El porqué una guerra de monedas apreciará al córdoba

30 10 2010

La política monetaria de las economías avanzadas, principalmente la de Estados Unidos, ha provocado una excesiva liquidez en el mundo, que es resultante de los rescates de la banca de inversión en 2008, del estímulo fiscal para reactivar la economía en 2009 y de la compra de bonos hipotecarios vencidos que realiza la Fed en 2010 para facilitar el crecimiento económico en la primera economía del mundo.

En la actualidad, la tasa de interés a un año plazo en el Sistema de Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos es de 0.25% y la del Banco Central de Nicaragua (BCN) es de 0.53%. En ese escenario, algunos inversionistas financieros, bancos o sociedades de inversión, comprarían títulos nicaragüenses en vez de valores estadounidenses. Se daría, pues, un traslado de dólares estadounidenses a la adquisición de Letras Estandarizadas del BCN.

Los inversionistas estadounidenses cambiarían sus dólares por córdobas y con éstos comprarían las Letras Estandarizadas del BCN. Por consiguiente, la oferta de dólares aumentaría en el mercado financiero nicaragüense.

A los inversionistas financieros nicaragüenses no les atraería comprar títulos valores estadounidenses, porque la tasa de interés de Estados Unidos es menor que la tasa de interés de Nicaragua. Por lo tanto, la demanda de dólares disminuiría simultáneamente con la alza de la oferta de la divisa extranjera.

En consecuencia, de acuerdo con la ley de la oferta y la demanda, el precio del dólar disminuye en relación con el córdoba, o sea el dólar se deprecia, mientras que el córdoba aumenta su valor con respecto al dólar, o sea el córdoba se aprecia, mejor dicho se apreciaría más de lo que estaba en 2009. De acuerdo con mis estimaciones, el córdoba en 2009 valía 19% más de lo que debía haber valido. ¿Qué significa esto?

 

La sobrevaluación del tipo de cambio real indica que el tipo de cambio real observado está por debajo del tipo de cambio real de equilibrio. En esta situación, el córdoba está apreciado y el precio de los bienes transables (expresado en términos de bienes no transables) es menor que lo necesario para obtener el equilibrio. Por lo tanto, los agentes económicos tienen un mayor incentivo para producir bienes no transables que bienes exportables o importables, las exportaciones disminuyen, las importaciones aumentan, se profundiza el déficit en la balanza comercial, se desincentiva la inversión extranjera, se produce una fuga de capitales y el crecimiento económico se vuelve anémico, con  más razón si ese crecimiento está fundamentado en el esfuerzo exportador.

Una caída del tipo de cambio real del córdoba significa, pues, una apreciación del tipo de cambio real, o sea un empeoramiento de la competitividad internacional de las exportaciones de nuestro país.

Al haber explicado la respuesta de los tipos de cambio a las modificaciones de las tasas de interés relativas debido a los efectos de la “flexibilización cuantitativa” que impulsa la Fed, recuerdo un episodio deplorable de la historia financiera de Nicaragua que se registró en 1997, cuando la extinta Lehman Brothers invirtió 75 millones de dólares en Nicaragua al comprar CENIs subastados a 1 año plazo y con una tasa de interés dolarizada (o sea asociada con el córdoba con mantenimiento de valor, moneda con que se emitieron esos títulos del BCN) de 15% que le otorgó el abogado Noel Ramírez, entonces presidente del BCN, mientras que la LIBOR era de 6% en ese año.

De acuerdo con las leyes vigentes  en ese tiempo, el presidente del BCN también ocupaba el cargo de directos del Consejo Directivo de la directiva de la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (SIBOIF) que presidía el ministro del Ministerio de Economía y Desarrollo, Noel Sacasa Cruz, ex asesor del presidente del BCN. La SIBOIF no podía auditar al BCN, ni lo audita en la actualidad. Saque sus propias conclusiones, estimado lector, tras investigar quién formuló esas leyes.

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La guerra de monedas y el córdoba

29 10 2010

Desde hace rato comenzó la “guerra de monedas” o la “devaluación competitiva de las divisas” con la que algunos países buscan ventajas competitivas con un bajo tipo de cambio de sus monedas para salir de sus crisis. No es una guerra por quién es el más fuerte, sino por quién cuenta con la moneda más débil, muy difícil de detener una vez que ha empezado y ya se conoce el final: se llama proteccionismo, que desembocará en una guerra comercial y retrasaría la recuperación económica mundial. Algunos piensan que este nuevo capítulo de la recesión económica mundial se resolverá en la calle 19 de Washington, D.C., pero el piloto está al otro lado del mundo, en China.

La historia del pensamiento económico nos enseña que este tipo de guerra se dio después de la Gran Depresión de los años treinta. A las devaluaciones competitivas para alentar la exportación y desincentivar la importación se les llamó políticas para “empobrecer al vecino” y terminaron provocando un gran aumento del proteccionismo que hundió más la economía mundial.

