Mensaje y solicitud de aclaración al diario LA PRENSA de Nicaragua

17 03 2017

Estimado Ing. Hugo Holmann:

Adjunto a este mensaje una aclaración relacionada con la noticia “Avendaño desiste de acusación”, que se publicó en la página 6 de la edición correspondiente a este viernes 17 de marzo del año en curso, la cual no está apegada a la verdad de los hechos.

Le solicito que la aclaración adjunta sea publicada en la edición de LA PRENSA de mañana sábado 18 de marzo, con el propósito de evitar confusiones a los servidores públicos del Poder Judicial, los nicaragüenses y los representantes de la Comunidad Internacional acreditados en nuestro país.

Seguro de su comprensión al respecto, me es grato saludarle.

Atentamente,

Néstor Avendaño

17 de marzo de 2017

Ingeniero

Hugo Holmann Ch.

Gerente General

Diario La Prensa

Su Despacho

Estimado Ing. Holmann:

El objetivo de esta carta es solicitarle que se aclare en el diario LA PRENSA, que usted representa, la noticia cuestionable relacionada con mi persona, que se publicó en la página seis de la Sección PODERES de la edición del diario LA PRENSA correspondiente a este día viernes  17 de marzo del año en curso.

La aclaración que le solicito sea publicada es la siguiente:

En la página 6 de la edición del diario LA PRENSA del viernes 17 de marzo de 2017 apareció publicada la falsa noticia “Avendaño desiste de acusación”, porque lo que expresé en mi Carta Abierta al Poder Judicial es que desisto de pedir Justicia ante ese Poder del Estado debido a que “los servidores públicos encargados de impartirla y asegurarla me la han denegado”. Desistir de pedir Justicia en mi país no significa desistir de mi acusación.

Nunca he desistido, ni desisto ni desistiré de mi acusación contra Eduardo Montealegre por sus graves injurias y calumnias, ya que él “es el ejemplo nacional con mayor notoriedad pública y transparencia para demostrar la violación de los derechos humanos y la impunidad en nuestro país”.

Solicito al diario LA PRENSA a que corrija dicha noticia publicando esta aclaración en la misma página, espacio y sección.

Agradeciendo su comprensión al respecto, le saludo.

Atentamente,

Néstor Avendaño Castellón

Economista

 

cc:  Sr. Eduardo Enríquez, Editor en Jefe, LA PRENSA

Adolfo Pastrán, Director de Informe Pastrán

Xavier Reyes Alba, Director Trinchera de la Noticia

Archivo





Carta Abierta al Poder Judicial

14 03 2017

Managua, Nicaragua, 13 de marzo de 2017

Con el objetivo de que esta carta sea leída por los servidores públicos del Poder Judicial, los nicaragüenses y los representantes de la Comunidad Internacional acreditados en nuestro país, expreso que he agotado todas las instancias del Poder Judicial, desde los juzgados hasta la Corte de Suprema de Justicia, para que se reanudaran los dos juicios en que demando al Sr. Eduardo Montealegre Rivas por graves injurias y calumnias, después que las audiencias iniciales con fines de preliminar, debidamente notificadas por dos jueces el 1 de septiembre de 2016, fueron suspendidas abruptamente por ellos mismos en el día siguiente.

Los jueces María Ivette Pineda Gómez y Donald Ignacio Alfaro García, el magistrado del Tribunal de Apelaciones de Managua, Gerardo Rodríguez Olivas en su calidad de Inspector Delegado, y el Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial e Inspectoría Judicial de la Corte Suprema de Justicia presidido por el magistrado Marvin Aguilar García nunca contestaron mis solicitudes de reanudación de los dos juicios ni mis reiteradas quejas de retardación de justicia. Estos servidores públicos me han demostrado que la Ley no está al servicio de la Justicia en Nicaragua.

El caso del querellado Sr. Eduardo Montealegre Rivas es el ejemplo nacional con mayor notoriedad pública y transparencia para demostrar la violación de los derechos humanos y la impunidad en nuestro país, al haber sido protegido desde el 27 de agosto de 2008 por el Poder Legislativo tras escudarse con la inmunidad que le confería su cargo de diputado, y desde el 2 de septiembre de 2016 por el Poder Judicial sin ser diputado ni gozar de inmunidad.

