Un leve ajuste del gasto por la desaceleración tributaria

30 08 2013

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Las proyecciones de la recaudación de impuestos del Gobierno Central siempre han sido subvaloradas desde la década de los noventa del siglo pasado, con el objetivo de reducir intencionalmente el gasto público en concepto de transferencias constitucionales y otras de orden legal, entre ellas el aporte estatal a las universidades, las transferencias a 153 alcaldías del país y las transferencias al Poder Judicial. Por ello, siempre he señalado que el servidor público más “destacado”, más “eficiente”, es el cobrador de impuestos, quien siempre supera la meta que la Asamblea Nacional le aprueba cada año.

Pero, ¿por qué en este año el aumento “inesperado” de los impuestos es levísimo y la reforma del presupuesto de este año es apenas el 30% del monto en que se ajustó el de 2012? De acuerdo con datos oficiales disponibles a esta fecha, en junio de este año la tasa de crecimiento promedio anual del desempeño productivo, que no es el del Producto Interno Bruto (PIB) Real sino el del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), es 5.3% mientras que al mismo mes del año pasado fue 4.2%; es decir, se ha observado una aceleración de 1.1 puntos porcentuales del IMAE, lo cual implica un aumento de la recaudación de impuestos porque hay más producción de bienes y servicios, en este caso del sector formal de la economía porque el Banco Central de Nicaragua (BCN) no recopila información de la economía subterránea del país para elaborar el IMAE.

Por otro lado, la tasa de inflación interanual de precios al consumidor (IPC) al mes de julio de este año fue 7.9%, mientras que la del mismo mes del año pasado fue 6.7%; o sea, hay más inflación, la presión inflacionaria se ha acelerado en 1.2 puntos porcentuales, lo que contribuye a recaudar más impuestos.

Gracias a más producción y más inflación en el transcurso de este año se ha logrado recaudar un poco más de impuestos que el año pasado –han informado la suma de C$973.3 millones-, pero ese modesto aumento no ha sido gracias a una menor tasa de inflación, como argumentara la asesora legal de la presidencia de la República, Claudia Curtis, cuando presentó la reforma del presupuesto nacional a la Asamblea Nacional, o a una “más acertada” proyección del cobro de impuestos al aprobarse el presupuesto de este año, como señalara el diputado Edwin Castro.

Hay aumento de la recaudación de impuestos, pero se ha desacelerado. La tasa de variación interanual de la recaudación de impuestos del Gobierno Central acumulada en el período julio 2012 a junio 2013 con respecto a la acumulada de julio 2011 a junio de 2012, arroja un crecimiento de 15.3% en el monto total de los ingresos tributarios, sustentado, en orden de importancia, por las alzas de 19.0% del impuesto sobre la renta (IR), 13.8% del impuesto del valor agregado (IVA), 12,7% del impuesto sobre las importaciones (DAI) y 11.2% del impuesto selectivo de consumo (ISC) liderado por el consumo de aguas gaseosas.

Sin embargo, esos aumentos relativos de los impuestos son menores que los registrados en el período inmediato anterior, es decir la variación interanual entre los períodos julio 2011-junio 2012 con respecto al de julio 2010-junio 2011. Se observa que han desacelerado la recaudación del total de impuestos en 6.4 puntos porcentuales, del IR en 5 puntos porcentuales, del IVA en 8.5 puntos porcentuales, del DAI en 11.5 puntos porcentuales y del ISC en 4.5 puntos porcentuales.

¿Por qué ha desacelerado la recaudación de impuestos? Existen varios factores que explican esos menores aumentos relativos tributarios, pero el principal es la desaceleración económica mundial que implica una menor demanda internacional de materias primas de parte de los países de economías avanzadas y, consecuentemente, una caída de los precios internacionales de los bienes primarios o commodities., como son, en el caso de nuestro país, los del café, azúcar, frijol, maní, productos lácteos y oro. Los precios de las exportaciones e importaciones disminuyen –y el de las exportaciones ha caído más que el de las importaciones- y, por lo tanto, desacelera la recaudación de los DAI (derechos arancelarios de importación).

No sólo el precio sino también el volumen de las exportaciones ha disminuido, que han dejado de ser el motor principal del crecimiento económico del país, y esto ha afectado el pago del IR de los exportadores; hoy la inversión privada, principalmente la extranjera directa, es la impulsora del crecimiento económico del país, pero parte de los inversionistas foráneos están exentos del pago del IR. Por esto desacelera el pago del impuesto sobre la renta de las actividades económicas

Por otro lado, aunque la inflación importada ha disminuido, la mayor presión inflacionaria reciente deterioró el poder adquisitivo del salario promedio nacional –excepto el de las personas que devengan el salario mínimo porque han recibido un ajuste salarial consecutivo anual de dos dígitos desde 2005 hasta este año-. Esto ayuda a explicar la desaceleración de la recaudación del IVA, ya que la moda de los otros salarios formales es ajustada con el 5% con que se devalúa el córdoba, pero la tasa de inflación acumulada anual, excepto la observada en 2009, ha sido mayor que la devaluación anual en los últimos cuatro años incluyendo el actual. Cabe agregar que sólo se elevó la recaudación del impuesto selectivo de consumo de combustibles, un resultado ya esperado con el aumento del 7.7% interanual del precio del transporte en julio de este año, porque no existe una ley que regule la formación de los precios de las gasolinas y el diesel.

Aunque el monto del ajuste de los impuestos es modesto y menor que el del año pasado, apenas equivalente a 0.4% del PIB esperado en este año, es justo reconocer que se asigna principalmente al gasto social, seguido en orden de importancia por el del área gubernamental, y el de la defensa, orden público y seguridad del país. Sin embargo, aún no sabemos si la reforma presupuestaria aumentará más el consumo público que la inversión pública, y de ser así se profundizaría el problema estructural presupuestario que surgió con el sinceramiento del gasto público en 2008, cuando se detectó que de cada 100 córdobas gastados por el Gobierno Central 80 se destinan al pago de remuneraciones, compra de bienes y servicios de consumo e intereses de la deuda gubernamental y apenas 20 se asignan al gasto en construcción y adquisición de maquinaria y equipo. Este problema impide el crecimiento económico sostenible del país.