Con tasas de interés cercanas a 0%, Estados Unidos devalúa el dólar con su política monetaria al inyectar una excesiva liquidez para comprar títulos de la deuda con el fin de facilitar el crédito y la inversión y, así, manipula indirectamente el tipo de cambio al provocar la caída abrupta de las cotizaciones del dólar frente al euro y al yen, lo cual favorece a las exportaciones estadounidenses y ayuda a evitar una recaída de su economía.

Desde hace años Estados Unidos, en la actualidad la Unión Europea se ha sumado, reclama a China para que el mercado fije el valor del yuan o renmimbi o que las autoridades chinas aceleren la apreciación de su moneda que está subvaluada artificialmente al menos en un 20%, además de los  férreos controles en la entrada y la salida de capitales, para estimular las exportaciones, lo cual provoca un elevado superávit de la cuenta comercial de la balanza de pagos china y un déficit de la misma cuenta estadounidense. Cabe recordar que las exportaciones participan con el 36% en el PIB chino y sólo el 12% en el PIB estadounidense.

Sin embargo, la relajación monetaria de Estados Unidos también abarata su deuda en dólares, cuyo principal tenedor es China que usa sus crecientes reservas internacionales para comprar bonos del Tesoro estadounidense y, de paso, sigue devaluando así el yuan. Vendiendo yuanes y comprando otras monedas, China mantiene el tipo de cambio débil.

En la reciente reunión de ministros de Economía del G-20 en Gyeongju, Corea del Sur, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, propuso poner límites a los desequilibrios externos con un límite de 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para el saldo en cuenta corriente de las balanzas de pagos, ya sea deficitario o superavitario, de los países de ese grupo. Los dirigentes chinos no se pronunciaron al respecto, pero el ministro de Economía de Alemania, Rainer Bruederler, criticó la propuesta estadounidense al afirmar que tenía “elementos que recuerdan a la economía planificada”. Ante las críticas, Geithner se salió por la tangente, al afirmar que “vamos a seguir apostando por fortalecer la recuperación”, y su propuesta no fue incorporada en el comunicado final de los ministros del G-20.

Ahora, los países de economías avanzadas y los países emergentes contraatacan la apreciación de sus monedas provocadas por la devaluación del dólar. Han comenzado a depreciar sus monedas Japón, Brasil, Corea del Sur, Taiwán, Malasia, Tailandia, Filipinas, Suiza, Reino Unido, Colombia y Perú. El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, bautizó a este fenómeno como la “guerra de monedas”.

Estados Unidos, Japón y el Reino Unido han bajado a casi cero sus tasas de interés para alentar el crecimiento económico, pero la Eurozona la mantiene en 1% porque está más preocupada por la inflación. Los inversionistas financieros, principalmente de Estados Unidos, buscan mejores rendimientos en países emergentes y en vías de desarrollo que crecen con rápidez, y ante la afluencia de esos dólares estos países ven que sus monedas se aprecian, la competitividad de sus exportaciones se deteriora y el déficit en cuenta corriente de la balanza comercial se expande, por lo cual proceden a imponer controles de capitales o sus bancos centrales se lanzan a la compra de divisas. Contrario a su conducta pasada, ahora el Fondo Monetario Internacional (FMI) defiende con un gran fervor el control de capitales.

Nicaragua, un país pobre y aún muy endeudado en términos de producción, no participa en esa guerra de monedas, pero el córdoba se verá afectado por esa guerra. Si el córdoba sigue estable frente al dólar irá acompañando su depreciación y evitando el encarecimiento que la llegada de capitales está provocando a todos los mercados emergentes. Pero la afectación se daría porque la inflación del córdoba es mayor que la inflación del dólar, con o sin la llegada de los inversionistas financieros a nuestro país, con más intensidad en el caso que llegaran, por lo cual las exportaciones perderán competitividad y se abriría más el hueco del déficit comercial.

Para evitar una mayor apreciación del córdoba, que estimé en 19% para 2009, deberá imponerse un nuevo programa monetario y fiscal, aunque se distancie de la austeridad fiscal acordada recientemente con el FMI. El Banco Central de Nicaragua (BCN) podría emitir dinero para comprar bonos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) con una baja tasa de rendimiento anual para enviar el mensaje a los agentes económicos que la tasa de inflación será baja y menor de dos dígitos en el corto plazo.

Los córdobas obtenidos por el MHCP serían asignados exclusivamente a financiar proyectos de infraestructura económica para alentar la inversión privada y, además de generar más empleos e ingresos, y reducir pobreza, contrarrestaría la nmayor apreciación del córdoba resultante de la guerra de monedas; en otras palabras, la mayor cantidad de córdobas que estaría circulando en el mercado ayudaría a contrarrestar la nueva apreciación del córdoba. Sin embargo, a medida que el sector público avance en la ejecución de sus proyectos de inversión, se acelerará la tasa de inflación y el BCN tendrá que elevar la tasa de rendimiento de los bonos del MHCP.  

La guerra es todos contra todos. Ricos contra pobres: Estados Unidos y la Unión Europea contra China. Pobres contra ricos: China no se da por aludida. Ricos contra ricos: Alemania censura a Estados Unidos. Pobres contra pobres: las economías emergentes ya entraron a la carrera de la devaluación y a poner el control de capital para evitar burbujas especulativas.

