Seminario de Actualización Empresarial “Dolarización vs. Recordobización”

26 05 2014

Consultores Para el Desarrollo Empresarial invita al Seminario de Actualización Empresarial “Dolarización v. Recordobización” que se realizará en el Salón Club Lounge del Hotel Crowne Plaza el día martes 17 de junio de las 8:30 a.m. a 12:00 m. Para solicitar información, por favor envíenos sus mensajes a la dirección electrónica corozco@copades-nic.com o llámenos al 2270-0385. Los temas que serán abordados en este Seminario son los siguientes:

  • El concepto de dolarización y su origen en Nicaragua.
  • Las modalidades de la dolarización y la caracterización actual de la dolarización extraoficial de la economía de Nicaragua.
  • Comparación de la dolarización extraoficial de los países centroamericanos que tienen moneda propia.
  • Beneficios, problemas y costos de la dolarización oficial en Nicaragua.
  • El concepto de recordobización de la economía de Nicaragua (o desdolarización).
  • ¿Por qué no se puede recordobizar la economía de Nicaragua en el corto plazo?
  • Las condiciones y los principios para la recordobización.
  • La propuesta de una ruta crítica para recordobizar la economía de Nicaragua.
  • El objetivo final de la recordobización: Una política monetaria efectiva y el establecimiento de un régimen cambiario más flexible.

Presentación1

 

Anuncios




El costo social de la dolarización oficial en Nicaragua

25 05 2014

Presentación1

El 77% de la población nicaragüense no conoce al córdoba con mantenimiento de valor, porque no ahorra, mucho menos que disponga de dólares estadounidenses porque los ingresos sólo le permiten sobrevivir. Sólo tiene córdobas sin apellido, es decir, sin mantenimiento de valor, y con esos córdobas paga precios valorados en dólares.

“Recordobizar” la economía no necesita de un consentimiento nacional, sencillamente porque la Ley dice que el córdoba es la moneda de curso legal de nuestro país. En cambio, la “Dolarización Oficial”, es decir, dejar al dólar estadounidense o a cualquier otra moneda fuerte, o a varias monedas fuertes, como moneda(s) de curso legal y eliminar al córdoba, no puede ser impuesta por el deseo del presidente de turno, sino que debe ser aceptada por la población a través de un referéndum.

Es obvio que la dolarización oficial y la recordobización tienen sus beneficios y costos, que el gobierno está obligado a explicar a la Nación. En esta ocasión, me referiré sólo a los de la dolarización oficial.

Si el pueblo decidiese adoptar el dólar estadounidense como moneda de curso legal, tendría, entre otros, los siguientes beneficios principales: unas tasas de interés más bajas, por la eliminación del riesgo cambiario y del riesgo de la no convertibilidad; una tasa de inflación cercana a la tasa de inflación internacional, que actualmente es de 2% anual; un menor costo en las transacciones comerciales internacionales; y una mayor transparencia en el manejo de los recursos presupuestarios, aunque acompañada de la pérdida del señoriaje, o sea la pérdida de la capacidad del Estado para obtener ingresos valiéndose de su derecho a crear dinero para financiar el gasto público, que en Nicaragua a finales del año pasado fue igual a 7.4% del Producto Interno Bruto (PIB) y a 22 mil 476 millones de córdobas, que es el monto de la base monetaria del país.

Con la dolarización oficial, la devaluación ya no existe. Entonces, ¿cuál sería la nueva vía para pagar las ineficiencias o problemas estructurales anacrónicos que persisten en nuestra economía?  Sin duda alguna, sería la contracción de la economía: el desempleo sería el costo social inmediato de la dolarización oficial de la economía nicaragüense. Veamos el porqué.

Dolarizar oficialmente la economía significaría que el país entra efectivamente a la economía global. En ese marco, sin una política cambiaria, es apremiante una buena organización de la economía nacional para que las empresas nicaragüenses sean competitivas en el comercio internacional. Por lo tanto, existiría un alto riesgo si Nicaragua entra a la globalización con su economía plenamente dolarizada: el principal cuello de botella en este escenario sería el manejo eficiente de la economía.

