El IPC de Nicaragua aceleró sorpresivamente en julio

13 08 2022

En mayo recién pasado, creí que la tasa de inflación de Nicaragua había tocado techo, pero me equivoqué por segunda vez en el examen inflacionario. Aún con un “efecto base” alto del Índice de Precios al Consumidor General (IPCG) en diciembre de 2021, la inflación general continúa acelerándose desde agosto de 2021 y desde esa fecha se encuentra por encima de la tasa de inflación subyacente (ver gráfica).

El primer error lo cometí a mediados del año pasado, al haber afirmado que en el segundo semestre de 2021, con la reapertura de la economía mundial, una vez controlada la curva de contagio del Covid-19, la alta tasa de inflación sería transitoria porque desaparecería debido a la normalización del funcionamiento de las cadenas de suministro de materias primas y bienes finales, lo cual no ocurrió sino que empeoró por la falta de camiones y conductores en los principales puertos del mundo.

En el debate entre los economistas, perdió el “Equipo  Transitorio”, al cual pertenecía, y triunfó el «Equipo Permanente» el cual argumentó que la inflación se mantendría alta, una vez que se reabriera la economía mundial, por el sobrecalentamiento de la economía resultante del impulso de una demanda agregada excesiva en las economías avanzadas del mundo, que fue causada por tres fuerzas: políticas monetarias muy laxas, políticas fiscales muy estimulantes y un gran ahorro acumulado por las familias durante la pandemia. Cabe señalar que en Nicaragua no se observó una demanda agregada excesiva en 2021.

Luego aparecieron la variante Ómicron de Covid-19 y sus variantes BA.1, BA.2 y BA.3 en China, los grandes bloqueos en regiones como Shenzhen, muy importante  para las cadenas de suministro de fabricación global, y el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania, que hicieron subir de nuevo los precios internacionales de los commodities o materias primas, principalmente petróleo, agroquímicos, alimentos y metales ferrosos.

La alta presión inflacionaria mundial y, por ende, en Nicaragua, tiene un componente importante de inflación por los shocks de oferta, que no es posible reducir con los instrumentos de la política monetaria, al estar diseñada sólo para contrarrestar la inflación por los shocks de demanda.

Los datos del IPC de Nicaragua, publicados por el Instituto Nacional de Desarrollo de la Información (INIDE), indican que la tasa de inflación general subió 1.34% en julio con respecto a junio de este año, y es el nivel inflacionario mensual más alto registrado en 2022. En términos acumulado anual, es decir, entre diciembre de 2021 y julio de 2022, la inflación fue 6.66%, y en términos interanuales, o sea, entre julio de 2021 y julio de 2022, la inflación alcanzó el nivel de 11.46%, que está muy cercano a un máximo histórico registrado en septiembre de 2007.

Por su parte, la tasa de inflación anualizada del IPC subyacente (IPCS), que excluye los precios volátiles de los alimentos y de los combustibles, y que tiende a estar en el rango de [4.0%, 4.5%] en el mercado local, continúa también siendo alta al acelerarse y alcanzar el nivel de 8.46%, que es muy cercano a un máximo histórico de septiembre de 2011.   

En relación con los grupos de bienes y servicios que integran la canasta de productos del IPC del país, los que muestran las más altas tasas de inflación anualizada (de dos dígitos) en julio recién pasado son los de Alimentos y bebidas no alcohólicas (principalmente tomate, papas y cebolla, entre otros), cuyos precios han subido 18.26% y le siguen, en orden de importancia, el servicio de Transporte (adquisición de vehículos, funcionamiento de equipo de transporte personal y servicio de transporte), con 16.62%, y el servicio de Restaurantes y hoteles (servicio de suministro de comidas por contrato y servicio de alojamiento), con 10.23%.

La pregunta macroeconómica crucial que hoy existe es que si será necesario enfriar la economía nicaragüense, es decir, provocar una recesión económica para reducir la tasa de inflación subyacente de 8.46% registrada en julio de este año. Creo que no, porque la política macroeconómica ha sido administrada apropiadamente desde el año de 2019, o sea, que las autoridades económicas gubernamentales han logrado mantener una política monetaria contractiva y una política fiscal casi de equilibrio, con un mayor gasto de inversión pública y un déficit fiscal cercano a 1% del PIB.

Lo anterior me lleva a otra conclusión: la tasa de inflación provocada por los shocks de oferta tendría que reducirse resolviendo los problemas mundiales con un origen no económico, tales como la pandemia del Covid-19, los cuellos de botella de las cadenas de suministro y el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania.   

Es bastante probable que en agosto observemos la desaceleración de tasa de inflación general y de la tasa de inflación subyacente, porque desde finales de julio están cayendo los precios del petróleo y sus derivados, de los agroquímicos y de los alimentos, y por la disminución de los problemas de la cadenas de suministro.

Por otro lado, es probable que el Banco Central de Nicaragua (BCN) reduzca la alta  tasa de inflación subyacente, que es casi el doble del límite máximo de su rango normal, apuntando cuidadosamente a la inflación provocada por los shocks de demanda.





El PIB y el PIB Potencial de Nicaragua 2006-2021

7 08 2022

Los textos de macroeconomía nos enseñan que la producción potencial o Producto Interno Bruto (PIB) Potencial, o también conocida como senda tendencial del PIB, es el nivel máximo de producción, o producción de pleno empleo, que puede sostenerse a largo plazo consistente con una tasa de inflación estable, un nivel que crece con el tiempo.

La brecha de la producción, que es la diferencia entre la producción efectiva (PIB) y la producción potencial o tendencial, mide las desviaciones cíclicas de la producción con respecto a la producción potencial. En una “cima” cíclica la actividad económica es elevada y en un “fondo” cíclico la actividad económica está en un mínimo.