Quienes finalmente tienen que tomar las decisiones son los dirigentes políticos en todo el mundo, dentro y fuera del G-20, pero especialmente los de Estados Unidos y China.





Contradicciones presupuestarias

23 10 2010

No ha sido claro ni convincente el discurso político de nuestros servidores públicos en relación con las bondades de la propuesta del presupuesto nacional para 2011.

Recientemente, un ministro mostraba gráficas del comportamiento de las variables de gasto presupuestario que unían dos años extremos, 2006 y 2011, sin mostrar sus sesgos anuales en ese lapso, lo cual creó más confusión que claridad por las pendientes positivas, pero algunas realmente cercanas a cero, de una gran cantidad de rectas crecientes en su afán de demostrar que hoy se destinan más recursos al gasto social, lo cual es cierto en términos generales pero que no es sostenible en casos particulares.

Otro ministro afirmaba que las divisas líquidas de libre disponibilidad, ya sean donadas o prestadas para el apoyo presupuestario, pueden ser asignadas sin ninguna restricción, lo cual es correcto siempre y cuando sean utilizadas para acercarnos a las metas establecidas para 2015 en los Objetivos de la Cumbre del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero si financia el pago de una deuda gubernamental interna no concesional, estarían engrosando la riqueza de algún grupo financiero. Hubiese sido mejor que el ministro afirmara que los impuestos se utilizan para el pago de la deuda interna y los recursos de la cooperación externa llenan el vació dejado por los impuestos en el financiamiento del gasto de reducción de la pobreza nacional.

Algo que debo reconocer es que el actual gobierno se ha preocupado por los pobres con un mayor ahínco, pero sus planteamientos de políticas y metas presupuestarias no deberían crear controversias ni contradicciones, sino que deberían concentrarse en objetivos y programas muy prioritarios y alcanzables para los nicaragüenses, ni tan amplios ni tan provocadores en un año lectoral al tomarse en cuenta la reducción de la ayuda internacional en nuestro país. ¿Cuáles son esas contradicciones presupuestarias?

Excluyendo el gasto electoral, igual a 44 millones de dólares y al 0.7% del PIB sin incluir el reembolso de 13 millones de dólares a los partidos políticos que lo merezcan después de las elecciones presidenciales -lo cual elevaría este gasto hasta 0.9% del PIB-, el gasto total del presupuesto (incluyendo las amortizaciones de la deuda gubernamental interna y externa) en términos reales, o sin el efecto de la inflación, apenas crece 1.7% gracias exclusivamente a los aumentos de 10% en el pago de la deuda interna y externa del gobierno, 5% en el gasto de educación, 2% en los egresos de salud y 9% en la erogación marginal de los servicios sociales y la asistencia social. Los acreedores internos del Estado de Nicaragua siempre han sido sujetos económicos muy favorecidos con la política fiscal.

Aunque la lógica económica del Estado ha comenzado a cambiar gradualmente, al observarse en la estructura funcional del gasto que la educación participa en el gasto total con el 5.5% mientras que el servicio de la deuda gubernamental lo hace con el 4.9% y la salud con el 3.9%, el gasto en educación primaria y secundaria, que igualaba el 4.0% del PIB en 2009, cae a 3.8% del PIB en 2010 y la propuesta del presupuesto señala que caerá a 3.7% del PIB en 2011. Mi colega Adolfo Acevedo ha reiterado con bastante razonamientos sólidos que se debería asignar recursos de al menos el 7% del PIB al Ministerio de Educación para enfrentar efectivamente el flagelo de la pobreza.

En términos de porcentajes del Producto Interno Bruto (PIB) y siempre con el enfoque funcional del gasto público, sólo tres áreas aumentan sus actividades en 2011, a saber: administración pública –aceptable por las elecciones nacionales-, educación –pero requiere más recursos- y pago de la deuda –hay que honrar las obligaciones contractuales, aunque algunas de ellas hayan sido denunciadas como ilícitas y acusadas penalmente-; otras tres áreas permanecen congeladas, que son salud, servicios sociales y asistencia social, y servicios recreativos, culturales y religiosos; y otras tres áreas muestran caídas, defensa, orden público y seguridad –que funcionan con severas limitaciones y con la organización de la población-; vivienda y servicios comunitarios -el gasto social menos atendido desde más de 30 años; y servicios económicos –a pesar del persistente crecimiento anémico de la producción-. No olvidemos que en este año la producción de Nicaragua participa con el 4.5% de la producción total del istmo centroamericano, desde Guatemala hasta Panamá.

En orden de importancia, observé que se reducen los volúmenes de transacciones presupuestarias de las siguientes instituciones: MITRAB, MTI, MINGOB, ASAMBLEA NACIONAL, CGR, MAGFOR, MINREX, MINSA Y PGR. Se ven, pues, afectadas las intervenciones públicas en los ámbitos de la producción, la inversión pública, la salud, la rendición de cuentas, el orden público, las relaciones exteriores y la defensa de los intereses del Estado de Nicaragua.