En una economía dolarizada oficialmente, cada aumento de los salarios va a incrementar el poder adquisitivo de los trabajadores, y el límite de ese aumento es evitar la exclusión de nuestras exportaciones del mercado internacional por elevados costos de producción. En otras palabras, tal como lo señala la teoría económica, sólo el mejoramiento de la productividad facilitará el aumento de los salarios. Y elevar la productividad es un reto pendiente en nuestra economía desde hace muchísimos años.

Con la dolarización oficial, las ineficiencias de nuestra economía serían más evidentes. Esta evidencia exigiría la eliminación de actividades y empresas ineficientes, por lo cual se provocaría una contracción de la producción con el consecuente desempleo y la reducción de los ingresos tributarios.

El precio “correcto” de un bien o de un servicio en una economía global es el precio global, que es el precio razonable de un producto en el mercado internacional, acorde con un costo de producción “correcto” y una calidad “excelente”. Si un empresario nicaragüense produce un bien más caro, el Resto del Mundo le enviará el mensaje que hay muchos productores fabricando ese bien mucho mejor, en una forma mucho más eficiente. Tener un precio “correcto” es, por lo tanto, tener una productividad “correcta”. Sin embargo, la economía global establece precios globales, pero aún no ha establecido salarios globales.

Los bajos niveles tecnológicos, que en principio no son rentables, aparentan ser rentables con el predominio de salarios bajos. La tecnología de muchas empresas nicaragüenses no sería rentable con salarios estadounidenses, pero parece ser rentable con salarios nicaragüenses. Y por esto, las empresas nicaragüenses, con sus debidas excepciones, usan esos bajos niveles tecnológicos. Por lo tanto, las empresas nicaragüenses tendrían que invertir más en tecnología. Los empresarios o los productores que no puedan producir con mayor tecnología y, por consiguiente, con una mayor eficiencia, tendrían que salir del mercado. Por esto, la pregunta de que si la dolarización va a contribuir a eliminar o no la pobreza debe tener una respuesta muy cuidadosa. Habría que evitar la rentabilidad de las empresas se perpetúe sobre la pobreza de la población. La dolarización oficial es, pues, una presión para mejorar el perfil tecnológico del aparato productivo del país, lo cual implica, en algunos casos, un menor uso de mano de obra y, en otros casos, un empleo de recursos humanos más calificados.

La dolarización oficial también pondría en evidencia la desigualdad en la distribución del ingreso nacional. Cabe entonces preguntarnos, sin saber qué pasará con la productividad, sobre los efectos distributivos de la dolarización. ¿Protegerá la dolarización a los ingresos de las familias al frenarse la inflación? ¿Consolidará la dolarización una redistribución a favor de los que tienen más acceso a dólares y en contra de los que tienen acceso sólo a córdobas? En este punto aparece la variable del tipo de cambio: ¿Cuál sería el nivel del tipo de cambio con el cual el Banco Central de Nicaragua compraría los córdobas que circulan en el mercado?

El tipo de cambio del córdoba frente al dólar estadounidense sería estable cuando la productividad en Nicaragua evoluciona al mismo ritmo que la productividad del Resto del Mundo. Si dos países muestran productividades que crecen en la misma forma, la relación de los precios de los dos países se mantendrá igual. Pero la productividad en Nicaragua ha disminuido grandemente en las últimas tres décadas y, por consiguiente, el córdoba se apreció, o sea, vale más de lo que debería valer. Además, la política monetaria en Nicaragua se ha formulado en una forma independiente de la productividad, por lo cual el tipo de cambio se ha sobrevaluado en detrimento del esfuerzo exportador y ha vuelto más baratas las importaciones. Es por esto que existe un gran déficit comercial, que en 2013 fue igual a 2 mil 320 millones de dólares, o sea, 20% del PIB.

Con la sobrevaluación, la gente cree que gana más, tiende a consumir mucho, en especial bienes importados, el déficit comercial se expande y la deuda externa aumenta. La dolarización oficial exige un tipo de cambio estable, un valor del córdoba “correcto”. El tipo de cambio que se utilizaría para convertir la base monetaria en córdobas a dólares estadounidenses no debería estar muy sobrevaluado ni muy subvaluado, con el objetivo de no obstaculizar el crecimiento económico con el dólar estadounidense como única moneda de curso legal.

