14 años de impunidad de Eduardo Montealegre

26 07 2022

14 años = 168 meses = 5,110 días de impunidad del presunto delincuente Eduardo Montealegre.

El próximo 2 de agosto del año en curso, Eduardo Montealegre Rivas cumplirá 14 años de impunidad, al encontrarse desde esa fecha sobre la ley después de haber cometido su presunta delincuencia al injuriarme y lesionar mi imagen profesional, al criticar mi estudio sobre las liquidaciones bancarias ocurridas en el bienio 2000-2001 que me solicitó la Contraloría General de la República (CGR).

Acusé en dos juzgados, en el  Sexto y Séptimo Local de lo Penal de Managua, a Eduardo Montealegre al tildarme el 27 de agosto de 2008 y el 11 de febrero de 2011 como defraudador del Estado de Nicaragua, lo que propagó con publicidad y ánimo ofensivo sin haber probado nada en los tribunales de justicia.

Pido de nuevo justicia a los jueces de los juzgados antes mencionados, donde están radicadas mis acusaciones al presunto delincuente Eduardo Montealegre Rivas, porque con sus irresponsables afirmaciones públicas contra mi persona provocó no sólo daños morales sino también graves perjuicios económicos a todos los miembros de mi familia desde agosto 2008 y que han repercutido hasta el presente.





Desempleo, inflación y salario

24 07 2022

Sobre la base de datos oficiales del mercado laboral de Nicaragua, recientemente publicados por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) en su Informe de “Empleo del primer trimestre de 2022”, a continuación se muestra el comportamiento de 7 variables nacionales del mercado laboral.

La tasa global de participación, que mide la proporción de la población económicamente activa (PEA) con respecto a la población en edad de trabajar o de la población de 14 años y más de edad, que trabaja o busca trabajo, fue igual a 66.7% en el primer trimestre de 2022 y se mantuvo ligeramente por debajo del nivel de 67.1%  en el cuarto trimestre de 2021.

La tasa neta de ocupación, aunque la persona trabaje al menos 1 hora diaria, alcanzó el nivel de 96.2% de la PEA en el primer trimestre de 2022, levemente superior al nivel de 95.1% del primer trimestre de 2021 y al nivel de 95.2% del primer trimestre de 2020, antes de que apareciera en el país la pandemia del Covid-19.

La tasa de desempleo abierto de 3.8% de la población económicamente activa (PEA) en el primer trimestre de 2021 disminuyó en relación con la de 3.7% en el cuarto trimestre de 2021, y también estuvo por debajo del nivel de 4.8% que se observó antes de que se expandiera el contagio de la pandemia del Covid 19. Cabe agregar que la tasa de desempleo abierto registrada en el primer trimestre de 2017, el año de máximos históricos de producción del país, fue igual a 4.0%.

El 40.1% de la población ocupada se encontraba subempleada en el primer trimestre de 2022, un nivel que muestra una reducción significativa al compararse con el 44.8% observado en el primer trimestre de 2021. Estas personas trabajan menos de las 8 horas diarias establecidas en el Código Laboral por causas involuntarias o trabajan más de las horas diarias y devengan un salario inferior al salario mínimo.

La tasa de presión general indica que el 9.8% de PEA, incluyendo a los desempleados abiertos y las personas ocupadas que desean trabajar más horas en otra ocupación o en otro lugar, presiona al mercado laboral demandando un puesto de trabajo a tiempo completo o a tiempo parcial en forma directa o indirecta

La tasa bruta de ocupación de la nación muestra que el 64.2% de las personas en edad de trabajar estaba ocupada en el primer trimestre de 2022, por debajo del 66.0% del primer trimestre de 2021 y también por debajo del 67.5% del primer trimestre de 2020, antes de la pandemia del Covid-19.

La tasa de inactividad, o sea, la proporción de las personas de 14 años y más que están inactivas con respecto a la población en edad de trabajar, fue igual a 33.3% en el primer trimestre de 2022, por encima del 30.5% del primer trimestre de 2021.

Hasta aquí, la evaluación del comportamiento de siete indicadores nacionales del mercado laboral de Nicaragua en el primer trimestre del año en curso.

Por el momento, hay señales de que el crecimiento de la economía mundial está desacelerando y no la inflación, porque los bancos centrales están fortaleciendo una política contractiva para evitar que las expectativas inflacionarias se desborden.

Como economista, reconozco que si la política monetaria impulsa hacia el alza a las tasas de interés monetarias o interbancarias de los bancos centrales, el desempleo aumentará. En el caso de Nicaragua, la tasa de desempleo variaría desde su nivel actual de 3.8% hasta alrededor de 5%, como se puede observar en el segundo trimestre de cada año comprendido entre 2018 y 2021.

Si la política monetaria de Nicaragua lograra reducir la tasa de inflación al rango de [4.0%, 4.5%], el mismo rango en que varía normalmente la tasa de inflación del índice de precios al consumidor (IPC) subyacente, se habrá logrado un aterrizaje “suave”, es decir, sin haberse aumentado el desempleo ni provocado una recesión.

