Ocupar un cargo público es adquirir un compromiso de servir al ciudadano

31 03 2013

Managua, Nicaragua,

1 de abril de 2013

Ingeniero

René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

Licenciada

Alba Azucena Palacios Benavides

Primera Secretaria

Junta Directiva de la Asamblea Nacional

Su Despacho

Honorables Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. René Núñez Téllez, y Señora Primera Secretaria de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, Lic. Alba Palacios Benavides:

Como es de su conocimiento, desde el 8 de mayo de 2012 al 12 de marzo de 2013 les he escrito nueve cartas en las que les pido, como un ciudadano nicaragüense, incluir en el Orden del Día de la Asamblea Nacional las dos solicitudes de dos Jueces Locales Penales de la Circunscripción de Managua para desaforar al diputado Eduardo Montealegre Rivas, que están en la Agenda de este Poder del Estado de Nicaragua, pero a esta fecha no he logrado tener de ustedes respuesta alguna, positiva o negativa, sobre mi petición.

En un país democrático, como es Nicaragua, ocupar un cargo público es adquirir un compromiso de servir al ciudadano, a la nación, al pueblo, mas no a la inversa, en que el ciudadano, la nación, el pueblo sirve al poder político como en un país dictatorial. Por esto, confío en que el Estado de Nicaragua me facilite el acceso a la Justicia, un derecho humano que espero no sea violado por el Gobierno de Nicaragua, por lo cual continuaré insistiendo públicamente ante el Poder Legislativo a que dé inicio al proceso de desaforación del diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas, un burlador del Poder Judicial desde el 6 de octubre de 2008.

La querella que interpuse al diputado Eduardo Montealegre Rivas no es política, como él la ha calificado en varias ocasiones, ni responde a acto alguno que él haya cometido en el ejercicio de su cargo de diputado.

La actuación cometida por el diputado Montealegre Rivas el 31 de julio de 2008 está tipificada como delito en el Código Penal de Nicaragua. Él escribió injurias y calumnias en contra de este servidor en un chat que tuvo con los lectores del Diario La Prensa, cuando aspiró a ser Alcalde de la Ciudad de Managua por la Alianza del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), las cuales fueron difundidas por ese medio de comunicación pública en la fecha antes mencionada y son mantenidas en el archivo del sitio web de dicho diario.

Ese presunto delito cometido por el diputado Eduardo Montealegre Rivas es de orden penal porque lesionó mi derecho a la dignidad al menoscabar mi honor, imagen y fama y reputación profesional al escribir que no servía el estudio que realicé ad honorem a solicitud de la Contraloría General de la República (CGR) sobre las liquidaciones de cuatro bancos en 2000 y 2001 y que yo era uno de los quebradores del Banco del Café, una imputación delictiva falsa del diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas.

Es también de su conocimiento que la inmunidad parlamentaria está relacionada directamente con la representación popular y con la tarea legislativa, y no con los intereses particulares. El diputado Eduardo Montealegre Rivas, al escribir sus injurias y calumnias contra mi persona lo hizo como un ciudadano aspirante a Alcalde de la Ciudad de Managua, sin tener ninguna relación con el ejercicio de legislar.

Por lo tanto, el diputado Eduardo Montealegre Rivas actuó como los demás ciudadanos, que están sujetos a las leyes, y en un país democrático las leyes deben ofrecer un trato igual a todos los nicaragüenses. Actuar de otra forma, Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. René Núñez Téllez, y Honorable Señora Primera Secretaria de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, Lic. Alba Palacios Benavides, sería convertir la inmunidad en la impunidad propia de una situación de hecho en el ejercicio del poder.

En espera de su respuesta a mi reiterada solicitud en esta décima carta que les escribo, les muestro de nuevo las más distinguidas muestras de consideración y aprecio personales.

