Los riesgos que amenazan a la economía de Nicaragua en el corto y mediano plazo

30 12 2017

El economista Néstor Avendaño, presidente de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), dijo a INFORME PASTRAN que la economía de Nicaragua está plagada de riesgos en el corto y mediano plazo… “Entre los riesgos externos, que todos impactan a las reservas internacionales, se distinguen: la caída progresiva del crédito petrolero de Venezuela, sin sustituto a la vista, continuará dejando sin protección a las reservas internacionales administradas por el Banco Central de Nicaragua (BCN)”, sostiene… Agrega la aprobación de la Nica Act que impediría una futura contratación de deuda externa multilateral, y junto a la aplicación de la Ley Global Magnitsky deterioraría la confianza inversionista… Avendaño cree que eso provocaría fuga de capitales y desestabilizaría el córdoba…

… CAFTA EN LA LISTA… Señala como riesgo la probable la revisión del tratado de libre comercio DR-CAFTA que amenazaría las exportaciones y el empleo de las empresas del régimen de zona franca, especialmente las de textil-vestuario y arneses… Suma la política de proteccionismo comercial impulsada por Estados Unidos que conduciría a una guerra comercial, con la proliferación de aranceles a las importaciones de bienes y desembocaría, en el mejor de los casos, en una nueva recesión y una mayor inflación mundial…

… LAS POLITICAS DE TRUMP AMENAZAN… Avendaño cree que la política fiscal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la reducción de la tasa tributaria corporativa de 35% a 21% promoverá el retorno de capitales de empresas estadounidenses a la primera economía mundial, y con la ampliación del gasto federal en inversiones de infraestructura económica y defensa, en una situación de casi pleno empleo, provocará más inflación, hará más agresiva las alzas de la tasa de interés de la Fed y del mercado financiero internacional, y apreciará al dólar frente a otras monedas duras…

… TAMBIEN LA POLITICA MIGRATORIA… La política de inmigración estadounidense disminuirá el flujo de remesas y desacelerará el gasto de consumo de las familias, señala COPADES; y la liberalización financiera de Wall Street, prometida por el presidente Trump, eliminará la Regla Volcker y bajará las exigencias sobre la protección de los consumidores de servicios financieros…

… CUATRO RIESGOS INTERNOS… Néstor Avendaño insiste en la severa desaceleración del crecimiento de la oferta de dinero que continuará provocando la desaceleración del crecimiento tanto del gasto de consumo de las familias como de la producción de bienes y servicios es un riesgo interno; la profundización del déficit del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), que aumentará la deuda pública interna; la inestabilidad macroeconómica, por la falta de financiamiento para el aumento adecuado de las reservas internacionales; y una menor disponibilidad de la información económica oficial, que él cuestiona en su calidad…

… IMPACTOS EN LA ECONOMÍA… Como impactos a la economía ve la estanflación, con la desaceleración del Producto Interno Bruto (PIB) Real y la aceleración de la tasa de inflación, el aumento del subempleo y del desempleo, la disminución del déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos, la fuga de capitales, la disminución de la recaudación de impuestos y la ampliación del déficit fiscal, y el menor crecimiento del crédito del sistema financiero nacional al sector privado…

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Los personajes de Nicaragua de 2017 Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES)

26 12 2017

Porque han contribuido al bienestar y el progreso de la nación.

 Hombres y mujeres cuya agenda es el servicio a los demás.

FOTOS PERSONAJES 2017

Mujer del Año: Olivia Dalila Rugama Carmona, impuso récord regional de 53 metros y 47 centímetros en el lanzamiento de jabalina y se alzó con la medalla de oro en los XI Juegos Centroamericanos, su cuarto torneo regional. Su marca anterior era 49 metros y 48 centímetros.

Hombre del Año: Sergio Ramírez, primer escritor nicaragüense y centroamericano galardonado con el Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes, el más importante del idioma español, “por aunar en su obra la narración y la poesía y el rigor del observador y el actor, así como por reflejar la viveza de la vida cotidiana convirtiendo la realidad en una obra de arte”, según el jurado del Cervantes.