Aunque por la “tendencia” estamos más cerca de la dolarización oficial que de la recordobización de la economía –como dicen algunos de mis alumnos-, habría que reflexionar un poco sobre el interés nacional, aunque se presuma que un dólar es mejor que un córdoba. Próximamente escribiré acerca de los beneficios y los costos de la recordobización de la economía del país.





La inmunidad no esconde a la corrupción

22 05 2014

Presentación1

Bastante repugnante la actitud del diputado Eduardo Montealegre Rivas acusado en varios juzgados penales de la Ciudad de Managua, no sólo por ser violador de los derechos humanos de este servidor, sino también por ser coautor de delitos contra la economía nacional, la industria y el comercio, delito de fraude y delito de tráfico de influencias, al referirse y tratar de hacer eco sobre el sólido planteamiento que hicieran los Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua al Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra.

Digo que esa actitud es bastante repugnante porque ese diputado, ahora presidente del Partido Liberal Independiente (PLI), siempre usa muy mal la inmunidad que le confiere su cargo de servidor público para escabullirse cínicamente del llamado de la Justicia de nuestro país. Ojalá que Eduardo Montealegre Rivas fuese uno de los políticos que realmente “les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres”, como dice el Papa Francisco, pero es uno de los principales actores de una inolvidable tragedia nacional conocida popularmente como los CENIs, que está muy fresca en la memoria de la población, en la que él aparece en una danza de ceros que se repite frecuentemente en nuestro país con los ya rutinarios señalamientos y raras acusaciones de corrupción política.

En nuestro país, la danza de los guarismos de la corrupción acaba perdiéndose casi siempre en el pozo de la impunidad. El acusado número 26 de la Fiscalía General de la República, Eduardo Montealegre Rivas, “por sus perjuicios al Estado y la Sociedad Nicaragüense”, según el expediente No. LP-2950-06-JD, demostró que tiene poco aprecio por el dinero público, es decir, por los impuestos pagados por los trabajadores y los empresarios al Estado de Nicaragua. Esa danza con la emisión de CENIs reflejó un total de 492 millones 351 mil dólares, y en este macabro baile de cifras un millón de córdobas podría ser considerado un pecado venial; sin embargo, una maestra de educación primaria de un colegio público de nuestro país, que devenga actualmente un sueldo mensual de 6 mil córdobas, tendría que trabajar el 40% de su vida laboral de 35 años para ganar ese millón de córdobas.

“No es verdad que se pueda asegurar un desarrollo económico y social sostenible y una paz duradera sin instituciones sólidas, erradicación de la corrupción y respeto a la legalidad”, afirmaron sabiamente los pastores de nuestra Iglesia Católica ante el Presidente Daniel Ortega Saavedra el 21 de mayo de este año. Además, dijeron los Obispos, “En Nicaragua hay que hacer todavía muchos esfuerzos por respetar y promover los derechos humanos y su integridad”.

Pero Eduardo Montealegre Rivas también ha tratado en vano de poner una lápida a sus presuntas delincuencias relacionadas con sus graves injurias y calumnias contra este servidor, ayudado con la protección de los partidos liberales -tal como me lo afirmara el entonces Primer Secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional de Nicaragua y ahora Tercer Secretario de la misma Junta, el Dr. Carlos Wifredo Navarro Moreira- y con el silencio del Ing. Santos René Núñez Téllez, actual Presidente de la Honorable Asamblea Nacional de Nicaragua al no responder ninguna de las 28 cartas que le he escrito desde el 28 de mayo de 2012, para que inicie el proceso de desaforación del diputado impune Eduardo Montealegre Rivas, lo cual fue pedido tanto por la Juez Lic. María Ivette Pineda el 6 de octubre de 2008, como por el Juez Lic. Henry Morales Olivares el 15 de junio de 2011. En un país democrático donde existe el Estado de Derecho, nadie está sobre la Ley.

La prepotencia y la soberbia del diputado Eduardo Montealegre Rivas las observé nítidamente cuando le reclamé por sus dos escritos injuriosos y calumniosos contra mi honra personal y dignidad profesional, uno en el diario La Prensa del 31 de julio de 2008 y otro en una carta fechada el 2 de febrero de 2010, lo cual me hizo pensar que él no alberga ningún sentimiento de vergüenza y, por lo tanto, necesita reformarse para ser un político decente. Lamentablemente, él no goza de una aceptación nacional, porque no buscó el bienestar de los nicaragüenses desde el cargo de ministro de Hacienda y Crédito Público en el gobierno del Ing. Enrique Bolaños.

