que otros en todo el mundo.

Con base en mis estudios sobre el mercado laboral de Nicaragua, tomando en cuenta el desempleo abierto y las horas hombres no laboradas por la población subempleada, o sea lo que podemos denominar desempleo global, en 2009 46 mil personas ingresaron al ejército de desocupados. En mi país, de acuerdo con mis estimaciones, existen 632 mil personas que no generan ingresos en este año, y este desempleo global –tanto abierto como equivalente asociado con el subempleo- se aproxima al 28% de la población económicamente activa (PEA). Cabe agregar que por efectos de la recesión económica mundial, las encuestas laborales del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) señalan que el subempleo salto de 30% de la PEA en 2008 a 38% de la PEA en 2009.

A pesar que mi pronóstico de crecimiento de la economía nicaragüense es de 3.8% para el año en curso, el total de los desempleados arriba mencionada volverá a reflejar un aumento de 19 mil personas, porque la PEA, que en este año es igual a 2.4 millones de personas, crece a un ritmo promedio anual de 2.3%, una tasa que es mayor que la del crecimiento de la población total del país de 1.3% y que asciende a 5.7 millones de habitantes. Se requiere un mínimo de 92 mil nuevos empleos tan solo para absorber el crecimiento de la fuerza laboral.

Desde ahora pronostico un crecimiento económico de Nicaragua para 2011 menor que el de mi pronóstico para 2010, y el total de desempleados referido anteriormente volverá a aumentar, al menos, en 30 mil personas el próximo año, si no se formulan ni se implementan políticas de empleo entre la empresa privada y las autoridades gubernamentales. Además, creo que este problema no es de interés fundamental para los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI), quienes sólo dictan políticas ortodoxas para aumentar las reservas internacionales y reducir el déficit fiscal, mas no intentan reducir el déficit en cuenta corriente de la balanza de pago porque se encuentran maniatados por la excesiva dolarización extraoficial de la economía. 

Las estadísticas laborales y de la producción me ayudan a reafirmar que si la economía crece a una tasa anual de 4% la tasa de desempleo abierto permanece constante, sin cambio alguno, y para reducir dicha tasa de desempleo en un punto porcentual la producción tendría que crecer con una tasa anual de 6%.

Cabe recordar que Nicaragua salió de la recesión económica en el primer trimestre de este año, al crecer interanualmente el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) estimado por el Banco Central de Nicaragua (BCN) en 2.6% y 7.0% en los dos primeros trimestres de 2010 respectivamente. Podemos concluir que técnicamente Nicaragua ya dejó la recesión, pero el desempleo continúa aumentando y no hay, por lo tanto, una genuina recuperación económica en nuestro país. No existen metas creíbles ni increíbles en términos de empleo y el mercado, por sí solo, no puede fijarlas, por lo que el país necesita la conducción gubernamental de políticas de empleo. Ya se aprendió en el mundo que no podemos dejar el bienestar de la población exclusivamente en manos del mercado.

Los responsables políticos nicaragüenses deberían reaccionar frente a un escenario en el cual los consumidores cargan una pesada deuda, tanto familiar como pública, y reducen sus gastos, las empresas no invierten y no crean empleos -excepto en las empresas que gozan del régimen de zona franca-, y los bancos han cerrado el crédito al sector privado e invierten los depósitos del público no bancario en la compra de títulos valores del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) y del Banco Central de Nicaragua (BCN) para que el gobierno proteja las reservas internacionales y financie el déficit fiscal, que hoy no cuenta con las donaciones del Grupo de Apoyo Presupuestario. Los responsables políticos nicaragüenses también deberían saber que mientras no haya aumento de la demanda pública o la demnada privada las empresas no van a invertir y el desempleo seguirá creciendo.

Para los trabajadores, la crisis continúa porque el desempleo sigue creciendo. Desde la perspectiva de la fuerza laboral, no hay diferencia entre un crecimiento anual de 3% o de 4% de la economía nicaragüense, mucho menos entre 2% y 3%. La discusión sobre este tema sería bizantina. ¿Por qué? No olvidemos que en 2010, el valor de la producción de bienes y servicios de Nicaragua es de 6 mil 320 millones de dólares, equivalentes al 4.5% del valor total de bienes y servicios producido en el istmo centroamericano.

Lo que sí importa a cada uno de los trabajadores, y debería importar más a los sindicatos, es si el crecimiento económico de nuestro país será suficientemente fuerte como para reducir el alto nivel de desempleo, que es el principal problema de la población desde hace veinte años, según las encuestas que realizan firmas especializadas en nuestro país.

La austeridad para reducir el déficit fiscal provocará un crecimiento económico menor, un desempleo creciente y una incertidumbre inversionista mayor, porque el sector privado hace un detente en el momento de las elecciones presidenciales. En este año las autoridades nacionales congelaron el gasto público en un nivel igual al observado en 2009 y recientemente el ministro del MHCP declaró que dicho gasto aumentará 5% en 2011, aún con elecciones nacionales que nos cuestan el 1% del PIB, por lo cual es fácil deducir que observaremos un frenazo en las inversiones públicas y habrá más desempleo, aunado a la precariedad que sólo el 23% de la PEA cotiza a la seguridad social y el 75% del mercado es informal.

