Hay que legislar sobre el uso de las tarjetas de crédito

31 05 2010

Sin conocer que dice el reglamento del uso de la tarjeta de crédito para el consumo que la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (SIBOIF) mandara a publicar en el Diario Oficial La Gaceta en la semana pasada, haré algunas observaciones al Comunicado de la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (ASOBANP) que publicaron los periódicos este lunes 31 de mayo de 2010.

Es meritorio reconocer que los grupos financieros comiencen a dar muestras de un comportamiento transparente en el negocio de las tarjetas de crédito para el consumo, porque brindarán asistencia financiera a las personas que la requieran acerca del uso apropiado de las tarjetas y, por ende, del crédito, la capacidad de pago en función del ingreso, y del papel que juegan las centrales de riesgo, aunque debo reiterar que al no existir una ley que proteja los datos personales de las personas físicas no será posible evitar el mal uso y el abuso de dicha información. Es necesario que la Asamblea Nacional legisle sobre el uso de la información privada.

Aunque el comunicado no menciona el tipo de letra y su tamaño del contrato aceptado entre el acreedor y el deudor, los grupos financieros han dado un paso positivo al informar a sus prestatarios en los estados de cuenta cuál es el plazo para cancelar la deuda con el pago mínimo y cuál sería el monto a pagar si decidiesen cancelar su deuda en un año. Otro paso positivo es el de informar a los fiadores de este tipo de deuda sobre sus obligaciones, derechos y atención en los bancos. Esto ayudaría a eliminar el acoso telefónico que atenta contra los más elementales derechos humanos, pero debería ser prohibido por la Asamblea Nacional.

En cuanto a las tasas de interés, cabe preguntar el porqué la disminuirán de 60% a 50%, o sea 10 puntos porcentuales, a partir del día siguiente de la fecha de corte de junio de 2010. Los grupos emisores de tarjetas deben conocer que en Nicaragua, uno de los países pobres y aún muy endeudados del mundo, la tasa de interés pagada por las deudas de la tarjeta de crédito de consumo es la más alta entre los países centroamericanos y, además, que la tasa de interés de préstamos entre particulares publicada por el Banco Central de Nicaragua, que puede ser utilizada como una referencia del mercado, es de 16.69% en junio de 2010.

Es sorprendente la decisión oligopólica de reducir apenas en 10 puntos porcentuales la tasa de crédito para el consumo hasta cuando Nicaragua está saliendo de la recesión económica en el primer trimestre de este año, aparentando desconocer que en 2009 los consumidores dejaron de pagar sus deudas involuntariamente por los efectos de la recesión económica mundial, entre los cuales se destacan la caída de 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB), la reducción de 6% del flujo anual de las remesas familiares y el aumento de 65,000 personas desempleadas, mientras los grupos financieros mandaban a más de 40,000 personas a los juzgados por su incapacidad de pago.

Con más razón, la Asamblea Nacional se vería obligada a legislar sobre este tema, no para fijar sino para regular, con base en el mercado, no sólo las tasas de interés cobradas por el sistema financiero nacional, sino también las comisiones por la concesión de los préstamos.

A finales de marzo de este año, el 10.3% de la cartera total de préstamos de las entidades financieras nacional, o sea US$305 millones, correspondía al saldo de la deuda por tarjeta de crédito para el consumo, el cual ha disminuido 30% desde que explotó Wall Street en septiembre 2008, pero ha dejado una importante ganancia a los emisores de las tarjetas que han cobrado una tasa de interés de 60% en el mercado local desde el año de 2001, la cual ha sido publicada mensualmente por el Banco Central de Nicaragua.

Ante la recesión económica mundial desatada por la crisis financiera internacional, los grupos financieros locales optaron por sacrificar su rentabilidad, que cayó, en porcentajes de los activos, de 1.01% en junio de 2008 a 0.11% en marzo de 2010, por garantizar una mayor liquidez, que se elevó, en porcentajes de los activos, de 23.0% a 30.7% en las fechas antes mencionadas. Esa fue la acción que tomaron los bancos locales frente la incertidumbre mundial, mientras que la autoridad monetaria se comportaba muy pasivamente sin ejercer una política monetaria anti-cíclica para evitar la caída importante de la producción interna de bienes y servicios en 2009.