La producción no se encuentra siempre en su nivel tendencial, que corresponde al pleno empleo de los factores de producción, sino que fluctúa alrededor de la tendencia. La brecha de la producción aumenta durante las recesiones, y disminuye durante las expansiones, e incluso en este escenario puede ser negativa lo que significa que hay exceso de empleo.

Aunque teóricamente hay problemas con ambos conceptos y con la metodología de la estimación de la producción potencial, hoy nos concentraremos en los datos oficiales del PIB real de Nicaragua, o PIB en precios constantes de 2006, que es el año base actual de la economía de Nicaragua.

A continuación, presentamos la brecha de la producción oficial de Nicaragua, que es igual a la diferencia del PIB real, estimado por el Banco Central de Nicaragua (BCN), y el PIB Potencial real de Nicaragua, estimado por el suscrito y presentado en la gráfica anterior, expresada como un porcentaje del PIB Potencial real.

En orden de importancia, la mayores brechas negativas se observaron en 2020, producto del cierre de empresas por la presencia de la pandemia del Covid-19, y en 2009 por la crisis financiera mundial resultante de la caída de la banca de inversión de Wall Street.

Por otro lado, la mayor brecha positiva se observa en 2017, el año de máximos históricos de producción de Nicaragua, pero en 2021 la brecha positiva de la producción oficial de Nicaragua fue levísima, apenas 0.6% del PIB Potencial; en otras palabras, la economía de Nicaragua operó levemente por arriba de su capacidad el año pasado.

Si esa conclusión es cierta, no existió un sobrecalentamiento inflacionario significativo en 2021 y, por lo tanto, la tasa de inflación de 7.21% en 2021 no puede ser atribuida a los desequilibrios macroeconómicos convencionales, sino a los shocks de oferta provocados por la reapertura de la economía mundial, una vez controlada la curva de contagio del Covid-19, y en este año por el conflicto geopolítico y militar entre Rusia y Ucrania. Cabe agregar que en 2022 ya se presentó el riesgo externo de la variante BA.5 del Covid 19 en China, la Unión Europea y Estados Unidos.

Nota técnica: Los valores del PIB Potencial real de Nicaragua fueron estimados con el filtro de Hodrick-Prescott, que es un método para descomponer la serie observada, el PIB real de Nicaragua, en dos componentes, uno tendencial y otro cíclico, propuesto por Robert J. Hodrick y Edward C. Prescott en 1980. El ajuste de sensibilidad de la tendencia a las fluctuaciones a corto plazo es obtenido modificando un multiplicador λ, con un valor igual a 100 para series anuales. Durante el período 2006-2021, la tasa de crecimiento promedio anual del PIB Potencial real de Nicaragua fue 3.17%, y en el período 2006-2017, 3.65%.





¿Está Estados Unidos en recesión?

31 07 2022

En estos tiempos, casi todos los estadounidenses están pesimistas al hablar de la recesión como un riesgo necesario provocado por los bancos centrales en su intento de aplacar las elevadas tasas de inflación con aumentos de las tasas de interés de referencia, o también denominadas tasas de interés monetarias o interbancarias.

La recesión aparece cuando el Producto Interno Bruto (PIB) real cae durante dos trimestres consecutivos, pero  es una definición muy común, muy simple y no es oficial. Por supuesto que la caída o variación relativa negativa del volumen de producción de bienes y servicios, o sea, la variación relativa del PIB real, implica disminuciones del consumo y de la inversión, y aumento del desempleo.

El indicador de dos trimestres consecutivos del PIB real fue presentado por Julius Shiskin, el noveno Comisionado de la Oficina de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos desde agosto de 1973 hasta 1978, y en 1974 señaló los criterios de duración, profundidad y difusión para identificar una recesión: el empleo no agrícola cae al menos 9 meses; el PIB cae al menos 1.5% durante al menos 2 trimestres; la tasa de desempleo aumenta más de 2 puntos y a un nivel superior al 6%; y más del 75% de todas las industrias siente la presión en el empleo durante 6 meses o más.

Sin embargo, el árbitro indiscutible para pronunciarse sobre la recesión es la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, una organización privada sin fines de lucro que tiene un comité de eminentes economistas. Con los datos económicos, deciden si el ciclo económico actual está en una “cresta” (punto alto) o en un “valle” (punto bajo) y los períodos entre las “crestas” y los “valles” son las recesiones, pero no tienen una regla fija para ponderar sus decisiones para determinar si existe o no una recesión.

Cada uno de los tres criterios arriba mencionados debe cumplirse hasta cierto punto, pero también toman en cuenta que las condiciones extremas de un criterio pueden compensar parcialmente las indicaciones más débiles de otro. Su comité de datación del ciclo económico considera no sólo el PIB, sino también las cifras de empleo y la producción industrial, por lo que es difícil argumentar que Estados Unidos está en recesión, pero el crecimiento económico está desacelerándose.

Sólo las señales de la reducción de la tasa de inflación harán desaparecer el temor de una recesión. En otras palabras, la disminución de la tasa de inflación generará más desempleo. El modelo de la Curva de Phillips., desarrollado en la década de los cincuenta del siglo pasado, indica que cuando el aumenta el desempleo, los ingresos disminuyen y el gasto disminuye, pero la demanda cae más rápido que la oferta y si la tasa de inflación es muy alta, la recesión será más severa.

Sin embargo, hay un problema: la Curva de Phillips funciona si la inflación es impulsada por la demanda y ahora existe un impacto importante de la inflación por shock de oferta. La Fed está subiendo las tasas de interés y baja la demanda de bienes y servicios finales, tanto de consumo como de inversión, al enfriar el mercado laboral, pero las tasas de interés más altas no resolverán los problemas de las cadenas de suministro y es probable que los empeore al desalentar la inversión.