Sin embargo, ese argumento parece ser ilusorio por la alta presión inflacionaria observada en el mercado local: la tasa de inflación del IPC general de Nicaragua de 10.37% en junio alcanzó un máximo de hace 17 años del 10.33% en octubre de 2005, mientras que la tasa de inflación del IPC subyacente de 8.10% en junio, que es el doble de su nivel “normal”, alcanzó un máximo de hace 10 años del 8.08% en mayo de 2012.

La tasa de inflación general podría disminuir el próximo año si los precios de los combustibles, principalmente la gasolina, bajen y se estabilicen, y si se eliminan los cuellos de botella de las cadenas de suministros de productos intermedios y terminados que moderen los precios de los bienes. Pero esto se puede lograr si las causas de la inflación por shocks de oferta se eliminaran, porque la política monetaria sólo puede reducir la inflación de demanda. ¿Y si no se lograra eliminar la inflación de oferta? Aumentaría el riesgo de un aterrizaje “forzoso”, en forma de recesión y mayor desempleo, cuando los bancos centrales endurezcan la política monetaria.

Por consiguiente, los bancos centrales están subiendo las tasas de interés para enfriar la economía, pero es difícil ver ese enfriamiento si no se observara un aumento de la tasa de desempleo abierto. Es muy probable que al no darse el aumento de la tasa de desempleo abierto, el mercado laboral se podría debilitar mientras la inflación continúe elevada, como se dio a finales de la década de 1970 y comienzo de la de 1980, lo que en ese entonces se denominó estanflación.

Finalmente, los salarios en Nicaragua no han “alimentado la inflación”. Los datos del salario mensual nominal del empleo formal, según la Encuesta del Ministerio del Trabajo (MITRAB) dirigida a empresas de más de 20 trabajadores y afiliadas a la seguridad social, la inflación salarial en Nicaragua está funcionando a una tasa promedio mensual de apenas 0.10% durante el período enero 2018-abril 2022, y la tasa acumulada es igual a 4.3% en el mismo período.

Ese salario nominal del empleo formal, al ser deflactado con el IPC general, arroja un salario real, o poder adquisitivo del salario, que se ha deteriorado 0.46% promedio mensual y 17.62% acumulado en el mismo lapso. Cabe aclarar que en el período enero 2018-abril 2022, la tasa de inflación de los precios al consumidor es del orden de 0.35% promedio mensual y de 15.92% acumulado en el mismo período antes mencionado.

Se puede concluir que la inflación salarial de Nicaragua en los últimos cuatro años ha estado funcionando a una tasa inferior del 0.5% promedio mensual y, por otro lado, el mercado laboral no ha estado está ajustado porque existe una tasa de inactividad que se ha incrementado desde 26.1% en el primer trimestre de 2018 hasta 33.3% en el primer trimestre de 2022.

Por lo tanto, la oferta y la demanda de trabajo han estado separadas y no existe el problema de un exceso de demanda; en otras palabras, se ha administrado la política salarial para evitar el exceso de demanda y, consecuentemente, una mayor aceleración de los precios al consumidor al reconocerse que la inflación de oferta es más importante que la inflación de demanda.





Parece que la tasa de inflación de Nicaragua ya tocó techo en mayo de este año

16 07 2022

Los precios al consumidor de Nicaragua desaceleraron un poco en junio, al registrar una tasa de inflación de 10.37%. Los precios de junio subieron 0.51% mensual, menor que el incremento mensual de 0.65% en mayo, y la inflación acumulada anual en 2021 fue del orden de 5.26%. La única señal preocupante para la política monetaria es que las presiones de los precios son amplias y continúa estando sobre la barrera de dos dígitos. Sin embargo, cabe agregar que la inflación parece que ya tocó techo en mayo cuando marcó el aumento interanual de 10.61%.

La inflación es alta en el mundo porque han subido los precios de los alimentos, los combustibles, los minerales metálicos y los problemas de transporte y fabricación que han mantenido la escasez de algunos bienes. Aun así, el informe inflacionario de junio del año en curso del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) mostró que existen presiones de precios que no están muy relacionados con la oferta global. Por ejemplo, los servicios de alojamiento en hoteles y de comidas en restaurantes, que ponderan el 9.51% en el gasto total de los hogares, de acuerdo con la estructura de la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 2006, son cada vez más caros, al elevarse su tasa de inflación interanual desde 4.0%  en diciembre de 2021 hasta 8.9% en junio de 2022.

Si eliminamos de la canasta de bienes y servicios del IPC los precios volátiles de los alimentos y los combustibles, la inflación subyacente o “básica” sorprendentemente aumentó 8.10% en junio, el aumento interanual más rápido observado desde mayo de 2012, y también mayor que su nivel registrado en mayo de 2022 que fue igual a 7.96%. La tasa de inflación subyacente anualizada del país es igual a casi el doble de su nivel “normal” y se ha acelerado en forma continua desde 5.0% en noviembre de 2021 hasta 8.10% en junio de 2022. 

Por grupos de bienes y servicios, en junio de este año las tasas más altas de inflación fueron de base amplia y correspondieron a Transporte con 18.54%, Alimentos y bebidas no alcohólicas con 15.50%, Muebles, artículos para el hogar y  conservación del hogar con 9.42%, Restaurantes y hoteles con 8.87%, y Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles con 8.17%.

