La evaluación macroeconómica de la reforma la Ley de Concertación Tributaria

7 07 2019

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) inició la evaluación del impacto microeconómico, o sea, a nivel empresarial, de la reforma de la Ley de Concertación Tributaria aprobada el 28 de febrero de este año. Hoy tenemos el agrado de presentar a los consumidores, empresarios y formuladores de la política económica gubernamental la evaluación macroeconómica de dicha reforma, realizada por Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES).

Cabe recordar que la ley reformada sujeta a evaluación es la Ley de Concertación Tributaria (LCT) aprobada en diciembre de 2012, que elevó la carga tributaria trimestral, o sea, la proporción de la producción que el gobierno central se apodera en concepto de impuestos, en 1.6 puntos porcentuales del PIB, al pasar de 16.4% del PIB en el primer trimestre de 2012 a 18.0% del PIB en el primer trimestre de 2014, pero la carga permaneció constante en términos anuales al registrar el nivel de 15.0% del PIB en 2012 y 2013. Con la LCT, el máximo de la presión tributaria trimestral se ubicó muy cerca del 20% del PIB en el primer trimestre de los años 2016, 2017 y 2018, mientras que en términos anuales se elevó hasta 16.5% del PIB en 2017.

La reforma de la LCT del 28 de febrero de este año se concentró principalmente en los impuestos sobre el consumo (la racionalización del IVA y las mayores tasas tributarias del ISC y del IEC) y, en segundo plano, pero no mucho menos importante, en las mayores retenciones definitivas de las rentas de la actividad económica y de las rentas y ganancias de capital para los grandes y principales contribuyentes.

Es obvio que en un momento de recesión económica, que se ha mantenido durante tres trimestres consecutivos desde el tercer trimestre de 2018 y todavía persiste, la reforma de la LCT aceleró la caída de los volúmenes de producción de bienes y servicios en 0.9 puntos porcentuales; aceleró la tasa de inflación en casi 3 puntos porcentuales, por la vía de mayores costos de producción; desincentivó el gasto de consumo de los hogares y el gasto de inversión privada al menos en 4 puntos porcentuales; contrajo el crédito al sector privado, ya reducido por la fuga de los depósitos en el sistema bancario, en 0.8 puntos porcentuales del PIB, dada la creciente incertidumbre de los agentes económicos; redujo la liquidez, el capital de trabajo y la tasa de rentabilidad de las empresas; destruyó puestos de trabajo formal, aumentó el subempleo y el desempleo, y expandió el mercado informal; provocó salida de capitales; e incrementó el contrabando de bienes de la denominada “industria fiscal”, principalmente cigarrillos, o sea, provocó el crecimiento de la economía sumergida o ilegal. En este escenario macroeconómico, no hay duda que disminuirá el volumen de la recaudación de impuestos -se sabe que si el PIB de Nicaragua cae 1%, los ingresos tributarios caen 1.2%-, a pesar de que se observó y se mal interpretó un aparente aumento de los impuestos por la ilusión monetaria que ha dejado la mayor presión inflacionaria de marzo, abril y mayo recién pasados.

En la literatura tributaria es muy conocida la Curva de Laffer, que representa la relación existente entre los ingresos fiscales y las presiones o tasas tributarias, dibujada por Arthur Betz Laffer para mostrar cómo varía la recaudación de impuestos al modificar las tasas tributarias, y que influyó en la aprobación de la Ley Fiscal de Recuperación Económica de Estados Unidos (Economic Recovery Tax Act) a principio de la década de los ochenta del siglo pasado, un paquete fiscal que propuso el gobierno de Ronald Reagan que redujo los impuestos personales y empresariales.

Debido a que se desconoce el punto óptimo de la recaudación de impuestos de Nicaragua, se vuelve compleja la demostración empírica de la existencia de la Curva de Laffer. Por supuesto que en Nicaragua nunca se ha obtenido, mucho menos superado, la presión tributaria óptima porque aún se observa la inequidad en la distribución de la carga tributaria y, por lo tanto, los expertos en política fiscal se entusiasman con la idea de que al elevar la tasa tributaria la recaudación aumentaría. COPADES, con base en datos oficiales, ahora ha vuelto a dibujar por segunda vez la Curva de Laffer para Nicaragua, de la cual podemos sacar las siguientes conclusiones.