Es también muy sorprendente que entre los alivios para el consumidor financiero, los grupos financieros se propongan dispensar a los que reestructuren sus deudas por dificultades de pagos todos los gastos judiciales, intereses moratorios, intereses corrientes y cargos por gestión de mora, lo cual deja a entrever que estas regalías son posibles por la ausencia de regulación financiera sobre este tipo de préstamos. Este es otro argumento para invitar a la Asamblea Nacional para que legisle para una defensa efectiva de los tenedores de tarjetas de crédito para el consumo.

Si los trabajadores bancarios no cumpliesen apropiadamente lo estipulado en una nueva ley de tarjetas de crédito para el consumo, sugiero que se obligue a la SIBOIF, a petición de los consumidores, publicar los nombres de esos empleados por banco, así como la SIBOIF actualmente exige que se publiquen los nombres de los deudores en mora junto a los nombres de los fiadores.

Si la situación del crédito para el consumo permanece tal como está planteada en el Comunicado de ASOBANP, el consejo que les ofrecí a los consumidores financieros a inicios del año pasado también se mantiene vigente: reestructuren sus deudas por consumo, guarden y no usen sus tarjetas, paguen el saldo reestructurado y, después, devuélvanlas.

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Reducción del déficit fiscal igual a contracción del gasto social

30 05 2010

Las reformas estructurales provenientes del Consenso de Washington, impuestas desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) y ejecutadas principalmente por el Banco Mundial (BM), dejaron al Estado de Nicaragua sin extremidades superiores e inferiores, impedido para coordinar y dirigir los procesos económicos y sociales, reducido a un simple policía para imponer supuestamente el orden dejando hacer y dejando pasar todo, y heredando al mercado la estrategia para alcanzar el bienestar social de los nicaragüenses desde hace dos décadas.

Todo mundo aprendió de esos crasos errores. Los países ricos y los países pobres. La deuda pública externa que financió todas esas reformas estructurales fue totalmente condonada por la Iniciativa para Países Pobres Muy Endeudados y la Iniciativa del Alivio de la Deuda Multilateral, porque 43 países del planeta no podían pagarla. Con esos errores cayó también el paradigma del BM que existía una relación automática entre crecimiento económico y reducción de la pobreza, otro lamentable error teórico y pragmático del principal brazo ejecutor de las reformas estructurales impuestas por el FMI bajo el paraguas del Consenso de Washington.

Hoy, por un lado, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su reciente documento “La situación y perspectiva de la economía mundial en 2010”, elevan el pronóstico de crecimiento del conjunto de la región latinoamericana para este año al 4%, que contrasta con la contracción de 2.1% registrada en 2009 después de la caída de Wall Street y de los mercados financieros de otras economías avanzadas del mundo.

Sin embargo la ONU advierte que las restricciones fiscales producto de los déficit del año pasado limitarán la capacidad de numerosos países para estimular de nuevo sus economías con dinero público y reconoce que los nuevos estímulos fiscales serían “cruciales”, particularmente en Centroamérica, más aún con la caída de la ayuda oficial desarrollo que pone a los países de más bajos ingresos, Bolivia, Honduras y Nicaragua, muy a la zaga para lograr algunos Objetivos de Desarrollo del Milenio prefijados para 2015. Los expertos señalan que los tres países antes mencionados necesitan una ayuda extraordinaria ente 1.5% y 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) anual para alcanzar los objetivos en educación, salud y servicios básicos entre 2010 y 2015.

Por otro lado, la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL) en otro reciente informe La hora de la igualdad. Brechas por cerrar, caminos por abrir resaltó la “necesidad de un fuerte papel del Estado”, porque la región se consolidó como la más desigual del mundo cuando el ingreso promedio por persona en el estrato más acaudalado supera 17 veces al que percibe el 40 por ciento de personas en los hogares más pobres, por lo cual se inhibe el traslado de los frutos del crecimiento a los sectores más pobres. No es tan cierto, pues, que el crecimiento económico reduce automáticamente la pobreza.