En el mercado internacional, algunos productos que han mostrado una inflación de shock de oferta han comenzado a disminuir sus precios. Por ejemplo, el barril de petróleo WTI, que subió hasta US$123.64, bajó a  US$95.78 al cierre del viernes 15 de julio recién pasado; por otro lado, el índice de precios de los alimentos elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha descendido en tres meses consecutivos hasta 29.0 puntos (23.1%) por encima de su valor registrado hace un año; además, el índice de materias primas de Bloomberg de 113.47% al 15 de julio de 2022 ha caído un 19.3% desde su máximo observado en 2022.

Sin embargo, aún no ha pasado la amenaza de la inflación, porque la caída de los precios de materias primas es una señal de la desaceleración futura del crecimiento económico mundial. La recesión económica siempre ha sido un error de política, porque es causada por una política monetaria que agresivamente se endurece demasiado o se relaja muy poco. Cuando el crecimiento económico desacelera, los bancos centrales reducen la tasa de interés interbancaria, pero cuando la inflación acelera, la política monetaria tiene que aumentar la tasa de interés hasta cuando la demanda se suavice y baja la inflación.

Los bancos centrales también tienen la preocupación de mover las tasas de interés por arriba del nivel de la tasa de inflación interanual que los inversionistas esperan en los próximos dos años para lograr una tasa de interés real positiva. La brújula para guiar el impacto deseado en la tasa de inflación es que la tasa de interés a más corto plazo debe ser positiva. En Nicaragua, a junio de 2022 la Tasa de Referencia Monetaria (TRM) real, o sea, su valor nominal menos la tasa de inflación interanual, es negativa, -5.37% (= 5.00% – 10.37%), pero si la inflación futura fuese 4.0% o 4.5% (el valor de la moda de la tasa de inflación subyacente), la TRM actual se volvería positiva.

Los textos de política monetaria nos enseñan que los bancos centrales sólo pueden reducir los shocks de demanda, pero no pueden aplacar los shocks de oferta si esperan que el aumento o la disminución del precio de un bien, como el petróleo, desaparezca con el tiempo. Si trataran de aplacarla agravarían la crisis de precios. Los bancos centrales no pueden eliminar los cuellos de botella de las cadenas de suministro ni reducir los precios del petróleo.

Sobre la base de datos económicos oficiales del Gobierno de Nicaragua, la inflación por shocks de demanda no es significativa en el país debido a:

•          La política monetaria es contractiva, porque en los últimos tres años (2018-2021) se ha reducido el activo interno neto del BCN (por ejemplo, en el BCN aumentan los depósitos del Gobierno Central y el saldo de encaje legal en moneda local).

•          En porcentajes del PIB, el saldo del crédito bancario al sector privado cayó desde 40.3%en 2017 a 27.0% en 2021.

•          La política fiscal es contractiva, al congelarse el gasto público entre 19% del PIB y 22% del PIB en el período 2018-2021, pero con un aumento de la inversión pública, y el déficit fiscal ha disminuido entre 1% del PIB y 3% del PIB.

•          El continuo deterioro del poder adquisitivo del salario promedio del empleo formal observado desde junio de 2018 hasta  abril de 2022.

•          De 199,731 puestos de trabajo destruidos en el sector formal de la economía durante el período 2018-2020, aún no se han restablecido 126,023 puestos.

•          La tasa de inactividad afectó al 32.6% de las personas en edad de trabajar en 2021.

•          El exceso de la demanda interna (C + I + G ) sobre la producción interna (PIB) se contrajo desde 25% en 2017 hasta 18% en 2021.

¿Cuándo disminuirá la inflación de oferta? Cuando bajen los precios de las gasolinas, el diésel, la energía eléctrica, los agroquímicos, los alimentos, los minerales metálicos, cuando se eliminen los cuellos de botella de las cadenas de suministros; y se resuelva el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania que ha interrumpido el suministro de alimentos y de gas. Las medidas del lado de la oferta desempeñan un papel importante en las estrategias de control de la inflación, y entre esas medidas se distinguen la reforma migratoria, el cuidado infantil y elevar el salario mínimo para mejorar la oferta de trabajo; incrementar las inversiones públicas en energía con recursos renovables y eliminar los combustibles fósiles a largo plazo para fomentar la producción, y promover la construcción de viviendas de interés social.

En la formación de la presión inflacionaria actual, los factores de demanda han estado mezclados con los factores de oferta, y estos últimos han sido importantes en la generación de esas presiones alcistas de precios. Cabe también recordar que la inflación impulsada por la oferta, frecuentemente denominada como inflación “importada”, es estanflacionaria, definida como un prolongado crecimiento económico bajo y una inflación persistente y variable, por lo que aumenta el riesgo de un mayor desempleo y de una recesión. En otras palabras, aumenta el riesgo de un aterrizaje “forzoso” al endurecerse la política monetaria.

Tampoco olvidemos que los cierres de empresas y la escasez de la oferta perturbaron las cadenas de suministro. La pregunta crucial es en cuál nivel  se ubicará la inflación cuando desaparezcan todos o gran parte de los shocks de oferta, es decir, cuál será la tendencia de la tasa de inflación subyacente. Yo espero que continúe oscilando en el rango de [4.0%, 4.5%] en Nicaragua.   





Las crisis no económicas redujeron el coeficiente de dolarización extraoficial de la economía de Nicaragua. Un poco de historia económica.