  1. La presión tributaria de Nicaragua registrada en el cuarto trimestre de 2018, 14.97% del PIB, se había desplomado 5.2 puntos porcentuales del PIB con respecto a su valor registrado en el primer trimestre del mismo año debido a la recesión económica resultante de la crisis política. Esta tasa tributaria de 14.97%, o de 15.0%, se puede ver también al final de la curva presentada en la primera gráfica “La Carga Tributaria Trimestral de Nicaragua”.
  • La presión tributaria óptima de Nicaragua observada en el cuarto trimestre de 2018, antes de que se aprobara la reforma de la LCT, era 17.84%, por lo cual existía un espacio para elevar la tasa tributaria de 14.97% registrada en el cuarto trimestre de 2018, pero era contraproducente hacerlo en esos momentos por la profunda recesión económica imperante. Las cargas tributarias se elevan en momentos en que la economía se expande, no en momentos en que la economía se contrae. Una excesiva presión tributaria desincentivará la producción y bajará la demanda interna de bienes y servicios hasta un punto en el que la subida de los impuestos no podrá compensar esas caídas.
  • La recesión económica redujo la carga tributaria óptima trimestral en 6.02 puntos porcentuales del PIB. El 30 de agosto de 2012, COPADES estimó que la presión tributaria óptima del país era igual a 23.86%, correspondiente al segundo trimestre de 2012, antes de que se aprobara la LCT, y esa tasa tributaria óptima nunca ha sido posible alcanzarla.  

El objetivo recaudatorio de la reforma de la LCT propuesto por las autoridades gubernamentales -una nueva captación de impuestos del orden de 3.0% del PIB en tres años- sería posible si, al menos, se hubiese mantenido la tasa de crecimiento económico promedio trimestral de 1.13% observada entre el primer trimestre de 2013 y el primer trimestre de 2018, pero en los últimos tres trimestres de 2018 el PIB Real ha caído 5.2%, 4.4% y 7.7%.

Debido a que la reforma de la LCT se puso en vigor en el momento de una fuerte recesión económica, y ésta aún no muestra señales de que desaparezca en el corto plazo, la presión tributaria óptima continuará disminuyendo al concluir el año en curso y el gobierno no podrá recaudar el rendimiento esperado en 2019, que es equivalente a 2.3% del PIB, o sea, un aumento de la recaudación de  impuestos igual a C$10,168.6 millones. Al contrario, en 2019 la recaudación de impuestos podría disminuir, a lo sumo, en 1 punto porcentual del PIB con respecto a la registrada en 2018 que fue igual a 15.6% del PIB.   

En recesión económica, sería un craso error que la tasa tributaria observada fuese mayor que la tasa tributaria óptima, porque el desestímulo de las actividades económicas sería más grande. La tasa tributaria observada se ubicaría a la derecha de la Curva de Laffer, donde los contribuyentes dejarían de pagar impuestos. Los agentes económicos obtendrían menor utilidades en sus trabajos e inversiones y decidirían reducir estas actividades y priorizar el ocio para evitar pagar el alto nivel de impuestos. La base tributaria tendería a disminuir. Por esta razón, aconsejamos al gobierno central que en estos momentos de recesión económica no aumente la tasa tributaria, porque generaría aumentos marginales decrecientes en la recaudación de impuestos.

Un último consejo a los formuladores de la política fiscal. El efecto de reducir el gasto público es procíclico como el impacto de elevar la presión tributaria en momentos de recesión económica, pero también se observa la insuficiencia de recursos gubernamentales agravada con la reducción de la cooperación oficial externa destinada al financiamiento de la inversión pública en el primer semestre de este año, la que persistirá, por lo menos, en el corto plazo. Por estas razones, recomendamos restructurar el gasto de corriente presupuestario, mejor dicho, el consumo público, sobre la base de la productividad laboral y, así, proteger el espacio reducido de la inversión pública. No hay que recurrir a la emisión de dinero para financiar el gasto público, porque hay que impedir una inflación galopante que golpee más el nivel de vida de los nicaragüenses.

Veremos cuál será el dictamen oficial del impacto de la reforma de la LCT puesta en vigor desde el 28 de febrero de 2019.

ANEXO ECONOMÉTRICO

ITRSA: Ingresos tributarios reales desestacionalizados, serie deflactada con el Índice de Precios al Consumidor Nacional (Base: 2006 = 100).                                                     

CT: Carga tributaria, ITRSA / PIBRSA, donde PIBRSA es el PIB Real (en millones de córdobas de 2006) desestacionalizado.                                                              

La ecuación estimada de la Curva de Laffer para Nicaragua es

ln(ITRSA) = 99.87823 – 279.9624CT2

Todas las variables son estadísticamente diferentes de cero, con un ajuste de 80.4%.