La CEPAL hace recordar que la crisis de la deuda externa a principio de la década de los ochenta absorbió los ingresos presupuestarios para el pago de intereses a acreedores externos, por lo cual se impuso la condición de reducir el gasto público, sobre todo el gasto social.

Continúa indicando el informe de la CEPAL que se privatizó parte de la provisión del bienestar, se redujo el gasto público social y se promovió la descentralización. Diversos regímenes de seguridad social, salud y hasta educación fueron transformados de sistemas de reparto. Se implementaron políticas de desregulación y flexibilización contractual con tendencias a la reducción de los costos salariales y la precarización contractual, lo que fomentó el trabajo por cuenta propia y el trabajo informal, en condiciones de elevadas tasas de desempleo.

Se tendió también a descentralizar los sistemas educativos y de salud pública, con los consiguientes problemas de financiamiento a nivel de las entidades regionales en cada uno de los países. Se privatizaron parte de estos servicios, así como la infraestructura social básica. En el ámbito asistencial, mientras tanto, el esfuerzo se centralizó en el desarrollo de políticas de combate a la pobreza, con la consiguiente masificación y multiplicación de programas sociales focalizados.

Fue en ese marco que en la región latinoamericana se impulsaron dos tipos de medidas: unas, encaminadas a promover la estabilidad mediante la aplicación de políticas públicas orientadas por los mecanismos de mercado y otras que apuntaban a reducir el tamaño del aparato estatal  y su grado de intervención económica, agregó la CEPAL. En ese camino se desmantelaron instituciones fundamentales para el desarrollo de sectores como el agrícola o el industrial, que tenían un papel importante en la formulación de políticas de largo plazo y en el desarrollo productivo.

Está claro, dice la CEPAL, que hay funciones cuya responsabilidad atañe al Estado para velar por el bien común y la cohesión social”, y aseguró que el mercado por sí solo no produce igualdad ni bienes públicos y tampoco se ocupa de la situación a largo plazo. Esto, dijo, no significa negar la utilidad de los mecanismos de mercado o de las adecuadas combinaciones público-privadas para la asignación de recursos y la provisión de servicios.

Por eso, concluye la CEPAL, el Estado es el principal actor en la conciliación de políticas de estabilidad, crecimiento económico, desarrollo productivo, promoción del empleo y la igualdad”.

Por mi parte, siempre he manifestado que el mercado es hijo del Estado y el hijo debe siempre respetar al padre. Varios colegas economistas, entre ellos yo, también afirmamos que junto a la mano invisible del Mercado debe estar la mano visible del Estado.

Nicaragua, uno de los países más pobres de Latinoamérica, con un PIB anual de US$6,150 millones y una población total de 5.7 millones de habitantes, ha visto caer la ayuda oficial desde 19% del PIB en 1999 hasta 9% del PIB en 2009, con una deuda pública total, interna y externa que se aproxima al 80% del PIB de 2009, pero si excluimos el saldo pendiente de reestructuración de casi US$1,600 millones adeudados a 8 países que no son miembros del Club de París, la deuda total se reduciría a 52% del PIB, del cual 36 puntos porcentuales correspondería a la deuda interna.

Sin embargo, la receta fondomonetarista para el presupuesto, que privilegia el pago de las deudas públicas, no importa si las obligaciones internas han sido denunciadas como ilícitas y denunciadas penalmente en Nicaragua, restringen el déficit fiscal de 5.2% del PIB en 2009 a 4.4% del PIB en 2010, y lo lleva hasta 3.1% del PIB en 2014 debido a la caída de la ayuda oficial al desarrollo y a la necesidad de reducir la deuda pública en términos de porcentajes del PIB, con la consecuente reducción del gasto social.

La posición del FMI es contradictoria con la de la ONU y la de la CEPAL, porque no distingue la situación social de cada país en la aplicación de su receta ortodoxa. El FMI debería aprender de sus errores pasados, porque repetirlos provocaría una mayor desgracia para los países latinoamericanos.