Por estas razones, después de 6 meses y 11 días de espera para que los judiciales garantizaran mi derecho a la defensa, desisto de continuar pidiendo justicia al Poder Judicial porque los servidores públicos encargados de impartirla y asegurarla me la han denegado.

Néstor Avendaño Castellón

Economista





Más inversión, más crecimiento económico

12 03 2017

Sin conocerse aún el dato revisado de la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Real de Nicaragua correspondiente al año de 2015, la proyección oficial preliminar del crecimiento económico de Nicaragua para 2016 anunciado a los diputados de la Asamblea Nacional por el ministro de Hacienda y Crédito Público (MHCP), Iván Acosta, se está acercando al 5%.

Ese dato del desempeño productivo del país en 2016 también se encuentra más cercano al pronóstico de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), que fue presentado a las empresas e instituciones que suscriben sus servicios técnicos económicos y financieros en agosto de 2015 y revisado en abril y agosto de 2016, por lo cual las razones macroeconómicas con respecto al PIB, por ejemplo, la apertura de la economía, los déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos y del presupuesto gubernamental, la carga tributaria, los saldos de la deuda pública y los agregados monetarios, han sido bastante fiables en la elaboración de los presupuestos operativos empresariales.

Por segundo año consecutivo, COPADES ha demostrado que Nicaragua se posicionó en el estadio de crecimiento económico anual de 5% a 6% desde el año de 2015. Este resultado macroeconómico está sustentado principalmente en el flujo bruto acumulado de inversión extranjera directa, que continúa siendo la principal base del aumento de la producción de bienes y servicios y del saldo de la reservas internacionales brutas en las arcas del Banco Central de Nicaragua (BCN).

No existe una “fuerte coincidencia” entre los datos de crecimiento económico del BCN, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), tal como afirmara el ministro Iván Acosta, porque los organismos multilaterales, entre ellos también el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), reciben de parte de las autoridades del BCN y del MHCP la proyecciones económicas oficiales de corto y mediano plazo. En otras palabras, las instituciones multilaterales se limitan a publicar las perspectivas de los datos económicos oficiales, previamente discutidos principalmente con el FMI, que en la actualidad funge como un asesor económico de confianza del gobierno de Nicaragua.

Coincidimos totalmente con el ministro del MHCP tanto en la importancia de la inversión fija, tanto del sector público como del sector privado, para impulsar el crecimiento económico del país, como en la estabilidad fiscal alcanzada en 2016 y mantenida desde el año de 2010, es decir, desde que el déficit fiscal anual es menor que el 3% del PIB, que ha sido sobre financiado con recursos donados y prestados por la Comunidad Internacional.

El mayor crecimiento económico, pero aún insuficiente para reducir los problemas del subempleo, desempleo y pobreza, durante los últimos años ha facilitado en el ámbito fiscal el aumento de los impuestos recaudados por el gobierno central: en 2016, eliminando la inflación anual de 3.1%, la recaudación real de impuestos indirectos aumentó 7.5% con respecto a 2015. Este resultado tributario es otra prueba del crecimiento económico mayor que 5% en 2016.

Sin embargo, de acuerdo con datos de COPADES, tomando en cuenta la informalidad del mercado laboral y la baja productividad de la economía, actualmente se requiere que el PIB Real crezca 6.3% anual para reducir en 1 punto porcentual la tasa de subutilización laboral.

En las finanzas públicas también se destacó un mayor incremento de la inversión que el del consumo, lo cual contribuyó a un mayor crecimiento económico. En los últimos 5 años, la carga de la deuda pública externa e interna ha disminuido 8 puntos porcentuales del PIB, al pasar de 53% del PIB en 2012 a 45% del PIB en 2016, y este último porcentaje está 5 puntos porcentuales por debajo del límite del severo endeudamiento. No hay que olvidar que desde 2010, sin incluirse en el presupeusto gubernamental, se realizó un gasto de índole social que fue financiado con recursos del crédito petrolero de Venezuela y registrado en el BCN como una deuda externa privada, es decir, de ALBANISA.