Al ser una función cuadrática, el punto óptimo puede ser calculado a través de la primera derivada de la función con respecto a la variable independiente.

En este caso, igualándola a cero y despejando, obtenemos:

Presión Tributaria Óptima = -99.87823 / [(2)(-279.9624)] = 0.1784 = 17.84%.

ANEXO ESTADÍSTICO

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Dignidad versus Impunidad

2 07 2019

10.92 años = 131 meses = 3,984 días ha permanecido impune Eduardo Montealegre Rivas, un presunto violador de los derechos humanos.

Es el tiempo que hoy, 2 de julio de 2019, cumple Eduardo Montealegre Rivas de burlarse de la justicia, al haber estado protegido por la Asamblea Nacional y continuar siendo protegido por el Poder Judicial después de que lo acusé en dos juzgados penales de la Ciudad de Managua por injurias y calumnias.

Muy vergonzoso para un ex banquero y un ex político que perdió su reputación al escudarse con la inmunidad que le confirió su cargo de diputado y con declararse públicamente como un perseguido político cuando lo acuse en agosto de 2008. Después, al haber perdido su inmunidad por su salida intempestiva del Poder Legislativo, hoy es un protegido político de magistrados y jueces judiciales.

Pero el acusado no descansará de mi persistencia y tenacidad en proteger mi dignidad personal y profesional, hasta que lo alcance la justicia, que estimo será pronto. Al continuar huyendo de la justicia, su estigma de violador de los derechos humanos se fortalece y lo convierte en uno de los más connotados impunes de la historia judicial de Nicaragua.

La impunidad de Montealegre Rivas involucra actos y omisiones del Poder Legislativo y del Poder Judicial, pero tengo la confianza de que sus presuntos delitos, su cuestionable conducta, serán castigados y estarán sujetos a una pena, que no incluye cárcel, y a una reparación de daños morales y económicos que trascendieron a los miembros de mi familia.





¿Se agotan los instrumentos para regular la liquidez en córdobas?

30 06 2019

C$11,663 millones es el monto en que se ha reducido el saldo de los depósitos en moneda nacional en el sistema bancario del país desde el 12 de abril de 2018, fecha en que se registró su saldo máximo de C$44,366 millones, hasta el 31 de mayo de 2019, con una salida promedio diaria efectiva de C$42 millones excluyendo los días de fines de semana y días festivos. Sólo en noviembre del año pasado y en enero y marzo de este año se registraron aumentos en estos depósitos.

La contracción de los depósitos en moneda nacional se debe, en gran parte, a la incertidumbre de los depositantes y a la demanda estacional de dinero que se observa en Semana Santa y fin de año. Responder a esa fuga de córdobas del sistema financiero no constituye, en principio, un grave obstáculo para el banco central, porque es el emisor de la moneda nacional.

La caída de estos depósitos está asociada con las reducciones de la base monetaria y de la oferta de dinero (en córdobas). El desplome de US$1,444 millones del saldo de los depósitos en moneda extranjera desde el 12 de abril del año pasado, equivalente a 44 días de producción de bienes y servicios de este año, obligó a los bancos comerciales a comprar dólares al banco central en la mesa de cambios, y los compraron con córdobas que retornaron a las arcas de la autoridad monetaria y redujeron la base monetaria por la vía de la contracción del saldo de emisión de dinero. En otras palabras, la caída de los depósitos en dólares y la reducción de la base monetaria mantuvieron la estabilidad del tipo de cambio y del índice de precios al consumidor, una tarea contable muy sencilla de realizar.

La iliquidez de córdobas resultante de la compra de dólares fue afrontada con reportos monetarios subastados con plazos hasta 7 días y tasa de interés de 8% con mantenimiento de valor, o con reportos disponibles en ventanillas del banco central con plazo hasta de 7 días y tasa de interés de 10.5%. Estos préstamos de cortísimo plazo del banco central son facilitados a los bancos comerciales, con la garantía de títulos valores en poder de estos bancos. El plazo de esos reportos se ha extendido a 6 meses para atender las necesidades de financiamiento de las actividades del ciclo agrícola.

La liquidez inyectada por los reportos desde mayo de 2018 hasta mayo de 2019 es del orden de C$7,270 millones, suma que fue requerida por los bancos comerciales para atender la salida de C$11,663 millones de los depósitos en moneda nacional mencionada al inicio de este artículo.