Ojalá que ese problema estructural de las finanzas públicas se comience a resolver en el corto plazo, con una reforma o con una política del gasto público que apoye el crecimiento económico del país, tal como lo prometiera para 2013 el asesor económico y financiero presidencial Bayardo Arce, cuando presentó la Ley de Concertación Tributaria en el auditorio del Banco Central de Nicaragua en julio de 2012. Por el avance del calendario, es obvio que la promesa no se cumplió, pero revisar la estructura del gasto público es urgente y necesario.





El silencio visible del supervisor bancario

30 08 2013

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Por ética financiera, la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (SIBOIF) está obligada a pronunciarse rápidamente sobre el penoso caso que ha afectado a la Compañía Santa Teresa de Jesús radicada en nuestro país, pero sorprende su sigilo, su silencio visible. La SIBOIF es la entidad estatal que vela por la seguridad de los depósitos del público en las instituciones financieras, sean bancos, financieras, nicaragüenses y extranjeras, que intermedian fondos del público para financiar operaciones crediticia e inversionistas y que operan en el mercado interno de Nicaragua.

La Compañía Santa Teresa de Jesús radicada en Nicaragua, al realizar su(s) depósito(s) a plazos dentro de  nuestro territorio en una institución financiera que intermedia esos depósitos ya sea con fines de crediticios o inversionistas, está protegida por la SIBOIF, independientemente si la institución financiera que capta ese depósito –que pude ser de ahorro, a plazos o en cuenta corriente- sea nacional o extranjera. Si la institución financiera no está registrada en la SIBOIF, sencillamente ha delinquido porque no ha respetado el marco jurídico institucional de Nicaragua.

La Ley General de Bancos, Instituciones Financieras No Bancarias y Grupos Financieros de Nicaragua señala la función del Estado de “velar por los intereses de los depositantes que confían sus fondos a las instituciones financieras legalmente autorizadas para recibirlos”, por lo cual comparto la afirmación de la Fiscal General Adjunta Ana Julia Guido que lo actuado por los dueños de la empresa de papel International Investments and Financial Services, Inc. es una estafa agravada.

Según las noticias, esta empresa está inscrita en Panamá, una modalidad aparentemente “atractiva” para ciertas personas, que nos hace recordar lo que hizo Eduardo Montealegre Rivas, banquero y político, con cuentas pendientes con la Justicia de Nicaragua.

El 6 de diciembre de 2001, el ahora diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas anunció públicamente en Managua que iba a vender todas sus acciones en el BANCENTRO para evitar cualquier suspicacia en el cargo público en que se desempeñó a partir del 10 de enero de 2002, el de ministro de Hacienda y Crédito Público en la administración del Ing. Enrique Bolaños. Sin embargo, dicho diputado impune ya se había desempeñado como secretario de la Presidencia y como ministro de Relaciones Exteriores en la Administración del Dr. Arnoldo Alemán.

El 10 de enero de 2002, la empresa Commercial View Corporation (CVC) fue inscrita en el Registro Mercantil Sociedades Anónimas de Panamá; el 16 de enero de ese mismo año esa empresa otorgó un poder general a Roberto José Argüello Osorio; 3 meses y 10 días después de la creación de esa empresa, el 20 de abril de 2002, Eduardo Montealegre Rivas simuló la venta “al crédito” de sus 9 mil 78 acciones en BANCENTRO a CVC representada por Roberto José Argüello Osorio. Esta acción inapropiada de Eduardo Montealegre Rivas debió haber sido del conocimiento de la SIBOIF, pero ésta estaba dirigida por Noel Sacasa Cruz, quien huyó del país acusado por la Fiscalía General de la República por los presuntos delitos cometidos por un grupo de servidores públicos en el rescate de los depositantes de 4 bancos que fueron liquidados en 2000 y 2001.

Como escribiera Dante Alighieri en su libro La Divina Comedia, “Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en épocas de crisis moral”.





Una aclaración sobre mi querella contra Eduardo Montealegre Rivas

29 08 2013

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Debido a las continuas preguntas que recientemente he recibido de diversas personas, conocidas y no conocidas, tanto nicaragüenses como de otras nacionalidades, sobre si he desistido de reclamar justicia por los daños morales y económicos provocados por el diputado Eduardo Montealegre Rivas directamente a mi persona e indirectamente a mi familia, he decidido escribir esta nota aclaratoria a la población nicaragüense.

A pesar del silencio del Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. René Núñez Téllez, frente a 15 cartas que le he remitido para que, conforme la ley, se ponga en el Orden del Día de dicho Poder del Estado de Nicaragua las dos solicitudes de los Jueces Sexto y Séptimo Local de lo Penal de Managua, Lic. María Ivette Pineda Gómez (desde el 6 de octubre de 2008) y Lic. Henry Morales Olivares (desde el 15 de junio de 2011), para que se dé el inicio al proceso de desaforación del  diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas, aclaro a los nicaragüenses que nunca dejaré de insistir en que la Asamblea Nacional actúe conforma a la ley y su reglamento y me facilite el derecho humano de tener acceso a la justicia, con el propósito que dicho diputado, con cuentas pendientes con la Justicia de Nicaragua, se retracte de sus graves injurias y calumnias, como manda nuestro Código Penal, y resarza todos los daños que continuamente ha provocado desde el 31 de julio de 2008, fecha en que cometió públicamente su presunta delincuencia contra mi persona que él escribió, cuando él aspiraba a ser alcalde de la Ciudad de Managua, en un chat con los lectores del diario La Prensa, publicada por dicho diario en la fecha antes mencionada sin previa consulta con el ofendido.

Eduardo Montealegre Rivas, que se caracteriza como un soberbio y prepotente, creyó aniquilar mi demanda cuando en cierta ocasión manifestó públicamente, frente a los televidentes, que ya había puesto una lápida sobre mi demanda. ¿Acaso es juez o es diputado?

Este diputado impune, un presunto delincuente que se ha burlado de dos jueces de lo Penal de la Ciudad de Managua debido al abuso que hace de la inmunidad que le confiere su cargo de servidor público, nunca descansará de escuchar mi reclamo público y algún día tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados. Siempre mantendré viva mi demanda, aunque su soberbia lo tiene cegado porque sólo él cree que ya puso una lápida sobre sus presuntos delitos públicos.