Debido a que se desconoce el saldo de dicha deuda, porque es privada, sólo podría afirmarse que, de acuerdo con datos del BCN, desde el año de 2007 hasta el primer semestre del año de 2016 la cooperación petrolera suministrada por Venezuela ascendió a 3 mil 757 millones de dólares, monto que representa el 29% del PIB de 2016 estimado por COPADES.

En conclusión, como usualmente afirmamos, la macroeconomía está muy bien pero ahora se está tornando muy frágil, debido al desplome del crédito petrolero de Venezuela y a los riesgos políticos potenciales que podrían provenir del exterior en el corto plazo y que afectarían, en orden de importancia, al flujo de la inversión extranjera directa y al 50% de la cooperación externa destinada al sector público.

Estimamos y reiteramos que hay que evitar el uso de los instrumentos económicos para resolver los problemas políticos, cuya solución debería estar exclusivamente en manos de políticos nicaragüenses. No es justo provocar más malestar social a la población, porque sufrirían más los que menos tienen. Es necesario que avancemos en atraer más inversión, acelerar el crecimiento económico, reducir la pobreza, incrementar la competitividad empresarial, reducir el mercado informal y, por supuesto, garantizar la condición necesaria pero insuficiente de la estabilidad macroeconómica del país. Por consiguiente, habría que fortalecer la democracia, la institucionalidad y los derechos humanos, así como reducir la corrupción y la impunidad.





Ranking de la Banca Comercial de Nicaragua Diciembre 2016

6 03 2017

Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) le invita a participar en el Seminario de Actualización Empresarial “El Ranking de la Banca Comercial a Diciembre de 2016”, en el cual se analizarán las características y la calidad de las entidades bancarias, las variables de interés para los banqueros y los usuarios de los servicios bancarios, y el pronóstico del desempeño bancario en 2017. Este Seminario se realizará en el Salón Regency del Hotel Crowne Plaza el jueves 23 de marzo de 2017, de 8:30 a.m. a 11:30 a.m. Debido a que el cupo es limitado, para reservar su participación y obtener la información sobre este evento, por favor llamar al 2270-0385 o escribir a corozco@copades-nic.com

presentacion1





Los tres problemas económicos de la mayoría de los nicaragüenses

5 03 2017

En 2016, el salario promedio anual de las 857 mil 259 personas que cotizaron la seguridad social, de acuerdo con estadísticas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), fue igual a 9 mil 386 córdobas, equivalente a 328 dólares, mientras que el costo promedio anual de la canasta de 53 productos de consumo básico, según el Banco Central de Nicaragua (BCN), alcanzó la suma de 12 mil 577 córdobas, equivalente a 439 dólares. Por consiguiente, en promedio un trabajador del sector formal o cotizante de la seguridad social en Nicaragua pudo captar sólo el 75% del valor de la canasta de consumo básico en el año de 2016.

Con los datos de la VI Encuesta de Medición de Nivel de Vida (EMNV) 2014, que están colgados en la página web del Instituto Nicaragüense de Información de Desarrollo (INIDE), se puede determinar que sólo el 40% de 1 millón 432 mil 459 familias nicaragüenses con un tamaño promedio nacional de 4.34 personas, o  sea, 549 mil 912 familias, que encierran a 2.4 millones de habitantes, puede adquirir los 53 productos de consumo básico con todos sus ingresos, o sea, con  salarios, remesas, pensiones, donaciones, premios de la lotería, alquileres, dividendos e intereses devengados en depósitos de ahorro y a plazos.

Se podría afirmar que la demanda de bienes de consumo final en el mercado local es activada prácticamente por el 40% de la población total del país. Este es el tamaño efectivo del mercado local.

Esa restricción del gasto de consumo privado parece haber impedido la llegada de productos de consumo estadounidenses con arancel cero desde el año pasado en el marco del Tratado DR-CAFTA. Siempre ha estado latente la preocupación de que el arribo de productos de consumo de mejor calidad y más baratos barrería a las microempresas y pequeñas empresas productoras de esos bienes de consumo imoprtados desde Estados Unidos.