El gasto de reducción de pobreza tiende a incrementarse de 875 millones de dólares en 2010 a 888 millones proyectados para 2011, pero el 45.3% del monto de 263 millones de dólares en concepto de los Alivios “HIPC” y “MDRI” de la deuda externa del país es desviado para otros fines distintos de la reducción de la pobreza de los nicaragüenses. Cabe recordar que la meta del índice de pobreza extrema para 2015 es de 9.7% (600 mil personas) y esta variable ha disminuido de 17.2% en 2005 (937 mil personas) a 14.5% en 2009 (833 mil personas).

También la cooperación internacional destinada al presupuesto de los nicaragüenses tiende a reducirse de 373 millones de dólares en 2010 a 351 millones en 2011 y, además, el endeudamiento externo, principalmente de origen multilateral, es creciente porque la participación de las donaciones en el flujo de la ayuda se desplomó desde 59% en 2008 a 46% en 2010 y 2011. Esto, por supuesto, se explica principalmente con la suspensión de las donaciones de divisas líquidas de libre disponibilidad del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP).

Es innegable el esfuerzo fiscal para reducir el gasto y el déficit, no obstante el aumento de 9 décimas porcentuales del PIB en la presión tributaria entre la observada en 2009 y la proyectada para 2011, gracias a la reforma de la Ley de Equidad Fiscal vigente a partir del 1 de enero de este año, que restablece dicha presión en el nivel registrado en 2007, que fue de 18.5% del PIB.

Antes del registro de las donaciones externas, el déficit fiscal equivalente a 260 millones de dólares, al 16.3% del gasto total (excluyendo el pago de las amortizaciones de la deuda gubernamental) y al 3.8% del PIB, estaría financiado sólo con los recursos provenientes de la cooperación internacional, pero los servidores públicos nos vuelven a endeudar en 130 millones de dólares, igual como lo han hecho en este año, con los grupos financieros locales. ¿Por qué? Por el pago de las amortizaciones de la deuda gubernamental, principalmente las de la deuda interna asociada con los Bonos de Pago por Indemnización (BPI), los Bonos de la República –que hoy se emiten por la suspensión de las donaciones externas-, los Bonos por el Pago de la Deuda Externa en poder del Banco Central de Nicaragua (BCN), los Bonos Estandarizados (por las liquidaciones de cuatro bancos en 2000 y 2001), y el Bono de Capitalización del BCN, como lo ordena su nueva ley recientemente aprobada.

En conclusión, con el gasto electoral y la presencia de 13,865 nuevos empleados públicos contratados en los últimos 3.5 años, hoy se observa un mayor crecimiento en el consumo que en la inversión, esta última estancada en el nivel de 4% del PIB desde hace tres años; el gasto público expande el efecto “crowding-out” al pasar, como un porcentaje de la demanda interna (o sea del total del consumo y la inversión) de 13.7% en 2007 a 15.9% proyectado para 2011, porque el aumento de la deuda pública desplaza la inversión privada; y se tornará difícil la reducción de la pobreza, cuando la participación del gasto corriente en el gasto de reducción de la pobreza se ha elevado de 52% en 2008 a 63% en 2010 y se proyecta en 64% para 2011, a sabiendas que la pobreza se reduce con la facilitación estatal de la inversión privada, de la generación de mejores puestos de trabajo y, por ende, del aumento de los ingresos de la población.

Bien, un economista que se expresa sin números es un político. Un político que se expresa con números está aprendiendo economía.





CARTA PÚBLICA A LOS REPRESENTANTES DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE NICARAGUA

18 10 2010

Managua, Nicaragua

18 de octubre de 2010

Honorables Miembros de la Asamblea Nacional de Nicaragua:

Les escribo con mi derecho ciudadano que la Honorable Asamblea Nacional me ayude a que se aplique justicia en el caso de mi demanda contra el diputado Eduardo Montealegre Rivas, a quien acusé el 27 de agosto de 2008 por haber violado mis derechos humanos al injuriarme y calumniarme como un defraudador del Estado de Nicaragua, en forma escrita en el Diario La Prensa del 31 de julio de 2008.

Con el acompañamiento de la Dra. Vilma Núñez de Escorcia, Presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), me presenté voluntariamente ante la Fiscalía General de la República el 6 de agosto de 2008 para que se me investigara por la acusación gratuita del diputado Eduardo Montealegre Rivas, y dicha institución del Estado de Nicaragua resolvió que no existían elementos de convicción que me responsabilizaran en la liquidación forzosa del Banco del Café.

Debido a que el diputado Eduardo Montealegre Rivas no quiso retractarse en la misma forma de su ofensa pública, tal como lo manda el Código Penal de nuestro país, el 6 de octubre de 2008 se hizo efectiva mi petición a la Lic. María Ivette Pineda Gómez, Juez Sexto Local de lo Penal de Managua, que solicitara a ustedes la desaforación del diputado Eduardo Montealegre Rivas, quien se escudó en su inmunidad para no presentarse en dos citatorias giradas por dicho juzgado. El expediente No. 007683-ORMI-2008 PN, que corresponde a las diligencias de mi demanda y que consta de 71 folios útiles, se encuentra en el Despacho de la Primera Secretaría de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional desde la última fecha arriba indicada.

