Carta 31 al Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Ing. Santos René Núñez Téllez

11 08 2014

11 de agosto de 2014

Ingeniero

Santos René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. Santos René Núñez Téllez:

Aun teniendo la confianza que la Honorable Junta Directiva de la Asamblea Nacional pueda incluir en su Orden del Día las solicitudes de dos jueces locales de lo Penal de Managua, Lic. María Ivette Pineda y Lic. Henry Morales Olivares, para que se dé el inicio del proceso de la desaforación del diputado impune Eduardo Montealegre Rivas, le escribo de nuevo para que el Poder del Estado que usted dirige me facilite el acceso a la justicia.

En mi entender ciudadano, los servidores públicos deben dar el ejemplo de respetar y cumplir las leyes, especialmente la Constitución de la República de Nicaragua, reformada y  aprobada recientemente por la Asamblea Nacional, pero es preocupante que los diputados no promuevan el respeto de los derechos humanos al hacer caso omiso a los Artículos 5 y 26 de nuestra Carta Magna al reiterarles mi petición ciudadana que se defienda la dignidad, la honra y la reputación de las personas.

También le reitero que mi acusación al presunto delincuente Eduardo Montealegre Rivas es de orden personal y nada tiene que ver con la política y las funciones de dicho diputado, además de que prácticamente él no desempeña el cargo para el que fue elegido. El primero de la lista que trató de politizar mi demanda personal en una forma poco inteligente fue el susodicho diputado; le siguió el Dr. Carlos Wilfredo Navarro Moreira, quien siendo Primer Secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional me dijo que tenía la orden política (de los liberales) de proteger a Eduardo Montealegre Rivas; finalmente, la actual Primera Secretaria de la Asamblea Nacional, Lic. Alba Azucena Palacios Benavides, trató de politizar mi demanda personal al sugerirme telefónicamente que expusiera mi caso al diputado Edwin Castro, jefe de la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en la Asamblea Nacional, una acción inaceptable para evitar el contagio político de mi demanda personal.

Con la seguridad que usted leerá esta trigésima primera carta, continúo insistiendo en recibir su respuesta a mi solicitud que le presenté desde el 8 de mayo de 2012.

Atentamente,

 

 Néstor Manuel Avendaño Castellón

Economista

 

cc:           Iris Marina Montenegro Blandón, Primera Vicepresidenta.

María Eugenia Sequeira Balladares, Segunda Vicepresidenta.

Gladys de los Ángeles Báez, Tercer Vicepresidenta.

Alba Azucena Palacios Benavides, Primera Secretaria.

Loria Raquel Dixon Brautigam, Segunda Secretaria.

Carlos Wilfredo Navarro Moreira, Tercer Secretario.

Archivo.

 

 





La economía y la ética

15 06 2014

Nicaragua dista mucho de ser un país con una institucionalidad sólida y competente, a prueba de todo tipo de soborno y sin tolerancia a la corrupción legalizada. En el Siglo XVI, el fraile italiano Luca Paccioli, matemático italiano y conocido como Padre de la Contabilidad, afirmó que “no hay almuerzo gratis, siempre hay un debe y un haber”, un axioma real en el Siglo XXI.

Hoy las universidades no enseñan ética a los futuros profesionales de la economía, finanzas, administración de empresas, contadores públicos y técnicos de mercados, y esto se traduce en severos riesgos para las naciones. Ejemplos de esos riesgos en el plano internacional son la desregulación insana del sistema financiero con sus consecuencias catastróficas hasta este día, cuando aún el mundo no se ha levantado de la recesión mundial originada en Wall Street en septiembre de 2008; el gasto por bonificaciones descomunales a ejecutivos de instituciones financieras que vivían del oxígeno de los contribuyentes y que continúan oponiéndose a las reformas que se necesitan para evitar otro colapso; lo más reciente, Christine Lagarde, directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional, dijo que las 85 personas más ricas del mundo controlan igual riqueza que la mitad más pobre del mundo.