La economía estadounidense se recuperó fuertemente en 2021 después de su corta recesión causada por la pandemia del Covid-19 en 2020, pero ahora se observa una fuerte desaceleración porque el PIB de los dos primeros trimestres de este año acusan dos disminuciones continuas que indican el fin de la rápida recuperación económica post pandémica, marcada por una alta inflación que no da señales de disminución. Los aumentos de la tasa de inflación y de la tasa de interés están impactando a las familias, al encarecerse los productos de consumo, y a las empresas, al encarecerse el costo del dinero y de la inversión. La alta inflación es el principal problema macroeconómico, pero también lo es la incertidumbre del futuro crecimiento económico.

En junio de este año, la economía estadounidense registró los siguientes datos:

la tasa de inflación interanual fue 9.1%, resultado de una mezcla de shocks por el lado de la demanda (el sobreestímulo a la economía en respuesta al Covid-19) y de shocks por el lado de la oferta (los intentos de China de erradicar el Covid-19, la obstrucción de las cadenas de suministro y el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania);

independientemente del débil crecimiento de la productividad, los salarios aumentaron 15%, 2 puntos porcentuales más que la inflación, desde que comenzó la recesión de Covid-19;

el PIB del segundo trimestre de este año cayó 0.9% interanual por una fuerte disminución de los inventarios, tras caer 1.6% interanual por la misma causa en el primer trimestre del año en curso;

el consumo de las familias aumentó 1% en el segundo trimestre, menor que el crecimiento de 1.8 % en el primer trimestre del año.

la inversión residencial cayó 14% en el segundo trimestre, en el momento en que las tasas de interés más altas incidieron en la subida de las tasas hipotecarias.

la tasa de desempleo abierto de 3.6% en junio está cerca de su nivel más bajo en 50 años, pero el empleo es menor porque la fuerza laboral se ha reducido, 62.2% de la población en edad de trabajar en el segundo trimestre debido a las jubilaciones, la desaceleración de la inmigración y el Covid-19;

la Fed elevó desde casi 0% su tasa de interés de referencia por cuarta vez en este ciclo al rango de [2.25%, 2.50%] el miércoles 27 de julio; y

la confianza del consumidor cayó a su nivel más bajo desde que surgió la pandemia del Covid-19..

Por segunda vez consecutiva, la Fed elevó su tasa de interés de política de referencia en 75 puntos básicos o 0.75 puntos porcentuales y duplicó su enfoque para controlar la aceleración de la inflación, a pesar de que la economía estadounidense ha caído en dos trimestres consecutivos: aumentó la tasa de interés en 0.5 en mayo y en 0.75 puntos en junio, el primero de esa magnitud desde 1994. Ese aumento de la tasa de interés refleja un hecho registrado en 1981: el banco central estadounidense se encuentra en el ciclo más agresivo de ajuste monetario.

Cabe recordar que la política monetaria, con las alzas de la tasa de interés, no puede reducir la inflación por shock de oferta, sólo la inflación por shock de demanda, pero este argumento está chocando con la realidad, porque las interrupciones creadas por la pandemia del Covid-19 y el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania también están incrementando la tasa de inflación.

El presidente de la Fed, James Powell, dijo que a medida que el banco central continúa endureciendo la política, «probablemente será apropiado reducir el ritmo de los aumentos», pero que la Fed cambiaría a un enfoque de «reunión por reunión» para establecer la política y que «otro aumento inusualmente grande podría ser apropiado» en la reunión de septiembre. Se puede concluir que la Fed está dispuesta a sacrificar el crecimiento económico para alcanzar la reducción de la tasa de inflación.

La economía estadounidense no está en recesión y creo que para reducir la inflación es necesario un período de crecimiento económico y un mercado laboral más débil porque está muy sólido o “muy ajustado”.  





14 años de impunidad de Eduardo Montealegre

26 07 2022

14 años = 168 meses = 5,110 días de impunidad del presunto delincuente Eduardo Montealegre.

El próximo 2 de agosto del año en curso, Eduardo Montealegre Rivas cumplirá 14 años de impunidad, al encontrarse desde esa fecha sobre la ley después de haber cometido su presunta delincuencia al injuriarme y lesionar mi imagen profesional, al criticar mi estudio sobre las liquidaciones bancarias ocurridas en el bienio 2000-2001 que me solicitó la Contraloría General de la República (CGR).

Acusé en dos juzgados, en el  Sexto y Séptimo Local de lo Penal de Managua, a Eduardo Montealegre al tildarme el 27 de agosto de 2008 y el 11 de febrero de 2011 como defraudador del Estado de Nicaragua, lo que propagó con publicidad y ánimo ofensivo sin haber probado nada en los tribunales de justicia.

Pido de nuevo justicia a los jueces de los juzgados antes mencionados, donde están radicadas mis acusaciones al presunto delincuente Eduardo Montealegre Rivas, porque con sus irresponsables afirmaciones públicas contra mi persona provocó no sólo daños morales sino también graves perjuicios económicos a todos los miembros de mi familia desde agosto 2008 y que han repercutido hasta el presente.





Desempleo, inflación y salario

24 07 2022

Sobre la base de datos oficiales del mercado laboral de Nicaragua, recientemente publicados por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) en su Informe de “Empleo del primer trimestre de 2022”, a continuación se muestra el comportamiento de 7 variables nacionales del mercado laboral.

La tasa global de participación, que mide la proporción de la población económicamente activa (PEA) con respecto a la población en edad de trabajar o de la población de 14 años y más de edad, que trabaja o busca trabajo, fue igual a 66.7% en el primer trimestre de 2022 y se mantuvo ligeramente por debajo del nivel de 67.1%  en el cuarto trimestre de 2021.