El reclamo público por el daño a mi honor y honra personal y profesional cometido por el diputado Eduardo Montealegre Rivas ha trascendido a daños económicos que han afectado grandemente a mi familia, por lo cual también emprendí un embargo sobre sus bienes y valores, un proceso que no he concluido.

También he de informarles que he visitado al Primer Secretario de la Junta Directiva de la Honorable Asamblea Nacional, Dr. Wilfredo Navarro, en varias ocasiones desde el cuarto trimestre de 2008 hasta el presente, con el objetivo de agilizar la solicitud de la Juez María Ivette Pineda Gómez para desaforar al diputado Eduardo Montealegre Rivas y proceda a retractarse y repare los daños morales y económicos por sus injurias y calumnias contra mi persona y mi familia.

El Primer Secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, Dr. Wilfredo Navarro, me ha respondido que ha sido difícil incluir en la agenda de trabajo la solicitud de la Juez María Ivette Pineda Gómez, porque, entre otras razones, abriría otros casos de demandas por injurias y calumnias a otros diputados, algunos miembros de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional –supongo aliados políticos del diputado Eduardo Montealegre Rivas- se oponen a incluir en la agenda la solicitud de la funcionaria judicial, y la acusación de injurias y calumnias es un cuasidelito.

Por esos motivos, Señores y Señoras Representantes del Pueblo de Nicaragua en la Asamblea Nacional, les reitero mi solicitud que me faciliten el acceso a la Justicia de Nicaragua para que el diputado Eduardo Montealegre Rivas se retracte en la misma forma en que me imputó falsamente un delito contra el Estado de Nicaragua, que lesionó mi dignidad personal y profesional y menoscabó mi imagen, reputación y honor, y para que repare los daños morales y económicos que ha cometido contra mi familia y mi persona desde hace dos años y tres meses. El Primer Secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, Dr. Wilfredo Navarro, dispone de mis datos personales para que me llame y me haga saber su respuesta.

Agradecido de su atención a mi carta pública, me valgo de esta oportunidad para reiterarles las muestras de mi más distinguida consideración y aprecio personales.

Atentamente,

 

Néstor Avendaño

Economista





Una aclaración financiera

16 10 2010

El Sr. Williams Mathews, después de leer en mi blog el artículo que titulé “Un golpe millonario de Eduardo Montealegre Rivas contra el Pueblo de Nicaragua”, me escribió lo siguiente: “Excelente artículo… pero podría “traducirlo” para que la gente en general lo pueda entender???  Sino solo hubiese escrito esto: “Un estudiante de primer año de economía sabe muy bien que descontar un bono con una tasa inferior a la establecida en ese bono “infla” o “sobrevalora” el valor de la deuda a ser descontada, y eso hizo el entonces ministro del MCHP, el banquero Eduardo Montealegre…”. Procedo a explicar cómo el ex ministro Eduardo Montealegre Rivas “infló” nuestra deuda pública interna.

Una deuda que incluya intereses tiene dos valores. Uno, en el día en  que se tomó prestado el dinero o Valor Actual o Valor Presente. Otro, un valor mayor en el día en que la deuda es cancelada o Valor Futuro.

El Valor Actual es también el Principal (P) sobre el cual se calcula el interés, en este caso interés simple. La suma de P y los intereses es igual al Valor Futuro o Valor al Vencimiento (S), y se estima así: S = P(1 + rt), donde r es la tasa de interés y t es el tiempo.

Un ejemplo. ¿Cuál es el valor actual de 1 mil dólares con vencimiento a 6 meses al 8% de interés? Tomando en cuenta la fórmula de Valor Futuro o Valor al Vencimiento, S = P(1 + rt), tenemos que 1000 = P[1 + (0.08 * 6/12)]; luego, 1000 = P[1 + 0.04], de donde P = 1000/1.04 = 961.54. En otras palabras, 961.54 dólares se convertirán en 1 mil dólares en 6 meses al 8% de interés.

Así, ya explicados los conceptos de Valor Actual y de Valor Futuro de una deuda que incluye intereses, sólo agrego un aspecto teórico más: el Valor Futuro o Valor Final de un bono o de un título valor, como es el caso del CENI, también recibe el nombre de Valor Facial, mientras que el Valor Actual de un título valor, que aparece en el título, recibe el nombre de Valor Precio.

El ahora diputado querellado y acusado Eduardo Montealegre Rivas entró en escena el 15 de julio de 2003 para reestructurar la deuda por las liquidaciones del Banco Intercontinental (INTERBANK) y del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (BANIC), cuando él fungía como ministro del MHCP.

