La recesión económica del país provoca una mayor vulnerabilidad a las empresas no financieras

9 12 2019

En un escenario económico en el cual campean la incertidumbre y la desconfianza de los agentes económicos, la vulnerabilidad de las empresas no financieras, ya sean del sector privado o del sector público, no sólo se profundiza sino también se expande por la persistencia de la recesión económica que se presentó en el país desde el tercer trimestre de 2018. Es muy seguro que la vulnerabilidad cubre a un mayor número de empresas, a medida que ha transcurrido el tiempo.

¿Cuánto ha crecido la vulnerabilidad de las empresas no financieras en Nicaragua? No lo sabemos, porque no hay disponibilidad de información empresarial, que usualmente se publica en países de economía avanzada, donde existe información de mercado. Pero en su empresa, usted puede recopilar y procesar la siguiente información por trimestre, desde el primer trimestre de 2017 hasta el tercer o cuarto trimestre de 2019 y, así, sucesivamente. También la puede estimar mensualmente.

¿Cuál es la variación relativa trimestral del valor agregado (VAB) o resultado económico de la empresa? Determine, por trimestre desde enero 2018, el monto de la suma de las remuneraciones a los trabajadores, la depreciación del activo fijo (edificaciones y maquinaria y equipo), los impuestos indirectos netos de subsidios (si la empresa, por ejemplo, de exportación, los recibiese) y las utilidades brutas (antes del impuesto sobre la renta). Esos totales están valorados en precios corrientes, es decir, en millones de córdobas. Proceda a estimar la variación porcentual de esos montos trimestrales y reste la tasa de inflación trimestral correspondiente, de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) Nacional. Si observa reducciones crecientes de los montos “reales” (sin el factor inflacionario), su empresa se ha vuelto más vulnerable.

¿Cuál es el comportamiento del número de empleados de la empresa? Estime la variación porcentual del total de empleados fijos de la planilla empresarial, y si disminuye en forma creciente su empresa está vulnerable.

¿Cuál es la situación de los gastos financieros? El grado de presión financiera que soporta la empresas se determina con el ratio de la cobertura de los intereses (RCI) pagados o gastos financieros, mediante la división del Resultado Económico Bruto (REB = VAB – Gastos del Personal o Remuneraciones) con respecto a los gastos financieros, por un lado, y la división de los ingresos financieros entre sus gastos financieros, por otro lado. Si esa cobertura es menor que 1 durante dos años consecutivos, la empresa está vulnerable, o sea, la empresa no puede cubrir sus gastos financieros con su valor agregado y sus ingresos financieros.

¿Es la rentabilidad del activo (ROA) positiva o negativa? Si la ROA es positiva pero decreciente, o si es negativa, la empresa es vulnerable, lo cual es bastante probable por la recesión económica o por el alza de los costos de producción resultante de la reforma tributaria del 28 de febrero de 2019.

¿Cuál es el nivel de endeudamiento?  Si la proporción o el ratio de la deuda total de la empresa con respecto al activo neto (= activos – la deuda generada por esos activos) o con respecto a los excedentes ordinarios (= REB + ingresos financieros) se ha incrementado, la posición patrimonial de la empresa está más expuesta a las vulnerabilidades.

Con esos cinco indicadores, ustedes, propietarios principalmente de microempresas, pequeñas y medianas empresas (MIPYMEs), que tienen un mayor nivel de vulnerabilidad que el de las grandes empresas, podrán monitorear permanentemente la vulnerabilidad empresarial.

Así como las empresas financieras han estado realizando pruebas de estrés financiero desde hace una década, influenciadas por la quiebra de la banca de inversión de Wall Street en 2007-2008, las empresas no financieras también podrían analizar el impacto de la situación económica del país sobre la vulnerabilidad empresarial en 2020-2021.

Por ejemplo, si continuaran disminuyendo las utilidades brutas, que implicaría la disminución del valor agregado bruto  de la empresa y del empleo, o si continúan subiendo las tasas de interés, que implicaría la capacidad de la empresa para pagar los intereses de sus deuda financieras con el uso de los beneficios ordinarios, ¿cómo responderían las empresas no financieras?





De “perseguido” a protegido político

6 12 2019

11.33 años = 136 meses = 4,136 días de impunidad del presunto delincuente Eduardo Montealegre.

El 2 de diciembre de 2019, Eduardo Montealegre amplió su período de impunidad a 4,136 días al haberme acusado, sin prueba alguna, primero en el diario La Prensa y después en un mensaje electrónico que él circuló desde su casa política Vamos con Eduardo, de que yo era un defraudador del Estado de Nicaragua.

Esas dos acciones irresponsables de Eduardo Montealegre fueron su respuesta a mi análisis que me solicitó la Contraloría General de la República sobre (i) las liquidaciones bancarias ocurridas en el bienio 2000-2001, (ii) la reestructuración de la deuda pública resultante del rescate de los depositantes en la cual el ex banquero y ex político Montealegre cometió presuntos delitos penales en 2003, y (iii) la subasta de los activos de los cuatro bancos liquidados en la cual, también en 2003, el acusado Montealegre cometió otros presuntos delitos penales al no cuidar apropiadamente la cosa pública desde su cargo público de ministro del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP).

Eduardo Montealegre se forjó su imagen de ser el impune más famoso de la historia delictiva penal de Nicaragua, al abusar de la inmunidad que le confería su cargo de diputado cuando lo acusé personalmente, al autodenominarse un perseguido político con mi acusación y al demostrarse que realmente ha sido un protegido político por dos Poderes del Estado de Nicaragua, el Legislativo y el Judicial.