Siempre reiteraré que los nicaragüenses debemos tener sumo cuidado con personas que aparentan ser honradas y con políticos que aparentan tener ética, pero que lamentablemente han abusado del erario y demuestran una gran habilidad para frías negociaciones, compromisos, intrigas y corrupciones. Todo esto puede ejemplificarse con el diputado impune Eduardo Montealegre Rivas, quien continúa evadiendo la Justicia de nuestro país desde hace seis años.





Excelente, pero frágil

18 05 2014

Presentación1

El gobierno del Presidente Daniel Ortega se ha distinguido frente al Fondo Monetario Internacional (FMI), en mejor forma que los gobiernos liberales que le antecedieron, por mantener una estabilidad macroeconómica sin la ayuda financiera multilateral en divisas líquidas de libre disponibilidad, o sea, para apoyo a las reservas internacionales o al presupuesto nacional.

En Nicaragua existe un mercado financiero muy poco desarrollado y competitivo y un mercado de capital bastante incipiente. Por estos motivos, las dos condicionalidades de estabilización macroeconómica aceptadas por Nicaragua, de que el saldo de las reservas internacionales brutas en el Banco Central de Nicaragua (BCN) sean iguales, al menos, a 2.2 veces el saldo de la base monetaria y a 3 meses de importaciones de bienes CIF, son superadas fácilmente con la voluntariosa colaboración de los grupos bancarios de mantener en el BCN un sobre encaje excesivo sobre los depósitos en moneda extranjera y con el crédito petrolero facilitado por Venezuela de US$550 millones promedio anual en el período 2010-2013.

El jefe de la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI), Przemek Gajdeczka, señaló que Nicaragua en 2013 mantuvo la estabilidad macroeconómica -con una tasa de devaluación nominal de 5% y una tasa de inflación de 5.7%-, el déficit del sector público fue cercano al 1% -un presupuesto casi equilibrado, como decía el colega Ovidio Reyes desde su despacho en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP)-, el crédito interno al sector privado aumentó notablemente y las instituciones financieras muestran una solidez, y el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos, reconoció, es elevado –fue igual a 11.4% del PIB-.

Se podría afirmar que nuestro país ya se apoderó del estadio del crecimiento económico de 4%-5%, y es sólido porque está basado en los volúmenes de inversión privada y de exportaciones de bienes y servicios. La estabilidad del tipo de cambio y de una baja presión inflacionaria se ha logrado principalmente con el apoyo a las reservas internacionales resultante del crédito venezolano del 50% de la factura petrolera, que se registra como una deuda privada externa y es equivalente a 5% del PIB, por lo cual el presupuesto nacional aparenta un perfil equilibrado sin la presión de transferir anualmente US$33 millones a las universidades. El crédito al sector privado, que ha crecido entre 19% y 30% anual en los últimos tres años, continúa, como siempre, concentrado entre las familias –en otras palabras, financia más al consumo que a la producción- y aún no alcanza el nivel de 30.5% del PIB registrado en 2007, antes que se iniciara la última recesión económica mundial y cayera la  banca de inversiones de Wall Street por la conducta inapropiada de los banqueros. Sin embargo, el FMI no ha dado una adecuada importancia al grave problema estructural del déficit comercial externo, una de las razones de su existencia y una de los más importantes ajustes que ha estado abandonado desde el primer Programa ESAF 1994-1997. Es por todo esto que reitero que la macroeconomía está muy bien, casi excelente, pero es frágil.

