La perspectiva de la cooperación externa para Nicaragua en el mediano plazo

30 09 2010

No se visualiza ningún cambio en la cooperación atada a programas y proyectos del sector público en el corto plazo, aunque es relevante la drástica caída de la cooperación en divisas líquidas de libre disponibilidad debido a la suspensión de este tipo de ayuda de parte del Grupo de Apoyo Presupuestario, que estuvo formado por 7 países europeos y 3 instituciones financieras multilaterales.

En mi opinión, los donantes redujeron sus ayudas a Nicaragua por tres razones: (i) la prioridad que tienen otras regiones el mundo para ellos, África, por ejemplo; (ii) los problemas de gobernabilidad en Nicaragua, ejemplificado en parte con las denuncias de la oposición política por un fraude electoral en las elecciones municipales de noviembre de 2008, que provocó a la suspensión de las donaciones de divisas líquidas de libre disponibilidad donadas por el Grupo de Apoyo Presupuestario; y (iii) la poca efectividad de la cooperación internacional para promover un mayor crecimiento económico y una mayor reducción de la pobreza del país.

Estimo que, en el marco de la Declaración de París, Nicaragua espera una mayor armonización entre los donantes y el mantenimiento de la alineación de dicha cooperación con el Plan Nacional de Desarrollo Humano, que es la versión actual de este tipo de planes nacionales, como lo fueron en el pasado reciente la Estrategia de Reducción de la Pobreza (ERP), la Estrategia Reforzada del Crecimiento y la Reducción de la Pobreza (ERCERP), el Plan Nacional de Desarrollo (PND) y el Plan Nacional de Desarrollo Operativo (PNDO).

En el quinquenio 2010-2014 se prevé que la cooperación oficial proveniente de fuentes tradicionales alcance un monto promedio anual de US$500 millones, de los cuales US$170 millones corresponderían a donaciones (34% del total de la cooperación esperada) y US$330 millones, a préstamos (64% de la cooperación prevista).

Cabe agregar que el flujo de la cooperación venezolana, que se canaliza a través de instituciones privadas, dependerá del precio internacional del petróleo y sus derivados y del valor de la factura petrolera, y podría mantenerse en un nivel promedio anual de US$130 millones en el quinquenio 2010-2014 y no está incorporada en el flujo de donaciones y préstamos antes mencionado.También suponemos que el monto promedio anual de la inversión extranjera directa en ese mismo período, estimado en US$550 millones, podría estar influenciado en gran parte por recursos venezolanos.

También se espera que el marco normativo de la cooperación se fortalezca en el corto plazo, en función de los criterios de la Declaración de París, con base en los resultados de la próxima encuesta sobre la eficacia de la ayuda internacional que serán publicados en abril de 2011.  

Finalmente, con la firma del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, se prevé que en Centroamérica, y por ende en Nicaragua, se acrecienten los flujos de inversión extranjera directa antes que los actuales montos de cooperación oficial provenientes de esa región del mundo.

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La cooperación del Grupo de Apoyo Presupuestario

29 09 2010

El 18 de mayo de 2005, un grupo de donantes y prestamistas integrado por Alemania, Finlandia,  Noruega, Holanda, Reino Unido, Suecia, Suiza, la Asociación Internacional de Fomento del banco Mundial (BM) y la Comisión Europea, y el Gobierno de Nicaragua, representado por el MINREX y el MHCP, suscribieron el ‘Acuerdo Conjunto de Financiamiento para Apoyo al Presupuesto General’ (ACF). Este acuerdo caducaría cada cinco años después de haber entrado en vigencia, a menos que fuese renovado por acuerdo de los signatarios. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se unió a este grupo en 2008.

El apoyo presupuestario no estuvo destinado a un gasto o uso en particular en el presupuesto general, sino que fue una contribución de los donantes para financiar directamente el presupuesto del Gobierno de Nicaragua usando los sistemas de asignación, adquisición y contabilidad del Gobierno –con el fin de mejorar la eficiencia, eficacia y previsibilidad de la ayuda financiera en el logro de las metas de desarrollo- y dicha contribución no estuvo vinculada a actividades de proyecto específicas.

La base de operación del ACF y de la matriz de evaluación del desempeño (PAM, por sus siglas en inglés) fue la estrategia de reducción de pobreza del Gobierno de Nicaragua, que en ese entonces era el Plan Nacional de Desarrollo (PND). La PAM es la matriz de acciones e indicadores clave seleccionados para hacer un diagnóstico del uso eficaz y eficiente del apoyo presupuestario por parte del Gobierno de Nicaragua.