Presentación2

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Mientras el salario se deteriora, el consumo familiar aumenta

28 03 2013

Presentación1

Traigo al presente una anécdota económica en que me vi involucrado hace dos años al observar que el mando técnico del Banco Central de Nicaragua (BCN) publicó sorprendentemente en su página web, entre los resultados macroeconómicos preliminares de 2009, una variación de existencias de bienes (tanto en proceso como terminados en las empresas radicadas en nuestro país, un componente del total de la inversión privada) negativa en córdobas corrientes, es decir, una desacumulación de bienes por 3 mil 282 millones de córdobas, y positiva en córdobas constantes, o sea, una acumulación de bienes por 606 millones de córdobas de 1994, algo contradictorio con la realidad económica del país, la teoría económica y la contabilidad social.

Al exponer mis observaciones técnicas sobre ese craso error a la Oficina de Acceso a la Información Pública de la autoridad monetaria, que es dirigida por la gentil señora Sandra Chavarría, recibí al mediodía del 15 de abril de 2011 la respuesta de la Sra. Nina M. Conrado, quien funge en el cargo de Jefe de División Económica del BCN.

En forma escrita, ya que me respondió por la vía electrónica, el alto cargo técnico del BCN defendió el insólito resultado contable con el argumento (entre comillas las afirmaciones textuales de la Sra. Conrado)  que “la variación de existencias es una variable residual” y esos signos distintos eran una muestra de las “discrepancias estadísticas que aún persisten” y, “Por tal razón, las variaciones de existencias, al incluir errores y omisiones del resto de variables que forman parte del PIB, se convierten en una variable con limitaciones para el análisis económico”.

Continuó explicando la Jefe de División Económica del BCN, que “la crisis económica internacional de 2009 indujo a una caída en el comercio mundial y, con ello, una caída en los precios de los bienes que Nicaragua importa …”, y “Dado lo anterior es posible que el valor de los inventarios nominales a finales del año 2009 fuere menor que el de los inventarios nominales a finales del año de 2008 (iniciales de 2009), debido a la revalorización de inventarios que se debe hacer en cuentas nacionales, lo que arroja una variación de existencias negativa en los valores nominales”.

Tras los telones, con esos esos argumentos que suponen lo posible también suponen que el gasto de consumo de las familias es calculado con datos más aproximados a la realidad, como son estimados los valores de las exportaciones y las importaciones de bienes por la Dirección General  de Aduanas (DGA) y la inversión fija (gasto de construcción y adquisición de maquinaria y equipo) tanto del sector privado como del sector público por diversas instituciones estatales, entre ellas los ministerios de Industrias Fomento y Comercio (MIFIC) y de Hacienda y Crédito Público (MHCP) y las alcaldías. Pero, ¿realiza el BCN encuestas trimestrales o semestrales, ya no digo mensuales que sería lo ideal, del gasto de consumo final de bienes y servicios con una muestra representativa de al menos 1 millón 29 mil familias nicaragüenses?

La respuesta, sin duda alguna, sería negativa. Entonces, ¿cómo determinar el valor de este gasto familiar con menores errores y omisiones que el de las variaciones de los inventarios, si aún con los datos mensuales de producción que las empresas envían al BCN podemos observar discrepancias de más de un punto porcentual en la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Real de 2012 publicadas en octubre del año pasado y abril de este año?

Un reciente informe del BCN afirma que la tasa de 5.2% de crecimiento económico del país en 2012 –bastante alejado de la versión oficial preliminar de 4% dado a conocer en octubre del año pasado-  “fue resultado de un impulso externo y de una demanda interna robusta en el año”. Con las cuentas nacionales a mano, cualquier lector puede deducir que esa tasa de crecimiento, aún insuficiente para reducir el subempleo y la pobreza de nuestro país, está basada más en la inversión fija del sector privado que en el consumo privado o de las familias, porque el volumen de la primera creció 24.2% y el volumen del segundo aumentó 4.7%.

Es en este punto que destaco la incongruencia del alto cargo técnico del BCN de que se realiza una estimación más sólida o más consistente del gasto de consumo familiar, porque en 2012, con datos del Ministerio del Trabajo (MITRAB) y del BCN, se puede concluir que, con respecto a 2011, el poder adquisitivo del salario promedio de 6 mil 438 córdobas pagado por las empresas, que generaron casi el 96% del empleo del país, se deterioró en un 3.0% a lo largo del año, mientras que el poder de compra del salario promedio nacional de 7 mil 98 córdobas también caía en un 0.9%.