10 07 2022

La dolarización oficial de una economía es el uso de una divisa extranjera como moneda de curso legal, sea o no el dólar estadounidense la moneda adoptada. La dolarización ocurre cuando los residentes de un país usan extensamente el dólar de los Estados Unidos de América u otra moneda extranjera, por ejemplo el euro, en vez de la moneda local.

En el caso de Nicaragua, no existe la dolarización oficial de la economía, porque el córdoba es la moneda de curso legal, no obstante la gente mantenía depósitos en moneda extranjera en el sistema financiero por un monto de US$3,492.5 millones a finales de mayo recién pasado y, además, los billetes de dólar se usan como medio de pago y los precios en córdobas están relacionados con el tipo de cambio.

Medir la dolarización extraoficial de una economía es difícil, porque la participación de la moneda extranjera sólo se puede determinar con el saldo total de los depósitos en esa moneda en el sistema financiero nacional, pero se desconoce su participación en la tenencia de dinero que se encuentran en los bolsillos de la gente y en las cajas de las empresas no financieras.

Antes de la crisis política de abril del país en 2018, el saldo total de los depósitos en dólares estadounidenses era de US$4,115.0 millones al 12 de abril de 2018, un máximo histórico en esa fecha, equivalente a 74.3% del saldo total de los depósitos del público no bancario y a 68.3% de la liquidez global ampliada (M3A).

Un año después, el 12 de abril de 2019, el saldo de los depósitos en dólares se había desplomado en US$1,360.2 millones, hasta un total de US$2,754.8 millones equivalente a 73.3% del saldo total de los depósitos y a 65.0% de M3A. La crisis política interna de abril de 2018 redujo en 3.3 puntos porcentuales (= 68.3 – 65.0) el coeficiente de dolarización extraoficial de la economía de Nicaragua.

El total de los depósitos en moneda extranjera al 31 de mayo de este año arriba mencionado, US$3,492.5 millones, representó el 71.5% del saldo total de los depósitos y excedió el máximo “aceptable” de 30% del coeficiente de dolarización extraoficial de la liquidez global ampliada de la economía, al registrar el nivel de 60.5%, de tal forma que la pandemia del Covid-19 también contribuyó a la reducción de dicho coeficiente en 4.5 puntos porcentuales.

En resumen, el coeficiente de dolarización extraoficial de la economía local ha disminuido 7.8 puntos porcentuales entre el 12 de abril de 2018 y el 31 de mayo de 2022, pero aún continúa siendo muy elevado.

La dolarización extraoficial funciona porque ofrece a los agentes económicos una protección contra la inflación de la moneda local y disminuye el riesgo cambiario, es decir, que una devaluación cause una corrida bancaria.

El córdoba es la moneda de curso legal del país, pero es marginal porque el dólar tiene la mayor presencia en el mercado (60.5% de M3A); le siguen, en orden de importancia, el córdoba (29.0% de M3A) y el córdoba con mantenimiento de valor (10.5% de M3A). Los porcentajes corresponden al 31 de mayo de 2022.

El proceso de la dolarización extraoficial de la economía nicaragüense se inició desde 1990. En agosto de ese año el público huyó del “córdoba” y buscó el “córdoba oro”, una moneda indexada con el dólar, CO$1 = US$1, establecida como unidad de cuenta en mayo de 1990 por el colega Francisco Mayorga, quien diseñó el primer programa de estabilización macroeconómica del gobierno de la Sra. Violeta Barrios vda. de Chamorro.

El córdoba oro comenzó a circular paralelamente con el córdoba desde agosto de 1990, a través del pago de la planilla gubernamental, pero fue devaluado el 3 de marzo de 1991 ya con su creador fuera de la presidencia del Banco Central de Nicaragua (BCN).

El segundo Programa de Estabilización Macroeconómica “Vamos al Córdoba” del gobierno de la Sra. Violeta Barrios vda. de Chamorro se caracterizó por una devaluación de 400% del “córdoba oro”, al pasar el tipo de cambio de CO$1 a C$5 por US$1 y quedar congelado, realineó los precios en 334% en marzo-abril de 1991, ajustó el salario en 241% a 110,000 empleados estatales, congeló los precios de 20 bienes y servicios producidos por monopolios y oligopolios públicos y privados, y eliminó la emisión inorgánica de dinero. El cambio del córdoba por el córdoba oro fue C$5,000,000 por CO$1 y sólo un tipo de córdoba, el ex “córdoba oro”, quedó circulando como “córdoba” a partir del 1 de mayo de 1991.

Debido al deseo gubernamental de estimular los depósitos en córdobas del público no bancario, las autoridades económicas gubernamentales de esa época impusieron la “cláusula de mantenimiento de valor” a pesar de que el “córdoba sí valía”, como decía la propaganda que anunciaba el fin de la hiperinflación que había azotado al país a lo largo de cuatro años desde abril de 1987. Mi opinión profesional en esos momentos fue que la introducción de la cláusula de mantenimiento de valor impediría el fortalecimiento de la confianza del público en el córdoba.

No se observaba ninguna justificación económica para que se introdujera la cláusula de mantenimiento valor: los depósitos en moneda extranjera fueron los que más rápidamente aumentaron, tal como se demuestra con su participación del 70.5% en el saldo total de los depósitos en el sistema financiero nacional al 31 de mayo del año en curso.  