Al observar las proyecciones económicas de Nicaragua para 2014 presentadas por el jefe de la misión técnica del FMI, considero que son modestas y algo cuestionables. Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), la firma que este servidor dirige, estima que el crecimiento económico de Nicaragua estará más cercano al 5% que al 4%, tomando en cuenta los efectos de El Niño, y seguirá fundamentado en la inversión privada y las exportaciones. La inflación anual de 7% que prevé el FMI para este año, se basó en la suma de la tasa de devaluación de 5% y la tasa de inflación tradicional de 2% para las economía avanzadas, pero se obvió que en abril recién pasado el FMI actualizó la proyección de esa tasa de inflación en 1.6% para las economías avanzadas y en 1.5% para Estados Unidos, el principal socio comercial del país. Es bastante probable que el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos de Nicaragua sea igual o menor en vez de que sea mayor que el de 2013 como asegurara el colega Gajdeczka, porque el crecimiento del volumen de las exportaciones impulsará en mejor forma el crecimiento económico de nuestro país en 2014 con respecto a 2013, tomando en cuenta que la economía estadounidense crecerá 9 décimas porcentuales más de lo que creció en 2013 hasta 2.8%. Estoy totalmente de acuerdo con la previsión fondomonetarista de la estabilidad macroeconómica de Nicaragua en el transcurso de este año, pero siempre con la cooperación de los grupos bancarios radicados en Nicaragua, que depositan importantes sobre encajes en moneda extranjera en el BCN al final de cada mes  o de cada trimestre y los retiran 3 o 4 días después, y con el mantenimiento del préstamo muy concesional de Venezuela.

En relación con las reformas estructurales, el jefe de la misión técnica del FMI señaló apropiadamente que se debe emprender una reforma del gasto público. Creo que existe la necesidad urgente de elevar la participación de la inversión pública en el gasto total presupuestario, a lo cual agregó la reducción de la evasión en el pago de impuestos, un fuerte problema que describió el gobierno al presentar la propuesta de la Ley de Concertación Tributaria hace casi dos años, pero parece que no se ha hecho nada al respecto.

El FMI también recordó en buena forma continuar transformando la matriz de generación de electricidad, modernizando el sistema financiero y desarrollando el mercado doméstico de bonos, cuestiones que ya se han abordado en años pasados, y reconoció la bondad del rescate de índole administrativo, mas no estructural, del fondo de pensiones de seguridad social implementado a partir del 1 de enero de este año.

Sin embargo, la misión técnica no mencionó las reformas necesarias para reducir la informalidad del mercado laboral y el subempleo, y para elevar la productividad de la economía, tres graves problemas estructurales que padece la economía nicaragüense. Aunque el FMI fue nombrado en 1996 como coordinador mundial de la Iniciativa para Países Pobres Muy Endeudados (HIPC) por disposición del Grupo de los 7, todavía no muestra el interés necesario para resolver los problemas de la pobreza y de la distribución del ingreso en nuestro país.

Por supuesto,  el colega Gajdeczka no se pronunció sobre el intento fallido del presidente del BCN, Ovidio Reyes, de buscar la asesoría fondomonetarista de cómo “desdolarizar” la economía de Nicaragua, yo diría sobre cómo “recordobizar” la economía porque una tarea permanente del BCN es alcanzar el objetivo de que el córdoba goce de confianza entre los agentes económicos. Es irónico que la tasa de inflación de precios al consumidor de Nicaragua se mida en córdobas, mientras que el 66% de la liquidez global corresponde a la moneda extranjera y el córdoba “con mantenimiento de valor” participa con el 12%. En otras palabras, el córdoba, sin ningún apellido, el dinero que se lleva en el bolsillo y se mantiene en una cuenta de depósitos a la vista en cualquier entidad bancaria, domina sólo el 22% del mercado, mientras que el BCN acumula pérdidas equivalentes a US$773 millones en el período 1993-2013 por mantener la estabilidad del córdoba. Esto ya no es irónico, sino que raya en la irracionalidad económica. Con más razón al pagar con nuestros impuestos esas pérdidas de la autoridad monetaria, porque de acuerdo con la ley tenemos la obligación de capitalizar al BCN.

 





Un paso apresurado en forma pública

14 05 2014

Presentación5

Es mejor decir “recordobizar” que “desdolarizar”, por la sencilla razón que la dirigencia de la autoridad monetaria debe promover y fortalecer la confianza en nuestra moneda, el córdoba, lo cual debería ser una tarea permanente. Al menos el 70% de la población de nuestro país conoce sólo una moneda de las tres que circulan en nuestro país, el córdoba –las otras dos son, en orden de importancia, el dólar estadounidense y el córdoba con mantenimiento de valor, este último un dólar disfrazado-. Pueden imaginar el tedio del Banco Central de Nicaragua (BCN) de manejar una política monetaria con tres monedas.