Con el objetivo de regular la liquidez en moneda nacional, el banco central cuenta actualmente con los siguientes instrumentos:

  1. Subastas de Letras Estandarizadas a plazos entre 7 días y 1 año, que se han declarado desiertas desde el 6 de febrero de 2019, prácticamente es un instrumento monetario que no funciona.
  2. Subastas de Letras Estandarizadas a plazo de 1 día, con montos colocados que van hacia la baja. En este año, el monto promedio de las colocaciones diarias ascendió a C$1,191 millones, con una tasa de interés que se elevó de 1.559% el 3 de enero a 2.358% el 31 de mayo.
  3. Tasa de encaje efectiva, o sea, la proporción de los depósitos en córdobas que los bancos comerciales depositan en el banco central, que al 31 de mayo de 2019 fue 31% diaria (la legal es 10%) y 26.5% semanal (la legal es 15%).
  4. Depósitos monetarios, con plazos de hasta 30 días con tasa de interés de 1.20%, pero se concentran en plazo de 1 día con tasa de interés de 0.75%, que han contraído la base monetaria sólo en C$150 millones.
  5. Títulos de Inversión, con plazos de 3 meses y 1 año y tasas de interés de 5% y 8% respectivamente, que han reducido la base monetaria apenas en C$2 millones.

De esos 5 instrumentos de regulación de la liquidez en moneda nacional que dispone el banco central, sólo 2 son efectivos: las subastas de Letras con plazo de 1 día y el encaje efectivo sobre los depósitos en moneda nacional. La crisis política ha neutralizado 3 instrumentos para regular la  liquidez en córdobas, al fortalecerse la desconfianza de los inversionistas financieros.

Desde el 31 de marzo de 2018, el impacto sobre la oferta de dinero ha sido muy fuerte al reflejar una severa contracción de C$9,256 millones hasta el 31 de mayo de 2019; por su parte, los depósitos de ahorro y a plazos en moneda nacional, o sea, el cuasidinero, se redujeron C$5,752 millones. Por consiguiente, la tenencia de activos líquidos en moneda nacional del público no bancario se redujo en C$15,008 millones en ese lapso. La menor disponibilidad de dinero o medio circulante de la población, producto de la caída de la emisión de dinero arriba mencionada, frenó la demanda de dólares de los productores y los consumidores.

En conclusión, hay escasez de córdobas en el mercado y aumenta la disponibilidad de dólares en las entidades bancarias por el creciente flujo de remesas familiares y por la estacionalidad de los ingresos de divisas en concepto de exportación de bienes, aunque los recursos de provenientes de la inversión extranjera y de la cooperación oficial destinada al sector público tienden a mostrar niveles muy bajos, dada la caída de US$116 millones de las reservas internacionales brutas durante el primer cuatrimestre del año. Al haber más dólares que córdobas en el mercado financiero, se redujo la brecha de venta del dólar en las ventanillas de los bancos con respecto al tipo de cambio oficial de casi 3% en enero recién pasado a 1.3% hoy.

El dólar continúa siendo la moneda principal en la tenencia de la liquidez de los nicaragüenses al dominar el 65% del mercado monetario, mientras que el córdoba sólo participa con el 24%. El 11% restante corresponde al cuasidinero, que está constituido por córdobas con mantenimiento de valor, es decir, un dólar disfrazado que sustituyó al córdoba “oro” el 3 de marzo de 1991.





Calma en el mercado monetario del país

23 06 2019

Terminando junio nos enteramos de lo que ocurrió en mayo en el mercado monetario del país, y ese rezago temporal significa un obstáculo y una mayor desconfianza para los consumidores y productores, y también para el gobierno. Sin información oficial, los agentes económicos fundamentan sus decisiones económicas en un “tanteo a oscuras”, a sabiendas que la oferta de dinero o liquidez primaria es a las actividades productivas como el combustible líquido es al medio de transporte. El ocultamiento de la información sepulta el debate.

Siempre he opinado que el riesgo en la corrida o la fuga de los depósitos es severo si corresponde a la moneda extranjera, el dólar estadounidense, porque si fuese en moneda nacional, el córdoba, o aún el córdoba con mantenimiento de valor, no habría problemas, porque el banco central emite córdobas y está obligado a garantizar el normal desenvolvimiento de los pagos internos y externos. Por eso, distingo las caídas de los depósitos en cada una de las dos monedas.