El 4 de marzo de 1991, un día después de ese otro gran ajuste macroeconómico, manifesté públicamente que el nuevo córdoba, el que circula hoy, no estaba sólido, porque “valía 41% más de lo que debía valer”, es decir, que mantenía un alto margen de sobrevaluación o apreciación casi igual al que se había registrado en 1988, año que tiene el récord inflacionario anual más alto del país de 33,548%. Con una orden expresa de las más altas autoridades económicas gubernamentales, en un fin de semana los técnicos del BCN pudieron comprobar que el córdoba continuaba sobrevaluado.

Con la sobrevaluación de nuestra moneda oficial, los empresarios tienen un mayor incentivo para producir bienes destinados al mercado interno, las exportaciones disminuyen, las importaciones aumentan, se profundiza el déficit en la balanza comercial de la balanza de pagos, se desincentiva la inversión extranjera directa y se produce una fuga de capitales. La apreciación del tipo de cambio real no es nada más que una pérdida de competitividad internacional al incrementarse los costos de producción interna de los bienes exportables.

La economía de Nicaragua ha estado dolarizada extraoficialmente desde hace 32 años, desde los tiempos del Córdoba Oro y del establecimiento de la Cláusula de Mantenimiento de Valor en el Sistema Financiero Nacional.





Seminario Intracompañía “Economía de Nicaragua: Pronóstico 2022 y Perfil 2023-2027”

8 07 2022

Estimado Sr. Empresario,

Tenemos el agrado de invitarle a participar en el Seminario Intracompañía “Economía de Nicaragua: Pronóstico 2022 y Perfil 2023-2027”, una herramienta fundamental para facilitar la elaboración de la programación quinquenal o de mediano plazo de la actividad empresarial.

En este Seminario Intracompañía, presentaremos el desempeño económico del país sobre la base de los datos oficiales mensuales disponibles a la fecha, y el pronóstico económico de Nicaragua correspondiente al año de 2022, sujeto a supuestos básicos y riesgos, tanto externos como internos, que determinan la tendencia esperada de las principales variables macroeconómicas relacionadas con la producción u oferta por actividad económica, la demanda de bienes y servicios finales; el desempleo y la tasa de inactividad; el comercio exterior, las remesas familiares, el financiamiento externo, el servicio de la deuda pública externa, la inversión extranjera directa, las reservas internacionales; los ingresos, los gastos y el déficit del presupuesto gubernamental; la liquidez de la economía y las razones macroeconómicas de la estabilidad cambiaria; el problema inflacionario generado principalmente por los shocks de oferta, el deterioro del poder adquisitivo del salario promedio nacional del sector formal de la economía y el comportamiento de las tasas de interés del sistema financiero nacional.

Finalmente, se analizará el pronóstico económico de mediano plazo de Nicaragua correspondiente al quinquenio 2023-2027, tomando en cuenta la estrategia macroeconómica adoptada por las autoridades gubernamentales en el último trienio, mediante una selección de variables clave de los balances macroeconómicos del país, como son la oferta global y la demanda global de bienes y servicios, la balanza de pagos, el balance fiscal, el balance monetario y los macroprecios. Además, se hará referencia de los principales problemas estructurales de la economía nacional.

A continuación, le presentamos la invitación al Seminario Intracompañia “Economía de Nicaragua: Pronóstico 2022 y Perfil 2023-2027”.

Agradecemos su atención y estamos prestos a responder cualquier observación que usted tenga al respecto.

Con saludos cordiales,

Néstor Avendaño

Economista

Presidente de COPADES





Seminario de Actualización Empresarial “La Presión Inflacionaria en el Mundo y en Nicaragua 2022”

6 07 2022

Consultores Para el Desarrollo Empresarial le invita a participar al Seminario de Actualización Empresarial “La Presión Inflacionaria en el Mundo y en Nicaragua 2022”. Actualmente, la inflación es el principal problema económico mundial actual y, por ende, de Nicaragua.

En el año de 2022, estamos observando efectos de la economía mundial en el desempeño macroeconómico nacional. Analizaremos las presiones inflacionarias por los shocks de oferta y de demanda en Nicaragua; el comportamiento de los precios internacionales y nacionales de los commodities, y los precios al consumidor y al productor por actividad económica de Nicaragua; la tasa de inflación general y la tasa de de inflación subyacente de Nicaragua a mayo de 2022 y el pronóstico de la tasa de inflación de los países centroamericanos para el año en curso, con la discusión de una breve propuesta empresarial para contener la aceleración de la tasa de inflación provocada por el alza de los costos de producción y evitar una espiral salario-precio.