¿Una nueva burbuja financiera mundial?

25 08 2013

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Los países de economías emergentes y en desarrollo están en jaque y se enrocan por el anuncio del presidente del Banco Central de Estados Unidos (Fed), el profesor Ben Bernanke, de que pronto, antes de que finalice este año, es bastante probable, retirará progresivamente el estímulo monetario acomodaticio de comprar mensualmente bonos o títulos valores tanto del sector público como del sector privado (la banca comercial) por un monto de 850 mil millones de dólares, conocida como quantitave easing  o flexibilización cuantitativa, una medida monetaria que la Fed estableció después de la quiebra de la banca de inversión de Wall Street por abuso de ciertos banqueros en septiembre de 2008, quienes pronto serán denunciados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Bajar las tasas de interés entre 0 y 0.25% y mantenerlas con el auxilio de la flexibilización cuantitativa ha sido una de las medidas más aceptables de aplicar cuando la economía se encuentra bastante deprimida y con una baja tasa de inflación, pero no ha sido muy efectiva, mejor dicho insuficiente, para impulsar el crecimiento económico. ¿Por qué?

Aunque la tasa de crecimiento económico anual de la primera economía del mundo, Estados Unidos, se arrastra en niveles inferiores al del 2% y la tasa de desempleo abierto ha disminuido desde 10.2% en octubre de 2009 a 7.4% en julio de este año, los inversionistas financieros emigraron su capital principalmente hacia los países emergentes, conocidos como BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que hoy son partes de la locomotora del crecimiento económico mundial, y a otros países en desarrollo, como Turquía e Indonesia, debido a que las tasas de interés en estos países eran más atractivas que las de Estados Unidos.

Como un efecto del ingreso de esos capitales en los países emergentes y en desarrollo, sus monedas se apreciaron, es decir se fueron al alza frente al dólar estadounidense. Un ejemplo de esto fue que el tipo de cambio del real brasileño respecto al dólar estadounidense se elevó aproximadamente un 30% en los últimos dos años, una “burbuja financiera” que tuvo una corta existencia porque hoy está cambiando el entorno financiero internacional con el anuncio del profesor Bernanke.

El real de Brasil, la rupia de India, la lira de Turquía, la rupia de Indonesia, el ringgit malasio, el rand de Sudáfrica, el rublo de Rusia, el sol peruano, el peso argentino, el peso mexicano, el peso chileno, el guaraní paraguayo y el bolívar venezolano, entre otras monedas, hoy se ven en problemas debido a que el anuncio del profesor Bernanke ha impulsado la tasa de rendimiento de los bonos, por ejemplo, la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años plazo se ha incrementado de 1.4% a 2.82% en los últimos 12 meses, y los capitales han iniciado su regreso al mercado estadounidense.

Esa salida de capitales de las economías emergentes y en desarrollo ahora ha provocado una caída de las monedas de esos países. Por supuesto que el escape de dólares terminará impactando el crecimiento económico de estos países. En otras palabras, se está acabando el tiempo del dólar barato y ha comenzado el momento de que los países emergentes y en desarrollo deprecien sus monedas, bonos y títulos valores, y sus bancos centrales también comiencen a resentir la presión de elevar las tasas de interés para tratar de reforzar sus monedas y, consecuentemente, cerrar el ciclo de dinero barato en el mundo.

La depreciación de las monedas de los países emergentes y en desarrollo no es nada más que la apreciación del dólar estadounidense, lo cual deprecia las materias primas que se cotizan en dólares. Por lo tanto, los precios de los commodities o bienes primarios, entre ellos los alimentos, el petróleo y los minerales, continuarían cayendo el próximo año, y afectará las economías, entre ellas la de Nicaragua, con un gran sesgo exportador de alimentos y con un gran repunte en la exportación de oro.

Sin embargo, el profesor Paul Krugman, de la Universidad de Princeton y premio Nobel de 2008, agrega muy atinadamente otra causa en esta nueva burbuja financiera que está llegando a su fin.

Él señala que “cuando al sector financiero se le da rienda suelta para dedicarse a lo suyo, sale de una crisis para entrar en otra”, al recordar la generación de burbujas más recientes del mundo. El descontrol de los bancos fue el origen de la burbuja de los inmuebles comerciales de la década de 1980, antes de ésta la burbuja de los puntocom, y antes de ésta los movimientos transfronterizos de dinero caliente que originaron la crisis asiática de 1997 y 1998, la burbuja inmobiliaria que estalló en 2007 en Wall Street y, ahora, la crisis que está estallando en los mercados emergentes, y antes de ésta la actual crisis en Europa.

Por todo lo que está pasando en la economía mundial, se debería hacer más rigurosa la supervisión de los sistemas financieros. Y Nicaragua no se escapa de una mayor competencia de la superintendencia bancaria y de la banca central –que han ocultado la depresión bancaria en nuestro país y que han engañado que la tasa de interés la fija el mercado-. Las instituciones financieras de nuestro país continúan  siendo  pequeñas, al ser comparadas con las de los otros países centroamericanos, y han estado ajenas a los estallidos de esa serie de burbujas que nos recuerda el profesor Paul Krugman. Sin embargo, dos de los bancos radicados en Nicaragua, BANPRO y LAFISE BANCENTRO, han estado siendo monitoreados muy cercanamente por las autoridades correspondientes por su excesiva liquidez debido a los depósitos de ALBANISA, pero ambos, los supervisados y los supervisores y reguladores, han demostrado con sus acciones que la oferta y demanda de dinero no determinan el costo del dinero y que las tasas de interés pasivas no fomentan el ahorro financiero en Nicaragua.