No dudo que la Sra. Nina Conrado conoce que, en términos acumulados de diciembre 2011 a diciembre de 2012, la tasa de inflación fue de 6.62%, el ajuste del salario nominal pagado por las empresas fue de 3.47%, el ajuste del salario nominal pagado por el gobierno fue de 8.24% y el ajuste del salario nominal pagado por los entes autónomos fue apenas de 1.08%, aunque el salario mínimo legal promedio simple fue incrementado en 12.59% por la Comisión Nacional del Salario Mínimo.

¿Cómo conciliar ese deterioro del poder de compra de los asalariados que no devengan el salario mínimo con el aumento de 4.7% del volumen de bienes y servicios consumidos por 6 millones 71 mil 45 habitantes? Sería muy difícil para la Jefe de División Económica del BCN demostrar que no se observa otra contradicción real y teórica, ni con los argumentos de la alza de 11.3% del flujo anual de las remesas familiares que pasó de 911 millones 600 mil dólares en 2011 a 1 mil 14 millones 200 mil dólares en 2012 y del crecimiento de 7.8% del empleo formal en 2012, no obstante el BCN, también sorprendentemente, no publicó los indicadores de empleo del año pasado en su más reciente anuario estadístico.

La incompatibilidad entre el comportamiento del gasto de consumo de las familias y del poder adquisitivo del salario promedio en 2012 está vinculada, por supuesto, con el actual procedimiento poco fiable utilizado por el BCN para determinar el valor de la variación de existencias como un valor residual, el cual ya demostró su debilidad e inconsistencia en su registro de 2009.

Esos dos ejemplos podrían llamar la atención del colega Ovidio Reyes, que recién estrena el cargo de gerente general del BCN, con el fin de mejorar la calidad técnica de los servidores públicos que laboran en las distintas áreas económicas y financieras de la autoridad monetaria, incluyendo a los que ocupan altos cargos.

Un sólido sistema de información económica es muy caro y no puede ser mantenido y desarrollado por un país de ingreso medio bajo como es Nicaragua en 2012 al registrar un ingreso promedio anual per cápita de 1 mil 731 dólares, un indicador que no refleja la inequidad en la distribución del ingreso nacional. Por eso, aconsejo al gerente general del BCN que sería más fácil estimar la variación de existencias de bienes en las principales empresas productoras de bienes y servicios del país (que envían información económica y financiera al BCN) mediante coeficientes apropiados de la producción sectorial revisados anualmente. Así, se podría volver a determinar el gasto de consumo de las familias como un valor residual en la identidad keynesiana, el cual tendría un menor sesgo al que hoy presenta junto al valor residual muy sesgado e ineficiente de la variación de existencias, como lo diera a entender la Sra. Nina Conrado hace dos años.





El multiplicador fiscal

19 03 2013

Presentación1

Cuando la propuesta de la Ley de Concertación Tributaria fue presentada por Bayardo Arce, asesor económico y financiero del presidente de la República, en el Banco Central de Nicaragua (BCN) en junio del año pasado, le pregunté cómo se gastaría el aumento de los ingresos tributarios y su respuesta fue que la política del gasto la discutiremos el próximo año, o sea en este año.

Es obvio que desde 2008 existe transparencia presupuestaria en el sector público, pero persiste la necesidad del saneamiento de las finanzas públicas, aunque el déficit fiscal, casi igual a cero por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), deja a entrever que tenemos un presupuesto equilibrado gracias al registro de la asistencia financiera de Venezuela en la cuenta de capital privado de la balanza de pagos. También es obvio que si el préstamo petrolero fuese registrado en el presupuesto nacional, el déficit fiscal se aproximaría al 7.5% del PIB en 2012.

El multiplicador fiscal viene expresado como el ratio de una variación en la producción a un cambio exógeno en los ingresos tributarios o en el gasto público, o sea, mide los efectos que una expansión o contracción fiscal pueden tener sobre el PIB y la tasa de crecimiento de un país. Cuanto mayor es el multiplicador, mayores efectos positivos tendrá una expansión y mayores efectos negativos tendrá una contracción, y viceversa, y cuanto menor sea, menos costosa será la consolidación fiscal en función del PIB y del empleo.