Aquí en Nicaragua también hay muchos ejemplos de privilegios y favores financiados con los recursos de la población. 39 acusados del sector público y del sector privado por la Fiscalía General de la República por los desmanes valorados en casi 500 millones de dólares que cometieron en contra del presupuesto nacional por las liquidaciones de 4 bancos en 2000 y 2001, no han sido juzgados porque Eduardo Montealegre Rivas, el acusado No. 26 de esa lista, se escudó inapropiadamente en la inmunidad que le confiere su cargo de servidor público y, además, no ha sido desaforado por la Asamblea Nacional; su hermano, Álvaro Montealegre Rivas, emitió títulos valores ilícitos en el país y los defraudados desconocen si podrán recuperar sus inversiones financieras millonarias, mientras que el acusado goza de “casa por cárcel”; servidores públicos desconocen las sentencias de ineludible cumplimiento emitidas por la Corte Suprema de Justicia, entre ellos el ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, y el Procurador General de la República, Hernán Estrada, para no honrar una indemnización a un grupo de productores de café representados por los señores Buenaventura Gutiérrez Rizo y Norma Estela Rizo Gutiérrez; un puesto de cambio de divisas ubicado en el aeropuerto internacional, Global Exchange, reduce en 25% el margen del tipo de cambio oficial y el tipo de cambio que ofrece al turista, sin que el comprador de córdobas sepa el valor del tipo de cambio oficial y el Banco Central de Nicaragua guarda silencio; y el más reciente ejemplo, el que vive el empresario Milton Arcia que reclama sus derechos sobre una propiedad que tenía en el Malecón de Managua. Agrego las 29 cartas que he escrito al Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. René Núñez Téllez, sin respuestas, para que la Asamblea Nacional inicie el proceso de desaforación de Eduardo Montealegre Rivas y responda a mi querella personal por sus graves injurias y calumnias escritas por él en contra de mi persona.

No es el mercado libre sino las licencias libertinas y perversas que destruyen el marco regulador del Estado, por lo que hay que recordar que la ética sí importa y, por consiguiente, hay que hacer valer que junto a la Mano Invisible del Mercado debe estar la Mano Visible del Estado. Es por esto que los nicaragüenses debemos actuar y proponer, porque no hay que separar a la economía de la ética. El cambio nunca viene solo, por lo cual hay que demandar a las universidades que las enseñen a fondo, aunque hayan eliminado el año de estudios básicos, porque en la vida hay mucho más que los cálculos de costo-beneficio que la teoría económica estrechamente enseña en la formulación y evaluación de proyectos. Los profesionales de las ciencias económicas, de acuerdo con sus análisis de costos y beneficios, escogen la opción que genere la mayor utilidad,  pero no reflexionan si la opción es o no es correcta, si es buena o es mala, si fortalece o deteriora la dignidad de las personas.

En Nicaragua se necesitan políticos y funcionarios públicos honestos que antepongan el bien colectivo al provecho propio, que con sus servicios políticos armonicen la economía y la moral. Reitero el ejemplo que está a la cabeza de todos, como es el de Eduardo Montealegre Rivas: Si los diputados de la Asamblea Nacional fuesen electos uninominalmente y no por “plancha” con el dedo del caudillo de la organización partidaria, él no sería un presunto delincuente como lo es hoy gracias a su abuso de la inmunidad, sino que sería un delincuente o un inocente, y diría, con bastante probabilidad, que él no estaría ocupando un escaño. No es posible que un cargo público esté ocupado por un impune evidente en escándalos morales y financieros, por un violador de los derechos humanos.

Adam Smith, el pensador escocés fundador de la Economía, fue un humanista, nunca un soberbio, y creo que no compartiría los ejemplos internacionales y nacionales obscenos referidos anteriormente. La economía y la ética no dejarían hacer ni dejarían pasar la perpetración, la perpetuación y la legitimación de posiciones de privilegio. No sólo en el plano internacional, con la caída de la banca de inversión de Wall Street, sino también en el plano nacional, con la caída de cuatro pequeños bancos comerciales de Nicaragua, el gobierno estuvo presto para socorrer a los operadores financieros y, desafortunadamente hasta esta fecha, se ha privilegiado el beneficio privado en detrimento de la confianza y el interés público.

