La Mujer y el mercado laboral en Nicaragua

9 03 2014

Presentación1

A finales del año de 2012, según cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), Nicaragua contaba con 6 millones 94 mil 438 habitantes, y de esta población 3 millones 90 mil 171 son mujeres.

En el Día Internacional de la Mujer que se celebró el 8 de marzo recién pasado, dedico este artículo económico a describir la participación de la mujer nicaragüense en el mercado laboral de nuestro país a finales de hace dos años, con el ánimo que las autoridades gubernamentales propicien el establecimiento de adecuadas políticas laborales y salariales que faciliten mejores oportunidades de empleo y salarios a las mujeres.

  • El 50.7% de la población del país es femenina.
  • La mujer participa con el 45.1% en la población económicamente activa y con el 74.4% en la población no económicamente activa.
  • Del total de las personas que trabajan y buscan empleo, o sea, 3 millones 261 mil 383 personas, el 45.1%  está formado por mujeres.
  • 37 de cada 100 mujeres económicamente activas están desempleadas y subempleadas. O sea, 850 mil 820 mujeres tienen problemas de empleo.
  • 66 de cada 100 personas que se cansaron de buscar trabajo o no encontraron el trabajo que necesitan son mujeres de 14 años y más de edad.
  • La mujer participa con el 75.0% de la población no económicamente activa con experiencia.
  • 45 de cada 100 personas ocupadas y subempleadas son mujeres.
  • 32 de cada cien ocupados que laboran 8 horas diarias son mujeres.
  • 48 de cada 100 personas desempleadas y subempleadas, son mujeres que no trabajan o que laboran menos de 8 horas por día o que, trabajando las 8 horas diarias, devengan un salario menor que el salario mínimo legal.
  • El 45.5% de los ocupados sin seguridad social es mujer.
  • La mujer participa con el 46.1% en el total de los ocupados en el sector informal de la economía, es decir, que trabaja en empresas que no tienen registros contables.
  • El 70.1% de la oferta potencial de trabajo es de la mujer.

Los jóvenes, de 15 a 24 años de edad y principalmente mujeres, son más vulnerables frente a la crisis microeconómica nacional, porque su tasa de desempleo abierto (sin incluir el desempleo equivalente asociado con el subempleo) se aproxima al nivel de 12%, lo cual demuestra que es el grupo más perjudicado en el mercado laboral de nuestro país. La mayoría de las mujeres jóvenes, como también ocurre a los hombres jóvenes, ocupa empleos precarios cuando se incorporan al mercado laboral, con tecnologías atrasadas y sin contratos de trabajo, sin seguridad social ni estabilidad laboral, y como la mayoría proviene de familias pobres se potencia el riesgo de la transmisión inter generacional de la pobreza.

Algunas sugerencias que presento a los formuladores de políticas públicas dirigidas al mercado laboral que tiendan a favorecer a las mujeres, en particular, y a la población, en general, son la formulación de políticas de empleo entre el gobierno, los sindicatos y los gremios de productores, tomando en cuenta ese diálogo tripartito que hoy tiene rango constitucional; la promoción de la educación técnica media y superior para elevar la productividad laboral; el apoyo al desarrollo de las microempresas y pequeñas empresas mediante el restablecimiento de una banca de fomento que transfiera crédito con costos apropiados, es decir, con razonables tasa de interés, y tecnología a un bajo costo; la emisión de un decreto presidencial para legalizar la igualdad salarial de hombres y mujeres en el mismo puesto de trabajo y con las mismas responsabilidades; y reducir los trámites burocráticos para la creación de empresas.

Felicito a las mujeres en su Día Internacional. Antier, en una calle de la Ciudad de Managua, me llamó la atención una manta con el mensaje que reducir la desigualdad de las mujeres pobres es que paguen menos impuestos que lo que pagan los ricos. Tienen razón. No sólo existe una inequitativa distribución del ingreso entre la población, sino también una mayor presión tributaria sobre los pobres de nuestro país. Ojalá que las autoridades nacionales se preocupen y logren coordinar, junto con los empresarios y los sindicatos, las políticas apropiadas para facilitar la igualdad de oportunidades para la Mujer Nicaragüense.

Anuncios