La tasa neta de ocupación, aunque la persona trabaje al menos 1 hora diaria, alcanzó el nivel de 96.2% de la PEA en el primer trimestre de 2022, levemente superior al nivel de 95.1% del primer trimestre de 2021 y al nivel de 95.2% del primer trimestre de 2020, antes de que apareciera en el país la pandemia del Covid-19.

La tasa de desempleo abierto de 3.8% de la población económicamente activa (PEA) en el primer trimestre de 2021 disminuyó en relación con la de 3.7% en el cuarto trimestre de 2021, y también estuvo por debajo del nivel de 4.8% que se observó antes de que se expandiera el contagio de la pandemia del Covid 19. Cabe agregar que la tasa de desempleo abierto registrada en el primer trimestre de 2017, el año de máximos históricos de producción del país, fue igual a 4.0%.

El 40.1% de la población ocupada se encontraba subempleada en el primer trimestre de 2022, un nivel que muestra una reducción significativa al compararse con el 44.8% observado en el primer trimestre de 2021. Estas personas trabajan menos de las 8 horas diarias establecidas en el Código Laboral por causas involuntarias o trabajan más de las horas diarias y devengan un salario inferior al salario mínimo.

La tasa de presión general indica que el 9.8% de PEA, incluyendo a los desempleados abiertos y las personas ocupadas que desean trabajar más horas en otra ocupación o en otro lugar, presiona al mercado laboral demandando un puesto de trabajo a tiempo completo o a tiempo parcial en forma directa o indirecta

La tasa bruta de ocupación de la nación muestra que el 64.2% de las personas en edad de trabajar estaba ocupada en el primer trimestre de 2022, por debajo del 66.0% del primer trimestre de 2021 y también por debajo del 67.5% del primer trimestre de 2020, antes de la pandemia del Covid-19.

La tasa de inactividad, o sea, la proporción de las personas de 14 años y más que están inactivas con respecto a la población en edad de trabajar, fue igual a 33.3% en el primer trimestre de 2022, por encima del 30.5% del primer trimestre de 2021.

Hasta aquí, la evaluación del comportamiento de siete indicadores nacionales del mercado laboral de Nicaragua en el primer trimestre del año en curso.

Por el momento, hay señales de que el crecimiento de la economía mundial está desacelerando y no la inflación, porque los bancos centrales están fortaleciendo una política contractiva para evitar que las expectativas inflacionarias se desborden.

Como economista, reconozco que si la política monetaria impulsa hacia el alza a las tasas de interés monetarias o interbancarias de los bancos centrales, el desempleo aumentará. En el caso de Nicaragua, la tasa de desempleo variaría desde su nivel actual de 3.8% hasta alrededor de 5%, como se puede observar en el segundo trimestre de cada año comprendido entre 2018 y 2021.

Si la política monetaria de Nicaragua lograra reducir la tasa de inflación al rango de [4.0%, 4.5%], el mismo rango en que varía normalmente la tasa de inflación del índice de precios al consumidor (IPC) subyacente, se habrá logrado un aterrizaje “suave”, es decir, sin haberse aumentado el desempleo ni provocado una recesión.

Sin embargo, ese argumento parece ser ilusorio por la alta presión inflacionaria observada en el mercado local: la tasa de inflación del IPC general de Nicaragua de 10.37% en junio alcanzó un máximo de hace 17 años del 10.33% en octubre de 2005, mientras que la tasa de inflación del IPC subyacente de 8.10% en junio, que es el doble de su nivel “normal”, alcanzó un máximo de hace 10 años del 8.08% en mayo de 2012.

La tasa de inflación general podría disminuir el próximo año si los precios de los combustibles, principalmente la gasolina, bajen y se estabilicen, y si se eliminan los cuellos de botella de las cadenas de suministros de productos intermedios y terminados que moderen los precios de los bienes. Pero esto se puede lograr si las causas de la inflación por shocks de oferta se eliminaran, porque la política monetaria sólo puede reducir la inflación de demanda. ¿Y si no se lograra eliminar la inflación de oferta? Aumentaría el riesgo de un aterrizaje “forzoso”, en forma de recesión y mayor desempleo, cuando los bancos centrales endurezcan la política monetaria.

Por consiguiente, los bancos centrales están subiendo las tasas de interés para enfriar la economía, pero es difícil ver ese enfriamiento si no se observara un aumento de la tasa de desempleo abierto. Es muy probable que al no darse el aumento de la tasa de desempleo abierto, el mercado laboral se podría debilitar mientras la inflación continúe elevada, como se dio a finales de la década de 1970 y comienzo de la de 1980, lo que en ese entonces se denominó estanflación.

Finalmente, los salarios en Nicaragua no han “alimentado la inflación”. Los datos del salario mensual nominal del empleo formal, según la Encuesta del Ministerio del Trabajo (MITRAB) dirigida a empresas de más de 20 trabajadores y afiliadas a la seguridad social, la inflación salarial en Nicaragua está funcionando a una tasa promedio mensual de apenas 0.10% durante el período enero 2018-abril 2022, y la tasa acumulada es igual a 4.3% en el mismo período.

Ese salario nominal del empleo formal, al ser deflactado con el IPC general, arroja un salario real, o poder adquisitivo del salario, que se ha deteriorado 0.46% promedio mensual y 17.62% acumulado en el mismo lapso. Cabe aclarar que en el período enero 2018-abril 2022, la tasa de inflación de los precios al consumidor es del orden de 0.35% promedio mensual y de 15.92% acumulado en el mismo período antes mencionado.

Se puede concluir que la inflación salarial de Nicaragua en los últimos cuatro años ha estado funcionando a una tasa inferior del 0.5% promedio mensual y, por otro lado, el mercado laboral no ha estado está ajustado porque existe una tasa de inactividad que se ha incrementado desde 26.1% en el primer trimestre de 2018 hasta 33.3% en el primer trimestre de 2022.