En mayo, el saldo de los depósitos en moneda extranjera del público no bancario disminuyó US$48.3 millones, con una caída promedio por día efectivo de US$3.3 millones, y presentó el nivel de US$2,671.2 millones al cierre de mayo. La reducción total de estos depósitos entre el 12 de abril de 2018, fecha en que registró el máximo de US$4,115.0 millones, y el 31 de mayo es del orden de US$1,443.8 millones, y reflejó una salida diaria efectiva, excluyendo los días feriados y de fines de semana, de US$5.3 millones.

Cabe señalar que la disminución promedio diaria efectiva de US$2.3 millones de estos depósitos en mayo mostró una desaceleración de 58.0% con respecto a la de junio de 2018, mes en que se registró la caída máxima promedio diaria efectiva de US$13.1 millones.

La banca comercial pudo responder a la salida de estos depósitos en mayo sin recurrir a la compra de dólares en la mesa de cambios del banco central, debido a la contracción de la cantidad de dinero circulante en la economía que incide en una menor demanda de dólares de parte del público no bancario. Esto se puede ejemplificar con la magnitud de la brecha entre el tipo de cambio para la venta del dólar en las ventanillas de los bancos comerciales y el tipo de cambio oficial, que al 31 de mayo fue igual a 1.55%, menor que la registrada el 11 de enero de este año con un máximo de 2.84%.

Sin embargo, el saldo de las reservas internacionales brutas administradas por el banco central disminuyó US$29.3 millones en mayo y mostró una caída de US$116.0 millones en el transcurso del año al ubicarse en el nivel de US$2,145.1 millones, equivalente a 2.36 veces el saldo de la base monetaria (el mínimo de esta condicionalidad es 2.5 veces) y a 5.2 meses de importaciones de bienes CIF (el mínimo de esta condicionalidad es 4 meses). Por supuesto se puede aseverar que la política monetaria mantiene la estabilidad del tipo de cambio y del índice de precios al consumidor, pero también se puede afirmar que la tasa de inflación interanual se aceleró en un poco más de dos puntos porcentuales por el impacto de la reforma tributaria en vigor desde el 28 de febrero recién pasado, al elevar los costos de la producción agropecuaria y los precios de los bienes de la “industria fiscal”, principalmente bebidas alcohólicas y cigarrillos.

Las causas de la caída de US$29.3 millones de las reservas internacionales brutas en mayo fueron el pago de intereses y amortizaciones a los acreedores externos del sector público de US$29.9 millones, y la redención de depósitos monetarios en moneda extranjera que la banca comercial mantenía en el banco central de US$25.0 millones, pero fueron contrarrestadas por el ingreso de préstamos y donaciones externos del sector público no financiero de US$16.9 millones, los intereses por los depósitos del banco central en el exterior de US$6.0 millones, el aumento de los depósitos en moneda extranjera de los bancos comerciales en el banco central (o encaje) de US$0.5 millones, la colocación de Títulos de Inversión en moneda extranjera de US$0.4 millones  con una tasa de interés de 6.0% y un plazo de 9 meses, y la compra de US$0.3 millones a los bancos comerciales que realizó el banco central en la mesa de cambios.

Al restar del saldo de las reservas internacionales brutas el monto de US$197.3 millones adeudados al FMI y al BCIE en concepto de apoyo a la balanza de pagos, o sea, para fortalecer la posición de las reservas internacionales administradas por el banco central, se pudo determinar que el saldo de las reservas internacionales netas fue US$1,947.8 millones y acusó una caída de US$91.1 millones en el período enero-mayo de este año.

Al restar del saldo de las reservas internacionales netas el monto de US$813.3 millones en concepto de los depósitos de encaje y depósitos monetarios en moneda extranjera de los bancos comerciales en el BCN, el Fondo de Garantía de los Depósitos en moneda extranjera (FOGADE) y el monto de títulos valores emitidos y pagaderos en dólares del banco central, se logró precisar que el saldo de las reservas internacionales netas ajustadas fue US$1,134.5 millones, y tuvo una caída de US$11.0 millones en los primeros cinco meses del año en curso. Esta última caída no es nada más que el resultado del esfuerzo fiscal para proteger las reservas internacionales.

En síntesis, el banco central decidió fortalecer la contracción de la oferta de dinero (en córdobas) para reducir la compra de dólares por parte del público no bancario en las ventanillas de la banca comercial y, con esta acción, protegió la posición de las reservas internacionales brutas que hoy ya no están expuestas a la venta de dólares del banco central a los bancos comerciales en la mesa de cambios.