Previendo que la continuación de la crisis de 2014 podría ser mayor que la usualmente esperada por los diversos agentes económicos, dado que la esperada volatilidad financiera pondría en un mayor riesgo la recuperación económica global, sugiero al presidente Daniel Ortega que no se acepte la nueva condicionalidad de estabilización macroeconómica que ha dejado a entrever la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la suscripción del quinto programa económico trienal de Nicaragua, en el sentido que el saldo de las reservas internacionales brutas oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN) sea equivalente a 3.8 meses de importaciones de bienes CIF, en un momento en que la inversión extranjera directa se está acrecentando en nuestro país e implicará un mayor volumen y valor de las importaciones de bienes –el Proyecto TUMARIÍN se iniciará en noviembre próximo, la puesta en órbita del satélite NICASAT en 2016 y existe la expectativa positiva de la formulación del Proyecto del Gran Canal Interoceánico-, por lo tanto, debería mantenerse la actual condicionalidad de que dicho saldo de reservas sea igual a 2.2 veces el saldo de la base monetaria, es decir de la suma de la emisión de dinero y de los depósitos de encaje sobre los depósitos en las instituciones financiera que se guardan el Banco Central de Nicaragua.

Es seguro que la ansiada recuperación económica del país en función de la ejecución simultánea de megaproyectos factibles generará mayores presiones inflacionarias y al menos mantendrá el índice de sobrevaluación del córdoba en dos dígitos, pero de todos es conocido que un beneficio económico siempre tiene un costo económico, aunque los políticos traten de ocultarlos.





Seminario de Actualización Empresarial “Perfil de la Economía de Nicaragua 2014” de COPADES

24 08 2013

Durante más de 10 años, los servicios de análisis y proyecciones económicas de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) se han posicionado como un punto de referencia independiente a nivel nacional, en función de su liderazgo en criterios de excelencia técnica y científica, sin ningún sesgo de carácter político, ideológico o de otra índole.

Así, COPADES se complace en invitarle a participar en el Seminario “Perfil Económico de Nicaragua 2014”, cuyo objetivo es presentarle un completo análisis de la situación actual y perspectivas sobre el posible comportamiento de los principales indicadores económicos, de los entornos internacional y nacional, como un valioso insumo para la elaboración, revisión y/o seguimiento de su planeación estratégica.  Incluye información estadística, los supuestos económicos más realistas con los riesgos colaterales y el suceso económico micro y macro más cercano a la realidad.

Dirigido a: Empresarios, Gerentes Generales, Ejecutivos con responsabilidades de Planeamiento, Finanzas, Presupuesto, Comercialización, Riesgo, Inversión y Negocios, académicos, estudiantes.

Expositor:  Dr. Néstor Avendaño C., Economista graduado de la Universidad de Yale, Miembro del Consejo Consultivo del Estado de la Región (San José, Costa Rica), Catedrático en Maestrías en Economía y Administración: Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI), Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (RUCFA), Universidad Nicaragüense de Estudios Humanísticos (UNEH), Universidad Centroamericana (UCA).

 

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La economía de Centroamérica en 2014

22 08 2013

 

El business clock globalLa economía centroamericana, y por ende la nicaragüense, estará influenciada en 2014 por un leve repunte de 2.1% de la economía mundial, aunque las economías avanzadas continuarán reflejando lentos ritmos de crecimiento, por lo cual las economías emergentes y en desarrollo, que tienden a crecer 5,4%, principalmente China, con 7.7%, e India con 6.3%, serán la locomotora del desempeño de la producción mundial.

El principal socio comercial de Centroamérica, Estados Unidos, alcanzará un crecimiento de 2.7%, la tasa más alta registrada desde 2005, mientras que Japón, con su “abeconomía” logrará un 1.2% y la Eurozona mostrará un anémico aumento de 0.9%. Consecuentemente el volumen de los flujos comerciales se expandirá 5.4% el próximo año, pero no apunta a ser un factor de impulso en las economías centroamericanas.

La esperada interrupción de la política monetaria acomodaticia (quantitative easing) de Estados Unidos –la Fed compra mensualmente títulos valores por 85 mil millones de dólares- elevará las tasas de interés internacionales y limitará la disponibilidad de recursos externos. Por consiguiente, los países de Centroamérica tendrán dificultades para financiar los déficits fiscales y de cuenta corriente de las balanzas de pagos y, además, observarán salidas de capital porque se reducirá el premio que ofrecen comparado al mayor rendimiento que tendrían las inversiones financieras en Estados Unidos. Esto impactará al crédito interno por las alzas de las tasas de interés en el mercado interno.

La tasa de inflación, que no es un problema, siempre está bajo control y, además, las economías avanzadas no presentan altas presiones de demanda. Por lo tanto, la inflación en los países de economía avanzadas pasa de 1.7% en 2012 a 2.0% en 2014, mientras que la de los países emergentes y en desarrollo pasa de 6.0% a 5.5% en ambos años respectivamente.

Teniendo en cuenta esas premisas externas del entorno económico centroamericano, se debe señalar que todos los países del istmo pasan actualmente por un año complicado en materia de crecimiento económico, debido a los menores volúmenes de exportaciones y de los flujos de inversión extranjera, así como en materia fiscal y externa por los déficits que afectan las expectativas de consumo y producción por los ajustes macroeconómicos requeridos.

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Real de Centroamérica se acelerará levemente al pasar de 3.7% en 2013 a 3.9% en 2014, y el producto o ingreso real en términos per cápita crecerá apenas 2.1%, lo cual obstaculiza la reducción de la pobreza y la garantía de un mayor bienestar a la población. La generación de empleo, por lo tanto, no experimentará una mejora sustancial, ya que la tasa de desempleo abierto se mantendrá en el nivel de 4.8% de la población económicamente activa, similar a la de 2013.

Por el lado de la demanda interna, o sea, los volúmenes de bienes de consumo y de inversión, se prevé un crecimiento de 4.0% por la finalización de proyectos de inversión importantes en Panamá y el ajuste fiscal en Honduras, aunque las remesas familiares, el crecimiento del crédito en los principales países de la región y la tasa de inflación moderada dinamizarán a dicha demanda

El desempeño exportador de Centroamérica retornará a la senda del crecimiento en 2014, al reflejar un valor de US$60,635 millones que aumenta 5.3% con respecto a 2013, resultado de la débil demanda del Resto del Mundo y la reducción de los precios de algunos productos de la oferta exportable. Las importaciones de bienes CIF, cuyo valor se pronostica en US$94,544 millones al crecer 5.5%, se han visto afectadas en 2013 por la desaceleración del crecimiento económico y de la demanda interna, así como los menores precios internacionales de materias primas y algunos bienes de consumo.