Político del Año: Daniel Ortega Saavedra, Presidente de Nicaragua, por el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica y la seguridad ciudadana. No obstante que los indecisos constituyen la segunda fuerza política del país, es el mandatario mejor evaluado del continente ya que el 42% de los ciudadanos nicaragüenses confía en su gobierno, según la encuesta de Latino barómetro de la Universidad de Vanderbilt.

Funcionario Público del Año: Salvador Mansell, Ministro de Energía y Minas (MEM), al anunciar que se ha roto la barrera del 90% en la cobertura de energía eléctrica en el país, que subió hasta el nivel de 92% en 2017 y benefició principalmente a las comunidades rurales.

Líder Empresarial del Año: El Lic. José Adán Aguerri Chamorro, al obtener el respaldo de los presidentes de las 26 cámaras que integran el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), para su elección por décimo primer año consecutivo como presidente de la principal cúpula empresarial por los próximos tres años.

Presidente de Cámara Empresarial: Rosendo Mayorga, Presidente de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN), por la dinámica importante de estas actividades que se reflejó en su tasa de crecimiento del 5% y en el aumento de 14% en su número de empleados, a pesar de la desaceleración del gasto de consumo familiar provocada por la severa restricción monetaria observada desde mayo de 2016.

Empresaria del Año: Las Mujeres Emprendedoras, quienes, de acuerdo con el Programa “Emprendedores Juveniles de Nicaragua” del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (INDE), tienen una participación aproximada a 70% en dicho programa y, además, el 55% del total del microcrédito, según la Comisión Nacional de Microfinanzas (CONAMI), es entregado a clientes mujeres.

Empresario del Año: Los Productores de Café, por la cosecha de casi 3 millones de quintales en el ciclo octubre 2016-septiembre 2017.

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Actividad Económica del Año: Agropecuaria, por el crecimiento de 10% en su volumen de producción, que facilitó el crecimiento económico de 5.5% y el aumento de 6.0% del volumen de las exportaciones domésticas de bienes FOB de Nicaragua en 2017.

Empresa del Año: WALMART, al invertir US$106 millones en este año, en nuevas tiendas y nuevos centros de distribución. Además, ha realizado crecientes compras a productores nicaragüenses de frutas, vegetales, granos, mariscos y carnes para la venta en el mercado local.

 





El mercado no es inmune al desorden político

25 12 2017

La economía de Nicaragua enfrentará serios riesgos en los próximos meses y años si no se realiza un diálogo de las fuerzas políticas locales, entre las cuales los indecisos integran la fuerza opositora más importante, con los propósitos de fortalecer el proceso electoral, restablecer el Estado de Derecho, garantizar la independencia de los poderes políticos, respetar los derechos humanos, robustecer el imperio de la ley, combatir la corrupción, en resumen, promover la democracia en el país.

Sin los impactos de los riesgos políticos y externos, el escenario económico nacional de 2018 ya no será tan pujante como el observado en 2017. Sin tener en cuenta la vulnerabilidad del país frente a la crisis desestabilizadora de la probable Ley Nicaraguan Investment Conditionality Act (NICA), que fue introducida al Senado de Estados Unidos el recién pasado 22 de diciembre, el crecimiento económico ya comenzó a desacelerar y será más visible en 2018.

Con una mayor fragmentación política, el crecimiento anual del producto interno bruto real de Nicaragua rompió la barrera del 5% en 2017, lo cual ha dado la impresión de que el mercado ha ignorado el desorden político interno. Sin embargo, ese importante desempeño productivo, aún insuficiente para reducir el desempleo y la pobreza, no es inmune a dicho desorden ni a los riesgos externos en el corto plazo.