El mercado libre no debe confundirse con el mercado libertino, el cual hay que reducir y sancionar. La presencia del déficit fiscal no debe confundirse también con la indisciplina financiera, la cual hay que erradicar para proteger el bienestar social.





Juez pospone audiencia

30 05 2010

Mi apoderada legal, Dra. Karla Marina Alvarado Martínez, me informó el viernes 28 de mayo que la audiencia programada por el Juez Tercero Local Penal de la Ciudad de Managua para ese día a las 11:00 a.m., por el desacato de las autoridades administrativas del Banco de Crédito Centroamericano (BANCENTRO) a un mandato judicial de ineludible cumplimiento relacionado con el embargo preventivo de los bienes y valores de Eduardo Montealegre, se reprogramó para el 28 de junio a las 11:00 a.m.

Aunque el BANCENTRO cumplió dicho mandato 18 días después que el Juez Ejecutor del embargo preventivo había sido ofendido en su calidad de representante de la Administración de la justicia de Nicaragua, el proceso continúa y en su momento apropiado saldrá la prueba que dicho banco mostró sus libros de acciones y de acuerdos de la junta directiva.

Hago propicia esta oportunidad para aclarar a la población nicaragüense, en general, y a los trabajadores del BANCENTRO, en particular, que el responsable de que el BANCENTRO haya sido conducido al Juzgado Tercero Local Penal de la Ciudad de Managua y acusado penalmente fue su Gerente Legal, el Dr. Julio César Vega Pasquier, quien obstruyó, retardó y desacató a la justicia de nuestro país.





Nicaragua ya salió de la recesión económica

29 05 2010

En el primer trimestre de este año, Nicaragua reconfirmó su salida de la recesión económica, al registrar el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), elaborado por el Banco central de Nicaragua (BCN), un crecimiento interanual de 3.0%, mientras que el desempeño de la producción crecía apenas 0.1% en el cuarto trimestre de 2009.

Cabe recordar que Nicaragua entró en recesión económica en el cuarto trimestre de 2008, al caer el IMAE 1.9% y continuó cayendo en los tres primeros trimestres de 2009 con tasas de 2.9%, 6.2% y 1.9% respectivamente. Técnicamente, un país entra en recesión cuando se registran dos caídas trimestrales consecutivas en el desempeño de la producción.

De acuerdo con datos oficiales, la agricultura desaceleró su caída con una mayor producción de caña de azúcar y una mayor siembra de granos básicos, especialmente frijol, en la época de apante del ciclo agrícola 2009/2010.

La actividad pecuaria observó una mayor matanza de ganado vacuno por la limitación de la disponibilidad de pastos ante la escasez de lluvias provocada por el fenómeno El Niño.

La pesca continuó creciendo por una mayor producción de camarón de cultivo y de pescado.

La industria manufacturera basó su crecimiento tanto en la producción de alimentos, principalmente carne de res y de pollo, alimentos para aves, aceite vegetal, leche pasteurizada, galletas y avena, como en la producción de vestuario en las empresas del régimen de zona franca por aumentos de pedidos del exterior.

La actividad gubernamental crece acorde con la contratación de personal.

La generación de los servicios de energía eléctrica y agua potable mantienen sus ritmos de crecimiento por el mejor desempeño productivo del país.

Sin embargo, la construcción, la minería, el comercio y el sistema financiero registran desaceleraciones en las caídas de sus niveles productivos.

En la construcción y la minería inciden la reducción de la producción de cemento, bloques, adoquines, asfalto y piedra triturada, así como de la extracción de arena, aunque se dio un aumento en la extracción del oro y de la plata por el reinicio de operaciones de la empresa B2Gold ubicada en la Libertad, Chontales.

El comercio se ha visto afectado por la menor comercialización de bienes de origen importado y de productos agrícolas.

El sistema financiero nacional continúa sacrificando rentabilidad por asegurar una mayor liquidez, al contraer los préstamos comerciales, hipotecarios, personales y de consumo.