Notas económicas sobre Nicaragua en enero-mayo de 2022. Con base en datos oficiales

3 07 2022

CÓMO MARCHÓ LA ECONOMÍA DE NICARAGUA ENERO-MAYO DE 2022

  • La tasa de variación interanual del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) promedio anual en abril, publicada por el BCN, fue positiva en el nivel de 9.84%.
  • La tasa de inactividad laboral publicada por el INIDE fue igual a 32.9% de la población en edad de trabajar en el cuarto trimestre de 2021.
  • En mayo, según el INIDE, el IPC mostró una inflación anual de 10.61%. La inflación interanual del IPC Subyacente (IPCS), que excluye los precios volátiles de los combustibles y de los alimentos, fue 7.96%.
  • De los 199,731 puestos de trabajo destruidos en 2018-2020, hasta abril de 2022 se han restablecido 73,072 puestos de trabajo en el sector formal de la economía hasta 790,555. No se han restablecido 126,659 puestos.
  • En enero-mayo de 2022, de acuerdo con datos del CETREX, el total acumulado de las exportaciones de bienes tuvo el siguiente comportamiento: aumento de 1.7% en el volumen y el alza de 18.2% en el valor FOB. El 46.7% del total de US$1,820 millones se destinó al mercado estadounidense.
  • Al 31 de mayo de 2022, con base en datos del BCN, los aspectos más relevantes del mercado monetario-financiero fueron, con respecto a diciembre de 2021: la contracción de C$4,906 millones de la base monetaria, el aumento de US$133 millones en los depósitos en moneda extranjera, el aumento de C$543 millones en los depósitos en moneda local y la caída de C$3,296 millones en la oferta de dinero (M1A).
  • De acuerdo con datos de la SIBOIF, el aumento interanual del saldo de crédito a mayo fue del orden de 10.8% y la cartera en riesgo, como proporción de la cartera bruta de crédito, cayó de 12.8% en diciembre de 2021 a 11.5% en mayo de 2022.
  • Con datos del MHCP en millones de córdobas, en enero-marzo de 2022 el Balance del Gobierno Central -en porcentajes del PIB pronosticado por COPADES para 2022- fue el siguiente: (i) ingresos totales, 6.20%, de los cuales ingresos tributarios, 5.78%; (ii) gastos totales, 4.94%, de los cuales gastos corrientes, 4.15%, y gasto de capital, 0.79%; y (iii) el superávit fiscal fue igual a 1.26%.
  • En enero-mayo 2021, el saldo de las reservas internacionales brutas (RIB) se incrementó US$308 millones, hasta US$4,354 millones.
  • Se mantuvo la estabilidad macroeconómica, ahora concentrada en el comportamiento del tipo de cambio oficial: al 31 de mayo, el saldo de las RIB, fue equivalente a 3.34 veces el saldo de la base monetaria, mayor que la condicionalidad de 2.5 veces, y a 7.28 meses de importaciones de bienes CIF, que está dentro del rango de [5 meses, 10 meses].

EFECTOS POSITIVOS DE ORIGEN INTERNO EN LA ECONOMÍA DE NICARAGUA

*             “Efecto base” alto con desaceleración del crecimiento de la oferta global y de la demanda global.

*             Estabilidad cambiaria, a pesar de fuertes presiones inflacionarias, gracias a la política macroeconómica restrictiva.

*             Política fiscal restrictiva, pero a favor de la inversión pública.

EFECTOS NEGATIVOS DE ORIGEN EXTERNO EN LA ECONOMÍA DE NICARAGUA

*             El mundo continúa afectado por las variantes del Covid-19, y por el conflicto geopolítico y militar de Rusia y Ucrania.

*             Fuertes presiones inflacionarias, principalmente por shocks de oferta.

*             Condiciones económicas externas más restringidas.

*             Desaceleración económica mundial afectaría la dinámica de las exportaciones.

LAS CAUSAS DE LA INFLACIÓN POR EL SHOCK DE OFERTA EN NICARAGUA

1.            El efecto del problema geopolítico y militar entre Rusia y Ucrania.

2.            El resurgimiento de las variantes del Covid-19.

3.           La exacerbación de los cuellos de botella de las cadenas de suministro de bienes intermedios y finales.

4.           El retroceso de la globalización y el retorno a diversas formas de proteccionismo. La globalización ha creado una vasta red de interdependencias. El sistema ahora se enfrenta a una prueba nueva y única.

LA INFLACIÓN POR SHOCK DE DEMANDA NO ES SIGNIFICATIVA EN NICARAGUA. ¿POR QUÉ?

1.            La política monetaria es contractiva, porque reduce el saldo anual de la base monetaria.

2.           La política fiscal es contractiva, porque congela el gasto público, pero con un aumento de la inversión pública.

3.           El deterioro del poder adquisitivo del salario promedio del sector formal de la economía en el período 2018-2021.

4.            El leve aumento del empleo formal desde 2019.

5.            La tasa de inactividad afectó al 32.6% de las personas en edad de trabajar en 2021.

6.            La contracción del crédito bancario al sector privado (Caída de  la razón Crédito/PIB).

7.           La aceleración de la tasa de inflación de los precios internacionales del petróleo, de la energía, de los metales y de los alimentos.

8.            La reducción continua del exceso de la demanda interna sobre la producción interna.

(C + I + G  > PIB), en el período 2018-2021.





Buscando la estabilidad de los precios al consumidor en un mundo nuevo

26 06 2022

La economía mundial se ha visto impactada por factores económicos y no económicos que auguran los riesgos de un menor crecimiento económico, una importante presión inflacionaria y un modesto aumento del desempleo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo el viernes de la semana pasada que el Producto Interno Bruto (PIB) real de la primera economía mundial, Estados Unidos, crecerá 2.9% en 2022, un nivel menor que sus previsiones de 3.7% en abril de este año y de 5.2% en octubre del año pasado, en 2023 recortó su crecimiento a 1.7% desde 2.3% y, además, prevé que el crecimiento se reduzca a 0.8% en 2024, debido a las agresivas subidas de las tasas de interés que persiguen enfriar la demanda interna, es decir, los gastos de consumo e inversión. La tasa de desempleo en el mercado laboral estadounidense fue 3.6% de la población económicamente activa en mayo de este año.