La salida de Venezuela del mapa de la cooperación oficial recibida por Nicaragua provocó la fuerte sacudida de la reducción de la tasa de crecimiento de la oferta de dinero en el mercado local desde mayo de 2016, lo cual, aunque contribuyó a reducir la demanda de importaciones y defender la posición de las reservas internacionales administradas por el Banco Central de Nicaragua (BCN), afectó los programas empresariales de producción y mantenimiento de inventarios, y desaceleró el crecimiento económico del país en 2017.

La reciente sanción estadounidense al Sr. Roberto Rivas, presidente del Consejo Supremo Electoral, con la Ley Global Magnitsky por presuntos actos de corrupción, deteriorará la confianza de los inversionistas extranjeros, especialmente los estadounidenses.

La reforma tributaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobada el 20 de diciembre recién pasado y en la que se reduce la tasa sobre las ganancias de 35% a 21% a partir de 2018, podrá afectar el comercio internacional y la inversión extranjera directa. Nicaragua podrá temer una repatriación de capitales hacia la primera economía mundial, al tener una fuerte dependencia económica de Estados Unidos, que es el país que más ha acumulado inversión directa en Nicaragua.

Las muy marcadas intenciones de una política comercial proteccionista de la administración estadounidense, con el abandono del Acuerdo Transpacífico (TPP), las amenazas de aplicar altos aranceles a las importaciones procedentes de México y China, las advertencias de abandonar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y las amenazas de revisar los tratados de libre comercio con Corea y Centroamérica-República Dominicana y el funcionamiento de la Organización Mundial de Comercio (OMC), ponen en riesgo a las empresas del régimen de zona franca, principalmente las de fabricación de textil-vestuario y arneses, cuyas exportaciones explican el déficit comercial de Estados con Nicaragua.

Hay otros riesgos. Por ejemplo, las alzas de la tasa de interés del banco central de Estados Unidos (FED) y el mayor gasto en infraestructura económica y defensa del presupuesto federal estadounidense, en un momento en que el mercado de la primera  economía mundial está muy cerca del pleno empleo, lo cual acelerará las expectativas inflacionarias, las alzas de las tasas de interés serán más agresivas, provocará perturbaciones financieras, apreciará el tipo de cambio del dólar frente a las otras monedas duras (euro, libra esterlina y yen), y se encarecerá el pago del servicio de la deuda externa de las economías emergentes y en desarrollo que tengan pasivos en moneda estadounidense. Por otro lado, el flujo de remesas disminuirá levemente debido a la política de inmigración de Estados Unidos.

Los economistas debemos presentar a los empresarios respuestas razonables a sus inquietudes por la alta probabilidad de que tengamos un escenario económico plagado de riesgos y desafíos en el corto y mediano plazo, aunque no haya una respuesta definitiva sobre la producción, la inversión, el consumo, la inflación, el desempleo, la cooperación externa, las reservas internacionales y la oferta de dinero, entre otras variables. Sin embargo, se podrán analizar las tendencias confiando en la evolución de los datos oficiales, no obstante que han sido cuestionados por su deficiente calidad y por estar influenciados por imperativos políticos, y en la evolución de los datos estimados por el economista en función de los conocimientos de economía, matemáticas e historia económica.

Ha llegado el momento, por el bien de la Nación, de que en Nicaragua se elimine el dogma de que los políticos se protegen entre ellos mismos. Siempre he opinado públicamente que los problemas económicos y sociales que provocará la NICA ACT, y ahora los que ya está provocando la Ley Global Magnitsky, se pueden resolver con el diálogo político en Managua y no en Washington. También reitero la sugerencia que hice a inicios de este año al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de que convocara a todos los representantes de partidos políticos, al menos los reconocidos por el Estado de Nicaragua, a una reunión con un solo punto de agenda: Evitar los severos impactos económicos y sociales de la NICA Act.

No hay que esperar que la NICA Act sea aprobada por el Congreso de Estados Unidos, para que el Gobierno de Nicaragua inicie la formulación de las políticas que busquen cómo amortiguar sus impactos. Los economistas siempre deben presentar el escenario pesimista al político en el poder, para poder explicarle las políticas económicas que se podrían implementar. Y si la NICA Act no fuese aprobada en una forma muy dura para el país, mejor para los servidores públicos porque estarían preparados para lo peor.