Por lo tanto, la oferta y la demanda de trabajo han estado separadas y no existe el problema de un exceso de demanda; en otras palabras, se ha administrado la política salarial para evitar el exceso de demanda y, consecuentemente, una mayor aceleración de los precios al consumidor al reconocerse que la inflación de oferta es más importante que la inflación de demanda.





Parece que la tasa de inflación de Nicaragua ya tocó techo en mayo de este año

16 07 2022

Los precios al consumidor de Nicaragua desaceleraron un poco en junio, al registrar una tasa de inflación de 10.37%. Los precios de junio subieron 0.51% mensual, menor que el incremento mensual de 0.65% en mayo, y la inflación acumulada anual en 2021 fue del orden de 5.26%. La única señal preocupante para la política monetaria es que las presiones de los precios son amplias y continúa estando sobre la barrera de dos dígitos. Sin embargo, cabe agregar que la inflación parece que ya tocó techo en mayo cuando marcó el aumento interanual de 10.61%.

La inflación es alta en el mundo porque han subido los precios de los alimentos, los combustibles, los minerales metálicos y los problemas de transporte y fabricación que han mantenido la escasez de algunos bienes. Aun así, el informe inflacionario de junio del año en curso del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) mostró que existen presiones de precios que no están muy relacionados con la oferta global. Por ejemplo, los servicios de alojamiento en hoteles y de comidas en restaurantes, que ponderan el 9.51% en el gasto total de los hogares, de acuerdo con la estructura de la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 2006, son cada vez más caros, al elevarse su tasa de inflación interanual desde 4.0%  en diciembre de 2021 hasta 8.9% en junio de 2022.

Si eliminamos de la canasta de bienes y servicios del IPC los precios volátiles de los alimentos y los combustibles, la inflación subyacente o “básica” sorprendentemente aumentó 8.10% en junio, el aumento interanual más rápido observado desde mayo de 2012, y también mayor que su nivel registrado en mayo de 2022 que fue igual a 7.96%. La tasa de inflación subyacente anualizada del país es igual a casi el doble de su nivel “normal” y se ha acelerado en forma continua desde 5.0% en noviembre de 2021 hasta 8.10% en junio de 2022. 

Por grupos de bienes y servicios, en junio de este año las tasas más altas de inflación fueron de base amplia y correspondieron a Transporte con 18.54%, Alimentos y bebidas no alcohólicas con 15.50%, Muebles, artículos para el hogar y  conservación del hogar con 9.42%, Restaurantes y hoteles con 8.87%, y Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles con 8.17%.

En el mercado internacional, algunos productos que han mostrado una inflación de shock de oferta han comenzado a disminuir sus precios. Por ejemplo, el barril de petróleo WTI, que subió hasta US$123.64, bajó a  US$95.78 al cierre del viernes 15 de julio recién pasado; por otro lado, el índice de precios de los alimentos elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha descendido en tres meses consecutivos hasta 29.0 puntos (23.1%) por encima de su valor registrado hace un año; además, el índice de materias primas de Bloomberg de 113.47% al 15 de julio de 2022 ha caído un 19.3% desde su máximo observado en 2022.

Sin embargo, aún no ha pasado la amenaza de la inflación, porque la caída de los precios de materias primas es una señal de la desaceleración futura del crecimiento económico mundial. La recesión económica siempre ha sido un error de política, porque es causada por una política monetaria que agresivamente se endurece demasiado o se relaja muy poco. Cuando el crecimiento económico desacelera, los bancos centrales reducen la tasa de interés interbancaria, pero cuando la inflación acelera, la política monetaria tiene que aumentar la tasa de interés hasta cuando la demanda se suavice y baja la inflación.

Los bancos centrales también tienen la preocupación de mover las tasas de interés por arriba del nivel de la tasa de inflación interanual que los inversionistas esperan en los próximos dos años para lograr una tasa de interés real positiva. La brújula para guiar el impacto deseado en la tasa de inflación es que la tasa de interés a más corto plazo debe ser positiva. En Nicaragua, a junio de 2022 la Tasa de Referencia Monetaria (TRM) real, o sea, su valor nominal menos la tasa de inflación interanual, es negativa, -5.37% (= 5.00% – 10.37%), pero si la inflación futura fuese 4.0% o 4.5% (el valor de la moda de la tasa de inflación subyacente), la TRM actual se volvería positiva.

Los textos de política monetaria nos enseñan que los bancos centrales sólo pueden reducir los shocks de demanda, pero no pueden aplacar los shocks de oferta si esperan que el aumento o la disminución del precio de un bien, como el petróleo, desaparezca con el tiempo. Si trataran de aplacarla agravarían la crisis de precios. Los bancos centrales no pueden eliminar los cuellos de botella de las cadenas de suministro ni reducir los precios del petróleo.

Sobre la base de datos económicos oficiales del Gobierno de Nicaragua, la inflación por shocks de demanda no es significativa en el país debido a:

•          La política monetaria es contractiva, porque en los últimos tres años (2018-2021) se ha reducido el activo interno neto del BCN (por ejemplo, en el BCN aumentan los depósitos del Gobierno Central y el saldo de encaje legal en moneda local).

•          En porcentajes del PIB, el saldo del crédito bancario al sector privado cayó desde 40.3%en 2017 a 27.0% en 2021.

•          La política fiscal es contractiva, al congelarse el gasto público entre 19% del PIB y 22% del PIB en el período 2018-2021, pero con un aumento de la inversión pública, y el déficit fiscal ha disminuido entre 1% del PIB y 3% del PIB.

•          El continuo deterioro del poder adquisitivo del salario promedio del empleo formal observado desde junio de 2018 hasta  abril de 2022.

•          De 199,731 puestos de trabajo destruidos en el sector formal de la economía durante el período 2018-2020, aún no se han restablecido 126,023 puestos.