Lo que el FMI deja a entrever con esos datos es que Estados Unidos tratará de evitar la recesión económica en el corto plazo, pero varios economistas estadounidenses destacados han señalado la probabilidad de que Estados Unidos caerá en recesión en el 2023 y enfatizan el consecuente riesgo de una posible estanflación, o sea, una perspectiva económica de corto plazo con un alto grado de incertidumbre económica.

Los consumidores y los empresarios cuestionan por qué la Fed, el banco central de Estados Unidos, provocará “dolor” a la economía con la subida de las tasas de interés al aumentar los precios de las viviendas, los automóviles y, en general, los bienes intermediados por las empresas comerciales. La respuesta es que el instrumento de la Fed para controlar la inflación es la tasa de interés, la cual, en este caso, al subirla hace que el dinero se vuelve más caro y golpea a los hogares y las empresas para que reduzcan sus gastos y la contratación.

La Fed elevó su principal tasa de interés en un cuarto de punto, 0.25%, el 17 de marzo; medio punto, 0.75%, el 5 de mayo; y tres cuartos de punto, 1.5% el 16 de junio, e informó que vendrán más alzas.

Es obvio que el alza agresiva de las tasas de interés para reducir la tasa de inflación se basa en la premisa que mientras más rápido se hagan los ajustes más fuertes, mejor porque se evitarán mayores daños en el futuro. Sin embargo, esto debilitará a la economía en general y al mercado laboral, el crecimiento económico se volverá más lento lo que facilitará a la oferta de que alcance a la demanda, pero en este proceso, una recesión es un riesgo real. Así nos lo enseña la historia económica mundial.

¿Qué está frenando el crecimiento económico estadounidense? La presencia de nuevas variantes del Covid-19 y los confinamientos en Shanghái y Pekín en este año con la política de cero COVID, los problemas persistentes de las cadenas de suministro de materias primas y productos terminados, y la escasez de mano de obra.

¿Qué está acelerando la tasa de inflación estadounidense hasta alcanzar máximos de 40 años? Los conflictos geopolíticos y militares entre Rusia y Ucrania, que han elevado los precios de los combustibles, los alimentos y la energía eléctrica. La Fed quiere lograr una tasa de inflación anual de 2% y en mayo recién pasado la tasa de inflación anualizada era 8.6%.

Los shocks de oferta, que están fuera del control de la Fed, como la escasez de petróleo o de alimentos, provocan la subida de precios por cierto tiempo, pero ahora se descarta que dichos shocks sean “transitorios” -reconozco que me equivoqué en dicha “transitoriedad” en octubre de 2021- porque el suministro mundial de bienes se ha reducido por diversos problemas desde el surgimiento de la pandemia de Covid-19, que redujeron la producción de chips de computadora, el suministro de gas y la disponibilidad de alimentos.

Por otro lado, la demanda interna en el mercado estadounidense se incrementó rápidamente por los cheques en concepto de subsidios por desempleo que fueron entregados para contrarrestar el impacto de Covid-19 y por la solidez del mercado laboral. Los dos shocks, el de oferta y el de demanda, elevaron  los precios al consumidor hasta 4.3 veces el nivel máximo de 2.0% tolerado por la Fed.

Una investigación del Banco de la Reserva Federal de San Francisco publicada en la semana pasada determinó que un tercio del salto inflacionario actual se puede atribuir a la demanda, y los otros dos tercios se pueden atribuir a los problemas con la oferta o por alguna combinación de factores de oferta y demanda.

La Fed, por supuesto puede normalizar la demanda para aliviar un poco la inflación, pero con las crecientes tasas de interés no puede bajar los precios del petróleo, los combustibles, el gas, los insumos agrícolas, el trigo, la avena, el aceite comestible, los chips, el litio y otros metales industriales, entre otros, porque esos precios dependen más de la oferta global que de la demanda interna. Por lo tanto, la Fed no puede luchar sola contra la inflación. No debemos olvidar que las buenas y las malas noticias económicas de Estados Unidos se transmiten a los países centroamericanos a través de cuatro canales: (i) los volúmenes de compra de commodities o materias primas, principalmente alimentos; (ii) los flujos de remesas; (iii) los flujos de inversión extranjera directa; y (iv) el turismo. Sin duda alguna, el escenario base de la economía regional ya se ha modificado con la situación económica actual de la economía estadounidense.





Se aceleró la inflación en mayo de 2022

21 06 2022

Continuó acelerándose la tasa de inflación anualizada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Nicaragua hasta 10.61% en mayo recién pasado, al registrar un nivel de dos dígitos no visto desde el año de 2009. Es bastante probable que la inflación anualizada del mercado local haya alcanzado su punto máximo en este año, porque lo cambios de los precios anuales se están midiendo contra la lectura de precios elevados desde abril de 2021, el llamado “efecto base alto”, cuando la inflación comenzó a remontarse. El “efecto base alto” hace que los aumentos anuales en cada mes parezcan ser menos severos.