En 2012, sin una efectiva consolidación fiscal en nuestra economía, COPADES, la firma consultora que este servidor dirige, estimó muy cerca de 1, entre 0.78 y 0.87 la caída del PIB de Nicaragua si disminuye en un 1% los ingresos tributarios y el gasto total en ese mismo orden. En otras palabras, una reducción del gasto total tiene un impacto importante en los niveles de subempleo, desempleo, consumo e inversión en nuestro país: por cada córdoba gravado de más o gastado de menos se destruyen entre 0.78 y 0.87 córdobas de actividad económica. La debilidad de nuestras instituciones políticas, sociales, fiscales, financieras y económicas, y la lenta velocidad de nuestra consolidación fiscal también inciden en los altos niveles de ambos multiplicadores.

Estos resultados de los dos multiplicadores fiscales son solo aproximados y deben revisarse periódicamente porque los cambios en la política fiscal tienen un impacto en el crecimiento, pero este, a su vez, tiene un impacto en su recaudación y en su gasto y, además, porque las políticas monetaria, cambiaria y arancelaria también afectan simultáneamente al crecimiento económico.

Por supuesto que el efecto sobre el crecimiento económico es más severo si se aumentan los impuestos o se reduce el gasto de inversión pública que bajar el gasto de consumo público, o si la política fiscal restrictiva no está acompañada de una política monetaria expansiva o si se acerca a la trampa de la liquidez, es decir, al límite de la tasa de interés igual a cero.

El efecto del multiplicador fiscal sobre el crecimiento es peor si la política cambiaria es, como en nuestro caso, un rehén de los mecanismos de indexación de precios en córdobas con respecto al precio del dólar estadounidense. En otras palabras, la consolidación fiscal no se compensa con una devaluación del tipo de cambio nominal para crecer sobre la demanda externa, porque no se lograría  disminuir el margen de 15% de sobrevaluación del córdoba debido a que todos los precios en córdobas subirían al mismo ritmo de la devaluación nominal, o muy probablemente con una mayor intensidad. Además, no se podría aprovechar la ventaja de la apertura de nuestra economía, al representar las exportaciones de bienes y servicios no factoriales el 37% del PIB, lo cual amortiguaría los efectos de ambos multiplicadores fiscales.

En 2011, la razón crédito/PIB de Nicaragua era de 26% y no constituía ningún riesgo adicional ante una contracción del gasto público con su efecto nocivo sobre el crecimiento económico; sencillamente, no hay riesgos que las familias y las empresas se despalanquen porque no redoblarían los efectos negativos de la contracción del gasto público sobre la demanda interna.

Sin embargo, los efectos de los multiplicadores serían más dañinos si estuviesen acompañados de una reducción del financiamiento a las familias y las empresas, tal como se observó en nuestro país cuando el sistema financiero nacional desaceleró su crecimiento durante 12 meses consecutivos hasta 0% en diciembre de 2008 y, de inmediato, transitó a lo largo de 35 meses también consecutivos en una depresión económica hasta noviembre de 2011 y registró la mayor caída de 10.5% en diciembre de 2010.

El gobierno, en su diálogo permanente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), debería presentarle el requerimiento de que contribuya a facilitar la reestructuración pendiente de casi el 40% de la deuda pública externa en el marco de la Iniciativa para Países Pobres Muy Endeudados (HIPC por sus siglas en inglés), contraída con pocos países que no son miembros del Club de París, con el propósito de garantizar la sostenibilidad de la deuda externa en el largo plazo y el crecimiento de las tasas de ahorro real e inversión fija privadas a mediano plazo.

Afortunadamente, en la actualidad no se observaría un efecto  más negativo de los dos multiplicadores fiscales porque nuestro país goza de un elemento de concesionalidad de 35% en la contratación de la nueva deuda externa pública, pero debería tenerse en cuenta que pronto será reclasificado como un país de ingreso medio bajo por tener un ingreso per cápita promedio anual de 1 mil 650 dólares, lo cual reducirá el elemento de concesionalidad y elevará el costo del servicio de la deuda, y esto significará otra contracción fiscal a la que aún está pendiente de realizar por la vía del consumo público.