La variable macroeconómica que mide la extensión de la dolarización extraoficial de una economía es la razón macroeconómica de los depósitos en dólares respecto a la liquidez global, que actualmente en Nicaragua es igual a 67% en la actualidad y un nivel de 25% puede considerarse como una señal de alta dolarización. Por eso, la dolarización extraoficial de Nicaragua es excesiva.

Pensar en dólares en nuestro país es un problema cultural. La dolarización extraoficial nació con el córdoba oro, una moneda indexada al dólar que sirvió para normalizar el sistema de precios relativos en córdobas allá en abril de 1990, pero la experiencia de la hiperinflación que nos azotó a lo largo de cuatro años -desde abril de 1987 hasta abril de 1991- fue la cláusula de mantenimiento de valor anunciada en marzo de 1991. Esa cláusula nos metió en una trampa cambiaria, de la cual será bastante difícil salir y, además, con su acompañamiento de un gran número de mecanismos de indexación de precios en córdobas respecto al tipo de cambio oficial propició el mantenimiento de un grave déficit comercial externo, que en términos FOB se mantiene persistentemente alrededor del 20% del Producto Interno Bruto (PIB) desde 1997

En otras palabras, la susodicha cláusula estimuló las importaciones y desestimuló las exportaciones cuando se fortaleció con el establecimiento del régimen del tipo de cambio reptante o deslizante, que tiene el objetivo de reducir el diferencial entre la tasa de inflación local y la tasa de inflación internacional, cuyo objetivo es fijar el tipo de cambio real. Debido a esto, es una política cambiaria de corto plazo pero ya cumplió 21 años de funcionar en Nicaragua, de tal manera que el BCN es un rehén de su propia política cambiaria, porque no puede depreciar al córdoba o reducir su sobrevaluación para iniciar la tarea de reducir el grave déficit comercial externo y, además, de defender la economía de los choques externos.

El colega Ovidio Reyes levantó una ola de incertidumbre con su anuncio de buscar la asesoría del Fondo  Monetario Internacional (FMI) sobre la desdolarización, mejor dicho recordobización, de la economía nicaragüense y trató de contenerla con su afirmación, cierta y correcta, que siempre se mantendrá la libre convertibilidad del córdoba, que es la columna central la estabilización macroeconómica. Sin embargo, ayer, públicamente, desestimó la asesoría del policía financiero internacional y se calmaron las preocupaciones de la población sobre la tenencia de los depósitos en dólares o del surgimiento de un “corralito” al estilo argentino. Saquemos ahora algunas lecciones de esta tormenta macroeconómica.

En el corto plazo no se puede recordobizar la economía de Nicaragua, porque (i) es muy pequeña al participar sólo con el 5% en el pastel de la producción centroamericana, pero es demasiado abierta ante el resto del mundo al representar su comercio exterior de bienes y servicios el 96% del PIB; (ii) aunque las cifras oficiales muestran un déficit del sector público de 0.8% del PIB en 2013, el crédito petrolero, no obstante su registro como deuda privada externa, equivale al 5% del PIB; (iii) recordobizar con leyes o con decretos ejecutivos no es prudente, porque impulsaría una mayor informalidad del mercado, la cual ya es muy elevada -en 2012, 76%-; y (iv) no se puede promover artificialmente el uso del córdoba a través de normas prudenciales rígidas, porque impulsaría la fuga de capitales y destruiría el aparato productivo.

Entonces, ¿cómo recordobizar la economía nicaragüense en el largo plazo? Sólo con el fomento de una gran confianza de la población en el uso del córdoba. ¿Cómo generar esa confianza? Además de mantener la estabilización macroeconómica, entre otras medidas de políticas monetaria y financiera se puede mencionar (i) la disminución del costo del crédito en córdobas y el aumento del costo del crédito en dólares, a través de la disminución de la tasa de encaje para los depósitos, que hoy es igual a la tasa de encaje para los depósitos en dólares en 12% diaria y 15% catorcenal; (ii) con el establecimiento de requisitos más exigentes en las provisiones para los préstamos en dólares, que hoy son iguales para los préstamos en córdoba (tipos de clientes: A, 0%; B, 5%; C, 20%; D, 70%; y E, 100%); (iii) con el fortalecimiento de la banca estatal de fomento, hoy conocida como Banco PRODUZCAMOS, que coloque créditos en córdobas a mayores plazos y menores tasas de interés para romper el oligopolio bancario existente en el mercado local; y (iv) con un mayor desarrollo del mercado de capitales en córdobas para facilitar la concesión de préstamos a largo plazo en córdobas.