 

 





Índice de Riesgo-País de Nicaragua en 2018

19 12 2017

En nombre de COPADES le saludamos y, a la vez, le hacemos una cordial invitación para participar en el primer Seminario de Actualización Empresarial de 2018, “El Índice Riesgo-País de Nicaragua de 2018”, el cual es un indicador económico usado por los inversionistas al momento de calcular las posibilidades de éxito de sus proyectos de inversión.

Este índice se mide con indicadores de desempeño económico nacional, tales como la producción, la inflación, el déficit fiscal y el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos; indicadores financieros, entre los que se distinguen el valor real del tipo de cambio, el saldo de las reservas internacionales netas el saldo y el pago de la deuda pública externa; e indicadores políticos que abarcan la estabilidad gubernamental, la subordinación militar al poder civil, el orden social y la seguridad física y jurídica, entre otros. Por la atracción de inversiones, en la medida que el riesgo país sea menor, mayor será la entrada de capital al país.

INVITACIÓN RIESGO-PAIS 2018

Hasta el momento actual, la economía nicaragüense ha ignorado el desorden político y financiero. La previsión económica para 2018 es muy compleja por la presencia de varios riesgos políticos y económicos tanto de origen interno como externo.

 Le adjuntamos la información relacionada con la invitación, que esperamos sea de interés para su persona y ejecutivos de su empresa. Le ofrecemos interesantes paquetes de descuento a su empresa al patrocinar la participación de varios ejecutivos o grupos corporativos.

 Agradeciéndole su amable atención a la presente, esperamos contar con su presencia.

Néstor Avendaño, economista y presidente de COPADES

 





El salario, la inflación y el costo de la canasta de consumo básico

17 12 2017

Los datos oficiales del Ministerio del Trabajo (MITRAB) publicados por el Banco Central de Nicaragua (BCN) indican que en agosto de este año el salario promedio nacional del empleo formal, reportado por empresas de 20 o más trabajadores y afiliadas a la seguridad social, había subido hasta C$10,414.

Suponiendo que ese dato es correcto -aunque en términos estadísticos no lo es, porque es un promedio simple, es decir, la masa salarial dividido entre el número de trabajadores, que no está ponderado con el número de trabajadores por estratos salariales-, el salario promedio reflejó un aumento interanual -entre agosto de 2016 y agosto de 2017- del orden de 11.1%.

En ese mismo lapso, la tasa de inflación (interanual) de precios al consumidor anual fue igual a 3.5%, por lo cual el poder adquisitivo del salario aumentó 7.4%. Esto sería una buena noticia económica de 2017.

En cuanto al costo de la canasta de 53 productos de consumo básico, en agosto recién pasado ascendió a C$12,696.50 y acusó un incremento (interanual) de apenas 0.2% debido a la caída de 1.6% los precios de los 23 alimentos que integran dicha canasta de consumo. Por consiguiente, la cobertura del salario promedio nacional del empleo formal sobre el costo de la susodicha canasta se elevó de 74.0% en agosto de 2016 a 82.0% en agosto de 2017.

Las actividades económicas que mostraron las mayores tasas de crecimiento interanual del salario fueron: construcción, 22.2%; industria manufacturera, 18.8%; y transporte, almacenamiento y comunicaciones, 15.5%.

Las actividades económicas que presentaron las menores tasas de aumento interanual del salario fueron: sistema financiero, 0.7%; electricidad, gas y agua, 4.4%; y servicios comunales, sociales y personales, 4.9%.

En orden de importancia, en el resto de actividades económicos el salario promedio se incrementó así: agricultura, silvicultura, caza y pesca, 9.4%; gobierno central, 8.2%; comercio, 8.0%; y minas y canteras, 6.2%.