•          La tasa de inactividad afectó al 32.6% de las personas en edad de trabajar en 2021.

•          El exceso de la demanda interna (C + I + G ) sobre la producción interna (PIB) se contrajo desde 25% en 2017 hasta 18% en 2021.

¿Cuándo disminuirá la inflación de oferta? Cuando bajen los precios de las gasolinas, el diésel, la energía eléctrica, los agroquímicos, los alimentos, los minerales metálicos, cuando se eliminen los cuellos de botella de las cadenas de suministros; y se resuelva el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania que ha interrumpido el suministro de alimentos y de gas. Las medidas del lado de la oferta desempeñan un papel importante en las estrategias de control de la inflación, y entre esas medidas se distinguen la reforma migratoria, el cuidado infantil y elevar el salario mínimo para mejorar la oferta de trabajo; incrementar las inversiones públicas en energía con recursos renovables y eliminar los combustibles fósiles a largo plazo para fomentar la producción, y promover la construcción de viviendas de interés social.

En la formación de la presión inflacionaria actual, los factores de demanda han estado mezclados con los factores de oferta, y estos últimos han sido importantes en la generación de esas presiones alcistas de precios. Cabe también recordar que la inflación impulsada por la oferta, frecuentemente denominada como inflación “importada”, es estanflacionaria, definida como un prolongado crecimiento económico bajo y una inflación persistente y variable, por lo que aumenta el riesgo de un mayor desempleo y de una recesión. En otras palabras, aumenta el riesgo de un aterrizaje “forzoso” al endurecerse la política monetaria.

Tampoco olvidemos que los cierres de empresas y la escasez de la oferta perturbaron las cadenas de suministro. La pregunta crucial es en cuál nivel  se ubicará la inflación cuando desaparezcan todos o gran parte de los shocks de oferta, es decir, cuál será la tendencia de la tasa de inflación subyacente. Yo espero que continúe oscilando en el rango de [4.0%, 4.5%] en Nicaragua.   





Las crisis no económicas redujeron el coeficiente de dolarización extraoficial de la economía de Nicaragua. Un poco de historia económica.

10 07 2022

La dolarización oficial de una economía es el uso de una divisa extranjera como moneda de curso legal, sea o no el dólar estadounidense la moneda adoptada. La dolarización ocurre cuando los residentes de un país usan extensamente el dólar de los Estados Unidos de América u otra moneda extranjera, por ejemplo el euro, en vez de la moneda local.

En el caso de Nicaragua, no existe la dolarización oficial de la economía, porque el córdoba es la moneda de curso legal, no obstante la gente mantenía depósitos en moneda extranjera en el sistema financiero por un monto de US$3,492.5 millones a finales de mayo recién pasado y, además, los billetes de dólar se usan como medio de pago y los precios en córdobas están relacionados con el tipo de cambio.

Medir la dolarización extraoficial de una economía es difícil, porque la participación de la moneda extranjera sólo se puede determinar con el saldo total de los depósitos en esa moneda en el sistema financiero nacional, pero se desconoce su participación en la tenencia de dinero que se encuentran en los bolsillos de la gente y en las cajas de las empresas no financieras.

Antes de la crisis política de abril del país en 2018, el saldo total de los depósitos en dólares estadounidenses era de US$4,115.0 millones al 12 de abril de 2018, un máximo histórico en esa fecha, equivalente a 74.3% del saldo total de los depósitos del público no bancario y a 68.3% de la liquidez global ampliada (M3A).

Un año después, el 12 de abril de 2019, el saldo de los depósitos en dólares se había desplomado en US$1,360.2 millones, hasta un total de US$2,754.8 millones equivalente a 73.3% del saldo total de los depósitos y a 65.0% de M3A. La crisis política interna de abril de 2018 redujo en 3.3 puntos porcentuales (= 68.3 – 65.0) el coeficiente de dolarización extraoficial de la economía de Nicaragua.

El total de los depósitos en moneda extranjera al 31 de mayo de este año arriba mencionado, US$3,492.5 millones, representó el 71.5% del saldo total de los depósitos y excedió el máximo “aceptable” de 30% del coeficiente de dolarización extraoficial de la liquidez global ampliada de la economía, al registrar el nivel de 60.5%, de tal forma que la pandemia del Covid-19 también contribuyó a la reducción de dicho coeficiente en 4.5 puntos porcentuales.

En resumen, el coeficiente de dolarización extraoficial de la economía local ha disminuido 7.8 puntos porcentuales entre el 12 de abril de 2018 y el 31 de mayo de 2022, pero aún continúa siendo muy elevado.

La dolarización extraoficial funciona porque ofrece a los agentes económicos una protección contra la inflación de la moneda local y disminuye el riesgo cambiario, es decir, que una devaluación cause una corrida bancaria.

El córdoba es la moneda de curso legal del país, pero es marginal porque el dólar tiene la mayor presencia en el mercado (60.5% de M3A); le siguen, en orden de importancia, el córdoba (29.0% de M3A) y el córdoba con mantenimiento de valor (10.5% de M3A). Los porcentajes corresponden al 31 de mayo de 2022.

El proceso de la dolarización extraoficial de la economía nicaragüense se inició desde 1990. En agosto de ese año el público huyó del “córdoba” y buscó el “córdoba oro”, una moneda indexada con el dólar, CO$1 = US$1, establecida como unidad de cuenta en mayo de 1990 por el colega Francisco Mayorga, quien diseñó el primer programa de estabilización macroeconómica del gobierno de la Sra. Violeta Barrios vda. de Chamorro.

El córdoba oro comenzó a circular paralelamente con el córdoba desde agosto de 1990, a través del pago de la planilla gubernamental, pero fue devaluado el 3 de marzo de 1991 ya con su creador fuera de la presidencia del Banco Central de Nicaragua (BCN).