Por supuesto que el costo de la recordobización de la economía es el empobrecimiento porque pagamos las ineficiencias de la economía con la devaluación. La estrategia gubernamental para combatir la pobreza indica que el crecimiento económico es la clave para que los nicaragüenses dejen de ser pobres, pero ésta es una posición bastante romántica e ilusoria. Entre el crecimiento económico y el bienestar de la población no existe una relación automática. La estrategia ignora la solución de los problemas de la distribución del ingreso y de la composición sectorial del crecimiento económico y, aún más, la concentración del futuro crecimiento económico entre los pobres.

Con la dolarización oficial de la economía, el costo social es el desempleo, las ineficiencias de nuestra economía serán más evidentes y exigirían la eliminación de actividades y empresas ineficientes, por lo cual se provocaría una contracción de la producción con el consecuente desempleo y la reducción de los ingresos tributarios. Si se tomara la decisión de dolarizar la economía, el desarrollo económico del país dependerá, por consiguiente, de la productividad o de la pobreza, pero esto no es el caso que nos ocupa.

Felicito al presidente del BCN porque sacó a relucir, sin mencionarlo, el grave problema estructural de la economía de Nicaragua del gran déficit comercial con el resto del mundo, que ha sido intocable desde inicios de la década de los noventa del siglo pasado y que provocó un severo endeudamiento público externo, que fue aliviado por dos iniciativas de reducción de la deuda pública externa.

Reducir ese grave déficit comercial externo es un problema del tipo de cambio real, y éste no se mejora con la política cambiaria deslizante o reptante. El tipo de cambio nominal diario que el BCN publica mensualmente sólo sirve para pagar la deuda externa. Es por ello que el objetivo último de la recordobización de la economía es desatar al BCN de las cadenas de su impotencia frente al tipo de cambio real. ¿Cómo desatarlo? El colega Ovidio Reyes debe comenzar a promover la confianza en la tenencia del córdoba sin apellido, es decir, sin mantenimiento de valor.





El ranking de los 6 bancos privados de Nicaragua al 31 de diciembre de 2013

12 05 2014

El viernes 9 de mayo de este año, Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) presentó “El Ranking de la Banca Privada Comercial de Nicaragua al 31 de Diciembre de 2013”, acompañado del entorno económico del país pronosticado para 2014. A continuación, presentamos la clasificación bancaria, con base en 5 parámetros financieros y cada parámetro integrado por 4 razones financieras. A propósito de los 5 parámetros y las 20 razones financieras utilizadas en este análisis, cabe señalar que este ranking bancario no está fundamentado exclusivamente sobre los valores de las variables de los balances generales y del estado de resultados de los 6 bancos privados radicados en el país -como suelen pensar algunos empresarios financieros-,  de acuerdo con los datos oficiales de la Superintendencia de Bancos y de Otras instituciones Financieras (SIBOIF).

Para los socios de la banca comercial y empresarios financieros

El banco de mejor calidad en diciembre de 2013

El CITI ocupó el primer lugar en la clasificación de la calidad de la banca privada nicaragüense en diciembre de 2013, al mostrar un índice de 116.17 (Base: Banca Privada = 100). Para alcanzar el primer lugar entre los seis bancos privados existentes en el país a esa fecha, el CITI obtuvo el primer lugar en rentabilidad y accesibilidad, el cuarto lugar en liquidez,  el quinto lugar en productividad y el sexto lugar en solidez.

Presentación1

El banco con mayor rentabilidad

El banco más rentable es el CITI porque su utilidad neta es igual a 2.55% de sus activos y a 18.25% de su patrimonio, posee el margen financiero más elevado del sistema, 18.02 puntos porcentuales, y el rendimiento de cartera más alto, al representar sus ingresos financieros el 20.20% del monto de sus préstamos.

