Desempleo, inflación y salario

24 07 2022

Sobre la base de datos oficiales del mercado laboral de Nicaragua, recientemente publicados por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) en su Informe de “Empleo del primer trimestre de 2022”, a continuación se muestra el comportamiento de 7 variables nacionales del mercado laboral.

La tasa global de participación, que mide la proporción de la población económicamente activa (PEA) con respecto a la población en edad de trabajar o de la población de 14 años y más de edad, que trabaja o busca trabajo, fue igual a 66.7% en el primer trimestre de 2022 y se mantuvo ligeramente por debajo del nivel de 67.1%  en el cuarto trimestre de 2021.

La tasa neta de ocupación, aunque la persona trabaje al menos 1 hora diaria, alcanzó el nivel de 96.2% de la PEA en el primer trimestre de 2022, levemente superior al nivel de 95.1% del primer trimestre de 2021 y al nivel de 95.2% del primer trimestre de 2020, antes de que apareciera en el país la pandemia del Covid-19.

La tasa de desempleo abierto de 3.8% de la población económicamente activa (PEA) en el primer trimestre de 2021 disminuyó en relación con la de 3.7% en el cuarto trimestre de 2021, y también estuvo por debajo del nivel de 4.8% que se observó antes de que se expandiera el contagio de la pandemia del Covid 19. Cabe agregar que la tasa de desempleo abierto registrada en el primer trimestre de 2017, el año de máximos históricos de producción del país, fue igual a 4.0%.

El 40.1% de la población ocupada se encontraba subempleada en el primer trimestre de 2022, un nivel que muestra una reducción significativa al compararse con el 44.8% observado en el primer trimestre de 2021. Estas personas trabajan menos de las 8 horas diarias establecidas en el Código Laboral por causas involuntarias o trabajan más de las horas diarias y devengan un salario inferior al salario mínimo.

La tasa de presión general indica que el 9.8% de PEA, incluyendo a los desempleados abiertos y las personas ocupadas que desean trabajar más horas en otra ocupación o en otro lugar, presiona al mercado laboral demandando un puesto de trabajo a tiempo completo o a tiempo parcial en forma directa o indirecta

La tasa bruta de ocupación de la nación muestra que el 64.2% de las personas en edad de trabajar estaba ocupada en el primer trimestre de 2022, por debajo del 66.0% del primer trimestre de 2021 y también por debajo del 67.5% del primer trimestre de 2020, antes de la pandemia del Covid-19.

La tasa de inactividad, o sea, la proporción de las personas de 14 años y más que están inactivas con respecto a la población en edad de trabajar, fue igual a 33.3% en el primer trimestre de 2022, por encima del 30.5% del primer trimestre de 2021.

Hasta aquí, la evaluación del comportamiento de siete indicadores nacionales del mercado laboral de Nicaragua en el primer trimestre del año en curso.

Por el momento, hay señales de que el crecimiento de la economía mundial está desacelerando y no la inflación, porque los bancos centrales están fortaleciendo una política contractiva para evitar que las expectativas inflacionarias se desborden.

Como economista, reconozco que si la política monetaria impulsa hacia el alza a las tasas de interés monetarias o interbancarias de los bancos centrales, el desempleo aumentará. En el caso de Nicaragua, la tasa de desempleo variaría desde su nivel actual de 3.8% hasta alrededor de 5%, como se puede observar en el segundo trimestre de cada año comprendido entre 2018 y 2021.

Si la política monetaria de Nicaragua lograra reducir la tasa de inflación al rango de [4.0%, 4.5%], el mismo rango en que varía normalmente la tasa de inflación del índice de precios al consumidor (IPC) subyacente, se habrá logrado un aterrizaje “suave”, es decir, sin haberse aumentado el desempleo ni provocado una recesión.

Sin embargo, ese argumento parece ser ilusorio por la alta presión inflacionaria observada en el mercado local: la tasa de inflación del IPC general de Nicaragua de 10.37% en junio alcanzó un máximo de hace 17 años del 10.33% en octubre de 2005, mientras que la tasa de inflación del IPC subyacente de 8.10% en junio, que es el doble de su nivel “normal”, alcanzó un máximo de hace 10 años del 8.08% en mayo de 2012.

La tasa de inflación general podría disminuir el próximo año si los precios de los combustibles, principalmente la gasolina, bajen y se estabilicen, y si se eliminan los cuellos de botella de las cadenas de suministros de productos intermedios y terminados que moderen los precios de los bienes. Pero esto se puede lograr si las causas de la inflación por shocks de oferta se eliminaran, porque la política monetaria sólo puede reducir la inflación de demanda. ¿Y si no se lograra eliminar la inflación de oferta? Aumentaría el riesgo de un aterrizaje “forzoso”, en forma de recesión y mayor desempleo, cuando los bancos centrales endurezcan la política monetaria.

Por consiguiente, los bancos centrales están subiendo las tasas de interés para enfriar la economía, pero es difícil ver ese enfriamiento si no se observara un aumento de la tasa de desempleo abierto. Es muy probable que al no darse el aumento de la tasa de desempleo abierto, el mercado laboral se podría debilitar mientras la inflación continúe elevada, como se dio a finales de la década de 1970 y comienzo de la de 1980, lo que en ese entonces se denominó estanflación.

Finalmente, los salarios en Nicaragua no han “alimentado la inflación”. Los datos del salario mensual nominal del empleo formal, según la Encuesta del Ministerio del Trabajo (MITRAB) dirigida a empresas de más de 20 trabajadores y afiliadas a la seguridad social, la inflación salarial en Nicaragua está funcionando a una tasa promedio mensual de apenas 0.10% durante el período enero 2018-abril 2022, y la tasa acumulada es igual a 4.3% en el mismo período.

Ese salario nominal del empleo formal, al ser deflactado con el IPC general, arroja un salario real, o poder adquisitivo del salario, que se ha deteriorado 0.46% promedio mensual y 17.62% acumulado en el mismo lapso. Cabe aclarar que en el período enero 2018-abril 2022, la tasa de inflación de los precios al consumidor es del orden de 0.35% promedio mensual y de 15.92% acumulado en el mismo período antes mencionado.

Se puede concluir que la inflación salarial de Nicaragua en los últimos cuatro años ha estado funcionando a una tasa inferior del 0.5% promedio mensual y, por otro lado, el mercado laboral no ha estado está ajustado porque existe una tasa de inactividad que se ha incrementado desde 26.1% en el primer trimestre de 2018 hasta 33.3% en el primer trimestre de 2022.

Por lo tanto, la oferta y la demanda de trabajo han estado separadas y no existe el problema de un exceso de demanda; en otras palabras, se ha administrado la política salarial para evitar el exceso de demanda y, consecuentemente, una mayor aceleración de los precios al consumidor al reconocerse que la inflación de oferta es más importante que la inflación de demanda.


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2 responses

24 07 2022
Sherlyn

Siempre oportuno con su análisis Dr. Avendaño. Contenta de leer la información emitida.

25 07 2022
nestoravendao

Muchas gracias por su opinión

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