No hay que olvidar que la actual tasa de crecimiento económico de Nicaragua, entre 4% y 5% anual, no es suficiente para reducir el subempleo, el desempleo y la pobreza, y por ende la gran informalidad de nuestro mercado laboral. Al ser mayor la brecha entre el crecimiento del PIB Potencial y el PIB Real, los multiplicadores fiscales son más altos y negativamente más nocivos. Esta situación también se empeoraría al fijarse el objetivo de la consolidación fiscal en términos nominales y no estructurales, es decir que nos hace falta determinar la razón déficit fiscal/PIB para una economía de pleno empleo, impensable de alcanzar en el mediano plazo.

En resumen, la contracción fiscal nominal en Nicaragua, es decir, la reducción del consumo público para dar lugar a un creciente gasto de inversión pública que contribuya al alcance del pleno empleo en el largo plazo, sigue siendo necesaria y no se está aplicando con efectividad porque no sería compensada por una política monetaria expansiva, ni por la devaluación del córdoba, ni por un aumento del crédito para apoyar el desempeño productivo, ni por spreads bajos, ni por la elevada brecha entre el PIB Potencial y el PIB Real. Ojalá que el asesor económico y financiero del presidente de la República invite a discutir la política del gasto público en este año.





La economía centroamericana en 2013

13 03 2013

Presentación3

La economía mundial, especialmente la estadounidense, no inyectará dinamismo a la economía centroamericana en este año, porque el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Real de la región desacelerará desde 4.9% en 2012 hasta 4.4% en 2013. En términos nominales, o en precios corrientes de 2013, el PIB Nominal de Centroamérica –incluyendo a Panamá- se aproxima a 199 mil 221 millones, el cual al relacionarse con una población total del istmo de 44 millones 876 mil habitantes indica un ingreso per cápita promedio nacional de 4,439 dólares –el de Nicaragua, el más bajo de los países del área, es apenas igual al 37% de ese monto y al 15% del de Panamá, que tiene el nivel más alto-. Con la recuperación económica regional también se dará una disminución de la tasa de desempleo abierto hasta 4.7% de la población económicamente activa, que incluye la estimación de 11.5% de COPADES para Nicaragua, bastante arriba de la proyección del Banco Central de Nicaragua (BCN).

Por lo tanto, la demanda interna, es decir, el consumo y la inversión de los sectores privado y público, es el motor del crecimiento económico regional este año, al aumentar en 2013 un 5.0% gracias a un flujo de remesas de 13 mil 835 millones e igual a 8.8% del PIB y a 50.2% del gasto total gubernamental regional excluyendo a Panamá –Guatemala recibe el 37% de ese monto-, al reciente crecimiento del 50.2% del ingreso real –en Nicaragua se observan aumentos mayores del 5% anual del ingreso disponible real en los últimos dos años-, y a la recuperación del crédito bancario al sector privado que representa el 41% del PIB regional excluyendo a Panamá. Sin embargo, habría que tener sumo cuidado con las alzas de las tasas de interés y un menor crecimiento del crédito que resultarán de la concreción del riesgo de una mayor desaceleración de la economía estadounidense en el corto plazo.

Los valores nominales de las importaciones de bienes CIF, 93 mil 953 millones de dólares, y de las exportaciones de bienes FOB, 61 mil 994 millones de dólares, crecen a tasas de 8.2% y de 6.5% respectivamente, pero el menor crecimiento esperado de las importaciones, que refleja la desaceleración del crecimiento de la demanda interna y las menores presiones inflacionarias provenientes del resto del mundo- ayudan a explicar que el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos regional se mantenga en el nivel de 6.1% del PIB, igual al observado en 2012. Por supuesto que dicho déficit externo de 12 mil 181 millones de dólares continúa siendo financiado principalmente por un flujo de inversión extranjera directa de 8 mil 723 millones, a lo cual se adicionan los montos de la cooperación oficial –en Honduras y Nicaragua- y de los préstamos comerciales y bancarios –en los otros países centroamericanos-, pero se espera una menor afluencia de estos últimos préstamos que buscan arbitrar los altos diferenciales de las tasas de interés locales e internacionales.