El apoyo de los donantes se basó en el avance logrado en la implementación de la estrategia de reducción de la pobreza, de acuerdo con las condiciones establecidas en la matriz de evaluación de desempeño (PAM), y se comprometieron a indicar el tiempo que duraría su apoyo mediante sus acuerdos bilaterales, mientras que el Gobierno de Nicaragua se responsabilizaba de (i) mantener una política macroeconómica ‘sólida’, (ii) avanzar ‘satisfactoriamente’ en el cumplimiento de la estrategia de reducción de la pobreza, (iii) adherirse a los principios fundamentales de la ACF, que son el compromiso con el derecho internacional y la prevención de conflictos, el respeto por los derechos humanos, los principios democráticos, incluidas elecciones libres y justas, el estado de derecho, la independencia del Poder Judicial, los procesos democráticos libres y transparentes, la rendición de cuentas y la lucha contra la corrupción, las políticas macroeconómicas sólidas y el compromiso con la reducción de la pobreza; y (iv) garantizar la rendición de cuenta ante los signatarios.

Los principales temas del diálogo en torno al ‘apoyo presupuestario’ fueron (i) el cumplimientos de los principios fundamentales de la ACF; (ii) la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico; (iii) el avance de la implementación de la estrategia de reducción de la pobreza; (iv) la reforma del sector público, la gobernabilidad y la lucha contra la corrupción; (v) los recursos a la movilización nacional, la gestión de las finanzas públicas y la política en torno a la deuda; (vi) la ejecución presupuestaria y la prioridades del gasto público; (vii) la transparencia y la previsibilidad de los compromisos y los desembolsos del donante; y (viii) la implementación del ACF.

Los donantes y prestatarios del Grupo de Apoyo Presupuestario aportaron US$309 millones al Gobierno de Nicaragua durante el período 2005-2009. Debido a la denuncia de la oposición política del gobierno sobre un fraude electoral en las elecciones municipales de noviembre de 2008, los países integrantes del GAP suspendieron sus donaciones de divisas líquidas de libre disponibilidad a partir de 2008, excepto la Comisión Europea que las suspendió definitivamente en 2010. El Banco Mundial también cesó su entrega de préstamos muy concesionales de divisas líquidas de libre disponibilidad en 2009.

El GAP anunció la suspensión definitiva de sus donaciones de esa clase de divisas para apoyo presupuestario en 2010 y en la actualidad sólo el BID mantiene su cooperación en préstamos de ese tipo de divisas, los cuales son desembolsados acorde con el cumplimiento de los acuerdos suscritos entre el Gobierno de Nicaragua y el Fondo Monetario Internacional (FMI).





La asistencia financiera del FMI en Nicaragua

28 09 2010

Las relaciones financieras de Nicaragua con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se restablecieron en 1991, cuando se suscribió un préstamo “stand-by” equivalente a US$21 millones, y a partir de 1994, con el establecimiento del primero de cuatro programas de ajuste económico y reformas estructurales de la economía nacional, el total de préstamos otorgados por dicho organismo multilateral en Derechos Especiales de Giro (DEGs) ascendió hasta un monto equivalente a US$414 millones hasta el año de 2009.

Los recursos provenientes del FMI y asociados con los cuatro programas trienales en las cuatro administraciones públicas que ha tenido Nicaragua desde la década de los noventa del siglo pasado hasta el año de 2009 han sido asignados exclusivamente al fortalecimiento de la posición de la reservas internacionales del BCN, excepto en 2009 en que el tramo anual del préstamo trienal fue asignado al apoyo presupuestario por los problemas asociados con la recesión económica mundial y la suspensión de las donaciones del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP) por la denuncia de los opositores al gobierno sobre el fraude electoral de las elecciones municipales de noviembre de 2008.

Los préstamos del FMI no pueden ser utilizados para otros fines de la balanza de pagos, por ejemplo el financiamiento de las importaciones o el pago de la deuda externa, al estar asignados para facilitar la condicionalidad relacionada con las reservas internacionales brutas oficiales, que en la actualidad es igual a 2.2 veces el saldo de la base monetaria o dinero de alto poder (o sea del total del saldo de la emisión de dinero y del saldo de encaje efectivo sobre los depósitos en córdobas), y a finales de 2009 el saldo de dichas reservas, incluyendo un fondo contingente de DEGs del FMI equivalente a US$164.4 millones, era igual a 2.6 veces dicho el saldo de la base monetaria. Anteriormente, dicha condicionalidad era equivalente a 3 meses el valor anual de las importaciones de bienes CIF, y a finales de 2009, incluyendo el mismo fondo contigente de DEGs, las reservas brutas eran equivalentes a 5.5 meses el valor anual de dichas importaciones.





