El panorama económico de Nicaragua en 2015

19 04 2015

Presentación1

En la semana recién pasada, Olivier Blanchard, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), presentó un crecimiento moderado de la economía mundial de 3.5% para este año, aunque desigual en las distintas regiones del mundo al acelerarse en las economías avanzadas y desacelerarse en las economías emergentes, aunque estas últimas generarán el 70% del crecimiento mundial en 2015.

El economista Blanchard identificó cuatro fuerzas que enmarcan el actual escenario económico mundial: las consecuencias de la crisis económica y financiera de Europa, con una banca muy débil y niveles de deudas altos; el envejecimiento de la población y la reducción de la productividad, que disminuyen el crecimiento potencial de la economía; el abaratamiento de los precios del petróleo, que supone una reubicación del ingreso real de los exportadores a los importadores; y la apreciación del dólar con respecto al euro y al yen –un dólar fuerte implica un encarecimiento de los productos estadounidenses importados-, que provoca fluctuaciones del tipo de cambio entre las principales monedas.

¿Cómo afectará este panorama económico mundial a Nicaragua en 2015? Una buena noticia que nos dejó el economista jefe del FMI es que la influencia positiva de la economía estadounidense, que tiende a crecer 3.1% en este año, y la caída del precio promedio anual del barril de petróleo WTI hasta US$54.35, marcador para Latinoamérica, provocarán un crecimiento robusto en Centroamérica de 4.2% en este año. Por consiguiente, no hay malas noticias económicas para el istmo centroamericano, en general, y para Nicaragua, en particular.

La versión oficial de la proyección de la tasa de crecimiento económico de Nicaragua está en el rango de 4.5% a 5.0%, lo cual fue afirmado por el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, pero estimo que esa proyección no incluye el impacto económico del megaproyecto hidroeléctrico TUMARÍN cuya ejecución se inicia en este año. La primera revisión del pronóstico económico de COPADES para Nicaragua en 2015, refleja que la tasa de crecimiento económico, incluyendo ese impacto, es del orden de 5.6%.

Los servidores públicos, los empresarios y los consumidores de Nicaragua ya conocen los mecanismos de transmisión de la economía mundial hacia nuestro país, mejor dicho los mecanismos de transmisión de la economía estadounidense, porque aún existen pocos vínculos económicos, comerciales y financieros con China, Japón, la Eurozona y los países de economía emergente.

El desempeño económico de Estados Unidos podría provocar un aumento de 4.5% del volumen de nuestras exportaciones de bienes y servicios, de tal manera que el valor de los bienes FOB pasaría de US$3,622 millones en 2014 a US$3,711 millones en 2015, no obstante el aumento de los precios de exportación sería apenas de 0.9% debido a los efectos del desplome de los precios del petróleo y de los combustibles. Cabe recordar que en 2014, del valor total de las exportaciones domésticas de bienes FOB,  se destinó el 33% a Estados Unidos y el 21% a Centroamérica.

Otro mecanismo de transmisión es el flujo de las remesas familiares, que el año pasado financió el 47% del déficit comercial de bienes con el resto del mundo. Casi el 60% del total de las remesas proviene de Estados Unidos y se prevé que en 2015 aumente 8.8% hasta el nivel de US$1,236 millones, equivalente al 10% del Producto Interno Bruto (PIB) y al 33% del valor de las exportaciones de bienes FOB del país. Además, no hay que olvidar otros dos mecanismos de transmisión de afluencia de recursos externos, como son la afluencia de la inversión extranjera directa (IED) y la presencia de turistas de Estados Unidos en Nicaragua; de acuerdo con datos oficiales, Estados Unidos es el principal inversionista en Nicaragua, al participar con el 19.3% en el flujo bruto de la IED registrada en Nicaragua durante el período 1991-2013.

En 2015 también observaremos una mejora en la relación de los términos de intercambio, es decir, en la relación entre los precios de las exportaciones y de las importaciones. De acuerdo con las previsiones del FMI, en este año el precio del barril de crudo WTI disminuirá 41.6%, mientras que los precios de los bienes primarios (o commodities), excluyendo el petróleo, también disminuirán 14.1%. Para Nicaragua, COPADES estima que en 2015 el ahorro de divisas debido al menor valor de la factura petrolera será de US$346 millones, lo cual contribuirá a disminuir en 2 puntos porcentuales el déficit comercial de bienes que se prevé en 18.3% del PIB esperado en este año, a reducir la presión de demanda por divisas, a desacelerar la tasa de inflación y a incrementar el ingreso nacional disponible y la demanda interna (consumo e inversión), siempre y cuando se traslade correctamente la caída de los precios internacionales de los combustibles a sus precios en el mercado local.

Un sexto mecanismo de transmisión de la economía mundial a la economía nicaragüense es la tasa de inflación externa, la cual es proyectada por el FMI para 2015 en 0.4% en las economías avanzadas y en 5.4% en las economías emergentes y en vías de desarrollo. En particular, la proyección de tasa de inflación de la economía estadounidense es 0.54%, con lo que podemos constatar la ausencia del efecto de la inflación importada. COPADES pronostica que en este año la tasa de inflación anual se aproximará a 5.4%, tomando en cuenta la forma discutible en que se establecen los precios locales de los combustibles.

Finalmente, la apreciación del dólar estadounidense no incidirá en una devaluación real del córdoba –la devaluación nominal anual es 5% durante 12 años consecutivos-, porque la cláusula de mantenimiento de valor en el mercado financiero, legalizada en la actual ley orgánica del BCN, impide hacerlo, y por esto corremos el riesgo de desaprovechar el dinamismo de la economía mundial con la pérdida de competitividad de las empresas al encarecerse su producción no sólo con respecto a la Eurozona sino también con otros países latinoamericanos.

Por otro lado, el muy probable aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, y dada la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo (BCE), podría fortalecer adicionalmente al dólar y debilitaría la recuperación económica de Estados Unidos porque afectaría sus exportaciones netas (de importaciones). Por lo tanto, es bastante probable que se reduzcan las expectativas de una fuerte iliquidez en el mercado financiero internacional y de un mayor encarecimiento del crédito en el segundo semestre de este año –el FMI prevé una tasa LIBOR sobre los depósitos a 6 meses en dólares estadounidenses de 0.7% y las mantiene invariables en euro y yenes-, lo cual ayudaría al financiamiento de los déficit fiscal y en cuenta corriente de la balanza de pagos de los países centroamericanos.

Sin embargo, este no es el caso para Nicaragua, cuyos bonos soberanos son clasificados por Moody´s  como B3, o sea, bonos que son altamente especulativos con una limitada seguridad en el cumplimiento del pago de intereses y capital en el largo plazo. Cabe recordar que Nicaragua, aunque arribó al Punto de Culminación “Flotante” de la Iniciativa para Países Pobres Muy Endeudados (PPME o HIPC) el 23 de enero de 2004, aún no se gradúa porque se encuentra pendiente la reestructuración de la deuda externa contraída con Costa Rica, Libia, Honduras, Perú, China Popular e India, que representa el 25% del saldo contable de la deuda pública externa de nuestro país.

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