Así, la tendencia del déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos es de US$9,591 millones y equivale a 4.5% del PIB regional, pero en algunos países, como Honduras y Nicaragua, generará mayores necesidades de financiamiento que podrían limitarse en el corto plazo. Las principales fuentes de financiamiento del déficit externo provendrán de la inversión extranjera directa, el financiamiento externo oficial y los préstamos comerciales y bancarios. La cuenta financiera y de capital de la balanza de pagos totalizará US$13,312 millones e igual a 6.3% del PIB regional, que se reduce por el eventual incremento de las tasas de interés internacionales y la salida de capitales de las economías como la centroamericana.

Por otro lado, el principal reto de los países del istmo en el corto plazo es la sostenibilidad de las finanzas públicas. El bajo crecimiento económico ha tenido un efecto desfavorable en la recaudación de impuestos –la carga tributaria de los gobiernos centrales es 12.8% del PIB, igual a la de 2012 y 2013- y no se ha contenido efectivamente el gasto gubernamental que tiene poco impacto positivo en el crecimiento económico, como son los pagos de las remuneraciones y de los intereses de la deuda gubernamental. Esto provoca un déficit fiscal del 3.7% del PIB, que es resultado de una leve aceleración del crecimiento económico y del inicio del proceso de ajuste en Honduras y Panamá, e implicará el mantenimiento de la tendencia creciente del endeudamiento público que se observa desde 2007, al pasar de 41.7% en 2013 a 43.0% del PIB en 2014.

En el ámbito bancario regional, se espera un encarecimiento de los costos de financiamiento y la limitación de la disponibilidad de recursos por el posible retiro del paquete de estímulo del banco central estadounidense. El crédito bancario al sector privado continuará mostrando un crecimiento en función del desempeño de la demanda interna y representará, excluyendo a Panamá, el 44.6% del PIB en 2014.

Finalmente, al tomar en cuenta que las presiones inflacionarias externas son muy modestas debido a la débil demanda de los países de economías avanzadas, el pronóstico de la tasa de inflación promedio de los países centroamericanos para 2014 es igual al resultado esperado de 2013, es decir, 5%.

En conclusión, en 2014 Centroamérica ofrecerá un escenario económico similar pero menos asfixiante que el de 2013.





La seguridad social no se arriesga en las bolsas de valores

18 08 2013

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Continúa el debate público sobre la próxima reforma del fondo de pensiones de seguridad social. Correcta fue la afirmación del presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), José Adán Aguerri, que el fortalecimiento del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) implica “… costos compartidos, no es un tema que otro asuma mis costos, es un tema de que si yo soy parte del beneficio, pues yo tengo que poner parte del costo para sostener ese beneficio”, lo cual fue refrendado por Manuel Israel Ruiz, experto en asuntos de seguridad social

Considero la apreciación del dirigente empresarial como una contundente respuesta a la afirmación populista del secretario general del Frente Nacional de Trabajadores (FNT), Gustavo Porras, también diputado, que cualquier incremento de los aportes (a la seguridad social) “… que se les aplique el sector empresarial y no al trabajador, porque los empleadores sí tienen ganancias y porque lo (que) pagan al INSS lo restan de los impuestos y aun así aumentan los precios de los productos de consumo básico al consumidor final”.

Olvidó el sindicalista y diputado Gustavo Porras que también a los trabajadores siempre se les ha deducido la cuota que aportan a la seguridad social del pago del impuesto sobre la renta (IR), a la cual hoy se agregan como exentos de dicho impuesto los beneficios en especie de las convenciones colectivas, las prestaciones de fondos de ahorro y pensiones distintos de la seguridad social, y las indemnizaciones por los primeros 5 meses y hasta por 500 mil córdobas por los meses adicionales en los puestos de confianza, tal como lo estipula la Ley de Concertación Tributaria, la cual reconfirmó explícitamente que tampoco pagarán IR las pensiones y las jubilaciones de la seguridad social.

Uno de los riesgos de esta tarea nacional es cualquier vestigio de populismo. La solución del problema estructural del INSS demanda una sólida seriedad científica –demográfica, actuarial, sociológica, legal, económica, financiera y, quizá, médica-, por lo cual invito al secretario general de la FNT a que pula muy bien sus argumentos y aportes para resolver este problema nacional y no vuelva a caer en ese error que se observa frecuentemente entre los políticos, tal como se lo señaló uno de sus colegas, Luis Barbosa, secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), afiliada al FNT.

Elevar la competitividad del INSS pasa, por supuesto, en la reducción de los gastos generales administrativos, que al 31 de diciembre de 2012 representaron el 75% del remanente social del período y, a manera de comparación, a esa misma fecha los gastos administrativos de los 6 bancos del sistema financiero nacional representaron 1.5 veces las utilidades (brutas) del período antes de los pagos del IR y de contribuciones por leyes especiales –saque usted su conclusión, estimado lector-. Los empresarios y los sindicatos también están exigiendo una rendición de cuentas de las inversiones del INSS, una cuestión normal en la discusión del rescate financiero de dicha institución, que sólo es posible en el largo plazo.

De acuerdo con el Anuario Estadístico del INSS 2012, al 31 de diciembre la cartera de inversiones mostró un saldo de 14 mil 556 millones 230 mil córdobas, equivalente al 5.9% del Producto Interno Bruto (PIB) de 2012, y el mayor componente de esas inversiones es la adquisición de títulos valores que representó el 68% el saldo total de las inversiones del INSS; el segundo componente, el de préstamos por 2 mil 335 millones 670 mil córdobas participó en el total invertido con el 16%.

Cuando se discuta el rendimiento anual promedio de las inversiones del INSS, he de aconsejar a los sindicatos y empresarios que los rendimientos de la seguridad social se explican principalmente con su sistema de reparto, no con una mala estrategia de inversión –que además la establece la ley- ni con elevados costos de transacción –ya que es fácil demostrar que la administración del INSS está sobre la administración de los 6 bancos privados, porque sus gastos administrativos como un porcentaje de las utilidades brutas equivalen a la mitad de los gastos administrativos de la banca comercial privada-.