Los programas y proyectos preferidos por la Comunidad Internacional en Nicaragua

28 09 2010

Entre los programas y proyectos preferidos por los donantes internacionales se destacan el apoyo al pago y el alivio de la deuda externa, la construcción y el equipamiento de hospitales, las mejoras y pavimentación de carreteras, la reconstrucción de puentes, el mejoramiento del sistema de alcantarillado y de agua potable, la reducción de la vulnerabilidad ante desastres naturales, el mantenimiento y reparación de escuelas, los proyectos de electrificación rural para zonas aisladas, la protección de la Reserva de Bosawás, la rehabilitación del sector cafetalero, la salud reproductiva y la educación de la sexualidad, el apoyo a familias rurales en zonas afectadas por sequías e inundaciones, el apoyo a la población  afectada por la guerra, los programas de desarrollo lechero y la autoconstrucción de viviendas de interés social.

Por otra parte, los prestatarios internacionales enfocaron su colaboración en programas y proyectos tales como el apoyo a la balanza de pagos, el alivio HIPC de la deuda externa, el alivio MDRI de la deuda externa, la rehabilitación del sistema de agua potable, la rehabilitación y mejoramiento de caminos rurales,  el desarrollo del sistema eléctrico interconectado de los países de América Central, los programas de ajuste estructural del sector público, los proyectos de educación básica, los programas de desarrollo de las MIPYMEs, las reformas a los sectores financieros y comunicaciones, los ajustes al sector agropecuario, el programa híbrido de apoyo al sistema eléctrico, el desarrollo ganadero, el apoyo a programas de combate a la pobreza, y los proyectos de telecomunicaciones rurales.





La fatiga de los donantes en Nicaragua

25 09 2010

Del total del flujo efectivo de la cooperación internacional en Nicaragua en el período 1990-2009, el 61% correspondió a donaciones y el 52% provino de gobiernos de otros países que se interesaron en ayudar a nuestro país.

Sin embargo, la clásica expresión de “la fatiga de los donantes” en nuestro país podría explicarse, entre otras razones, por:

  • La grave inequidad de la carga tributaria sobre la población pobre, aunque en los últimos años se observa una progresiva reducción de la regresividad del sistema tributario, o sea una creciente participación de los impuestos directos en el total de la recaudación, que puede explicarse principalmente con la ampliación de la base de contribuyentes.
  • Los pocos resultados en la lucha contra la pobreza. De acuerdo con datos oficiales, el índice de pobreza extrema ha disminuido de 19.3% en 1993 a 14.6% en 2009 y en los últimos tres gobiernos han habido tres definiciones distintas del gasto de reducción de la pobreza.
  • La discontinuidad de los programas en los cambios de gobierno, al distinguirse planes económicos y sociales partidarios, pero no se observan planes económicos y sociales nacionales
  • La debilidad institucional de los Poderes del Estado, en gran parte explicada por el uso de un monto importante de la cooperación internacional para capacitar a los funcionarios públicos que llegan por primera vez a un cargo público con los cambios gubernamentales y para pagar honorarios a consultores nacionales e internacionales incluso con nueva deuda externa.
  • La corrupción en el sector público, que puede ejemplificarse con la privatización del acervo público y la desviación de los alivios de la deuda pública externa hacia el pago de una deuda pública interna que fue denunciada como ilícita por la Contraloría General de la República y fue acusada penalmente por la Fiscalía General de la República.
  • Los constantes confrontaciones entre las organizaciones políticas y entre la Asamblea Nacional y el Poder Ejecutivo del país, lo cual indica la ausencia del diálogo político.

Ahora, la perspectiva de mediano plazo del flujo total de donaciones y préstamos de la cooperación internacional oficial para nuestro país se desacelera hasta un monto promedio anual de 480 millones de dólares, del cual 70% sería prestado y el 30%, donado. Las nuevas administraciones públicas deberán tener el gran cuidado de evitar que nuestra nación, nuestro país, sea afectado por un nuevo y severo endeudamiento público externo e interno.