Esa preocupación empresarial también se observó con la reciente derogación de la ley del impuesto patriótico que continuaba gravando con el 35% las importaciones de Colombia desde 1999, cuando Honduras y el país sudamericano firmaron el Tratado Ramírez-López y se apropiaron de una gran parte del territorio nicaragüense en el Mar Caribe. Cabe agregar que ese impuesto patriótico ya había sido eliminado para Honduras en el año de 2003, y en 2012 la Corte Internacional de Justicia restituyó a Nicaragua un poco más de 90 mil kilómetros cuadrados del Mar Caribe, y dejó para Colombia el el archipiélago de San Andrés.

Con el DR-CAFTA, en 10 años no se podía hacer competitivas a las empresas nicaragüenses, especialmente a las pequeñas unidades de producción, frente a las empresas estadounidenses que durante más de cien años han tenido el apoyo de centros universitarios para elevar la competitividad.

¿Por qué existe una baja competitividad y productividad en Nicaragua? En 2014, de acuerdo con los datos de la VI EMNV, la escolaridad promedio nacional es de 6.1 años de estudio y la tasa de analfabetismo de la población de 5 años y más de edad es 16.4%; además, la mayoría de las pequeñas empresas no puede comprar tecnología ni son sujetas de crédito y el 80% de los trabajadores se desempeñan en empresas que no tienen registros contables. La solución de estos problemas, que explican esa baja productividad y poca competitividad en economía nicaragüense, no es un problema exclusivo de la empresa privada sino también del Estado. La educación, incluyendo la técnica, es una responsabilidad estatal.  La transferencia de tecnología a empresas que no tienen capacidad para adquirirla es una responsabilidad estatal. Facilitar el acceso al crédito a las pequeñas empresas que no son sujetos de crédito en el sistema financiero convencional es una responsabilidad estatal. No olvidemos que el Estado es el gran coordinador de las políticas públicas y no puede dejar en manos del Mercado la solución del malestar social.

Desde hace varias décadas, la población nicaragüense se queja de tres problemas: desempleo, carestía de la vida y pobreza. La tasa de desempleo, que en 2016 por primera vez fue igual a un dígito muy cercano al 10% de la población económicamente activa (PEA), según estimaciones de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), no es el principal problema estructural del mercado laboral. Es el subempleo que afecta a casi el 50% de la población ocupada por la falta de de puestos de trabajo decente, mientras que la poca capacidad adquisitiva del salario refleja el alto nivel de la informalidad laboral y el bajo nivel de escolaridad de la población.

Consecuentemente, el nivel de pobreza es alto: la probabilidad de ser pobre en Nicaragua es igual a 30%, según datos oficiales. Sin embargo, siempre con base en los datos de la VI EMNV, entre las necesidades básicas insatisfechas se logró identificar que en 2014 el 10.6% de los hogares estaba hacinado; el 8.3% de los hogares no contaba con fuentes de agua y disposición de excretas adecuadas; el 10.8% de los hogares no poseía una vivienda adecuada; el 26.3% de la población total del país mostró dependencia económica, es decir, en cada hogar dos o más personas dependen de cada ocupado y el jefe del hogar tiene una escolaridad máxima de primaria incompleta; y el 9.5% de los niños de 6 a 14 años de edad no asistía a la escuela.

Entre otras condiciones de los hogares, en 2014 el 6.5% no tenía acceso a los servicios de salud, el 32.5% no tenía acceso al agua potable, el 63.0% no tenía acceso al servicio de alcantarillado urbano, el 13.2% no tenía acceso al servicio de energía eléctrica, el 51.0% usaba leña para cocinar y el 51.6% no tenía acceso al servicio de recolección de basura.

En conclusión, los tres problemas económicos persistentes de la mayoría de la población nicaragüense reflejan el problema de la inequidad en la distribución del ingreso, cuyo coeficiente de Gini, según las EMNV, ha disminuido apenas 6 centésimas durante 16 años al pasar de 0.54 en 1998 a 0.48 en 2014 -la inequidad disminuye si el coeficiente se acerca a 0, y aumenta si se acerca a 1-. Se requieren, pues, políticas públicas que mejoren la calidad y la cobertura de la educación, impulsen la transferencia de tecnología a las microempresas y pequeñas empresas, faciliten la presencia de una efectiva banca de fomento y  reduzcan la inequidad de la distribución del ingreso.





