¿Qué heredaremos del COVID-19?

12 04 2020

Las dos últimas crisis financieras mundiales no tienen un parangón, porque la primera fue provocada por los banqueros de Wall Street y la segunda, por un virus. Frente a la primera ocurrida en el bienio 2008-2009, los bancos centrales de las economías avanzadas inundaron los mercados con dinero, pero frente a la segunda observada desde 31 de diciembre de 2019 los bancos centrales muestran una gran impotencia frente a la pandemia mundial.

En 2009, la pequeña y muy abierta economía de Nicaragua fue afectada en la siguiente forma por la recesión económica mundial causada por la quiebra de la banca de inversión de Wall Street: el producto interno bruto (PIB) cayó 3.3%, el desempleo subió 2.7 puntos porcentuales, la tasa de inflación desaceleró de 13.8% en 2008 a 0.9% en 2009, las remesas disminuyeron US$50 millones hasta US$768 millones, el crédito del sistema financiero se redujo 6.3%, el valor de las exportaciones domésticas de bienes FOB bajó 5.5% y el de las importaciones de bienes CIF se desplomó 19.5%, la cooperación externa al sector público reflejó el máximo histórico de US$770 millones en los últimos 26 años, la cooperación externa destinada al sector privado recién impulsada por el préstamo petrolero de Venezuela sumó US$601 millones, el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos igualaba el 8.5% del PIB y el déficit fiscal alcanzó el 3.5% del PIB, y el dólar estadounidense dominaba el 66% del mercado monetario. La economía de Estados Unidos cayó 2.54% en 2009.

Ahora, en 2020, la pregunta que se levanta es cómo el COVID-19 impactará a la economía nicaragüense, sin olvidar que continúa afectándonos otra crisis política interna desde el 18 de abril de 2018. La respuesta a esa pregunta depende en gran parte de cuán golpeada salga la economía de Estados Unidos en su lucha contra el virus, y dudo de que a finales de junio se abrirá la economía estadounidense, mejor dicho, se abrirán las puertas de empresas, escuelas, colegios, universidades, aeropuertos, puertos, restaurantes, conferencias, conciertos, eventos deportivos; en otras palabras, ¿cuándo comenzará a desbloquearse por partes la economía estadounidense? No sabemos.

Sobre la base de las cifras oficiales de la economía de Nicaragua de 2018, que son las últimas disponibles a la fecha, la dependencia del comportamiento de la economía local en función del desempeño económico estadounidense se manifiesta con los siguientes parámetros y variables: el 42% del valor de las exportaciones FOB se destina a Estados Unidos, el 24% del valor de las importaciones de bienes CIF proviene de Estados Unidos, el 55% de las remesas es enviado desde Estados Unidos, y el 19% del total de la inversión extranjera directa bruta acumulada en el período 1991-2018 corresponde a empresas estadounidenses.

Se preveía que en 2020 la economía de Estados Unidos crecería 2.09% (FMI), pero las más recientes previsiones tomando en cuenta el impacto del COVID-19 indican que tiende a ubicarse en -2.6% (JPMorgan), -2.9% (The Economist Intelligence Unit), -3.3% (Fitch) y -5.3% (Credit Suisse). Siempre sobre la base de datos oficiales y tomando en cuenta una muestra de datos correspondientes al período 1994-2019, la elasticidad del PIB Real de Nicaragua con respecto al PIB Real de Estados Unidos es 1.38, es decir, si el volumen de producción de bienes y servicios de Estados Unidos cae (o sube) 1%, el volumen de producción de bienes y servicios de Nicaragua cae (o sube) 1.38%. Por consiguiente, un primer pronóstico preliminar de la caída de la economía de Nicaragua se ubicaría en un rango de entre 5% y 6% en 2020, al tener presente los otros efectos asociados con la crisis política que ha provocado siete trimestres de recesión económica en el país.

No hay que olvidar el sesgo declinante que imprimen las sanciones financieras a la economía de Nicaragua, señaladas tanto en la Nicaraguan Investment Conditionality Act (NICA Act) como en la Global Magnitsky Act, que impiden al Banco Mundial (BM) y al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) facilitar cooperación a Nicaragua, aunque ambas leyes estadounidenses son explícitas en que mantengan, sin restricción alguna, la asistencia humanitaria a Nicaragua, ahora necesaria por la presencia del COVID-19.  El BM y el BID tienen recursos de hasta US$1.2 billones que pondrían a disposición de los países para combatir la pandemia mundial.

Sin embargo, aún no se conoce la intención del Gobierno de Nicaragua de solicitar asistencia humanitaria a dichas instituciones financieras multilaterales, y también al Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que cuenta con dos programas de préstamos, con capacidad de US$50,000 millones, creados después de la crisis financiera mundial de 2008-2009 que no exigen muchas condiciones: una línea de crédito rápida de emergencia, con 0% a países de bajos ingresos para responder a desastres naturales y la epidemia de ébola; el segundo, un instrumento de financiamiento rápido, con 1.5% de interés. Varios países presentaron solicitudes y los préstamos han comenzado a fluir, entre ellos US$143 millones a Honduras.    

¿Cuál será el legado del COVID-19? Para nuestro país preveo una fuerte caída de producción; más desempleo; una menor disponibilidad de recursos externos debido a la reducción drástica de los flujos de remesas y de inversión extranjera directa, la menor cooperación oficial recibida por el sector público destinada principalmente a la inversión en infraestructura económica y social; a fracasos comerciales por el menor valor de las exportaciones, resultante de los menores volúmenes de producción y del colapso de los precios de las materias primas (commodities) dado el desplome de la demanda mundial; y a un creciente déficit fiscal por una mayor atención a la salud de la población, a lo cual seguirá una crisis de deuda pública, tanto externa como interna.

Si los países de economía avanzada serán más pobres y más endeudados, ¿cómo estarán los países de economía de bajos ingresos, como el nuestro? Sin lugar a dudas, el capitalismo tendrá un nuevo aspecto. Todas estas preocupaciones para enfrentar el COVID-19 y su legado se reforzarán cuando se plantee la pregunta de cómo pagarla. El FMI tendrá que cambiar su conducta macroeconómica de condicionar el rescate económico con la austeridad fiscal, porque estaría invitando a protestas y disturbios sociales. Sólo en el más largo plazo posible se podrán pagar las facturas fiscales. Los ajustes se harán en el marco de un nuevo contrato social que anteponga el bienestar de la nación a los intereses de los privilegiados.

Creo que no habrá una economía en pleno funcionamiento hasta que las personas estén seguras de que pueden retornar a las empresas y a las instituciones sin un alto riesgo de contraer el virus. Los economistas deberemos preguntarnos cómo reconstruiremos la economía, a sabiendas que la pandemia mundial no ha provocado una recesión convencional, que sólo requiere un estímulo económico de base amplia. Por consiguiente, los economistas también deberemos preguntarnos en cuál grupo social nos enfocaremos.


Acciones

Información

2 responses

17 04 2020
Cruz Exequiel Ramirez

Buenas noches Maestro Avendaño. Tengo una consulta sobre las posturas de las entidades financieras( Bancos, Micro financieras), son muchos los casos de despidos en la empresa privada, por motivos de cierre o suspensiones temporales. El numero de personas desempleados va en incremento ¿ Porque la banca privada no busca la manera de brindar un poco de alivio comercial a sus clientes.?

26 04 2020
nestoravendao

Porque trata de mantener una elevada tasa de rentabilidad. Entre los países del SICA son campeones en rentabilidad y somos la nación más pobre entre dichos países.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s