Los resultados insuficientes de la cooperación internacional en Nicaragua

25 09 2010

Los resultados de la masiva afluencia efectiva de donaciones y préstamos externos de 10 mil 592 millones de dólares que ha recibido Nicaragua en los últimos veinte años han sido insuficientes en materia de crecimiento económico y bienestar social.

En el período 1994-2009, la producción de bienes y servicios creció con una tasa anémica de 3.7% promedio anual, en una economía muy abierta como es la de Nicaragua al representar la suma de las exportaciones FOB y de las importaciones CIF el 87% del PIB en 2009. La economía de Nicaragua debería crecer a un ritmo promedio anual consecutivo de 6% ó 7%, por qué no 8%, 10%, para reducir el desempleo y la pobreza.

Excluyendo las condonaciones de la deuda externa de Nicaragua, cabe señalar que los objetivos de la estabilización macroeconómica, una condición necesaria pero insuficiente para el crecimiento económico, y del pago de la deuda externa fueron los más importantes de la política de cooperación internacional en el período 1990-2009, al absorber el 32% del flujo total de la cooperación externa.

En ese mismo período, sólo el 24% de ese flujo de donaciones y préstamos externos oficiales obtenido por Nicaragua fue destinado a la producción –principalmente a las actividades agropecuarias y la construcción de la red vial-, mientras que el 22% de dicha cooperación fue recibida por el sector social, principalmente los sectores de educación y salud, y el acceso de la población a los servicios de energía eléctrica y agua potable.

Aunque existe estabilidad del tipo de cambio nominal, el rezago del tipo de cambio real con respecto a su nivel de equilibrio es elevado al aproximarse al 19% en 2009. En otras palabras, debido al gran flujo de la cooperación externa, que equivale a decir el financiamiento del gran déficit comercial con el exterior, el córdoba se sobrevaluó y en 2009 nuestra moneda vale 19% más de los que debe valer.

Además, persiste el problema estructural de la infraestructura económica y social, y se necesita restablecer la educación técnica media y superior, con el fin elevar la productividad de la economía.

La reducción de la pobreza no fue un objetivo privilegiado en materia presupuestaria. La lógica económica del Estado fue pagar deuda a sus acreedores externos e internos, y para pagar la deuda interna se desvió gran parte del Alivio HIPC y del Alivio MDRI hacia los acreedores internos, en vez de asignarlos exclusivamente a financiar proyectos de reducción de la pobreza del país. Y para pagar la deuda externa, el país aún necesita endeudarse con las instituciones financieras multilaterales.

La cooperación externa también financió el pago de la planilla de asesores y consultores nacionales e internacionales, en forma paralela al presupuesto nacional y, además, el 7% de esos recursos externos se destinó al fortalecimiento institucional del sector público, o sea al entrenamiento de los funcionarios públicos cada cinco años, tiempo que dura la administración pública que llega al poder. También se estima, a groso modo, que el 20% del flujo de donaciones y préstamos externos ha sido destinado a consultorías externas, o sea a consultores provenientes, en gran parte, de los países e instituciones financieras internacionales que ofrecen la cooperación.  

Por esas razones, se puede concluir que Nicaragua, con esa formidable ayuda internacional, no pudo avanzar con un mejor desempeño en el aumento de la producción y en la reducción de la pobreza en los últimos veinte años.





La estrategia de los daños de Montealegre

24 09 2010

Con su reingeniería financiera, que no tiene ningún ribete político, y con la emisión de dos bonos cupón cero, que mucho menos son de corte político, Eduardo Montealegre Rivas asestó el primer golpe al Pueblo de Nicaragua cuando reestructuró la deuda de las liquidaciones bancarias de 2000 y 2001 en el transcurso del segundo semestre de 2003, al estimar el valor presente de la deuda  por los CENIs/INTERBANK y los CENIs/BANIC con una tasa de descuento de 7.4999%, la cual fue inferior a las tasas originalmente pactadas en esos títulos emitidos por el Banco Central de 21.43% y 11.49% respectivamente. Con esa acción inescrupulosa del banquero, ex ministro de Hacienda y Crédito Público y ex miembro del Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua, Eduardo Montealegre Rivas, el Pueblo de Nicaragua se vio despojado de 23 millones 400 mil dólares.    