La demanda interna, o el consumo y la inversión tanto del sector privado como del sector público, cayó 6% en 2009 con respecto a 2008 y se estanca en 2010 con respecto a su nivel de 2009. Las empresas no podrán retener trabajadores si no se contienen las futuras presiones salariales, debido a los aumentos acumulados anuales del salario promedio de 12% en 2008, 13% en 2009 y estimo 7% en 2010, y los incrementos de los salarios mínimos legales de 36% en 2008, 11% en 2009 y 12% en 2010. Por otro lado, de acuerdo con datos del INIDE, en julio de 2009 de un total de 571 mil jóvenes económicamente activos –que representaron el 45% de la población entre 15 y 24 años de edad del país-, 80 mil estaban desocupados y es el grupo más vulnerable a la desocupación al reflejar una tasa de desempleo abierto de 14% en ese año.

Si el crecimiento económico no genera oportunidades de empleo, no tendrá ningún significado entre los trabajadores. Es cierto que la macroeconomía nicaragüense marcha con un buen paso en la actualidad, pero se requiere de la combinación de políticas públicas que aumenten la producción exportable y la destinada al consumo interno, que alienten la inversión privada y pública, que capaciten técnicamente a la fuerza laboral –con preferencia a los jóvenes-, y que lo sectores privado y público formen un banco de datos de empleo para propiciar oportunidades a la fuerza laboral. El gobierno y la empresa privada, y por qué no los sindicatos, tienen la palabra.





El Resto del Mundo ayudó a Nicaragua con 26 mil 649 millones de dólares en 1990-2009

11 09 2010

Nicaragua recibió un monto de cooperación externa oficial de US$26,649 millones durante el período 1990-2009, que en términos promedio anual fue equivalente  a US$1,332 millones, 37% del valor del Producto Interno Bruto (PIB) y US$265 por habitante, mientras que el PIB Nominal Per Cápita en ese mismo período fue de US$739. Esos montos excluyen la asistencia financiera internacional que ha sido canalizada por instituciones privadas, como son las donaciones de US$113 millones de la Cuenta Reto del Milenio de Estados Unidos en el cuatrienio  de 2005-2009, y los préstamos, las donaciones y las inversiones extranjeras directas de US$1,088 millones de Venezuela en el trienio 2007-2009.

En esos veinte años de cooperación, la donación “contable” de la condonación de la deuda externa, que no implicó la entrada de nuevos recursos al país, fue la más importante al sumar US$14,313 millones y representar el 54% de la cooperación total, debido a que Nicaragua ha recibido dos grandes alivios de su deuda externa, el de la Iniciativa para Países Pobres Muy Endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés) y el de la Iniciativa del Alivio de la Deuda Multilateral (MDRI, por sus siglas en inglés), además de la importante reducción de la deuda con Rusia, México y la banca comercial antes de que surgiera la Iniciativa HIPC en octubre de 1998.

En segundo lugar están las donaciones externas, que ascendieron a US$6,427 millones y representaron el 24% de la cooperación total. Cabe distinguir que el principal componente de las donaciones fue el de las atadas a programas y proyectos del sector público, que fue igual al 79% del monto total donado, mientras que el 21% restante correspondió al componente de divisas líquidas de libre disponibilidad que ha sido utilizado para el pago de la deuda externa, especialmente el alivio de la deuda multilateral, y el apoyo presupuestario.

Los desembolsos de préstamos externos concesionales, incluyendo los préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI) “intocables” para el Gobierno de Nicaragua porque son destinados exclusivamente a las reservas internacionales del Banco Central de Nicaragua (BCN), excepto en 2009 que fueron asifgnados al apoyo presupuestario por los efectos nocivos de la recesión económica mundial y la suspensión de las donaciones del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP), ocuparon el tercer lugar, al totalizar US$4,165 millones y participar con el 16% en el total de la cooperación. El 58% de los préstamos desembolsados fue atado a la ejecución de programas y proyectos del sector público, y el 42% restante fue asignado al apoyo de la balanza de pagos, o sea para apoyar el aumento de las reservas internacionales y el pago de la deuda externa tanto la reestruturada como la nueva contratada a partir del año de 1990. Cabe mencionar que la deuda pública externa contratada por Nicaragua de US$6,042 millones en el período analizado ha sido muy concesional, porque el país no puede endeudarse en términos comerciales en el mercado financiero internacional al no tener capacidad de pago, y dicha concesionalidad se manifestó con sus términos financieros ponderados de 31 años de plazo, 10 años de gracia y una tasa de interés anual de 2.1%. 

Los recursos facilitados por los Organismos No Gubernamentales sumaron US$1,745 millones y ocuparon el cuarto lugar de la cooperación al participar con el 7% en la importante ayuda externa que recibió el país.