En Nicaragua importa la relevancia de la desigualdad, la pobreza, el bajo nivel de escolaridad, el subempleo, el mercado informal, la manipulación del mercado financiero local, la manipulación en la formación de precios, el respeto a las leyes, la institucionalidad, los abusos del poder, y en todos estos temas la ética es muy importante. ¿No le parece, señor político?





Carta 29 al Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Ing. René Núñez Téllez

5 06 2014

5 de junio de 2014

Ingeniero

Santos René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. Santos René Núñez Téllez:

Vuelvo a escribirle con el objetivo de que la Honorable Asamblea Nacional de Nicaragua dé cumplimiento a las solicitudes de dos jueces locales de lo Penal de Managua, Lic. María Ivette Pineda y Lic. Henry Morales Olivares, para iniciar la desaforación del diputado Eduardo Montealegre Rivas, a quien querellé por sus graves injurias y calumnias contra mi persona, porque se ha mantenido al margen de la justicia nicaragüense desde agosto de 2008.

Las dos solicitudes antes mencionadas se encuentran en la Agenda del Poder del Estado que usted preside, pero aún no se observa la voluntad política de la Junta Directiva para incorporarlas en el Orden del Día y poder facilitar mi derecho humano de tener acceso a la Justicia, defenderme y demostrar la presunta delincuencia de Eduardo Montealegre Rivas.

Con la seguridad que usted leerá esta vigésima novena carta, le reitero mi solicitud ciudadana que la Asamblea Nacional respete los preceptos contenidos en los Artículos 5 y 26 de nuestra Constitución Política.

Atentamente,

 Néstor Manuel Avendaño Castellón

Economista

cc:          Iris Marina Montenegro Blandón, Primera Vicepresidenta.

María Eugenia Sequeira Balladares, Segunda Vicepresidenta.

Gladys de los Ángeles Báez, TerceraVicepresidenta.

Alba Azucena Palacios Benavides, Primera Secretaria.

Loria Raquel Dixon Brautigam, Segunda Secretaria.

Carlos Wilfredo Navarro Moreira, Tercer Secretario.

Archivo.





Carta 27 al Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Ing. Santos René Núñez Téllez

24 04 2014

24 de abril de 2014

Ingeniero

Santos René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. Santos René Núñez Téllez:

Ahora que la Honorable Asamblea Nacional de Nicaragua ha concluido la elección de los funcionarios públicos para ocupar los cargos con plazos vencidos, le escribo de nuevo para reiterarle mi petición ciudadana que le presenté desde el 8 de mayo de 2012 para que se incluyan en el Orden del Día del Poder del Estado de Nicaragua que usted preside las solicitudes de dos Jueces Locales de lo Penal de Managua, Lic. María Ivette Pineda  y Lic. Henry Morales Olivares, y dé inicie al proceso de desaforación del diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas, quien se escuda inapropiadamente en la inmunidad que le confiere su cargo público desde agosto de 2008 y evade presentarse ante las autoridades judiciales por su presunta delincuencia penal.

Es lamentable que los miembros de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional de Nicaragua continúen haciendo caso omiso a varios preceptos de nuestra la Constitución Política y avalen con su silencio la conducta de un violador de los derechos humanos como lo es el diputado impune Eduardo Montealegre Rivas, quien demostró poca inteligencia al rechazar su retractación tal como nuestra Ley manda y aceptar el estigma de ser un presunto delincuente.

Tengo la seguridad que usted leerá esta vigésima séptima carta y espero que el Orden del Día que apruebe próximamente la Junta Directiva de la Asamblea Nacional facilite mi derecho humano de tener acceso a la Justicia y respete los preceptos contenidos en los Artículos 5 y 26 de nuestra Constitución Política.

Atentamente,

 

Néstor Manuel Avendaño Castellón

Economista

cc:          Iris Marina Montenegro Blandón, Primera Vicepresidenta.

María Eugenia Sequeira Balladares, Segunda Vicepresidenta.

Gladys de los Ángeles Báez, Tercer Vicepresidenta.

Alba Azucena Palacios Benavides, Primera Secretaria.

Loria Raquel Dixon Brautigam, Segunda Secretaria.

Carlos Wilfredo Navarro Moreira, Tercer Secretario.

Archivo.