Presentación3

Los déficit fiscales entre los países centroamericanos permanecen en niveles altos en el período post recesivo, es decir, después del bienio 2008-2009 en que se dio la última recesión económica mundial por los abusos de un grupo de banqueros de Wall Street y cuyos efectos aún son visibles en las economías avanzadas. La mezcla del actual crecimiento económico moderado, la ya conocida inflexibilidad del gasto público, las presiones de los diferentes grupo de interés y, en algunos casos, el menor compromiso con la disciplina fiscal por la proximidad de procesos electorales –Honduras en noviembre de 2013, Costa Rica y El Salvador en febrero de 2014 y Panamá en mayo de 2014- inciden en que el déficit fiscal regional de 2013 sea del orden de 3.5% del PIB –Nicaragua se destaca con su presupuesto equilibrado, o sea, sin déficit ni superávit fiscal, el único de la región-. Por el mismo lado presupuestario, la presión o la carga tributaria de 2013, o sea la razón Impuestos del Gobierno Central/PIB de los seis países del istmo, es de 13.0% -Guatemala muestra la menor presión de 11.1% del PIB, mientras que Nicaragua refleja la mayor presión con un 17.6% del PIB-.

Las políticas monetarias expansivas de las economías avanzadas en respuesta a su lento crecimiento y alto desempleo han provocado una abundante liquidez en los mercados financieros internacionales, lo cual ha significado bajas tasas de interés internacionales y el mantenimiento de una corriente de fondos hacia países de economías emergentes y en vías de crecimiento como los nuestros. Sin embargo, se espera una menor demanda de crédito y mayores tasas de interés reales en algunos países centroamericanos, de tal manera que el crédito al sector privado de la región oscilará alrededor del 43% del PIB a finales de este año.

Cabe destacar que las reservas internacionales netas de los cinco bancos centrales existentes en la región -Panamá no tiene banco central- suman 21,385 millones de dólares, monto que es equivalente a 2.73 meses de importaciones de bienes CIF.

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Aunque las presiones inflacionarias externas serán menores en este año que las observadas el año pasado, la inflación de los precios al consumidor centroamericano será mayor, 5.2% acumulada en 2013, porque la devaluación nominal promedio pronosticada de 1.4% de los tipos de cambio de los países que tienen moneda propia –se exceptúan El Salvador y Panamá en lo que circula el dólar estadounidense- es mayor que la observada de 1.1% en el año pasado y, además, porque, excluyendo a El Salvador, los países centroamericanos tendrán una mayor liquidez en este año, resultante de las expansiones crediticias y de entradas más moderadas de capital extranjero.

Agradezco a mis colegas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Honduras, que mantenemos una alianza estratégica de nuestras firmas consultoras –CEFSA de Costa Rica, FUNDEMOS de Honduras y COPADES de El Salvador, Guatemala y Nicaragua- por la recopilación, procesamiento, pronóstico y análisis de las principales características del devenir económico de nuestra región en 2013.

 





Novena carta al Presidente y Primera Secretaria de la Asamblea Nacional

12 03 2013

Managua, Nicaragua,

12 de marzo de 2013

 

Ingeniero

René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Licenciada

Alba Azucena Palacios Benavides

Primera Secretaria

Junta Directiva de la Asamblea Nacional

Su Despacho

 

Honorables Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. René Núñez Téllez, y Señora Primera Secretaria de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, Lic. Alba Palacios Benavides:

 

El 16 de febrero de 2013 entregué en sus despachos respectivos sendas cartas en las que les solicité de nuevo el cumplimiento de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional para que se inicie el proceso de la desaforación del diputado Eduardo Montealegre Rivas pedido por dos jueces penales de la Ciudad de Managua, peticiones que ya están incluidas en la Agenda del Poder Legislativo.

Muy respetuosamente les expreso que esta novena carta ya constituye una muestra que los partidos políticos  detentan el poder político real y que la política no debe hacerse en contra sino a favor del ciudadano, de las personas y del pueblo, no obstante el partido político en el poder y la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional enarbolan nuestra democracia directa.