Los grupos de bienes y servicios que reflejaron las alzas anualizadas en junio de este año fueron (i) transporte, 19.21%; Alimentos y bebidas no alcohólicas, 10.61%; y Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, 8.52%.

Los productos que observaron menores crecimientos fueron Comunicaciones, 0.91%; Salud, 3.01%; y Prendas de vestir y calzado, 4.61%.

El único grupo de bienes que acusó una caída de precios fue Bebidas alcohólicas y tabaco, -8.18%.

Los restantes grupos de productos mostraron las siguientes alzas de precios: Muebles, artículos para el hogar y conservación del hogar, 8.46%; Restaurantes y hoteles, 7.54%; Bienes y servicios diversos, 6.24%; Recreación y cultura, 5.18%; y Educación, 4.53%.

Las políticas inflacionarias están dominadas por los precios de la gasolina y los alimentos. En el caso de Nicaragua, el Gobierno está subsidiando actualmente las alzas de los precios de los combustibles. Por su lado, los economistas excluyen los precios volátiles como los precios de los combustibles y los alimentos y así se aproximan a la tasa de inflación subyacente.  

La tasa de inflación subyacente anualizada en mayo recién pasado también continuó acelerándose hasta 7.96% en el mercado local, más rápido que su aumento de 7.23% en abril, un ritmo que es alto porque la moda de sus variaciones se ubica en el rango de [4.0%, 4.5%]. La inflación subyacente es un indicador que ayuda a determinar la dirección que tiene la inflación.

La dirección que hoy sigue la tasa de inflación subyacente pone en evidencia que los agentes económicos están esperando una tasa de inflación alta; en otras palabras, las expectativas inflacionarias de los consumidores y empresarios son crecientes en el mediano plazo.





La producción de Nicaragua en el primer trimestre de 2022

13 06 2022

Sobre una base anualizada y con datos oficiales publicados por el Banco Central de Nicaragua (BCN), el Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua, ajustado por la inflación de los precios al productor, aumentó 5.8% con respecto a su nivel registrado en el primer trimestre de 2022, se debió principalmente a una importante ejecución de proyectos de inversión pública al mostrar un crecimiento de 29.7%, pero el gasto de los consumidores subía a un ritmo de 7.0% a pesar de que la tasa de inflación interanual de los precios al consumidor (IPC) se aceleró hasta 8.7% en marzo del año en curso, mientras que el consumo público se contraía 3.1%, facilitando así el espacio fiscal para una mayor inversión gubernamental que promueve la expansión de la construcción de infraestructura económica y fiscal. Esta es una estrategia fiscal idónea que tiende a lograr el crecimiento económico del país en el mediano y largo plazo.

Por el lado de la oferta, las actividades económica que mostraron los mayores crecimientos en la producción fueron Hoteles y restaurantes con un aumento de 20.9%, Explotación de minas y canteras, con un crecimiento de 13.0, y Electricidad con un incremento de 11.7%; sin embargo, esas tres actividades apenas contribuyen con una escasa participación de 6.6% en la formación del PIB.

Volviendo al lado de la demanda de la economía nicaragüense, el quantum de las importaciones de bienes y servicios no atribuibles  a factores de producción subió 14.5%, lo que indica siempre que existe un exceso de demanda sobre el nivel de la oferta interna. Nuestra economía no tiene capacidad para satisfacer la demanda interna. Siempre importamos más cosas en vez de producirlas en el país, por lo que siempre nuestra economía no tiene la capacidad para satisfacer la demanda, es decir, el consumo y la inversión. Las importaciones superaron con creces las exportaciones: el volumen de bienes y servicios no atribuibles a factores de producción sólo aumentó 7.2%.

Actualmente, el mundo está enfrentando tres grandes riesgos que alterarán la economía mundial. Esos riesgos son el resurgimiento del Covid-19 en China, el problema geopolítico y el conflicto político entre Rusia y Ucrania, y la inflación global, que afecta a países como el nuestro por la vía del shock de oferta y que se acelera mensualmente, multiplicando los cuellos de botella en las cadenas de suministros de bienes intermedios y bienes finales, principalmente en el mercado internacional de los alimentos, deteriorando los presupuestos de los hogares y erosionando la confianza de los consumidores, lo cual podría provocar una espiral salario-precio.

Si el principal objetivo es priorizar el crecimiento económico y el empleo, la normalización de la política se tendría que normalizar la política macroeconómica y se correría el riesgo de desanclar las expectativas inflacionarias, preparando el escenario para una inflación persistente por encima del objetivo que establezca la banca central.

Las presiones inflacionarias de hoy se atribuyen más a shocks por el lado de la oferta provocados por eventos no económicos inesperados, como lo ocurrido en la década de los setenta del siglo pasado.  Sin embargo, el exceso de demanda hace que los choques de oferta se conviertan en una inflación persistente, ya que las personas luchan por mantener sus ingresos reales y los bancos centrales buscan sostener. Entonces, el nuevo riesgo que aparece en el escenario económico es la estanflación, ya que la gente pierde la fe en una inflación baja y estable y los bancos centrales carecen de las fuerzas necesarias para restablecerla. Debemos evitarla, simplemente porque es muy difícil erradicarla.