El segundo Programa de Estabilización Macroeconómica “Vamos al Córdoba” del gobierno de la Sra. Violeta Barrios vda. de Chamorro se caracterizó por una devaluación de 400% del “córdoba oro”, al pasar el tipo de cambio de CO$1 a C$5 por US$1 y quedar congelado, realineó los precios en 334% en marzo-abril de 1991, ajustó el salario en 241% a 110,000 empleados estatales, congeló los precios de 20 bienes y servicios producidos por monopolios y oligopolios públicos y privados, y eliminó la emisión inorgánica de dinero. El cambio del córdoba por el córdoba oro fue C$5,000,000 por CO$1 y sólo un tipo de córdoba, el ex “córdoba oro”, quedó circulando como “córdoba” a partir del 1 de mayo de 1991.

Debido al deseo gubernamental de estimular los depósitos en córdobas del público no bancario, las autoridades económicas gubernamentales de esa época impusieron la “cláusula de mantenimiento de valor” a pesar de que el “córdoba sí valía”, como decía la propaganda que anunciaba el fin de la hiperinflación que había azotado al país a lo largo de cuatro años desde abril de 1987. Mi opinión profesional en esos momentos fue que la introducción de la cláusula de mantenimiento de valor impediría el fortalecimiento de la confianza del público en el córdoba.

No se observaba ninguna justificación económica para que se introdujera la cláusula de mantenimiento valor: los depósitos en moneda extranjera fueron los que más rápidamente aumentaron, tal como se demuestra con su participación del 70.5% en el saldo total de los depósitos en el sistema financiero nacional al 31 de mayo del año en curso.  

El 4 de marzo de 1991, un día después de ese otro gran ajuste macroeconómico, manifesté públicamente que el nuevo córdoba, el que circula hoy, no estaba sólido, porque “valía 41% más de lo que debía valer”, es decir, que mantenía un alto margen de sobrevaluación o apreciación casi igual al que se había registrado en 1988, año que tiene el récord inflacionario anual más alto del país de 33,548%. Con una orden expresa de las más altas autoridades económicas gubernamentales, en un fin de semana los técnicos del BCN pudieron comprobar que el córdoba continuaba sobrevaluado.

Con la sobrevaluación de nuestra moneda oficial, los empresarios tienen un mayor incentivo para producir bienes destinados al mercado interno, las exportaciones disminuyen, las importaciones aumentan, se profundiza el déficit en la balanza comercial de la balanza de pagos, se desincentiva la inversión extranjera directa y se produce una fuga de capitales. La apreciación del tipo de cambio real no es nada más que una pérdida de competitividad internacional al incrementarse los costos de producción interna de los bienes exportables.

La economía de Nicaragua ha estado dolarizada extraoficialmente desde hace 32 años, desde los tiempos del Córdoba Oro y del establecimiento de la Cláusula de Mantenimiento de Valor en el Sistema Financiero Nacional.





Seminario Intracompañía “Economía de Nicaragua: Pronóstico 2022 y Perfil 2023-2027”

8 07 2022

Estimado Sr. Empresario,

Tenemos el agrado de invitarle a participar en el Seminario Intracompañía “Economía de Nicaragua: Pronóstico 2022 y Perfil 2023-2027”, una herramienta fundamental para facilitar la elaboración de la programación quinquenal o de mediano plazo de la actividad empresarial.

En este Seminario Intracompañía, presentaremos el desempeño económico del país sobre la base de los datos oficiales mensuales disponibles a la fecha, y el pronóstico económico de Nicaragua correspondiente al año de 2022, sujeto a supuestos básicos y riesgos, tanto externos como internos, que determinan la tendencia esperada de las principales variables macroeconómicas relacionadas con la producción u oferta por actividad económica, la demanda de bienes y servicios finales; el desempleo y la tasa de inactividad; el comercio exterior, las remesas familiares, el financiamiento externo, el servicio de la deuda pública externa, la inversión extranjera directa, las reservas internacionales; los ingresos, los gastos y el déficit del presupuesto gubernamental; la liquidez de la economía y las razones macroeconómicas de la estabilidad cambiaria; el problema inflacionario generado principalmente por los shocks de oferta, el deterioro del poder adquisitivo del salario promedio nacional del sector formal de la economía y el comportamiento de las tasas de interés del sistema financiero nacional.

Finalmente, se analizará el pronóstico económico de mediano plazo de Nicaragua correspondiente al quinquenio 2023-2027, tomando en cuenta la estrategia macroeconómica adoptada por las autoridades gubernamentales en el último trienio, mediante una selección de variables clave de los balances macroeconómicos del país, como son la oferta global y la demanda global de bienes y servicios, la balanza de pagos, el balance fiscal, el balance monetario y los macroprecios. Además, se hará referencia de los principales problemas estructurales de la economía nacional.

A continuación, le presentamos la invitación al Seminario Intracompañia “Economía de Nicaragua: Pronóstico 2022 y Perfil 2023-2027”.

Agradecemos su atención y estamos prestos a responder cualquier observación que usted tenga al respecto.

Con saludos cordiales,

Néstor Avendaño

Economista

Presidente de COPADES





Seminario de Actualización Empresarial “La Presión Inflacionaria en el Mundo y en Nicaragua 2022”

6 07 2022

Consultores Para el Desarrollo Empresarial le invita a participar al Seminario de Actualización Empresarial “La Presión Inflacionaria en el Mundo y en Nicaragua 2022”. Actualmente, la inflación es el principal problema económico mundial actual y, por ende, de Nicaragua.