La condición insuficiente de la estabilidad macroeconómica

26 02 2017

El Banco Central de Nicaragua (BCN) es, si no el único, uno de los pocos bancos centrales que realiza sus proyecciones de corto plazo con horquillas, es decir, con distancias entre dos magnitudes dadas. Usualmente los bancos centrales determinan las principales metas macroeconómicas con un solo dato, en vez de un abanico de posibilidades que nos hace recordar los ya trillados ejercicios académicos llamados optimista, probable y pesimista. Probable es el escenario de hoy, pesimista si se empeora la situación actual y optimista si se aspira alcanzar algo mejor.

Para el año de 2017, entre las proyecciones del BCN para la economía nicaragüense se observa un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Real (o en precios constantes de 2006) entre 4.5% y 5.0%, una reiterada proyección en los últimos años como lo es también la de la tasa anual de 5% de devaluación del córdoba, que se mantiene desde el año de 2004; una tasa de inflación acumulada anual entre 5.5% y 6.5%, que en un escenario de mayor inflación importada pone en entredicho el cuestionable cálculo inflacionario que la autoridad monetaria realiza con la suma de la tasa de devaluación del córdoba (5%) y de la tasa de inflación internacional o la inflación objetivo de 2% de las economías avanzadas, que en Estados Unidos, principal socio comercial del país, ya alcanzó en enero recién pasado; y un saldo de reservas internacionales brutas de 2 mil 570 millones de dólares, equivalente a 2.4 veces el saldo de la base monetaria al 31 de diciembre del año en curso.

La dinámica del crecimiento económico de Nicaragua es incuestionable, pero sigue siendo insuficiente para reducir el subempleo, el desempleo y la pobreza. En los últimos cuatro años, el flujo bruto anual de la inversión extranjera directa (IED) se aproximó a los 1 mil 350 millones de dólares, aunque hoy reconocemos que las incertidumbres económicas y políticas provenientes del exterior podrían afectar a la IED, que es la principal fuente de aumento de las reservas internacionales del BCN. La actividad de la construcción pública en infraestructura económica es notable en este año, y también lo es la construcción privada. En términos interanuales, el volumen de consumo actual de energía eléctrica crece a un ritmo de 6.5%, mientras que la recaudación real, sin incluir la inflación, de los impuestos indirectos del Gobierno Central aumenta 15.2%.

Fácilmente se puede concluir que el PIB Real está creciendo anualmente con una tasa mayor que 5%, aun tomando en cuenta que el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) creció 4.4% promedio anual en 2016, dos décimas menos que la registrada en diciembre de 2015 cuando el país era azotado por una sequía que duró dos años consecutivos. Además, el IMAE, que no toma en cuenta la recaudación de impuestos indirectos arriba mencionada, sólo incorpora volúmenes de producción de bienes y servicios más importantes del país, aunque la producción de aproximadamente 20 productos clave de la economía nacional es estimada por el BCN debido a la indisponibilidad de datos sectoriales, de acuerdo con la información que la autoridad monetaria publica en su página web.

Desde la década de los noventa se ha observado que la proyección anual de los ingresos tributarios del gobierno central ha sido menor que sus datos observados al final de cada año. Con la severa política de ajuste económico establecida desde 1994, se contuvo el crecimiento del gasto público en concepto de transferencias a las alcaldías, las universidades y el Poder Judicial. Sin embargo, generalmente en el segundo semestre de cada año se realizaban las reformas presupuestarias debido a la sobre recaudación de impuestos, que no se asignaba exclusivamente a un mayor gasto público, sino a un aumento de los depósitos del gobierno central en el BCN con el fin de proteger la posición de las reservas internacionales. Cabe agregar que una mayor recaudación real (o sin inflación) de impuestos, especialmente indirectos, indica un mayor crecimiento del PIB Real.