Con el sistema de reparto de nuestra seguridad social, la tasa de rendimiento de largo plazo está relacionada directamente con la tasa de crecimiento de nuestra economía, y dicha tasa es del orden de  4% en el período 1994-2012, de acuerdo con los datos del nuevo sistema de cuentas nacionales de nuestro país, con el año base de 2006, estrenado por el Banco Central de Nicaragua (BCN) en octubre de 2012.

Esa tasa de crecimiento económico es muy baja e insuficiente para reducir, por un  lado, el subempleo que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) afectó al 51.9% de los ocupados a finales de 2012 y, por otro lado, la pobreza que aflige a casi el 40% de la población total del país. No es lo mismo crecer un 4% sobre un PIB de 10 mil 508 millones de dólares, es decir, agregar 420 millones de dólares al ingreso interno, como es el caso de Nicaragua, que crecer un 4% sobre 36 mil 253 millones de dólares, o sea, agregar 1 mil 450 millones de dólares, como es el PIB de Panamá.

Si los sindicatos o los empresarios desearan mayores tasas de rendimientos, sólo podría lograrse abandonando el sistema de reparto, pero no creo que en dicho consenso se apruebe ese abandono para privatizar la seguridad social con los fines de obtener, por un lado, mayores rendimientos y, por otro lado, un mayor ahorro nacional con el sacrificio del consumo de las generaciones afectadas porque la privatización exige la capitalización de la deuda no consolidada, por ejemplo, con la imposición un mayor impuesto de valor agregado (IVA) o un impuesto sobre los salarios para financiar la transición del sistema de seguridad social.

Es por eso que no veo posible la privatización de nuestro sistema de seguridad social, un intento fallido en nuestra historia económica, y porque los empresarios y los sindicatos también están exigiendo que el Estado establezca un plan de pago de la deuda que tiene el Estado de Nicaragua con el INSS.





Carta 15 al Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua

13 08 2013

Managua, Nicaragua,

13 de agosto de 2013

 

Ingeniero

René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. René Núñez Téllez:

 

Con el debido respeto a su persona y su alto cargo, como ha sido usual en las quince cartas que le he enviado desde el 8 de mayo de 2012, ahora, después de cuarenta y cinco días de receso legislativo y con el reinicio de las sesiones plenarias de la Asamblea Nacional, le reitero mi solicitud que la Junta Directiva de la Asamblea Nacional se pronuncie para incluir en el Orden del Día las dos peticiones judiciales relacionadas con la desaforación del diputado Eduardo Montealegre Rivas por sus graves injurias y calumnias contra mi persona, que han provocado grandes daños morales y severos daños económicos continuos, los cuales trascienden a los miembros de mi núcleo familiar.

Me sorprende, primero, que el Poder Legislativo no haya podido responder mis solicitudes, estrictamente personales y no políticas, desde el 6 de octubre de 2008, fecha en que el diputado querellado se burló de la Justicia de nuestro país -un hecho conocido por la población- y, segundo, que la Asamblea Nacional encubra o proteja al presunto delincuente Eduardo Montealegre Rivas.

Además de la presunta delincuencia de Eduardo Montealegre Rivas por haber violado mis derechos humanos al transgredir mi dignidad, honor, imagen y reputación profesional, el silencio tanto de la Primera Secretaria como del Presidente de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional me ha limitado el acceso a la Justicia, otro de nuestros esenciales derechos humanos.

Siempre con la confianza de que la ley está por encima de las personas y se consolide el Estado de Derecho en nuestro país, continúo en espera de su respuesta y le reitero las más distinguidas muestras de consideración y aprecio personales

 

Atentamente,

Néstor Avendaño

Economista

 

 

cc:          Lic. Alba Azucena Palacios Benavides,

Primera Secretaria de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional.

Archivo.





La demografía y la economía versus la seguridad social

11 08 2013

Presentación1

En los medios de comunicación escritos he leído varios argumentos de algunos agentes económicos y políticos sobre los resultados de un posible consenso de la reforma del fondo de pensiones de seguridad social. Por ejemplo, Roberto González, secretario general de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), señaló que no deben elevarse las 750 cotizaciones ni la edad de jubilación de 60 años, tal como lo ha reiterado Bayardo Arce, asesor económico y financiero presidencial, ni que se privatice el fondo de pensiones. El ministro del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), el colega Iván Acosta, enfatizó con visión de nación que el resultado de la reforma será de consenso pero “no se someterán al FMI sino al interés nacional”. Miguel Savastano, subdirector para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), en su reciente visita al país, afirmó que “este es un tema muy complejo, muy difícil en todos los países del mundo, y resolverlo también es un poco difícil” y en el caso de Nicaragua “un factor a favor es que la gravedad del problema es algo que se ve todavía un poco lejano en el camino”, a inicios de la tercera década de este siglo como hemos afirmado varios economistas nicaragüenses.

El experto en seguridad social, Manuel Israel Ruiz, recomendó reestructurar todo el sistema de seguridad social, es decir, no sólo el manejo del fondo de pensiones sino también la atención de salud de los asegurados, mediante la emisión de una nueva ley, una tarea mucha más compleja. Los políticos que integran la Banca Democrática Nicaragüense (BDN) dicen que tienen lista su propuesta para ampliar la base de cotizantes y reducir el sector informal, pero no demuestran cómo hacerlo. Mi amigo José Adán Aguerri, quien se ha distinguido en gran forma en la dirección del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), ha indicado correctamente que esta reforma no consiste en trasladar costos de unos a otros, y que todos debemos dar una apropiada sostenibilidad al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), en lo cual estoy de acuerdo porque debe evitarse el populismo económico en el salvataje financiero del INSS.

