¿Cuánto dinero extra necesita Nicaragua para alcanzar el PIB Potencial?

20 12 2020

El nivel máximo histórico del Producto Interno Bruto (PIB) Real de Nicaragua se observó en el año de 2017, al mostrar el valor de 186,134 millones de córdobas de 2006, según cifra oficial del Banco Central de Nicaragua (BCN), con una tasa de crecimiento de 4.6% con respecto a su valor registrado en el año de 2016.

En 2009, el ciclo económico tocó un “fondo” debido a la recesión económica mundial provocada por la quiebra de la banca de inversión en Wall Street y en 2019 tocó una “cima” debido al crecimiento de la oferta de factores de producción -tierra, trabajo, capital y empresario- y los nuevos conocimientos técnicos.

Tomando en cuenta la muestra de 12 observaciones de la serie del PIB Real correspondiente al período 2006-2017, se puede determinar que la tasa de crecimiento del PIB Potencial era 3.5%, pero el PIB Efectivo rozaba la tasa de crecimiento promedio anual de 4.2%.

A partir de 2009, una vez que el ciclo económico del país salió del “fondo” observado 2009, la tasa de crecimiento promedio anual del PIB Efectivo aumentó hasta 5.2%, mientras que la tasa de crecimiento promedio anual del PIB Potencial tendía a disminuir hasta 3.1%.

La “cima” cíclica de la producción observada en 2017 reflejó una actividad económica mayor que la tendencia de la producción de bienes y servicios del país.

Los economistas saben que el PIB Potencial aumenta con el pleno uso de los factores de producción. Aumenta la población y el número de personas económicamente activas; se construyen nuevas empresas, aunque otras también desaparecen, y se adquieren maquinarias; se mejoran los rendimientos de los cultivos con el mejor uso de la tierra; se obtienen nuevos conocimientos y se aplican nuevas tecnologías. Aumenta, pues, el nivel tendencial del PIB, pero el pleno empleo de los factores de producción es un concepto económico, pero no físico.

El pleno empleo es un concepto económico porque los factores de producción no se utilizan plenamente. En términos económicos, el pleno empleo del trabajo se alcanza cuando la persona encuentra trabajo en tiempo razonable, y puede ser definido por una medida convencional, por ejemplo, cuando la tasa de desempleo es 5% -de acuerdo con la distribución normal estándar que se estudia en Estadísticas-; otro ejemplo es el del pleno empleo de la maquinaria y equipo o de las edificaciones industriales (stock de bienes de capital), que sólo se utilizan en menos horas del día.

El PIB Efectivo o el volumen de bienes y servicios producidos oscila alrededor de su nivel tendencial o del nivel de pleno empleo económico de los fatores de producción. Por consiguiente, existen expansiones cuando el PIB Efectivo está por encima de la tendencia de la producción o del PIB Potencial, y recesiones cuando está por debajo. Esas desviaciones cíclicas son llamadas brecha de la producción. Una larga expansión provoca presiones inflacionarias, mientras que una larga recesión provoca un creciente desempleo y subempleo.   

Aunque no tenemos indicadores confiables, comparables y oportunos  del bienestar económico de las familias, el impacto de la crisis en la economía de Nicaragua durante el trienio 2018-2020 se deja a entrever con la destrucción de 206,283 puestos de trabajo del sector formal que cotiza la seguridad social, el deterioro de 6.4% del poder adquisitivo del salario promedio del sector formal, una mayor desigualdad y un creciente índice de pobreza, pero el riesgo de hacer muy poco para reactivar la economía es grande debido al carácter contractivo de la política fiscal y de la política monetaria.   

La economía de Nicaragua se encuentra en recesión desde el segundo trimestre de 2018 hasta el presente trimestre y se encontrará en depresión al cierre del año de 2020, porque la caída del PIB Efectivo que se ha acumulado en tres años consecutivos es de dos dígitos porcentuales, muy cercana a 13%.

¿Cuál es el monto de dinero que necesita Nicaragua para alcanzar el PIB Potencial de 2020?

La respuesta a esa pregunta puede fundamentarse en el tamaño de la “brecha de la producción”, que mide la diferencia  la producción potencial (lo que la economía es capaz de producir) y la producción efectiva (el nivel real de producción económica).

Sobre la base de los datos oficiales del PIB durante el período 2006-2019 publicados por el BCN, en 2019 la diferencia entre el PIB potencial y el PIB efectivo fue igual a 12,828.4 millones de córdobas de 2006, con  una brecha de 6.9% y equivalente a US$910 millones.

Si a esa muestra de datos oficiales agregamos la tasa de caída de 6.1% del PIB pronosticada por COPADES para el año de 2020, la brecha de producción sería 17,713.8 millones de córdobas de 2006, el PIB Potencial sería 9.9% mayor que el PIB Efectivo y equivaldría a US$1,274 millones. 

En conclusión, para que se pueda alcanzar el PIB potencial de 2020, aunque es inferior al PIB Efectivo de 2017, se requiere un rescate económico o un paquete de US$1,274 millones en 2021. ¿Será posible en un año electoral? Es bastante probable que no. 


Acciones

Información

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s