No es tan cierto, como afirman algunos políticos de la oposición, que la situación económica del país ha empeorado, porque ya quedó atrás la recesión; la inflación de 3.9% acumulada en los primeros cuatro meses del año está influenciada principalmente por los precios de las materias primas internacionales, principalmente el petróleo y sus derivados, porque la emisión de dinero se ha contraído 7.1% en el mismo período antes mencionado; y con el fondo contingente de US$165 millones del FMI, entregados a Nicaragua en agosto de 2009 por mandato del Grupo de los 20, las reservas internacionales brutas suman a finales de mayo US$1,524 millones y son equivalentes a 2.9 veces la base monetaria, mayor que la condicionalidad establecida con el FMI de 2.2 veces.

Es el ruido político el que eleva el riego- país de Nicaragua, obstaculiza la inversión e impide la generación de empleos y, por ende, una mayor generación de ingresos y la disminución de la pobreza. Y este problema es causado por todos los políticos. Nicaragua puede crecer económicamente con tasas de 8%, 10%, en forma sostenida anual, pero con una sólida voluntad política con visión de nación.





El nuevo rumbo de la política financiera de Nicaragua

28 05 2010

Las reformas financieras están en la mesa de discusión entre el Gobierno de Nicaragua y el Fondo Monetario Internacional (FMI). No se limitan a las reglamentaciones de la ley de reestructuración de la deuda en mora con las microfinancieras y la tarjeta de crédito para el consumo, ambas presentadas por la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (SIBOIF), sino que tratan de fortalecer más a las entidades financieras que proteger a los consumidores financieros.

Esas reformas tratan de repetir y establecer las pruebas de estrés financieros a las que se sometieron a los bancos de Wall Street después de la debacle de septiembre de 2008 y validar los préstamos de acuerdo con los riesgos de concentración crediticia.

Introducen el intercambio de información entre las superintendencias de varios países para controlar a los bancos que tienen su casa matriz fuera de Nicaragua, lo cual implicaría una mayor supervisión sobre el Citi y el Banco de América Central, cuyas sedes están en los Estados Unidos, y probablemente el Banco de Finanzas que cuenta con capital panameño.

Las gerencias de crédito de los bancos manejarán información histórica y actual de los clientes de las instituciones financieras, con el propósito de administrar en mejor forma el riesgo bancario, no obstante aún no se ha legislado sobre la privacidad de los datos de los consumidores financieros y deudores de otras empresas comerciales y de servicios personales y comunales. Por consiguiente, se reduce el riesgo bancario a costa del abuso de la privacidad de los deudores.

Por otro lado, en un país donde se abusa de la inmunidad, sería intolerable que se le conceda inmunidad vitalicia al superintendente de bancos, un servidor público que tendría protección legal después de haber cumplido su mandato y, además, otorgar protección legal a los oficiales de la SIBOIF. Ojalá que los legisladores nicaragüenses desechen ese planteamiento fondomonetarista, porque, al contrario, se debería limitar y reducir los niveles de inmunidad e impunidad de muchos servidores públicos que desprestigian a la nación y al país.

Mientras el Capítulo XV de la propuesta de la nueva ley del Banco Central de Nicaragua (BCN), que en principio será aprobada a finales de junio de este año según las condicionalidades de reforma estructural, persigue entre sus objetivos absorber la administración del Sistema de Garantía de Depósitos de las Instituciones Financieras, a través del Fondo de Garantía de Depósitos (FOGADE), el FMI ha sugerido que se mantenga la independencia de este Fondo y trasladar al gobierno, entiéndase a los contribuyentes, cualquier crisis que lo afecte.

En el ámbito de las remesas familiares, se pretende aprobar una ley para regular el servicio de sus transferencias, que ojalá no eleve sus costos por el requisito del pago electrónico de todas las liquidaciones de sus montos.