Luis Barbosa, secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST–JBE), a quien conozco desde la década de los ochenta del siglo pasado, propuso elevar en un plazo de 9 años la actual cuota patronal de 16% a 19% y la cuota de los trabajadores de 6.25% a 9.25%. Por otro lado, los empresarios y los trabajadores pedirán al gobierno el pago de US$600 millones adeudados por el Estado de Nicaragua al INSS. Nilo Salazar, representante de la Confederación General de Trabajadores Independientes (CGTI), dijo que desde hace cinco meses el sector de sindicalistas introdujo en la Asamblea Nacional una propuesta de “renovación” a la Ley del Seguro Social, creo que inspirada en el consejo del amigo Manuel Israel Ruiz, mientras que Gustavo Porras, secretario general del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), adelantó que no van a discutir ni aceptar cualquier modificación a la edad de jubilación, al número de semanas cotizadas y a la cuota de cotización del trabajador, y sólo coincido totalmente con dos de sus afirmaciones: que “se modifique la cotización progresiva, para que quien más pague tenga mayor jubilación en el futuro, aunque son pocos los que ganan altos salarios” y  “mal haríamos ir a buscar al FMI porque esta (reforma) debe ser una decisión de los nicaragüenses”.

Con todos esos argumentos, se prevé que la discusión sobre la reforma estructural del fondo de pensiones de seguridad social a iniciarse en los primeros 15 días de septiembre, tal como lo afirmara el asesor económico y financiero presidencial, será muy rica e interesante. Sin embargo, aún no he encontrado alguna opinión sobre las causas del descalabro financiero del INSS previsto para 2020-2022. Será necesario que todas las partes que integrarán esta mesa de discusión nacional, aunque el gobierno volverá a insistir en una discusión separada con los sindicatos y los gremios, conozcan el diagnóstico del problema estructural que aqueja al INSS.

La viabilidad financiera del INSS depende de dos razones. La primera es la disminución del cociente del número de trabajadores activos asegurados y el número de pensionistas. En nuestro país la longevidad ha aumentado: la esperanza de vida al nacer pasó de 45.4 años en el quinquenio 1955-1960 a 74.5 años en el quinquenio 2010-2015, lo cual incrementa la población jubilada; y la tasa de crecimiento de la población disminuyó de 3.26% promedio anual en el quinquenio 1955-1960 a 1.22% promedio anual en el quinquenio 2010-2015, lo cual se corrobora en la caída del número de hijos nacidos por mujer en edad fértil de 7.5 a 2.6 entre ambos quinquenios y, consecuentemente, ha disminuido el cociente entre jóvenes y ancianos de nuestra población

La segunda razón que ayuda a demostrar que la viabilidad financiera del INSS estará en jaque mate dentro de 6 u 8 años es la bajísima productividad de la economía nicaragüense, es decir, el Producto Interno Bruto Real por persona ocupada (que incluye también a los subempleados), al registrar una caída de 0.09% promedio anual en el período 1994-2009 y otra caída de 1.9% promedio anual en el trienio 2010-2012, lo cual confirma que hay menos renta para mantener a los pensionistas, y esta situación se empeora con la inequidad de la distribución del ingreso.

Siempre he señalado que una solución simplista del problema financiero del INSS es el cambio de los parámetros de la seguridad social, lo que he llamado “maquillaje paramétrico”, o sea, aumentar las cotizaciones o reducir las prestaciones. Rescatar al INSS no es nada más que rescatar a la economía nicaragüense, lo que significa buscar un consenso nacional de un modelo de crecimiento económico pro-pobre, que hoy se facilita con el Plan Nacional de Desarrollo Humano (PNDH).

Comparto parcialmente con los representantes de los sindicatos la idea que no deberían modificarse el número de cotizaciones ni la edad de jubilación, pero sólo para las personas que ya han firmado su contrato de seguridad social con el INSS. Aconsejo a las partes involucradas en esta reforma que sí se puede modificar la edad de jubilación para las personas que hoy están entrando legalmente al mercado laboral, las personas nacidas desde 1995, porque tienen una esperanza de vida de 68.4 años dado el mejoramiento de la salud en general ha mejorado, aunque hay que reconocer que no todos gozan del mismo estado de salud. Este consejo ayudaría a resolver el problema financiero del INSS, porque los jóvenes de más de 18 años en la actualidad pueden permanecer más tiempo entre la población económicamente activa y, consecuentemente, reitero la premisa que las organizaciones de jóvenes deben ser invitados a participar en la búsqueda del consenso nacional sobre la reforma del fondo de pensiones de seguridad social.

Habrá más tiempo para discutir sobre el problema de la baja productividad de la economía nicaragüense, resultante de una baja educación técnica, de una poca o casi nula transferencia de tecnología para los empresarios que no pueden comprarla y de una baja tasa de inversión fija. No olvidemos que a finales de 2012 el subempleo afectaba al 52% de los trabajadores ocupados y el 76% de los ocupados laboraba en empresas que no tienen registros contables, un claro retrato de la informalidad del mercado laboral nicaragüense.

Las condicionalidades macroeconómicas y de reforma estructural del ya extinto Consenso de Washington, que fue enterrado en la Cumbre del G-20 en Seúl el 11-12 de noviembre de 2010 pero aún permanece vivo en Nicaragua, garantizaron la permanencia de la pobreza en nuestro país con el despojo al Estado de varios instrumentos, entre los cuales se destacan la política financiera nacional y la banca de fomento. Una estrategia de desarrollo económico nacional no puede dejarse exclusivamente al Mercado, sino que debe ser coordinada por el Estado. Como siempre he afirmado, la mano invisible del Mercado debe estar siempre acompañada de la mano visible del Estado.





Crecimiento económico, productividad de la economía y formalidad del mercado laboral de Nicaragua

7 08 2013

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Invitado en mi caracter de Director Ejecutivo de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) a un conversatorio del Estado de la Región, un organismo no gubernamental con sede en San José de Costa Rica y del cual soy miembro de su Consejo Consultivo, presento a continuación un breve  resumen de mis argumentos relacionados con el tema “El desafío regional de aumentar la productividad: Nicaragua, crecimiento y productividad”, realizado en la Ciudad de Managua en la mañana del martes 6 de agosto de 2013, con el objetivo de la presentación y difusión del Compendio de Estadísticas (2013) que comprende indicadores del desarrollo humano sostenible y que generó dicho conversatorio.