Carta 26 al Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua

5 04 2014

5 de abril de 2014

 

Ingeniero

Santos René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. Santos René Núñez Téllez:

Vuelvo a escribirle por no tener su respuesta a mi petición ciudadana que le he presentado reiteradamente desde el 8 de mayo de 2012, con el objetivo que se cumplan las solicitudes de dos Jueces Locales de lo Penal de Managua, Lic. María Ivette Pineda  y Lic. Henry Morales Olivares, para que la Asamblea Nacional inicie el proceso de desaforación del diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas, por sus graves injurias y calumnias que él escribió públicamente contra mi persona al acusarme sin fundamento alguno de haber cometido perjuicio al Estado de Nicaragua.

Como es de su conocimiento, continuaré escribiéndole para que el Poder del Estado de Nicaragua que usted dirige me facilite mi derecho humano de tener acceso a la justicia, después de que el diputado Eduardo Montealegre Rivas se escudara inapropiadamente en la inmunidad que le confiere su cargo público desde agosto de 2008.

Es muy fácil demostrar que el diputado impune Eduardo Montealegre Rivas es un violador de los derechos humanos y que no puede ser tan estúpido al tratar de aparentarlo cuando intentó, con su “grandilocuencia”, de convencer a la población que nunca me acusó de ser uno de los más famosos quiebra bancos de nuestro país, en aquellos momentos cuando él era candidato para la Alcaldía de la Ciudad de Managua y se autonombraba como un “perseguido político” frente a mi querella personal.

Cuando la Asamblea Nacional de Nicaragua proteja mi derecho humano de defender el respeto de mi dignidad, honra y reputación ante los tribunales de justicia de nuestro país, que son preceptos constitucionales de nuestro país, también me será fácil demostrar la delincuencia penal del diputado Eduardo Montealegre Rivas con la resolución que me entregó la Fiscalía General de la República, al someterme voluntariamente a que se me investigara de las graves acusaciones de quien ahora es coordinador político de la Alianza del Partido Liberal Independiente (PLI).

Como ciudadano nicaragüense, espero que los diputados de la Alianza Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no continúen protegiendo al presunto delincuente Eduardo Montealegre Rivas, tal como lo hicieron los diputados liberales y como me lo expresara el entonces Primer Secretario de la Junta Directiva, Dr. Carlos Wilfredo Navarro Moreira, en la administración pública del período 2007-2012.

Tengo la seguridad que usted leerá esta vigésima sexta carta y espero que el Orden del Día que apruebe próximamente la Junta Directiva de la Asamblea Nacional facilite mi derecho humano de tener acceso a la Justicia y respete los preceptos contenidos en los Artículos 5 y 26 de nuestra Constitución Política.

Atentamente,

 

 Néstor Manuel Avendaño Castellón

Economista

cc:          Iris Marina Montenegro Blandón, Primera Vicepresidenta.

María Eugenia Sequeira Balladares, Segunda Vicepresidenta.

Gladys de los Ángeles Báez, Tercer Vicepresidenta.

Alba Azucena Palacios Benavides, Primera Secretaria.

Loria Raquel Dixon Brautigam, Segunda Secretaria.

Carlos Wilfredo Navarro Moreira, Tercer Secretario.

Archivo.





Carta 25 al Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua

15 03 2014

15 de marzo de 2014

Ingeniero

René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. René Núñez Téllez:

Continúo con mi persistente reclamo de conocer su respuesta a la solicitud de la Juez Sexto Local de lo Penal de Managua, Lic. María Ivette Pineda, con fecha del 6 de octubre de 2008, y a la solicitud del Juez Séptimo Local de lo Penal de Managua, Lic. Henry Morales Olivares, con fecha del 15 de junio de 2011, para que la Junta Directiva de la Asamblea Nacional de Nicaragua dé inicio al proceso de desaforación del diputado Eduardo Montealegre Rivas.