Pero el banco central debería tomar en cuenta que la severa reducción de la oferta de dinero en un momento de recesión económica acelera la tasa de caída del producto interno bruto, como también la aceleró la reforma tributaria procíclica del 28 de febrero recién pasado. La ley no obliga a la autoridad monetaria garantizar el pleno empleo, sino que le exige sólo mantener la estabilidad del córdoba y garantizar el normal desenvolvimiento de los pagos internos y externos.

Con ese mandato, el dato de la tasa de crecimiento económico del país es exógeno para el banco central, como lo es para la política monetaria. El banco central se concentra casi exclusivamente en mantener una relación adecuada de las reservas internacionales que tiene en sus arcas con la cantidad de córdobas que emite o que circula en el mercado. Es una tarea bastante simple, por lo cual creo que es conveniente analizar el vínculo de la política monetaria con el desempeño productivo del país, guardando siempre la estabilidad del tipo de cambio y de los precios al consumidor.        





Seminario de Actualización Empresarial “La Sobrevaluación del Córdoba en 2018”

21 06 2019

Estimados Señores Empresarios:

En nombre de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) le saludamos y, a la vez, le hacemos una cordial invitación para participar en el Seminario de Actualización Empresarial “La Sobrevaluación del Córdoba en 2018”, que es un indicador relacionado con el incentivo que tienen los empresarios para producir bienes de exportación y de importación, es decir, si el tipo de cambio real del córdoba contribuye o no al mejoramiento de la competitividad de la producción de bienes y servicios nicaragüenses en el mercado internacional. Este Seminario será presentado por el economista Néstor Avendaño, presidente de COPADES.

El margen de sobrevaluación del córdoba será analizado con las políticas cambiaria, monetaria y fiscal, que afectan al tipo de cambio real observado o de corto plazo y cambiar, y con las variables fundamentos, tales como la relación de precios de intercambio, el flujo neto de capitales y la tasa de crecimiento económico, un proxi del progreso tecnológico, que afectan al tipo de cambio de equilibrio o de largo plazo. Asimismo, se presentarán recomendaciones empresariales para su consideración en las discusiones nacionales sobre política económica.

Adjuntamos la información relacionada con la invitación, que esperamos sea de interés para usted y los ejecutivos de su empresa. Le ofrecemos también interesantes paquetes de descuento a su empresa al patrocinar la participación de varios ejecutivos o grupos corporativos.

Agradeciendo su amable atención a la presente, esperamos contar con su presencia.

Con saludos atentos,





Los bancos han resistido el desplome de la producción, mejorando la liquidez y la solidez

17 06 2019

Con el ánimo de impedir una mayor incertidumbre del público no bancario frente a la amenaza de las sanciones financieras internacionales, les manifestamos que entre enero y abril de este año los bancos han fortalecido su liquidez en córdobas y en dólares, han observado una desaceleración de la salida de los depósitos en moneda extranjera y un aumento de los depósitos en córdobas, han revertido la compra en venta de dólares al Banco Central de Nicaragua (BCN), y la solidez caracteriza a todas las entidades bancarias.    

Con base en datos oficiales publicados por la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (SIBOIF) y del Banco Central de Nicaragua (BCN), correspondientes al primer cuatrimestre del año, se destaca que:

  • La liquidez en córdobas, como porcentaje de los depósitos en córdobas, se ha elevado de 38.9% a 48.6%.
  • La liquidez en dólares, como porcentaje de los depósitos en dólares, se ha incrementado de 36.3% a 43.9%.
  • Los depósitos en córdobas aumentaron C$1,326.1 millones, hasta el saldo de C$33,228.3 millones.
  • Los depósitos en dólares disminuyeron US$235.3 millones, hasta el saldo de US$2,719.5 millones.
  • El BCN compró dólares, por primera vez durante la crisis, a los bancos comerciales, por el monto de US$49.0 millones, mientras que en el primer trimestre del año en curso el BCN les había vendido US$91.3 millones.
  • Todas las entidades financieras muestran solidez. La adecuación de capital del sistema financiero nacional, o sea, la proporción del capital con respecto a los activos en riesgo -principalmente la cartera de préstamos-, fue igual a 20.2% en marzo recién pasado. La norma es igual a 10%, es decir, un banco puede prestar hasta 10 veces el monto de su capital.

Continúo manteniendo el consejo que di a la población el 19 de mayo de 2018: “No saque los depósitos del banco, porque es el lugar más seguro donde usted puede tenerlo”. Hace varios meses, encontrándome en un supermercado, una señora se me acercó y me dijo: “Don Néstor, confiamos en usted, dejé mi dinero en el banco, pero, por favor, avísenos cuando tengamos que ir a sacarlo”, a lo cual le respondí: “Siempre le aconsejaré lo mismo, no saque sus depósitos del banco”.