Ante ese nuevo rumbo de la política financiera de Nicaragua, sólo resta agregar que se requiere legislar para (i) regular –lo cual no significa fijar- las tasas de interés que, en la actualidad, son fijadas semanalmente por el oligopolio financiero del país; (ii) determinar el papel del BCN en esa regulación del costo del crédito, o sea fortalecer el papel del rector de la política financiera en su nueva propuesta de ley orgánica; (iii) reformar la ley de la SIBOIF para diferenciar la intensidad y la calidad de las normas prudenciales sobre bancos corporativos, bancos detallistas, bancos especializados en el microcrédito -primero hay que emitir la ley de microfinancieras- y bancos de desarrollo agropecuario; y (iv) sobre todo, proteger a los consumidores financieros.





El policía financiero internacional siempre ha sido ortodoxo

25 05 2010

Cuando existe un programa suscrito con el Fondo Monetario (FMI) se deben mantener los acuerdos, y si no se cumplen, especialmente las reformas estructurales de la economía, se cierran sin previo aviso las ventanillas de préstamos multilaterales de divisas líquidas de libre disponibilidad, que para el caso de nuestro país son las del FMI con US$18 millones y las del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con US$40 millones en este año. Cabe mencionar que desde 2009 ya no se reciben préstamos de este tipo del Banco Mundial (BM), asignados al apoyo presupuestario.

Desde que se anunció el bono salarial de C$529 para cada uno de los 120.000 empleados públicos, con un total equivalente a US$27 millones incluyendo el monto del décimo tercer mes, aseguré que el procedimiento inapropiado de entrega del bono podría entorpecer la aprobación de la cuarta revisión del Programa de Servicio de Crédito Ampliado (SCA).

Una sugerencia que hice en esa oportunidad fue incluir el monto total del bono salarial en las transferencias corrientes recibidas por el presupuesto (en este caso, de la empresa privada ALBANISA) y el pago del bono salarial en el gasto corriente, específicamente entre las prestaciones laborales, que es parte de las remuneraciones de los trabajadores. Pero esto implicaría entregar el 6% a las universidades y el 4% al Poder Judicial, lo cual podría repercutir en reducir el bono salarial para cada trabajador en C$52.90, que no sería fácilmente aceptado, o elevar el valor del bono donado por ALBANISA,  que sería bastante difícil.

Creo que mantener la entrega de dicho bono fuera del presupuesto entorpecerá el diálogo macroeconómico entre Nicaragua y el FMI y expondrá al riesgo el desembolso de US$58 millones en este año y la extensión del Programa SCA en 2011, porque expira en septiembre próximo con buenos números y con un avance notable en las reformas estructurales acordadas.

Ese tipo de problemas ya lo hemos tenido recientemente y en la década pasada, pero parece que se olvidan pronto. Por ejemplo, en 2005 se cerraron las ventanillas por la falta de cooperación entre la Asamblea Nacional y el Poder Ejecutivo por sus conflictos que duraron 10 meses, cuestión que se repitió por 9 meses en 2009. En el año de 2001, sin auxilio económico multilateral, el Programa Puente para entregar ordenadamente la macroeconomía al ganador de los comicios electorales en 2002 fue un fracaso. En 2006, el programa de monitoreo económico o Programa Sombra, sin ayuda económica multilateral, cumplió las metas numéricas de la economía pero fue un desastre en el cumplimiento de las reformas estructurales. Pero la economía de Nicaragua no se derrumbó. No menciono problemas del incumplimiento del primer Programa ESAF, porque el país estaba saliendo de una cruenta guerra y la economía nacional estaba desbaratada.

Debo aclarar que cuando se cierran los préstamos de divisas líquidas de libre disponibilidad del FMI, que en la actualidad tiene un plazo de 10 años, 5 años de gracia y 0.5% de interés, y los del BID, con un plazo de  35 años, 23 años de gracia y 2.5% de interés, el Banco Central compra dólares en el mercado financiero local y nos endeuda con plazos de un año y tasas de interés “dolarizadas” que superan fácilmente el 10% vendiendo letras estandarizadas a los grupos financieros. Por supuesto, eso lo hace para seguir aumentando reservas internacionales, pagar la deuda externa reestructurada y mantener la libre convertibilidad de córdobas por dólares, sin la ayuda del FMI y del BID -reitero que desde 2009 el BM ya no entrega este tipo de préstamos para el apoyo presupuestario-.