Esta evolución del salario promedio nacional, que excluye a todas las microempresas y a una parte de las pequeñas empresas, está exclusivamente relacionado con el empleo formal, o sea, con los trabajadores cotizantes de la seguridad social que representan sólo el 25% de la población económicamente activa del país (PEA).

Sin embargo, según las encuestas nacionales, desde hace décadas en Nicaragua persisten los siguientes tres principales problemas de la población:

  • El desempleo, aunque en este año el presidente del BCN, Ovidio Reyes dejara a entrever que la economía de Nicaragua está en pleno empleo, al afirmar que en este año la tasa de desempleo abierto del país fue 4.0% en el primer trimestre y 3.8% en el segundo trimestre.
  • La carestía de la vida, aunque al mes de agosto de este año las publicaciones del BCN señalan que, en términos interanuales, la tasa de inflación interanual es 3.5%, el costo de la canasta de consumo básico se elevó 0.2% y la tasa de aumento interanual del salario promedio simple nacional es 11.1%.
  • La pobreza, aunque también el presidente del BCN dijera en este año que el índice de pobreza de Nicaragua había disminuido de 37.9% en 2014 a 31.8% en 2016, lo cual, por asuntos metodológicos, no fue aceptado por el personal técnico del Banco Mundial que mide el índice de pobreza por el nivel de consumo.

Las contradicciones entre la teoría y la evidencia empírica se asoman con el discurso económico oficial y la opinión de la población.  Lo que la gente dice sobre el desempleo, la carestía de vida y la pobreza de la vida choca con la versión gubernamental de la muy baja tasa de desempleo abierto, de la baja tasa de inflación y de la alta subida del salario promedio nacional del sector formal de la economía.

Si la carestía de la vida se podría explicar con los altos precios de los bienes de la canasta de consumo básico, encontramos que la inflación del costo de dicha canasta ha sido cercana a cero; o se podría explicar con un salario bajo, pero la tasa de aumento salarial ha sido de dos dígitos. Entonces, ¿cuál es la causa de la carestía de la vida? Todas las vías conducen al cuestionamiento de la calidad de la información económica oficial.

Si la tasa de desempleo abierto en Nicaragua es muy baja, ¿por qué el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) no ha publicado desde el primer trimestre del año de 2013 el promedio móvil de la tasa de desempleo equivalente, que era igual a 26.3% de la PEA en el último trimestre de 2012, y el porcentaje del total de ocupados que trabajan en establecimientos sin registros contables, que era igual a 71.8% en ese mismo trimestre? ¿Se habrá elevado el desempleo equivalente? ¿Se habrá observado en las zonas urbanas del país la expansión del mercado laboral informal? Todas las vías conducen al cuestionamiento de la calidad de la información económica oficial.

Además, la indisponibilidad de las estadísticas de empleo por actividad económica desde el año de 2012 impide analizar la relación entre la productividad y el salario real o el poder adquisitivo de los trabajadores. Siempre he señalado públicamente este obstáculo estadístico a los servidores públicos, quienes, al omitirla, parece que se adueñan de la información que pertenece a todos los nicaragüenses o que tratan de impedir la comprobación de la baja productividad de la economía nacional.

Es lamentable que no se honre la decisión política del acceso a la información pública, entre ella toda la información relacionada con el mercado laboral del país, ni se pueda apelar cuando un servidor público impida ese acceso. Por estos motivos, presento de nuevo la sugerencia al Presidente Daniel Ortega que instruya a los secretarios de la presidencia y ministros del gobierno la publicación de la información económica del país, la cual, sin duda alguna, ya está en manos de instituciones internacionales y que tampoco la publican si no reciben la instrucción de hacerlo de parte de las autoridades gubernamentales.





La evolución de la economía nicaragüense en 2018

10 12 2017

De acuerdo con los pronósticos económicos para 2018 de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), se  prevé que el producto interno bruto (PIB) real tenga un crecimiento de 4.4%, que es 1 punto porcentual menor que el de 2017, la tasa de inflación muestra el nivel de 6.1%, la tasa de desempleo abierto y la tasa de desempleo equivalente (relacionada con el subempleo) se aproxima al 20% de la población económicamente activa (PEA), continúa deslizándose el tipo de cambio oficial con el ritmo anual de 5%, y los déficit gemelos, el fiscal y el de la cuenta corriente de la balanza de pagos, en porcentajes del PIB se comportan con una conducta similar a la que se observa en este año, al mostrar los niveles de 0.9% y 7.2% respectivamente.