Les reitero, no saquen sus depósitos del banco, porque, además de tenerlos en el lugar más seguro, debemos evitar un descalabro económico nacional.





La dolarización extraoficial en tiempos de crisis política

16 06 2019

La excesiva dolarización extraoficial de la economía nicaragüense ha dado muestras de flaqueza en esta crisis política que cumplirá catorce meses de existencia mañana martes 18 de junio. No me refiero al córdoba con mantenimiento de valor, sino al dólar estadounidense que es el principal activo líquido en el mercado monetario del país.

La moneda extranjera, que antes se consideraba como la promotora de una mayor certidumbre en la política monetaria y financiera para asegurar el comportamiento de las variables administradas por las entidades financieras, hoy se ha convertido en un alto riesgo para la estabilidad macroeconómica del país.

La fuga y la disminución de US$1,396 millones de los depósitos en dicha moneda entre el 12 de abril de 2018 y el 30 de abril de 2019 golpeó la posición de las reservas internacionales administradas por el banco central, que cayeron US$796 millones en el período mayo 2018-abril 2019, porque tuvo que vender divisas a los bancos comerciales por US$881 millones en ese mismo período para que los bancos pudieran afrontar la salida de dichos depósitos, cuyo saldo representó el 73% de la liquidez global de la economía en abril de este año. Los parámetros de la dolarización financiera también reflejan elevados niveles: a marzo de este año, el 75% del total de los depósitos corresponde a la moneda extranjera y el 88% de los préstamos se realiza con dólares.  

El córdoba es la moneda de curso legal del país, pero es marginal porque el dólar tiene la mayor presencia en el mercado. Desde agosto de 1990 el público huyó del “córdoba” y buscó el “córdoba oro”, una moneda indexada con el dólar, CO$1 = US$1, establecida como unidad de cuenta en mayo de 1990 por el colega Francisco Mayorga, quien diseñó el primer programa de estabilización macroeconómica en el gobierno de la Sra. Violeta Barrios vda. de Chamorro. El córdoba oro comenzó a circular paralelamente con el córdoba desde agosto de 1990, a través del pago de la planilla gubernamental, pero fue devaluado el 3 de marzo de 1991 ya con su creador fuera de la presidencia del Banco Central de Nicaragua (BCN).

El nuevo Programa de Estabilización Macroeconómica “Vamos al Córdoba” se caracterizó por una devaluación de 400% del “córdoba oro”, al pasar el tipo de cambio de CO$1 a C$5 por US$1 y quedar congelado, realineó los precios en 334% en marzo-abril de 1991, ajustó el salario en 241% a 110,000 empleados estatales, congeló los precios de 20 bienes y servicios producidos por monopolios y oligopolios públicos y privados, y eliminó la emisión inorgánica de dinero. El cambio del córdoba por el córdoba oro fue C$5,000,000 por CO$1 y sólo un tipo de córdoba, el ex “córdoba oro”, quedó circulando como “córdoba” a partir del 1 de mayo de 1991.

Debido al deseo gubernamental de estimular los depósitos en córdobas del público no bancario, las autoridades nacionales impusieron la “cláusula de mantenimiento de valor” a pesar de que el “córdoba sí valía”, como decía la propaganda que anunciaba el fin de la hiperinflación que había azotado al país a lo largo de cuatro años.

La introducción de esa cláusula, según mi opinión en ese entonces, impidió el fortalecimiento de la confianza del público en el córdoba, que estaba saliendo de la cuarta hiperinflación del mundo en el Siglo XX, sólo precedida por las de Hungría (agosto 1945-julio 1946), Grecia (noviembre 1943-noviembre 1944) y Alemania (agosto 1922-noviembre 1923). Identifiqué su inicio en abril de 1987, con una inflación mensual mínima de 22%, equivalente a 1,000% anual y la clasifiqué tomando en cuenta la tasa de inflación mensual anualizada más alta observada. La hiperinflación de nuestro país también obtuvo el récord de mayor duración, al superar la de dos años y un mes de Rusia (diciembre 1921- enero 1924). Hoy, con el transcurso de los años, se puede constatar que el público no bancario no tuvo confianza en aumentar sus depósitos en córdobas con mantenimiento de valor y continuó buscando al dólar estadounidense, único activo de refugio en el país.