En las nueve cartas que les he escrito siempre he reiterado mi petición que se respete mi derecho humano de acceso a la justicia y poder defenderme de las acusaciones gratuitas vertidas por el diputado Eduardo Montealegre Rivas contra mi persona desde el 31 de julio de 2008, y cuyos daños morales y económicos han trascendido a mi familia; sin embargo, no he tenido respuesta de parte de ustedes desde el 8 de mayo de 2012, a sabiendas que el diputado querellado cometió un presunto delito penal que lo politizó al mal usar, mejor dicho al abusar, de la inmunidad que le confiere su cargo de servidor público en la Asamblea Nacional.

Ante su silencio, me sentiré siempre obligado a escribirles públicamente para persistir en mi derecho humano a defenderme de las graves acusaciones y daños cometidos por el diputado Eduardo Montealegre Rivas.

Agradeciendo su atención prestada a esta carta, les reitero las más distinguidas muestras de consideración y aprecio personales.

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El estrés financiero y el banquero

11 03 2013

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El impacto de los recortes automáticos al gasto público por 85 mil millones de dólares que entraron en vigor en Estados Unidos la medianoche del viernes 1 de marzo provocará, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) una baja hasta el nivel de 1.4% del crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB) en 2013. La Cámara baja de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que extendería seis meses más -hasta septiembre de este año, final del actual año fiscal- los fondos para el funcionamiento de las agencias federales y evitar que cierren temporalmente a partir del 27 de marzo próximo. El presidente Barack Obama, tras la noticia que la tasa de desempleo ha disminuido a 7.7%, su nivel más bajo desde diciembre de 2008,  aunque sigue siendo alta, insistió en evitar los recortes al gasto público y aseguró que su prioridad es la de “encender el verdadero motor del crecimiento”.

Al otro lado del Atlántico, el Banco Central Europeo (BCE) elevó las expectativas de contracción económica para los 17 países de la zona euro en 2013 hasta 0.5% -que genera casi el 20% de la producción mundial-, después de que el bloque se hundiera en una profunda recesión en el último trimestre de 2012, y por primera vez en la corta historia de la Unión Europea sus dirigentes aprobaron para el período 2014-2020 el presupuesto más austero como lo exigían Berlín y Londres, al reducirse 3%, o sea 960 mil millones de euros equivalentes a 1.3 billones de dólares, en relación con el presupuesto de 2007-2013.

COPADES, la firma que este servidor dirige, recientemente realizó una prueba de estrés financiero para 2013 al conjunto de los seis bancos del sistema financiero nacional radicados en nuestro país y el resultado fue que el sistema bancario comercial no resistió dicha prueba y, por lo tanto, muestra una debilidad institucional para enfrentar un escenario macroeconómico adverso, es decir, el sistema bancario comercial requiere que se le inyecte capital para poder enfrentar la caída del crecimiento económico mundial y su repercusión en la economía nicaragüense. El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) de Nicaragua elaborado por el Banco Central de Nicaragua (BCN) muestra en diciembre de 2012 una progresiva desaceleración en su crecimiento desde 16 meses atrás y continuará desacelerando en los próximos meses.

La reacción de un banquero –que prefirió el anonimato, como suele suceder- ante esta afirmación pública que realicé en un programa televisivo de entrevistas matutinas fue que yo estaba equivocado y que no estuviera diciendo esas cosas porque los bancos están sólidos. Comparto parcialmente la opinión de ese banquero porque es una verdad en estos momentos.

En el reciente “Ranking de la Banca Comercial Privada a Diciembre de 2012” elaborado por COPADES se demostró que la banca comercial en su conjunto radicada en Nicaragua, así como por entidades, está sólida porque su adecuación de capital es 13% por arriba de la norma prudencial de 10%; sus reservas de cartera y patrimonio igualan 36.8 veces sus créditos vencidos, o sea, tiene un buen colchón para riesgos; como porcentajes del total de activos, su liquidez en córdobas de 7.4% es menor que su depósitos a la vista en córdobas de 9.2%, es decir, tiene una buena cobertura contra riesgos cambiarios; y su cartera en riesgo más los bienes recibidos en la recuperación del crédito es igual a 5% de su cartera total de préstamos.