El valor futuro o el valor al 30 de septiembre de 2004 de la deuda por los CENIS/INTERBANK era de 168.4 millones de dólares, la cual había sido emitida el 9 de octubre de 2000 con una tasa de interés originalmente pactada y muy onerosa de 21.43%, con mantenimiento de valor, o sea dolarizada, que fue fijada arbitrariamente por el ex presidente del Banco Central de Nicaragua, el abogado Noel Ramírez, ya que el INTERBANK no fue vendido mediante subasta pública como lo manda la ley. Esta deuda fue reestructurada 440 días antes de su vencimiento.

Por su parte, el valor futuro o el valor al 31 de julio de 2004 de la deuda por los CENIS/BANIC era de 82.5 millones de dólares, que había sido emitida el 6 de agosto de 2001 con una tasa de interés originalmente pactada de 11.49%, establecida en la subasta pública del BANIC. Esta deuda fue reestructurada 381 días antes de su vencimiento.

Aplicando la forma correcta de estimación antes indicada, el Valor Actual (P) de 168.4 millones de dólares que vencerían en un plazo de 440 días con una tasa de interés de 21.43% correspondientes a los CENIS/INTERBANK es de 133.8 millones de dólares, y el Valor Actual de 82.5 millones de dólares que vencerían en un plazo de 381 días con una tasa de interés de 11.49% correspondientes a los CENIS/BANIC es de de 73.7 millones de dólares. Sumando ambos valores actuales, la deuda pública que el ex ministro del MHCP tenía que reestructurar era de 207.5 millones de dólares. Este era el monto correcto del Valor Presente de la deuda a ser reestructurada en concepto de las liquidaciones de esos dos bancos comerciales, tomando en cuenta que en Nicaragua las tasas de interés de los títulos valores no fluctúan libremente como en los mercados financieros organizados, sino que son fijas hasta su vencimiento.

Sin embargo, el diputado que hoy se burla de la Justicia, Eduardo Montealegre Rivas, cometió un acto inapropiado cuando determinó el Valor Actual de esas dos deudas que reestructuró en nombre del Estado de Nicaragua, al haber aplicado una tasa de descuento de 7.4999% a los dos valores futuros de ambas deudas, en vez de las tasas originalmente pactadas de 21.43% y 11.49%, con lo cual el Valor Actual de ambas deudas sumó 230.9 millones.  Queda así demostrado que el diputado acusado Eduardo Montealegre Rivas, con su inapropiado procedimiento financiero, “infló” la deuda de los nicaragüenses en 23.5 millones de dólares (por redondeo, igual a 230.9 menos 207.5) al reestructurar la deuda pública interna en concepto de los CENIS/INTERBANK y los CENIS/BANIC. En otras palabras, un experto banquero, que en mi opinión debe dominar las matemáticas financieras, endeudó más a los nicaragüenses con su “reingeniería financiera” que dañó el presupuesto nacional y a la mayoría de la población que es pobre.   

¿Creería usted, estimado lector, en una persona que daña la economía nacional, se autonombra como un perseguido político, se escuda en su inmunidad para burlarse de la justicia, alarga la fila de los impunes y se presenta como un defensor de los pobres? Y que ofende públicamente, porque no tiene argumentos para defenderse.





Lo bueno, lo malo y lo discutible

14 10 2010

Han transcurrido tres cuartas partes del año y la economía, sin duda alguna, presenta un mejor perfil al que tenía en el mismo lapso del año pasado. Sin embargo, hay una mezcla de resultados buenos, malos y discutibles, y en el caso de estos últimos se necesita un constante monitoreo.

Lo bueno ha sido que la recesión económica, que prevaleció en Nicaragua entre el cuarto trimestre de 2008 y el cuarto trimestre de 2009, quedo atrás al reflejar el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del segundo trimestre de 2010 un crecimiento de 7.9% con respecto al segundo trimestre de 2009, gracias al aumento de 16% del volumen total de las exportaciones del país, destacándose los rubros del café, azúcar, camarón marino, pescado, carne de ganado vacuno y productos lácteos, y también gracias a la diversificación de mercados internacionales al observarse que Venezuela ha pasado a ocupar el lugar de la Comunidad Europea como socio comercial del país, al captar 186 millones de dólares en productos nicaragüenses, el doble de lo que compró el país sudamericano en los tres primeros trimestres de 2009.

A pesar que Nicaragua en este año aún no ha tenido acceso a donaciones y préstamos de divisas líquidas de libre disponibilidad para el presupuesto nacional ni para la balanza de pagos provenientes de las instituciones financieras internacionales y del Grupo de Apoyo Presupuestario, las reservas internacionales brutas del Banco Central de Nicaragua (BCN) mostraron una levísima caída de 6 millones de dólares hasta 1 mil 567 millones de dólares al 30 de septiembre pasado, y equivalen a 2.5 veces el saldo de la base monetaria, lo cual supera la condicionalidad establecida con el FMI que es de 2.2 veces dicho saldo.

A lo antes expuesto, también se agrega la noticia oficial de la reducción del índice de pobreza extrema que, según el INIDE, bajó de 17.2% en 2005 a 14.6% en 2009, dadas las políticas públicas de inclusión social, lo cual significa que el número de pobres extremos disminuyó de 937 mil en 2005 a 838 mil en 2009.