El 4 de marzo de 1991, un día después de ese otro gran ajuste macroeconómico, manifesté públicamente que el nuevo córdoba, el que circula hoy, no era sólido, porque “valía 41% más de lo que debía valer”, es decir, que mantenía un alto margen de sobrevaluación o apreciación casi igual al que se había registrado en 1988, año que tiene el récord inflacionario del país de 33,548%. Posteriormente, con orden expresa de las más altas autoridades económicas del país, el banco central pudo comprobar que el córdoba continuaba sobrevaluado.

A esta fecha, la apreciación del córdoba se ha mantenido, porque no se ha observado una reducción significativa del elevado déficit comercial de bienes y servicios no factoriales, el cual muestra el rango, en porcentajes del PIB, de [13.6%,  27.8%] durante el período 2006-2017. Resolver el desequilibrio comercial externo implica reducir el porcentaje de sobrevaluación o apreciación del córdoba, o sea, la brecha entre el tipo de cambio real de corto plazo con respecto a tipo de cambio real de equilibrio o de largo plazo, principalmente a través de reformas estructurales de la economía. La apreciación del tipo de cambio real no es nada más que una pérdida de competitividad internacional al incrementarse los costos de producción interna de los bienes exportables.

Volviendo al tema de la excesiva dolarización extraoficial de la economía nicaragüense, los altos costos de la tarea de proteger la posición de las reservas internacionales administradas por el banco central y mantener la libre convertibilidad del córdoba, frente a la demanda de divisas de la banca comercial para entregar al público los depósitos en moneda extranjera desde abril de 2018, han sido la mayor contracción de la oferta de dinero (córdobas), la aceleración de la tasa de caída del producto interno bruto, el mayor aumento del desempleo y del subempleo, la severa contracción del crédito y el incremento del saldo de la cartera de riesgo y de los activos improductivos en poder de las entidades bancarias y financieras. El único “beneficio” fue la baja presión inflacionaria, hoy exacerbada por la reforma tributaria que entró en vigor el 28 de febrero de este año.

El banco central emite córdobas, pero nuestra moneda, sin ningún apellido, sólo dominaba el 24% del mercado monetario en abril de este año; el 76% restante correspondía a dólares y “córdobas con mantenimiento de valor”, mejor dicho “córdobas oro”. Debería ser a la inversa, que nuestra moneda de curso legal domine el 75% y la moneda extranjera tenga una participación, a lo sumo, del 25%, con el fin de evitar la maximización de los costos económicos en que se ha incurrido para garantizar la estabilidad macroeconómica con la presencia de una excesiva dolarización extraoficial.

Por consiguiente, en el mediano plazo es necesario que las autoridades gubernamentales reflexionen sobre cuán conveniente es dolarizar oficialmente la economía, tal como está la economía salvadoreña o la economía panameña, o cuán conveniente es “recordobizar” o desdolarizar la economía, como se ha hecho en la economía peruana.

El costo de la dolarización oficial es la expansión del desempleo y del subempleo, porque los precios en el área dolarizada deberían ser similares mediante el arbitraje, pero en Nicaragua la productividad de la economía es baja, los costos unitarios de producción son altos y el mercado informal es muy amplio; además, la dolarización oficial requeriría la reducción de la sobrevaloración del córdoba para poder reducir la subvaluación o depreciación del dólar y, consecuentemente, el desequilibrio del déficit comercial de bienes y servicios no factoriales tendería a reducirse, o sea, se promovería la competitividad de la producción exportable del país.

Por su parte, el costo de la desdolarización o “recordobización” de la economía es la inflación. Impedir el surgimiento de fuertes presiones inflacionarias depende de la conducta del banco central en la emisión de dinero.

Desdolarizar la economía, que también encierra la tarea de desdolarizar las leyes económicas del país, incluyendo la ley creadora del banco central,  no necesita la aprobación de la población, porque la disposición legal señala que el córdoba es la moneda de curso legal, pero dolarizar oficialmente la economía, que implicaría la desaparición del córdoba, exigiría la realización de un referéndum para determinar la respuesta de la población, y también sería posible si el banco central tuviese la suficiente cantidad de dólares para comprar los córdobas y para asegurar el cumplimiento de las obligaciones financieras del país con el exterior en el corto plazo.

Sin embargo, los nicaragüenses necesitarían conocer las ventajas y desventajas de la adopción del dólar estadounidense como única moneda del país, una tarea gubernamental con el objetivo de facilitar la decisión de aceptación o de rechazo.