Cualquier ciudadano espera de los diputados el debido respeto a las leyes de nuestro país, especialmente a la Ley de Reforma Parcial a la Constitución Política de la República de Nicaragua. En dicha reforma, el Artículo 5 manifiesta el respeto a la dignidad de la persona humana; el Artículo 6 dice que Nicaragua es un Estado Democrático y Social de Derecho, que promueve, entre otros valores superiores, la justicia y la preeminencia de los Derechos Humanos; y el Artículo 26 establece que toda persona tiene derecho al respeto de su honra y reputación. Además, el Artículo 130 señala que todo funcionario público actuará en estricto respeto a los principios de constitucionalidad y legalidad.

Tengo entendido que sólo los impunes se burlan de las leyes, uno de ellos Eduardo Montealegre Rivas, quien se ha escudado inapropiadamente en la inmunidad que le confiere su cargo de diputado desde el 31 de julio de 2008, pero también es muy reprochable el hecho que la Honorable Asamblea Nacional de Nicaragua continúe protegiendo o encubriendo al diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas, violador de los derechos humanos, por sus presuntos delitos de injurias y calumnias que él escribió en el diario La Prensa contra este servidor.

Puedo esperar que los diputados de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente (BAPLI) y los dos diputados de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC) protejan o encubran al presunto delincuente Eduardo Montealegre Rivas, pero sorprende que la Bancada de la Alianza Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), con su silencio, haga caso omiso del irrespeto a la persona humana y de la violación de los derechos humanos, e implícitamente obstaculice la justicia y no se apegue a la Constitución y las leyes.

Tengo la seguridad que usted leerá esta vigésima quinta carta en que le reitero mi petición que le presenté por escrito desde el 8 de mayo de 2012, y espero que el Orden del Día que apruebe próximamente la Junta Directiva de la Asamblea Nacional facilite mi derecho humano de tener acceso a la Justicia.

Atentamente,

 

Néstor Manuel Avendaño Castellón

Economista

 

cc:          Lic. Alba Azucena Palacios Benavides, Primera Secretaria de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional.

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Pido la reforma de un artículo constitucional

26 11 2013

Managua, Nicaragua,

26 de noviembre de 2013

 

Ingeniero

René Núñez Téllez

Presidente

Asamblea Nacional de Nicaragua

Su Despacho

 

Honorable Señor Presidente de la Asamblea Nacional, Ing. René Núñez Téllez:

Hoy que se discuten las reformas parciales de la Carta Magna de nuestro país, y tomando en cuenta que desde el 6 de octubre de 2008 se me ha negado el acceso a la Justicia para defenderme de las graves injurias y calumnias que el diputado Eduardo Montealegre Rivas escribiera contra mi persona en el Diario La Prensa del 31 de julio de 2008, le solicito que presente a los miembros de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional para su consideración la siguiente  reforma al Artículo 130, párrafo 4, que les propongo a continuación.

El párrafo 4 antes mencionado dice así: “La Asamblea Nacional mediante resolución aprobada por dos tercios de votos de sus miembros podrá declarar la privación de inmunidad del Presidente de la República. Respecto a otros funcionarios la resolución será aprobada con el voto favorable de la mayoría de sus miembros. Sin este procedimiento los funcionarios públicos que conforme la presente Constitución gozan de inmunidad, no podrán ser detenidos, ni procesados, excepto en causas relativas a los derechos de familia y laborales. La inmunidad es renunciable. La ley regulará esta materia.”

La reforma que les pido en relación con dicho párrafo es que se agregue en la excepción del procedimiento para privar de inmunidad a los funcionarios una tercera causa relativa al atropello de la honra y reputación de las personas, que seguiría a las causas relativas de los derechos de familia y laborales.

Como es de su conocimiento, el diputado querellado Eduardo Montealegre Rivas ha hecho gala de su inmunidad para evadir la Justicia de nuestro país, al no responder a dos Jueces Locales de lo Penal de Managua por su presunta delincuencia contra mi persona, la cual no tiene ninguna relación con sus funciones legislativas.

No omito recordarle que continúo esperando su respuesta a mi petición de que incluyan en el Orden del Día del Poder Legislativo los dos mandatos judiciales para que se inicie el proceso de desaforación del diputado Eduardo Montealegre Rivas.

 

Atentamente,

 

Néstor Manuel Avendaño Castellón

Economista

cc:          Lic. Alba Azucena Palacios Benavides,

Primera Secretaria de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional.

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