En lo que se equivoca ese banquero es que no prevé más allá de lo que ha ocurrido hasta hoy, al basar sus predicciones de corto plazo exclusivamente en las proyecciones oficiales de la economía nicaragüenses para 2013 conocidas desde octubre del año pasado, las cuales se ejemplifican con una tasa de crecimiento económico de 4.1%, una tasa de inflación acumulada anual de 7% y una tasa de devaluación nominal de 5%.

Invito a ese banquero a que estrese el comportamiento de las principales variables macroeconómicas de Nicaragua que se afectarían con una abrupta caída del crecimiento económico mundial en este año, ya comentado al inicio de este artículo. Peor el resultado de ese estrés si se incluyera la afectación de la roya en la producción de café del ciclo agrícola que se iniciará en mayo próximo.

En el pasado he pillado a ciertos banqueros en la creencia que su banco es el mejor de todos sólo por ser uno de los más grandes, pero ignorando las principales razones financieras que no distinguen el tamaño de la entidad financiera sino la calidad bancaria.

Lo que resulta deprimente es que ese banquero trata de mantener la situación actual en el corto plazo, pero olvidando que entre diciembre de 2007 y diciembre de 2009, como resultado de la recesión económica mundial, el sistema bancario privado nacional observó que la tasa de rentabilidad sobre activos disminuyó de 2.21% a 0.5%, la tasa de rentabilidad sobre el patrimonio cayó desde 22.5% hasta 4.7%, la cartera de crédito bruta se redujo en 103 millones de  dólares, el índice de adecuación de capital se elevó 2.4 puntos porcentuales al pasar de 14.09% a 16.5%; y en porcentajes de la cartera, el saldo de los préstamos prorrogados, reestructurados, vencidos y en cobro judicial más los bienes recibidos en recuperación del crédito o activos improductivos se incrementó de 5.9% a 12.7%. Y agréguese que a partir de enero de 2010 los seis bancos transitaron por una depresión que duró 35 meses continuos y volvieron a comenzar a respirar a partir de diciembre de 2011 hasta hoy, en que aparece de nuevo el riesgo de una recaída del crecimiento económico mundial.

Estas afectaciones del sector real y del sector financiero de la economía nacional son las que un buen banquero debe tener en cuenta para minimizar los riesgos ante una desaceleración abrupta del crecimiento económico mundial, que sin duda alguna reducirá los flujos de remesas familiares y de inversión extranjera directa, aumentará la tasa de subempleo y desempleo y la incertidumbre de los consumidores y de los inversionistas, disminuirá la demanda de crédito y las utilidades netas de las entidades financieras, deteriorará la calidad de la cartera de crédito e impactará la suficiencia patrimonial de las entidades, recompondrá activos desde inversiones y disponibilidades hacia el crédito y hará caer el precio de los títulos valores por el congestionamiento del mercado de valores.

Ojalá que la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (SIBOIF) tomara cartas en este asunto, para que no se repita la clásica respuesta del actual superintendente de que estos problemas los resuelve el mercado. ¿Cuál mercado?





Reconocimiento a un gran amigo de Nicaragua

5 03 2013

Presentación1

La atención estatal a los pobres para que generen ingresos y vivan dignamente, la creación de puestos de trabajo a la mujer, la mejora en el poder adquisitivo de los empleados públicos de más bajos ingresos, la conversión de trabajadores del campo en sujetos de crédito y en exportadores, la protección de las reservas internacionales, la existencia de un presupuesto nacional equilibrado, la mayor oferta de energía eléctrica y la amortiguación del impacto de sus crecientes tarifas entre  empresarios, familias y  gobierno, en fin el  éxito macroeconómico nacional reconocido por el Fondo Monetario Internacional, se explican en gran parte por el préstamo petrolero muy concesional de Venezuela para Nicaragua, mejor dicho por el pensamiento político y la voluntad política del Presidente Hugo Chávez Frías. Descanse en paz.