Lo malo ha ocurrido con la alza interanual de 19% del precio internacional del barril de petróleo WTI, que pasó de U$67.27 en septiembre de 2009 a US$79.97 en septiembre de 2010, y a la afectación de la producción de frijol y de otros productos perecederos de origen agrícola provocada por las intensas lluvias de agosto y septiembre. Por eso, la tasa de inflación acumulada en los primeros 9 meses de este año es de 4.64%, la tasa de inflación interanual (de septiembre de 2009 a septiembre de 2010) es de 5.42% y la tasa de inflación de septiembre fue sorprendentemente más baja de lo que se esperaba –por las alzas de los precios del frijol, legumbres y verduras – al registrarse oficialmente el nivel de 0.42% en ese mes.

COPADES pronostica que 19 mil personas ingresarán al ejército de desempleados en este año por el insuficiente crecimiento de 3.8% del PIB esperado en 2010 –por supuesto mayor que el 3% proyectado por el BCN, que con tantos cambios que partieron de 1% desde el inicio del año, parece que es estimado en un “tanteo a oscuras”-, de tal manera que 650 mil personas no generarán ingresos en este año, o sea personas que están desempleadas en forma abierta y en forma equivalente asociada con el subempleo.

Otra mala noticia es que la demanda interna continúa muy descuidada. En cuanto al volumen del consumo de las familias, COPADES prevé que aumentará con el ritmo del crecimiento de la población, que es de 1.28% en este año. Por otro lado, la inversión en construcción ha disminuido por falta de financiamiento y la intensa época lluviosa –la producción de materiales de construcción ha desacelerado su caída hasta 5.9% promedio anual en julio-, y el valor de la importación de maquinaria y equipo se ha estancado en el primer semestre de este año con respecto al valor registrado en el primer semestre de 2009, al mostrar un monto de 343 millones de dólares. Es indudable que la inversión se aleja con el ruido político.

A lo anterior se agrega la excesiva liquidez del sistema financiero nacional, cuando a finales de agosto de 2010 se observa un saldo total de depósitos de 3 mil 724 millones de dólares y un saldo total de crédito de 1 mil 914 millones de dólares, una situación que contradictoriamente está acompañada de una levísima disminución de la tasa de interés activa de corto plazo asociada con el córdoba con mantenimiento de valor, que ha pasado de 14.3% en diciembre de 2009 a 13.1% en agosto de 2010, mientras que la tasa pasiva promedio ponderada se desplomó de 6.2% hasta 3.6% en el mismo orden temporal.

Lo discutible es que el presupuesto nacional será más limitado en 2011 que en este año, porque la masa salarial del sector público no aumentará más del 5% al incorporarse el monto anual del bono salarial en las cuentas fiscales, mientras que el gasto gubernamental crecerá estrictamente por el costo de las elecciones nacionales que asciende a  50-60 millones de dólares. Se prevé que en un año electoral el déficit fiscal, después del registro de las donaciones externas que han disminuido desde 2009, se verá frenado en un nivel muy cercano al 1% del PIB y, por lo tanto, se rompe la teoría del ciclo económico-político por la insistencia del Fondo Monetario Internacional (FMI). Estimo que las autoridades gubernamentales han aceptado esa condicionalidad presupuestaria porque tienen a la mano los recursos de la asistencia financiera de Venezuela.

A pesar del severo ajuste del gasto público, el FMI no entregará nuevos préstamos a Nicaragua en 2011, no obstante las condicionalidades que discute actualmente con las autoridades gubernamentales sobre el desendeudamiento público, principalmente frente a los grupos financieros internos, y las reformas estructurales que se implementarán en un año electoral, tales como el fortalecimiento de las auditorías tributarias y del gasto público, la supervisión sobre el sistema financiero nacional, y la publicación de las opciones de reforma de seguridad social antes de noviembre de este año, aunque esta última reforma se implementará en 2012 junto con la reducción de exoneraciones y exenciones en el pago de impuestos y la regulación sobre los precios de transferencia.

Sin duda alguna, Nicaragua pasará la prueba para prolongar un año más el actual Programa “Servicio de Crédito Ampliado” suscrito con el FMI que expiró el 4 de octubre recientemente pasado. Pero en un año electoral existe el riesgo del desalineamiento del presupuesto nacional que consiga enojar de nuevo al FMI, como su resentimiento por la entrega del bono salarial a 140 mil empleados del sector público, lo cual conduciría a la suspensión de la prolongación del Programa SCA y sólo agregaría la incertidumbre entre los inversionistas nacionales y extranjeros, ya que en 2011 tendremos más ajustes económicos sin nueva ayuda multilateral en divisas líquidas de libre disponibilidad que apoye el presupuesto nacional y la balanza de pagos del país.





Siete prestamistas internacionales en Nicaragua en los últimos veinte años

11 10 2010

Nicaragua no puede endeudarse en términos comerciales en el mercado internacional, una de las condicionalidades del Fondo Monetario Internacional (FMI), porque nuestro país no tiene capacidad de pago con el exterior (yo agregaría también con el interior del país) al continuar siendo un país pobre y aún muy endeudado en términos de producción frente a los acreedores internacionales (y también internos) privados.