A finales de 2012, el subempleo afectaba al 52% de los ocupados y la informalidad del  mercado se expresaba con el hecho que el 76% de los trabajadores ocupados laboraba en unidades empresariales que no contaban con registros contables, mientras la economía se apoderaba de un estadio de crecimiento de 5% anual con un nivel de productividad declinante de 2 mil 790 dólares de 2006 por persona ocupada, incluyendo a los subempleados.

Las autoridades nacionales podrían auspiciar un debate nacional sobre una estrategia de crecimiento económico pro-pobre, con el propósito de reducir la informalidad del mercado laboral y el subempleo de los así llamados ocupados.

Elevar la productividad de las actividades económicas en general pasa por la ampliación y el mejoramiento de la calidad de la educación primaria, secundaria y técnica media y superior, así como la modernización de la infraestructura tecnológica de los procesos productivos, es decir, reconvertir a las empresas pequeñas con transferencias de tecnología. Además, se necesita el vínculo de la inversión extranjera directa con las MIPYMEs para el suministro de materias primas o bienes intermedios y la transferencia de tecnología. Por otro lado, el aumento de la productividad es la variable clave para ajustar los salarios reales de los trabajadores.

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Reducir la informalidad del mercado laboral implica no descuidar el mercado interno, reducir la inequidad de la política tributaria, la aplicación de estímulos tributarios efectivos para reinvertir las utilidades, lo cual podría resultar con una moratoria fiscal. Se necesita crear mercados en las zonas rurales, con el fin de reducir la pobreza que es más aguda en el campo, formular una política nacional de empleo, reclasificar la fuerza laboral de acuerdo con los perfiles ocupacionales vinculados con las carteras de proyectos de inversión privada y pública, reentrenar a los trabajadores en la adopción de nuevas tecnologías para elevar la productividad y establecer sistemas contables simples, por ejemplo, registro de ingresos y gastos, en las MIPYMEs de las diversas actividades económicas, lo cual contribuirá a los pagos de impuestos y de contribución a la seguridad social.

Elevar la competitividad empresarial podría fundamentarse en la realización de foros empresariales para promover la calidad de los empresarios medida en términos ‘schumpeterianos’, porque la mayoría del empresariado local busca una acumulación simple, la minimización de los riesgos, la protección del Estado y las formas de poner barreras a la entrada de nuevos competidores en su sector. También demanda el mejoramiento y la expansión de la infraestructura económica del país, y mejorar el clima inversionista con la reducción de la inseguridad de las personas jurídicas, que es notoria, y concluir la solución de los problemas de propiedad aún existentes en la legalización de la tenencia (titulación) de la tierra.

Es apropiada la estrategia gubernamental de proponer la ejecución de megaproyectos para reducir el alto subempleo de la fuerza laboral, pero también se necesita que el Banco Central de Nicaragua tenga, por ley, el mandato de contribuir al alcance del pleno empleo, con el propósito que coordine una efectiva política financiera, promueva el financiamiento de largo plazo para la ejecución de proyectos de inversión privada y vuelva competitivas las elevadas tasas de interés activas del sistema financiero nacional, que obstaculizan el financiamiento de la inversión, y las bajas tasas pasivas, que desestimulan el ahorro interno. Es recomendable que el sector privado comience a formular la cartera de proyectos de inversión privada acorde con una estrategia nacional de desarrollo económico, y que el Estado restablezca una banca de fomento nacional con autonomía real, o sea, debe ser un ente autónomo, y fortalezca su gobernabilidad, es decir, que imprima confianza a los inversionistas financieros.

Por supuesto, que no deberá perderse la estabilidad macroeconómica -aumentar reservas internacionales y reducir los déficit financieros internos para mantener un tipo de cambio estable, pero que sea pro-exportador, y una baja presión inflacionaria-. En el ámbito fiscal, siempre será necesario garantizar la presencia de un presupuesto nacional equilibrado, reducir la inequidad del sistema tributario, garantizar la importancia del gasto público pro-pobre, aumentar la inversión y reducir el consumo gubernamental, financiar el déficit fiscal con donaciones y préstamos concesionales externos, y fortalecer la gobernabilidad. Para impulsar la competitividad empresarial desde el presupuesto nacional, se requiere desconglobar los impuestos al consumo de combustibles, eliminar los impuestos en cascada –o sea, los impuestos municipales de ingresos o sobre ventas-, estimular la reinversión de utilidades para la reconversión productiva e innovación tecnológica, y penalizar severamente la evasión y la elusión tributaria, el contrabando y la defraudación aduanera, inclusive con la pena de cárcel.

Finalmente, entre las reformas estructurales para reducir el subempleo y la informalidad laboral, se distinguen las de favorecer la educación primaria y técnica media y superior, transferir tecnología administrativa y productiva para las MIPYMEs, fortalecer el fondo de pensiones de seguridad social, establecer los Principios de Basilea III y analizar la política cambiaria para promover el esfuerzo exportador del país.

¿Cómo explicar el importante pero aún insuficiente crecimiento económico de Nicaragua con el índice más bajo de productividad en Centroamérica? Esto ha sido posible por la inversión privada el bono demográfico; el volumen de la producción aumenta porque muchas personas entran al mercado laboral  y expanden el subempleo. ¿Se sostendrá este patrón de crecimiento? No, porque se desplomará cuando se extinga el bono demográfico, si  no se implementan políticas públicas que reduzcan la informalidad laboral y el subempleo.

¿Por qué Nicaragua puede crecer después de la crisis de 2008-2009? Por los bajos salarios y el consecuente malestar social. La macroeconomía está excelente, pero la microeconomía está muy mal. ¿Las disminuciones en desempleo y subempleo en Nicaragua responden a un mejoramiento de las condiciones de empleabilidad? El desempleo global, es decir, el desempleo abierto y el desempleo equivalente resultante del subempleo, ha aumentado aceleradamente en Nicaragua.

¿Qué se puede hacer a nivel nacional y regional para recuperar la senda del crecimiento económico sostenible y con altos niveles de empleo? Es necesario cambiar el modelo económico actual, por uno pro-pobre. El Consenso de Washington, impulsado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en Nicaragua desde inicios de la década de los noventa del siglo pasado, no generó pobreza sino que funcionó sobre la pobreza.