Entre otras acciones inapropiadas de Eduardo Montealegre Rivas en el proceso de reestructuración de esa deuda pública, que continuaron perjudicando al Pueblo de Nicaragua, se distinguen las siguientes: 

  • Los Bonos Bancarios, que sustituyeron a los CENIs Bancarios, fueron títulos emitidos en dólares estadounidenses pero pagaderos en córdobas con mantenimiento de valor en el momento de sus vencimientos. 
  • A dos bancos les reestructuró la deuda a un plazo de 10 años y a un banco le dio Bonos Bancarios pagaderos a 3 años.  
  • A un banco le disminuyó la tasa de interés ponderada original de 19.45% a 8.43%, con la entrega injustificada de 23.4 millones de dólares), a otro banco le redujo la tasa de interés ponderada  original de 10.65% a 7.43%, y  a otro banco le subió la tasa de interés original de 7.93% a 8.29%. 

El segundo golpe del ex guardador de la cosa pública, Eduardo Montealegre Rivas, fue efectivo entre el 21 de mayo y el 25 de agosto de 2003, al consentir un daño cometido contra el Tesoro de la Nación en un proceso poco transparente y bastante viciado como fue el de la subasta de los activos de los cuatro bancos liquidados, al no exigir la licitación pública con “precio base de mercado”.

Con su beneplácito, el banquero y guardador del Tesoro Nacional maximizó las pérdidas fiscales y dañó de nuevo el patrimonio del Estado de Nicaragua con las siguientes acciones inapropiadas: 

  • Aprobó procedimientos inaceptables para la protección del Tesoro Nacional. 
  • En tres subastas de préstamos, mediante licitación pública “a sobre cerrado” cada dólar se vendió, mejor dicho se donó, en 3.2 centavos de dólar. 
  • Un ejemplo fue el de la cartera de crédito cafetalera, con valor en libros de 18 millones de dólares, fue vendida en 2 millones de dólares con sus garantías hipotecarias. 
  • Otro ejemplo fue el de la cartera de créditos varios, tarjetas de crédito y microcréditos, con valor en libros de 33 millones de dólares, fue vendida en 921 mil dólares. 
  • Personas jurídicas que tenían acceso a información privilegiada relacionada con las subastas de la cartera de créditos ganaron licitaciones, lo que demuestra un claro conflicto de intereses que es penado por la ley. 
  • Tres subastas de bienes inmuebles de los bancos liquidados, licitados públicamente a “sobre cerrado”, produjeron al Estado de Nicaragua la ridícula suma de 15.4 millones de dólares, tres veces mayor que el resultado de las tres subastas de la cartera de créditos, a pesar que ésta es el principal activo de un banco. 
  • Tres bienes inmuebles en Managua, que parecen ser el edificio de anterior Centro BANIC y dos terrenos adyacentes a ese edificio, fueron vendidos en 5.2 millones de dólares. 
  • A “golpe de martillo” se vendieron 668 obras de arte en 930 mil dólares, entre ellas 23 pinturas consideradas como obras de patrimonio nacional. 
  • Y el martillo siguió “golpeando” a los nicaragüenses al venderse mediante dos subastas el mobiliario y el equipo de oficina de los bancos liquidados en 94 mil 512 dólares, y al venderse con otras dos subastas 49 vehículos en 172 mil 77 dólares.  

El banquero y hoy diputado querellado y acusado penalmente y civilmente Eduardo Montealegre Rivas sigue escudándose en su inmunidad, protegido por sus aliados políticos en la Asamblea Nacional, para no retractarse de sus injurias y calumnias a mi persona desde el 27  de agosto de 2008 -yo diría que continúa abusando de su inmunidad para esconderse de la justicia y ocultar su presunta delincuencia-; se auto declara un demócrata y un respetuoso de las leyes, pero se burló de la Juez a cargo del Juzgado Sexto Local Penal, María Ivette Pineda, en reiteradas ocasiones cuando fue citado a presentarse en ese juzgado; dañó el Tesoro de la Nación y dice preocuparse por los pobres que no tienen que comer; con su perorata desde la casa del movimiento político que lleva su nombre, me insulta, no razona y reduce su estatura moral; y después de todo esto se auto nombra un perseguido político y trata de engañar a nuestra Nación.

Toda la presunta delincuencia de Eduardo Montealegre Rivas no tiene ningún ribete político sino el de un grave riesgo moral fundamentado en información oficial del Estado de Nicaragua. Por su arrogancia, soberbia e impunidad, él mismo tiene la habilidad para transformarse de calumniador en calumniado, de injuriante en injuriado, de querellado en querellante, de acusado en acusador, de violador de derechos humanos en violado en sus derechos humanos, de presunto delincuente en presunto inocente. Sin embargo, reitero que sólo el Juez podrá decidir su inocencia o su culpabilidad.