Aunque la Comunidad Internacional nos ha condonado deudas por US$14,313 millones en el período 1990-2009, el saldo de la deuda externa de nuestro país al 31 de diciembre de 2009 sumaba US$3,653 millones, cifra que incluía US$1,594 millones pendientes de reestructuración con ocho países que no son miembros del Club de París y que fue equivalente al 59% del Producto Interno Bruto (PIB) de ese año.

Por consiguiente, el nuevo endeudamiento externo de Nicaragua deberá ser muy concesional, afirma el FMI, especialmente a través de las ventanillas de instituciones financieras multilaterales.

Nicaragua contrató nuevos préstamos por US$6,042 millones en las últimas dos décadas y la concesionalidad se ha reflejado, en términos ponderados, con un plazo de 31 años, 10 años de gracia y una tasa de interés de 2%. Por su parte, los desembolsos de préstamos externos realizados por Nicaragua en ese mismo lapso ascendió a U$4,165 millones, provenientes, en orden de importancia por sus montos, de siete prestamistas internacionales: Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial (BM/IDA), FMI, Taiwán, Alemania, Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) e Italia.

El BID, con su aporte de US$1,864 millones, muestra preferencias de asignar sus créditos a reformas estructurales del sector público, reforma de empresas de servicios públicos, reducción de la deuda externa, eficiencia y transparencia, administración tributaria, política y gestión fiscal, reforma del sistema financiero, apoyo a la balanza de pagos, el desarrollo local de la Costa Atlántica, fortalecimiento y desarrollo municipal, desarrollo rural, mejoramiento de la salud materno-infantil, educación básica para jóvenes, seguridad ciudadana, a los sectores agropecuario, energía eléctrica, agua potable, salud, construcción de la red vial, vivienda para la población de bajos ingresos, reactivación productiva, crédito multisectorial, medio ambiente y desarrollo forestal, la implementación del plan nacional de desarrollo y proyectos de reducción de la pobreza, del Fondo de Inversión Social de Emergencia y el saneamiento del Lago de Managua.

El BM/IDA, que prestó US$1,293 millones en el período analizado, concentró sus créditos principalmente en administración económica, asistencia técnica al sector público, administración de la tierra, desarrollo municipal, recuperación económica, reducción de la pobreza, ajustes estructurales de la economía –principalmente el sistema financiero, el sector comunicación, seguridad social y sector público-, mejoramiento de la tecnología agrícola, educación, rehabilitación y mantenimiento de carreteras, extensión y modernización de los servicios de salud, electrificación rural, programas de emergencia por los efectos de los huracanes Mitch y Félix, y proyectos de reducción de desastres naturales.

El FMI, que destinó US$435 millones exclusivamente al aumento de las reservas internacionales brutas del BCN, excepto el desembolso US$38 millones correspondiente al año de 2009 que, por los efectos de la recesión económica mundial, fueron dirigidos al apoyo presupuestario.

Taiwán ha orientado sus préstamos de US$314 millones al apoyo a balanza de pagos, el desarrollo de la pequeña y mediana empresa, el desarrollo ganadero, sistemas de riego en el occidente del país, reactivación productiva rural, proyectos de vivienda y el mejoramiento del Puerto de Corinto y del aeropuerto internacional.

Alemania destinó préstamos por US$138 millones al ajuste estructural, a la estrategia de reducción de la pobreza, al apoyo de la balanza de pagos, y a los sectores de energía eléctrica, agua potable y telecomunicaciones.

La OPEP prestó US$111 millones para alivio de la deuda externa, apoyo a balanza de pagos, al financiamiento de la importación de bienes agrícolas e industriales y de bienes de consumo , y a proyectos de educación, rehabilitación de carreteras, sistemas de agua potable y alcantarillado, y rehabilitación productiva agroalimentaria.

Italia destinó un préstamo de US$9 millones para aliviar los efectos del huracán Mitch en octubre de 1998.

Además, las instituciones financieras multilaterales han condonado deudas por US$3,073 millones a Nicaragua en los últimos veinte años mediante las Iniciativas HIPC y MDRI, , equivalentes al 21% del monto total condonado por la Comunidad Internacional. En orden de importancia por los montos, las condonaciones de deuda multilateral son las siguientes: BID, US$1,366 millones; BM/IDA, US$1,026 millones; BCIE, US$410 millones; FMI, US$240 millones; Fondo Centroamericano de Estabilización Centroamericana (FOCEM), US$15 millones; Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, US$13.3 millones; y el Fondo Nórdico de Desarrollo (FND), US$3 millones.

A finales de 2009, la deuda externa de Nicaragua presentaba un perfil más multilateral que al observado a inicios de la última década del siglo pasado, al corresponder el 45% del saldo adeudado al BID, BM/IDA, FMI, OPEP, BCIE, FIDA, FOCEM, FND y Fondo Común de Productos Básicos.