Excluyendo las donaciones asociadas con la condonación de la deuda externa de Nicaragua y la ayuda canalizada a través de instituciones privadas, el flujo efectivo de donaciones y préstamos facilitados por la Comunidad Internacional totalizó US$10,592 millones en esos 20 años, del cual el 61% fue donado y el 39% fue prestado; el 52% provino de fuentes bilaterales (gobiernos) y el 48% fue facilitado por fuentes multilaterales (instituciones financieras); el 72% correspondió a divisas líquidas atadas a programas y proyectos del sector público (relacionado principalmente con la cartea de inversiones públicas) y el 28% guardó relación con la estabilidad macroeconómica (o del tipo de cambio y de la inflación) al constituir divisas líquidas de libre disponibilidad.

Recientemente se han levantado voces nacionales y extranjeras preguntando el por qué Nicaragua no acelera su crecimiento económico ni reduce su alto índice de pobreza con tanta cooperación internacional. En gran parte la respuesta está en el destino de los recursos de la cooperación, que en el período analizado fue el siguiente:

El total del flujo efectivo de donaciones y préstamos de US$10,592 millones fue distribuido de la siguiente forma: el 32% al apoyo a la balanza de pagos, el 24% a la producción de bienes y servicios, el 22% al sector social, el 7% al fortalecimiento de las instituciones públicas, el 5% al apoyo presupuestario, el 3% a la ayuda humanitaria, el 3% a la protección del medio ambiente, el 2% a la formulación de las estrategias nacionales de reducción de la pobreza, y el 2% a varios sectores. También se estima, a groso modo, que alrededor del 20% de la cooperación total que ha recibido Nicaragua ha sido para el pago de consultores nacionales e internacionales, siendo el caso más sonado el del asesor presidencial Luis Durán en la administración del Dr. Arnoldo Alemán, un nicaragüense-estadounidense apermisado por el FMI que fue encargado de elaborar la estrategia de reducción de la pobreza de Nicaragua, y por esa tarea devengó alrededor de 25 mil dólares mensuales por más de tres años años a partir de 2007, pero su pago fue financiado con un nuevo endeudamiento externo multilateral del país.

Los sectores productivos más beneficiados por la cooperación han sido el agropecuario y la construcción de la red vial, mientras que los sectores sociales más apoyados por la ayuda han sido la educación, la salud y el acceso de la población al agua y a la electricidad.

El objetivo de la estabilidad del tipo de cambio y la presencia de una presión inflacionaria baja y estable –o sea la estabilización macroeconómica- ha sido el más importante en la política de la cooperación internacional en Nicaragua durante los veinte años pasados. Los objetivos de aumentar la producción y mejorar las condiciones sociales de los nicaragüenses pasaron a un segundo plano. No debemos olvidar que el país se endeudóy aún se endeuda, y también recibió donaciones, para pagar intereses y amortizaciones a los acreedores externos y financiar el alivio de las iniciativas HIPC y MDRI facilitado por las instituciones financieras, para ejecutar las reformas estructurales de la economía -algunas de ellas equivocadas, como la privatización de los fondos de seguridad social y la privatización indiscriminada del acervo público-, y para pagar una planilla de asesores y consultores que fue registrada como gasto de inversión en el presupuesto nacional y representó el 40% del total del gasto de inversión pública en la administración del Ing. Enrique Bolaños. 

Por otro lado, los US$1,745 millones facilitados por los Organismos No Gubernamentales se concentraron en un 72% en el sector social, en un 11% en la producción, en un 9% en el sector financiero, en un 6% en el fortalecimiento institucional y la gobernabilidad, y en un 2% en la infraestructura económica.

Entre las causas que podrían explicar la fatiga de los donantes en Nicaragua, considero que la provocan la evasión del pago de impuestos equivalente al 8% del PIB, o sea aproximadamente US$500 millones anuales; la entrega generalizada de exoneraciones y exenciones en el pago de impuestos, que equivale a 4% del PIB, o sea aproximadamente US$250 millones anuales; los pobres resultados de la lucha contra la pobreza, al registrarse oficialmente una reducción del índice de pobreza de 50.3% en 1991 a 42.5% en 2009, así como tres definiciones distintas del gasto de reducción de la pobreza en los últimos tres gobiernos; la discontinuidad de los programas de gobierno a gobierno, al distinguirse planes económicos y sociales partidarios en vez de planes nacionales; la corrupción en el sector público, que puede ejemplificarse con la provatización de las empresas públicas, la desviación del alivio de la deuda pública externa hacia el pago de una deuda pública interna que fue denunciada como ilícita por la Contraloría General de la República y acusada penalmente por la Fiscalía General de la República,  la subasta de los activos de cuatro bancos en el primer semestre de 2003, y la reestructuracion de la deuda pública por las liquidaciones bancarias en el segundo semestre de 2003; la debilidad institucional de los Poderes del Estado, al asignarse una propoción importante de la cooperación internacional al fortalecimiento institucional y al apoyo presupuestario, y que ha sido utilizada para capacitar al nuevo funcionario público con el cambio gubernamental y el pago d euna planilla paralela de consultores nacionales e internacionales; y las confrontaciones política tanto entre partidos como entre Poderes del Estado, que demuestran la falta del diálogo entre las instituciones políticas del país.