En el año de 2022, estamos observando efectos de la economía mundial en el desempeño macroeconómico nacional. Analizaremos las presiones inflacionarias por los shocks de oferta y de demanda en Nicaragua; el comportamiento de los precios internacionales y nacionales de los commodities, y los precios al consumidor y al productor por actividad económica de Nicaragua; la tasa de inflación general y la tasa de de inflación subyacente de Nicaragua a mayo de 2022 y el pronóstico de la tasa de inflación de los países centroamericanos para el año en curso, con la discusión de una breve propuesta empresarial para contener la aceleración de la tasa de inflación provocada por el alza de los costos de producción y evitar una espiral salario-precio.





Notas económicas sobre Nicaragua en enero-mayo de 2022. Con base en datos oficiales

3 07 2022

CÓMO MARCHÓ LA ECONOMÍA DE NICARAGUA ENERO-MAYO DE 2022

  • La tasa de variación interanual del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) promedio anual en abril, publicada por el BCN, fue positiva en el nivel de 9.84%.
  • La tasa de inactividad laboral publicada por el INIDE fue igual a 32.9% de la población en edad de trabajar en el cuarto trimestre de 2021.
  • En mayo, según el INIDE, el IPC mostró una inflación anual de 10.61%. La inflación interanual del IPC Subyacente (IPCS), que excluye los precios volátiles de los combustibles y de los alimentos, fue 7.96%.
  • De los 199,731 puestos de trabajo destruidos en 2018-2020, hasta abril de 2022 se han restablecido 73,072 puestos de trabajo en el sector formal de la economía hasta 790,555. No se han restablecido 126,659 puestos.
  • En enero-mayo de 2022, de acuerdo con datos del CETREX, el total acumulado de las exportaciones de bienes tuvo el siguiente comportamiento: aumento de 1.7% en el volumen y el alza de 18.2% en el valor FOB. El 46.7% del total de US$1,820 millones se destinó al mercado estadounidense.
  • Al 31 de mayo de 2022, con base en datos del BCN, los aspectos más relevantes del mercado monetario-financiero fueron, con respecto a diciembre de 2021: la contracción de C$4,906 millones de la base monetaria, el aumento de US$133 millones en los depósitos en moneda extranjera, el aumento de C$543 millones en los depósitos en moneda local y la caída de C$3,296 millones en la oferta de dinero (M1A).
  • De acuerdo con datos de la SIBOIF, el aumento interanual del saldo de crédito a mayo fue del orden de 10.8% y la cartera en riesgo, como proporción de la cartera bruta de crédito, cayó de 12.8% en diciembre de 2021 a 11.5% en mayo de 2022.
  • Con datos del MHCP en millones de córdobas, en enero-marzo de 2022 el Balance del Gobierno Central -en porcentajes del PIB pronosticado por COPADES para 2022- fue el siguiente: (i) ingresos totales, 6.20%, de los cuales ingresos tributarios, 5.78%; (ii) gastos totales, 4.94%, de los cuales gastos corrientes, 4.15%, y gasto de capital, 0.79%; y (iii) el superávit fiscal fue igual a 1.26%.
  • En enero-mayo 2021, el saldo de las reservas internacionales brutas (RIB) se incrementó US$308 millones, hasta US$4,354 millones.
  • Se mantuvo la estabilidad macroeconómica, ahora concentrada en el comportamiento del tipo de cambio oficial: al 31 de mayo, el saldo de las RIB, fue equivalente a 3.34 veces el saldo de la base monetaria, mayor que la condicionalidad de 2.5 veces, y a 7.28 meses de importaciones de bienes CIF, que está dentro del rango de [5 meses, 10 meses].

EFECTOS POSITIVOS DE ORIGEN INTERNO EN LA ECONOMÍA DE NICARAGUA

*             “Efecto base” alto con desaceleración del crecimiento de la oferta global y de la demanda global.

*             Estabilidad cambiaria, a pesar de fuertes presiones inflacionarias, gracias a la política macroeconómica restrictiva.

*             Política fiscal restrictiva, pero a favor de la inversión pública.

EFECTOS NEGATIVOS DE ORIGEN EXTERNO EN LA ECONOMÍA DE NICARAGUA

*             El mundo continúa afectado por las variantes del Covid-19, y por el conflicto geopolítico y militar de Rusia y Ucrania.

*             Fuertes presiones inflacionarias, principalmente por shocks de oferta.

*             Condiciones económicas externas más restringidas.

*             Desaceleración económica mundial afectaría la dinámica de las exportaciones.

LAS CAUSAS DE LA INFLACIÓN POR EL SHOCK DE OFERTA EN NICARAGUA

1.            El efecto del problema geopolítico y militar entre Rusia y Ucrania.

2.            El resurgimiento de las variantes del Covid-19.

3.           La exacerbación de los cuellos de botella de las cadenas de suministro de bienes intermedios y finales.

4.           El retroceso de la globalización y el retorno a diversas formas de proteccionismo. La globalización ha creado una vasta red de interdependencias. El sistema ahora se enfrenta a una prueba nueva y única.

LA INFLACIÓN POR SHOCK DE DEMANDA NO ES SIGNIFICATIVA EN NICARAGUA. ¿POR QUÉ?

1.            La política monetaria es contractiva, porque reduce el saldo anual de la base monetaria.

2.           La política fiscal es contractiva, porque congela el gasto público, pero con un aumento de la inversión pública.

3.           El deterioro del poder adquisitivo del salario promedio del sector formal de la economía en el período 2018-2021.

4.            El leve aumento del empleo formal desde 2019.

5.            La tasa de inactividad afectó al 32.6% de las personas en edad de trabajar en 2021.

6.            La contracción del crédito bancario al sector privado (Caída de  la razón Crédito/PIB).

7.           La aceleración de la tasa de inflación de los precios internacionales del petróleo, de la energía, de los metales y de los alimentos.

8.            La reducción continua del exceso de la demanda interna sobre la producción interna.

(C + I + G  > PIB), en el período 2018-2021.