El banco con mayor liquidez

El banco con mayor liquidez es el LAFISE BANCENTRO porque su liquidez total es igual a 22.24% del valor de sus activos, su liquidez en córdobas local es igual a 27.41% del monto de sus depósitos en córdobas, su liquidez en moneda extranjera es igual a 34.30% del monto de sus depósitos en moneda extranjera, y su cartera de préstamos de corto plazo es igual a 20.19% del monto total de sus préstamos.

El banco con mayor productividad

El banco con mayor productividad es el LAFISE BANCENTRO debido a que su captación de depósitos es igual a 8.20 veces el valor de su patrimonio, es el primero en eficacia en el manejo de la cartera -porque el monto de sus préstamos es igual a 15.96 veces el monto de sus gastos administrativos-, el tercero en eficacia en la generación de ingresos financieros – porque la utilidad financiera es igual a 1.38 veces el monto de sus gastos administrativos -, y, además, posee la segunda más alta productividad de servicios, al representar sus ingresos no financieros (comisiones y otros ingresos operativos) 0.62 veces el monto de sus gastos administrativos.

Presentación1

Para los usuarios de los servicios financieros

El banco con mayor solidez

El banco más sólido es LAFISE BANCENTRO al mostrar un monto de préstamos vencidos igual a 0.30% del monto total de su cartera de crédito bruta, al ocupar el tercer lugar en la  adecuación de capital con un 12.70% y un monto total de reservas de cartera y patrimonio igual a 58.71 veces el monto de la cartera vencida, y ocupa el segundo lugar en las menores proporciones de liquidez neta de depósitos en cuenta corriente en córdobas con respecto al total de activos, es decir 1.04% de sus activos que no está expuesto a riesgos cambiarios.

El banco con mayor accesibilidad

El banco más accesible es el CITIBANK por tener 185,565 prestatarios (o sea, el 20.78% del total de prestatarios de crédito en la banca), al destinar el 81.44% de los depósitos a préstamos, al pagar una tasa de interés implícita anual de 2.18% sobre los depósitos de ahorro y a plazos en monedas local y extranjera, y al generar el mayor volumen de servicios al público al registrar ingresos no financieros iguales a 5.69% del monto de préstamos.

Presentación1

 





Carta 28 al Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua

10 05 2014

10 de mayo de 2014

 

Ingeniero

Santos René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. Santos René Núñez Téllez:

Como es de su conocimiento, siempre persistiré en mi petición a usted y a la Honorable Junta Directiva de la Asamblea Nacional de Nicaragua para que se cumplan las dos solicitudes judiciales relacionadas con la desaforación del diputado Eduardo Montealegre Rivas, a quien querellé  por sus graves injurias y calumnias que escribió contra mi persona en el diario La Prensa y en una carta personal.

También es de su conocimiento que los dos expedientes que contienen mis querellas personales, desafortunadamente politizados no sólo por dicho diputado sino también por los políticos del Poder del Estado de Nicaragua que usted dirige, están disponibles en la Primera Secretaría de la Asamblea Nacional y demuestran la presunta delincuencia penal de uno de los últimos impunes de Nicaragua, quien se escuda en la inmunidad de su cargo y desobedece a la Justicia de Nicaragua.

Espero que pronto –ya han transcurrido casi seis años-, la Asamblea Nacional de Nicaragua inicie el proceso de desaforación del diputado Eduardo Montealegre Rivas, quien, en mi entender, no debe ser defendido por los políticos que guardan la ética para buscar el bienestar de los ciudadanos.

Tengo la seguridad que usted leerá esta vigésima octava carta y reitérole mi petición que el Orden del Día que apruebe próximamente la Junta Directiva de la Asamblea Nacional facilite mi derecho humano de tener acceso a la Justicia y se respeten los preceptos contenidos en los Artículos 5 y 26 de nuestra Constitución Política.

Atentamente,

 

 Néstor Manuel Avendaño Castellón

Economista

 

cc:          Iris Marina Montenegro Blandón, Primera Vicepresidenta.

María Eugenia Sequeira Balladares, Segunda Vicepresidenta.

Gladys de los Ángeles Báez, Tercer Vicepresidenta.

Alba Azucena Palacios Benavides, Primera Secretaria.

Loria Raquel Dixon Brautigam, Segunda Secretaria.

Carlos Wilfredo Navarro Moreira, Tercer Secretario.

Archivo.