El crecimiento del volumen de bienes y servicios consumidos por las familias continuará desacelerando por la implantación de una política monetaria excesivamente restrictiva que comenzó a observarse desde mayo de 2016, provocada por el desplome del crédito petrolero de Venezuela que protegía la posición de las reservas internacionales del país, a lo cual ahora se suma el riesgo de la incertidumbre del inversionista extranjero por la probable emisión de la “Nica Act” o de la probable aplicación de la “Magnitsky Act”, y también por la muy probable revisión del “DR-CAFTA”.

Sin ninguna reforma del gasto público, el número de empleados en la administración gubernamental tiende a mantener su expansión anual tradicional de 3.0%, pero el crecimiento del volumen de bienes y servicios de consumo del sector público tenderá a desacelerar para poder dar cabida a la ejecución de nuevos proyectos de inversión en infraestructura económica financiados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y evitar una mayor presión de la emisión de dinero que debilite la posición de las reservas internacionales administradas por el Banco Central de Nicaragua (BCN). El gobierno de Nicaragua ha contratado nueva deuda pública externa al menos de US$785 millones con el BCIE en los últimos dos años.

El volumen de la inversión fija, es decir, los volúmenes de la construcción y de la maquinaria y equipo adquiridos tanto por el sector público como por el sector privado, constituirá el principal motor del crecimiento económico desacelerado que se espera en el país, sustituyendo al volumen de las exportaciones que fue el principal impulsor del crecimiento anual que rompió la barrera del 5% en 2017.

Gracias al comportamiento esperado de la inversión, la demanda interna, o sea, el total de los gastos de consumo y de inversión, mantendrá el próximo año un comportamiento similar al registrado en el año en curso, pero impulsada por la formación de capital real que de consumo de bienes y servicios finales.

El volumen de las exportaciones de bienes y servicios continuará aumentando, pero a un menor ritmo que el observado en 2017, siempre basado fundamentalmente en los resultados de la producción agropecuaria. Por su parte, dada una elasticidad de las importaciones de bienes y servicios con respecto al PIB igual a 1.6, el volumen importado tiende a incrementase, también en un menor ritmo que el de este año, en 8.1%.

Sin embargo, los economistas, en el proceso de formulación de la política macroeconómica, también debemos prever los riesgos o desafíos que enfrenta la economía nacional. Los economistas que laboran en las instituciones estatales, especialmente en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) y el BCN, basados en esas evidencias y también en las lecciones de la historia económica nacional e internacional, deben influenciar la toma de decisiones de los políticos, sin tratar de impresionar a los políticos antes de que se adopte cualquier política. Sería un craso error afirmar que en el corto plazo la economía nacional continuará avanzando sin tropiezos provocados por problemas políticos externos e internos.

Por ejemplo, entre esos riegos se destacan principalmente: la imposibilidad de sustituir el crédito petrolero muy concesional de Venezuela con un crédito petrolero semi concesional facilitado por otro país; las probables sanciones del gobierno de Estados Unidos provocarán incertidumbre entre los inversionistas extranjeros, lo cual aunado a la alta dolarización financiera del país podría desestabilizar al córdoba; la revisión del “DR-CAFTA”, dado el proteccionismo comercial de la administración estadounidense, pondría en jaque a la producción de textil-vestuario y arneses del régimen de zona franca con 84,161 puestos de trabajo (73% del empleo total en zonas francas) y US$649 millones (81% del valor total neto de la maquila); la política de inmigración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, disminuirá el flujo de remesas e incrementará la desaceleración de la tasa de crecimiento del gasto de consumo de las familias; y la nueva política fiscal de Estados Unidos, consistente en la reducción de las tasas tributarias directas y el aumento del gasto público en infraestructura económica y defensa militar, en un momento en que la primera economía del mundo está prácticamente en pleno empleo, impactará al resto del mundo con un dólar estadounidense más fuerte, una mayor inflación importada, la disminución de la inversión directa estadounidense y un financiamiento internacional más caro y más escaso. En un caso extremo, si todos esos riesgos coincidieran en el mismo año, el PIB Real de Nicaragua se estancaría.