Sin embargo, existen algunas aseveraciones del Director Gerente del FMI, Sr. Dominique Strauss-Khan increíbles para los nicaragüenses. Afirmó que no hay una receta única para los países y que, dada la situación de un país, tienen las políticas económicas necesarias. Creo que esto no es cierto. Por ejemplo, a los programas ESAFs del FMI sólo le cambiaban el nombre del país donde era aplicado; los Programas PRGFs, hoy rebautizados como SCAs, son los ESAFs con un poco más de gasto social, porque la lógica económica presupuestaria no ha cambiado: primero hay que pagar deudas, no importa que sean onerosas como ha sido la deuda interna de Nicaragua, y el residuo se distribuye para el gasto social. Definitivamente, el policía financiero internacional es un excelente ortodoxo en la aplicación de la teoría económica en países de economías avanzadas, economías emergentes y países pobres y aún muy endeudados en términos de producción.

Olvida el Director Gerente del FMI que en Nicaragua las misiones técnicas del organismo que él dirige se hicieron de la vista gorda cuando en los años de 2000 y 2001 se entregaron bancos liquidados con la emisión de CENIs a 4 años plazo y con tasas de interés “dolarizadas” elevadas hasta de 21%, mientras el FMI nos prohibía endeudarnos en el mercado financiero internacional por sus elevadas tasas de interés, por ejemplo la LIBOR de 6% anual en 2000, debido a nuestra incapacidad de pago.

Ignora el Director Gerente del FMI, que en Nicaragua se desvió un monto de US$592 millones equivalente al 56% del Alivio Iniciativa para Países Pobres Muy Endeudados (HIPC) durante el período 2002-2006, que en vez de ser asignados a proyectos de reducción de la pobreza se destinó principalmente a pagar una deuda pública interna denunciada como ilícita por la Contraloría General de la República y acusada penalmente por la Fiscalía General de la República, mientras las misiones técnicas del organismo multilateral callaban y obviaban este problema en sus reportes para la Junta de Directores del FMI, a pesar que el FMI fue nombrado por el Grupo de los 7 como coordinador mundial de la Iniciativa HIPC.

Existen más ejemplos de las corresponsabilidades del FMI en graves problemas que hemos observado desde hace dos décadas, pero no es el tema de interés de hoy. También he de reconocer que el FMI también ha hecho buenas cosas en Nicaragua, por ejemplo manifestar que Nicaragua cumple sus compromisos en la actualidad y con ello promover la escasa inversión extrajera directa afectada por los problemas de confrontación entre los políticos en el poder y los políticos en la oposición.

En lo que coincido con el Director Gerente del FMI es con su preocupación sobre la estabilidad macroeconómica por posibles nuevas medidas de política económica que podrían aparecer próximamente para atraer la atención de los votantes en 2011. Apenas estamos comenzando a observarlas con el Bono Salarial y la Ley del Adulto Mayor, que se inspiran en el ciclo económico-político de cara a las próximas elecciones nacionales.





No razona

24 05 2010

Volvió a despotricar el diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas contra mi persona al mediodía del lunes 23 de mayo en la casa de su movimiento político, al mostrar un acta del Banco del Café, quien no razona y sólo insulta, y reitera su pobre actuación por la cual ya lo acusé en un juzgado penal de de la Ciudad de Managua desde agosto de 2008.

Invito a este diputado a que se presente ante la Justicia con su inmunidad y me acuse formalmente con todas las pruebas que tiene, y que tenga la seguridad que yo, como ciudadano civilizado, nunca desacataré el llamado de la Justicia y me defenderé.

Que no olvide el presunto delincuente Eduardo Montealegre Rivas, que está cegado por su soberbia, que yo me sometí voluntariamente en la Fiscalía General de la República a una investigación sobre su acusación escrita el 31 de julio de 2008 en La Prensa que yo era un responsable de la quiebra del Banco del Café, mientras el huye, rehúye y se burla de la Justicia escudado en su inmunidad.