Siempre señalaré públicamente la presunta delincuencia de Eduardo Montealegre, encubierta, primero, por diputados, y después por magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el magistrado del Tribunal de Apelaciones de Managua y dos jueces locales de lo Penal de la Circunscripción Managua, que continúan manteniendo la denegación y la retardación de la justicia. Por esto, desistí de mi acusación por la conducta reprochable de los funcionarios judiciales, pero no he renunciado como acusador de ese presunto delincuente. Nadie debe estar por encima de la Ley.





La banca comercial está solvente, pero su rentabilidad ha caído

1 12 2019

De acuerdo con datos oficiales de la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (SIBOIF), la solvencia de la banca comercial radicada en Nicaragua se ha fortalecido desde diciembre de 2017, pero su rentabilidad ha empeorado.

El ratio o razón financiera del capital frente a los activos de riesgo (principalmente préstamos) de los seis bancos comerciales del sector privado existentes a esa fecha se ha incrementado 6.2 puntos porcentuales, al pasar de 13.74% en diciembre de 2017 a 19.94% en diciembre de 2019, que es superior a la norma de adecuación de capital de 10.0%. Sin embargo, esa mayor solvencia está influenciada por un aumento de 3.2% del promedio de 12 meses del capital social pagado y una disminución de 22.8% del saldo de la cartera crédito bruta.

Por bancos, los ratios más altos de adecuación de capital se observaron en el BAC (22.50%) y LAFISE BANCENTRO (21.47%), mientras que los más bajos correspondieron a AVANZ (19.31%), BANPRO (18.53%), FICOHSA (16.58%) y BDF (16.20%). Todos los bancos están sólidos.

El informe cuantitativo de la SIBOIF facilita la comprobación de que la rentabilidad bancaria de Nicaragua ha caído desde un nivel muy alto hasta otro bastante bajo, porque el rendimiento de capital (ROE), o sea, el ratio de la utilidad neta con respecto al promedio de 12 meses del capital social pagado, pasó de 48.18% en diciembre de 2017 a 16.53% en octubre de 2019.

A octubre de este año, tres bancos, los más grandes, son los más rentables (ROE entre paréntesis): BAC (25.93%), LAFISE BANCENTRO (20.98%) y BANPRO (16.65%); los otros tres bancos, los más pequeños, a pesar de la alta tasa de interés activa del sistema bancario de 13.5% promedio ponderada de las dos monedas, extranjera y local con mantenimiento de valor, tienen ROEs más bajos: BDF (4.55%), FICOHSA (1.34%) y AVANZ (0.97%). Todos los bancos tienen utilidades positivas.

Es muy probable que cada uno de los tres bancos más pequeños tiene un ROE por debajo de su coste de capital y, por otro lado, la tecnología financiera podría agregar presión a dicha rentabilidad.

En ese entorno, los bancos comerciales ya emprendieron la tarea de “racionalizar” los gastos operativos mediante el cierre de 83 sucursales y ventanillas y la reducción de 1,749 personas en la planilla del sistema bancario entre diciembre de 2017 y agosto de 2019. Al 31 de agosto recién pasado, sólo estaban operando 401 sucursales y ventanillas y 7,401 empleados en la actividad bancaria comercial.  Sin embargo, debe preocupar el hecho de que el nivel de los gastos de administración con respecto al nivel del resultado operativo bruto de los seis bancos comerciales se ha elevado de 65.03% en diciembre de 2017 a 79.32% en octubre de 2019.

Además de que activo total de los 6 bancos comerciales muestra una reducción de 4.2% en el período antes mencionado, el ratio de acumulación de préstamos prorrogados, reestructurados, vencidos y en cobro judicial pasó de 2.8% en diciembre de 2017 a 11.2% en octubre de 2019, lo que demuestra que la calidad de la cartera de préstamos se ha deteriorado. Por otro lado, el continuo deterioro de las perspectivas de crecimiento económico del país, que continuará siendo negativo en 2020, no podrá revertir esa tendencia creciente de la acumulación de préstamos morosos en el corto plazo.

Por consiguiente, a pesar de que nunca han sido publicadas las pruebas de estrés de cada uno de los bancos, será necesaria la formulación de pronósticos macroeconómicos consistentes, eficientes e insesgados, fundamentados en premisas nacionales e internacionales realistas con nuestra realidad nacional, con el propósito de evaluar la capacidad de resistencia de los bancos ante escenarios adversos.

El ratio de cobertura, o el nivel de provisión de cartera crédito ante los préstamos prorrogados, reestructurados, vencidos y en cobro judicial del sistema bancario comercial ha disminuido de 83.53% en diciembre de 2017 a 48.15% en octubre de 2019. Los ratios de cobertura por banco son los siguientes: BAC (55.30%), BANPRO (53.80%), AVANZ (46.15%), BDF (43.38%) y LAFISE BANCENTRO (38.56%)

El apalancamiento externo (préstamos del Banco Centroamericano de Integración Económica y de Otras Instituciones del Exterior) con respecto a los fondos propios (patrimonio) era igual a 23.61% en diciembre de 2017. Los datos de préstamos externos a octubre de 2019 no están disponibles en el estado de resultados de la banca comercial que aparece en la página web de la SIBOIF.