Los políticos en la Asamblea Nacional aprobaron la semana pasada el Presupuesto General de la República de 2018, impresionados por los supuestos macroeconómicos oficiales del próximo año que la economía de Nicaragua crecerá 4.9% y la tasa de inflación será 5.0%, aunque no fueron informados sobre la elevada tasa de subutilización de la fuerza laboral y, probablemente, no analizaron las causas del desplome del gasto de inversión pública que se observa en este año.

Por otro lado, no se visualizan cambios en la política monetaria, que se ha centrado en desacelerar el crecimiento de la oferta de dinero para reducir la demanda de divisas y evitar el debilitamiento de la estabilidad macroeconómica, o sea, tratar de garantizar, en cualquier momento del año, de que el saldo de las reservas internacionales brutas administradas por el BCN sea, al menos, igual a 2.5 veces el saldo de la base monetaria.

Para lograr este objetivo, el BCN continuará subastando Letras en córdobas con mantenimiento de valor de muy corto plazo, e invitando a las instituciones financieras tanto a aumentar la tasa de encaje efectiva sobre los depósitos en córdobas que ya se ha aproximado al 30%, el doble de la tasa de encaje legal catorcenal, como a depositar “temporalmente”, en cuestión de pocos días, excedentes de encaje en moneda extranjera a finales de cada trimestre, especialmente al final de cada año.

Confiando en la evolución de los datos, pero no en la evolución de las instrucciones políticas, un buen banquero central tomaría las decisiones en lo que estiman que es mejor para la economía, pero la falta de sinceridad en el pasado podría tener un alto precio en el futuro.





15 meses protegido por magistrados y jueces

6 12 2017

El 2 de diciembre de 2017, Eduardo Montealegre cumplió 15 meses de estar protegido por servidores públicos del Poder Judicial, que parecen servidores privados de un ciudadano que no sólo ha sido querellado por mí porque es un violador de los derechos humanos debido a su calumnia que me tildó como un defraudador del Estado de Nicaragua, y a sus injurias al asegurar que el estudio sobre la liquidaciones de cuatro bancos comerciales ocurridas en el país durante el bienio 2000- 2001, que realicé a solicitud de la Contraloría General de la República, se caracterizó por falta de profesionalismo.

La Fiscalía General de la República también acusó penalmente, junto a otras 38 personas, a Eduardo Montealegre por ser coautor de los delitos contra la economía nacional, la industria y el comercio, delito de fraude, y delito de tráfico de influencias en su calidad de ministro de Hacienda y Crédito Público, al reestructurar, entre octubre y noviembre de 2003, la deuda pública interna por las liquidaciones bancarias arriba mencionadas, y al aprobar las subastas de los activos de los bancos liquidados realizadas entre el 21 de mayo y el 25 de agosto de 2003.

Ante estas dos acusaciones, Eduardo Montealegre se escudó en la inmunidad que le confería su cargo de diputado en la Asamblea Nacional, y no se presentó al llamado de los jueces.

El 5 de agosto de 2016, la Primera Secretaria de la Asamblea Nacional, Alba Palacios Benavidez, presentó a la Oficina de Recepción y Distribución de Causas y Escritos (ORDICE) la comunicación oficial a los jueces del Sexto y del Séptimo Local de lo Penal de la Circunscripción Managua, María Ivette Pineda Gómez y Donaldo Ignacio Alfaro García respectivamente, que “el ciudadano acusado Eduardo Montealegre Rivas ya no ostenta la calidad de diputado de la Asamblea Nacional y en consecuencia ya no goza de inmunidad”. Frente a mi querella personal, politizada desde su inicio por el querellado, el Poder Legislativo había protegido a Eduardo Montealegre durante 8 años.