En cuanto a la inflación, en opiniones anteriores hemos señalado que se acelerará en este año por las alzas de los precios internacionales de los bienes primarios, entre ellos el petróleo, y de las tasas de interés internacionales que harán más escaso y más caro el financiamiento externo, especialmente el contratado por el sector público con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y por la banca comercial con instituciones financieras internacionales.

La tasa de inflación interanual en enero de este año ya está cerca de la barrera de 4%, 1 punto porcentual por encima de la tasa de inflación acumulada en 2016. Más aún, el costo de la canasta de 53 productos de consumo básico reflejó un aumento interanual de casi 3% en enero, que es mayor en 2 puntos porcentuales que el registrado en todo el año de 2016. Esto debe preocupar al BCN si se empecina en mantener su horquilla inflacionaria programada para 2017, que hoy está influenciada principalmente por la inflación importada.

En el tiempo transcurrido en este año, las colocaciones netas de Letras subastadas por el BCN han contraído la base monetaria en un poco más de 2 mil millones de córdobas y el 84% de este monto se ha logrado con plazos de 7, 14 y 30 días, lo que refleja una poca confianza de los inversionistas financieros, mientras se observa, por otro lado, una expansión de la base monetaria de 468 millones de córdobas debido a la disminución del excedente de encaje diario que el sistema financiero tienen en las arcas del BCN.

Esos dos mecanismos del BCN para administrar la liquidez en córdobas han impactado la disponibilidad de dinero (córdobas) en el mercado. A finales de enero recién pasado, el medio circulante, es decir, el monto de córdobas que circula fuera del sistema financiero nacional más el saldo de los depósitos en cuenta corriente, registró la severa desaceleración interanual de 1.8% y al 23 de febrero se había recuperado en el nivel de 5.8%, pero muy por debajo de la acostumbrada tasa promedio interanual de 20% registrada en 2015. Con esa medida monetaria se defiende la posición de reservas internacionales y se garantiza la estabilidad macroeconómica, porque los agentes económicos reducen su demanda de importaciones pero con el costo de la desaceleración del crecimiento económico, al entorpecerse las decisiones empresariales relacionadas con los volúmenes de ventas y de inventarios.

Será difícil contener y reducir la inflación del componente importado de la economía nicaragüense en 2017, porque el valor de las importaciones domésticas de bienes y servicios no atribuibles a factores de producción representa casi el 70% del PIB. La horquilla inflacionaria entre 5.5% y 6.5%, según el BCN, estará acompañada del aumento anual de US$122 millones en las reservas internacionales brutas, pero estos dos objetivos no consideran los riesgos económicos y políticos que podrían desencadenarse desde el exterior. Se nota muy bien la gran importancia que tenía el crédito petrolero de Venezuela para garantizar la estabilidad macroeconómica del país.





El riesgo de una guerra comercial mundial

18 02 2017

presentacion1

Lo opuesto al libre comercio es la guerra comercial, o sea, la proliferación de aranceles a las importaciones de bienes. Con el supuesto de que desaparecieran los tratados de libre comercio más importantes y de que los países de economía avanzada comenzaran a poner aranceles a diestra y siniestra, la economía mundial se afectaría con una pronunciada desaceleración o estancamiento, en el mejor de los casos, o con una nueva recesión, en el peor de los casos. Los precios de los bienes importados se incrementarían y la tasa de inflación de los precios al consumidor se aceleraría en todas partes del mundo. Este escenario económico, el de una caída de la producción con una elevada inflación, es conocido en la literatura económica como estanflación.

La imposición de aranceles, hasta este momento, es una promesa electoral y un deseo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero no hay que olvidar que crear, modificar y destruir impuestos es una atribución de los hacedores de leyes, de los legisladores, y no del ejecutor de las leyes, el presidente de la república.