El 1 de septiembre de 2016, los dos jueces dictaron autos en que se ordenaba la realización de las correspondientes audiencias iniciales con fines de preliminar, que en derecho corresponde, para el 5 de septiembre de 2016. Sin embargo, el 2 de septiembre de 2016, los dos jueces suspendieron las dos audiencias iniciales por “ajustes relacionados con la reciente implementación del Sistema Automatizado de Control y Asignación de Salas del Complejo Judicial Central de Managua” y por “saturación de agenda del despacho”. Entre el 20 de septiembre y el 6 de octubre de 2016, ambos jueces no respondieron ninguna de mis cinco peticiones escritas para que reprogramaran la audiencia, aunque estaban obligados a proveer 48 horas después de recibir las peticiones, y a esta fecha no han procedido a convocarnos de nuevo. Con sus acciones, los dos jueces perpetúan una denegación de justicia sistemática al no mostrar ninguna intención de cumplir con su obligación constitucional, legal y laboral de tramitar las causas.

Con su displicencia, ambos jueces violaron mis derechos al debido proceso, cometieron negligencias en el cumplimiento de sus funciones y causaron una evidente retardación de justicia. El 6 y el 25 de octubre de 2016 presenté quejas formales con sus pruebas documentales al magistrado Gerardo Rodríguez, presidente del Tribunal de Apelaciones de Managua, en su calidad de Inspector Delegado y superior jerárquico de los dos jueces, porque, conforme a la ley, él puede “girar instrucciones generales de carácter procedimental”.

Sin embargo, el inspector delegado Gerardo Rodríguez me contestó en forma escrita que los dos jueces expresaron que, según la Ley 260 “Ley Orgánica del Poder Judicial de la República de Nicaragua”, ellos “son independientes en su actuar y que no pueden actuar por orientaciones o recomendaciones de ningún superior” -sin ser abogado, creo que la Ley 260 no orienta la anarquía judicial- y agregó que los dos honorables jueces atenderán mis peticiones “de acuerdo con el tiempo disponible en la agenda del despacho en razón de la carga laboral, la cual es bastante alta”, pero no dijo cuándo. Las respuestas de los dos jueces fueron muy insultantes. Por último, el inspector delegado Gerardo Rodríguez ordenó “archivar las diligencias de mis quejas”, con lo cual también perpetuó la denegación de justicia en mi contra. Por supuesto, él sabe que justicia tardía no es justicia, y que obstruir el acceso a la justicia es también una violación al derecho humano.

Debido al irrespeto y a la falta de ética profesional de los tres funcionarios judiciales arriba mencionados, el 11 y el 13 de noviembre de 2016 interpuse quejas con sus pruebas documentales en contra de ellos en el Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial e Inspectoría Judicial de la Corte Suprema de Justicia, integrada por Marvin Aguilar, Alba Luz Ramos, Juana Méndez y Virgilio Gurdián. No recibí ninguna respuesta y hasta hoy continúan guardando silencio. Sin embargo, aún suena el eco de las palabras públicas de la magistrada Alba Luz Ramos, quien dijo que mi caso contra Eduardo Montealegre Rivas era uno más de los 125 mil casos que se encuentran en el Complejo Judicial Central de Managua y que no existía retardación de justicia.

Por todas estas razones, el 13 de marzo de 2017 desistí públicamente de pedir justicia al Poder Judicial, pero nunca dejaré de reclamarla, a sabiendas que la presunta delincuencia de Eduardo Montealegre está muy marcada nacional e internacionalmente en el ámbito de los derechos humanos. Tengo la seguridad que un día tendré acceso a la justicia, cuando los servidores del Poder Judicial acaten el imperio de la ley, respeten a los ciudadanos y tengan ética profesional.