El establecimiento de aranceles de parte de Estados Unidos a las importaciones procedentes, por ejemplo, de México o de China, sería posible con una ley estadounidense mas no con un decreto presidencial; en otras palabras, la guerra comercial sería aprobada por el Congreso de Estados Unidos, que también aprobó los tratados de libre comercio, como el NAFTA (North American Free Trade Agreement) y el CAFTA-DR (Dominican Republic-Central America Free Trade Agreement). La Organización Mundial de Comercio (OMC) también tendría que pronunciarse al respecto. No obstante las marcadas intenciones proteccionistas exponen al riesgo la globalización y las relaciones multilaterales, que se gestaron desde 1944 con la suscripción de los acuerdos de Bretton Woods.

Con mayoría republicana, las dos cámaras del Congreso estadounidense darían un giro de 180 grados si sustituyeran el libre comercio con la guerra comercial, ya que el NAFTA fue aprobado cuando era presidente de Estados Unidos George Bush padre, y el CAFTA-DR, cuando era presidente George Bush hijo.

Sin embargo, la incertidumbre económica y comercial siempre está presente, porque en política todo puede suceder. El presidente Donald Trump ya dio un ejemplo de su animadversión para los tratados comerciales multilaterales al firmar un decreto para retirar a Estados Unidos del TPP (Trans-Pacific Partnership), un acuerdo comercial de doce países de la Cuenca del Pacífico con un Producto Interno Bruto (PIB) igual a 42% del PIB Mundial. Además, lanzó una advertencia a las empresas que estén pensando en localizar su producción fuera de Estados Unidos de que les impondrá un impuesto fronterizo muy fuerte sobre el producto cuando llegue.

El presidente Trump también ha externado su simpatía por el Brexit y por la fragmentación de la Unión Europea y ha acusado a Alemania de manipular el tipo de cambio, o sea, de subvaluar el euro, para dar una mayor competitividad a las empresas exportadoras alemanas. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), el economista italiano Mario Draghi, rechazó esa denuncia.

La incertidumbre económica también crece, porque el presidente republicano ha mostrado sus intenciones facilitar las inversiones en Estados Unidos por la vía de un recorte masivo de impuestos, así como reducir los impuestos a los ricos como a las empresas, hasta un rango de entre el 15% y 20%, frente al 35%, o probablemente más, 38% actual.

El presidente Donald Trump firmó la orden ejecutiva para impulsar la construcción del prometido muro de separación con México, con el fin de frenar la entrada irregular de inmigrantes, el cual haría pagar a México mediante un impuesto del 20% a sus importaciones.

Cumplió la promesa de desmantelar los programas sociales, iniciando con la flexibilización de la ley sanitaria Obamacare, y liberalizó a los contaminadores del medio ambiente, firmando dos órdenes ejecutivas para resucitar los proyectos de construcción de dos polémicos oleoductos, Keystone XL y Dakota Access, que la Administración de Obama frenó con el argumento del daño medioambiental. Aprobó el proceso de revisión integral del paquete de medidas reglamentarias conocido como la Dodd-Frank Act, que se adoptó por iniciativa de la Administración de Barack Obama tras la pasada crisis financiera desatada por el desplome de Lehman Brothers para poner a raya a los grandes bancos y evitar abusos.

Dio la orden ejecutiva de reducir las regulaciones burocráticas del gobierno federal, de tal forma que por cada nueva regla impuesta se eliminen otras dos.

Impuestos, aranceles, desregulación, reducción de beneficios sociales, es un menú de política económica muy peligroso, mucho más peligroso en un momento en que la economía mundial no ha recuperado la velocidad normal de su crecimiento después de la recesión económica mundial de 2008-2009. La liberalización comercial versus la guerra comercial.

Frente a un choque externo de esa índole, no existe ningún plan B que ayude a resistirlo. Si la economía mundial se estancara o entrara en recesión, la economía de Nicaragua también caería, no porque nuestro país sea un tomador de precios en el mercado internacional, como argumentan algunos economistas locales, sino porque la economía de Nicaragua es tremendamente abierta: en términos anuales, el valor total de las exportaciones y de las importaciones de bienes y servicios no atribuibles a factores de producción superó el 102% del PIB del país en 2016. Cabe recordar que entre los efectos de la gran recesión de mundial de 2008-2009 que se observaron en Nicaragua, el PIB Real cayó 2.8%.