Una declaración contradictoria con la visión presidencial

12 06 2012

En un país con 1 millón 470 mil personas subempleadas –para ciertos servidores públicos están ocupados- y con 2 millones 500 mil personas pobres es un dislate afirmar que se les exigirá el pago del impuesto sobre salario a los trabajadores que devengan menos de 75 mil córdobas anuales, que en este año equivale a 8 dólares diarios y el cual es cercano a los 5 dólares diarios que percibe un trabajador que devenga el salario mínimo promedio no agropecuario, lo cual contradice la visión política del presidente de la República.

El salario de 75 mil córdobas exento del pago del IR se estableció a partir del 1 de enero de 2010 y desde esa fecha hasta mayo del año en curso la tasa de inflación acumulada, de acuerdo con datos oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN) ha sido de 21%, por lo cual el servidor público debe tener en cuenta que en este junio ese salario anual exento debería ser 90 mil córdobas con el fin de eliminar el deterioro de su poder de compra registrado en los últimos 29 meses. Una tarea que debería sugerir el asesor económico del presidente de la República y emprender el cobrador de impuestos es reducir la evasión del pago del impuesto sobre la renta de las personas asalariadas y naturales que devengan los más altos ingresos en el país.

Eliminar las exenciones y exoneraciones del impuesto al valor agregado (IVA) sugerida por el Sr. Bayardo Arce implicaría elevar los precios al consumidor de alimentos, acelerar la tasa de inflación y reducir el poder de compra de al menos el 80% de la población total del país que destina el 90% de los ingresos familiares a la adquisición de esos alimentos. Todo se puede hacer en economía, pero esta medida tributaria demandaría ajustar los salarios para garantizar la subsistencia familiar –contradictoriamente ya afectados por el asesor con la sugerencia de disminuir el salario exento para ampliar la cobertura del IR sobre los asalariados- y, por otro lado, demandaría la reducción de la tasa actual de 15% del  IVA.

Eliminar la exoneración del IR sobre las utilidades de las cooperativas agropecuarias significaría limitarlas tanto en su gasto de inversión para desarrollar sus actividades productivas como en el financiamiento de su capital de trabajo, porque sus miembros no son sujetos de crédito en la banca convencional. Además, no es válido el argumento del asesor presidencial de que  el agro tiene más de 30 años de recibir beneficios fiscales y que hasta la fecha apenas aporta el dos por ciento de las recaudaciones fiscales, al omitir que los grandes contribuyentes son, en realidad, grandes retenedores de los impuestos que pagamos los consumidores, como son el IVA y el ISC.

Lo único formidable que observo en las sugerencias del asesor económico del presidente de la República es disminuir la evasión del pago del IR de pequeñas, medianas y grandes empresas comerciales que hasta ahora están acogidas en el régimen de cuota fija, especialmente en el mercado más grande Centroamérica como lo es el Mercado Oriental, mediante su introducción al pago progresivo del impuesto sobre sus utilidades.

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La seguridad social es un asunto soberano

9 06 2012

El jueves de la semana pasada invité a Manuel Israel Ruiz Arias, quien es uno de los mejores, muy probable el mejor, de los expertos en seguridad social de Nicaragua, para que compartiera sus observaciones sobre la próxima reforma del fondo de seguridad social con un grupo de notables empresarios nicaragüenses que integran el Grupo Empresarial de Análisis (GEA) de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), firma consultora que yo dirijo, lo cual agradezco de nuevo al estimado amigo Manuel Ruiz Arias.

Nos decía Manuel Ruiz Arias, graduado en Altos Estudios de Seguridad Social en la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS) en Madrid, España, que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) fue fundado en febrero de 1957, o sea  que ha cumplido 55 años de existencia. Su actual ley fue emitida hace 30 años, en marzo de 1982, con vacíos jurídicos en los derechos de seguro de enfermedad y maternidad, con debilidad jurídica en el manejo de inversiones y con desprotección jurídica de trabajadores migrantes, por ejemplo aquéllos que radican temporalmente en Costa Rica y cotizan seguridad social en ese país pero no gozan de ella al regresar a Nicaragua, porque nuestro país no ha firmado un convenio internacional de seguridad social con el país del sur; observa una muy baja cobertura de afiliados activos, 19.3% de la población económicamente activa (PEA) en 2011 –se registraron rangos de [2%, 17.8%] en 1957-1979, [19.8%, 22.5%] en 1980-1989 y [21.5%, 16.0%] en 1990-2002-; sus gastos administrativos pueden ser considerados como altos al representar el 10.8% del monto de facturación simple, sin multas y recargos, que no debería pasar del 7%; y también se observa discrecionalidad jurídica en la aplicación de la ley a los empleadores y trabajadores. Por estos motivos, es necesaria una reforma integral de la seguridad social.

Un ejemplo impactante para una empresa y que ilustra el déficit actuarial del Seguro de Riesgos Profesionales es que en la actualidad se registran 25 mil accidentes laborales anuales –una cifra preocupante entre 3 y 4 accidentes cada 2 horas- y de ellos mueren 60 y 23 mil reciben subsidios por un tiempo promedio de 18 días, en el cual cada persona recibe el 60% de su salario de los fondos del INSS y el 40% restante es pagado por el empleador. Al multiplicar 23 mil por 18 días, arroja un total de 414 mil días y al dividir ese resultado entre 365 días se obtienen 1 mil 134 años sin resultados productivos para el país. Y nos quejamos del aún anémico crecimiento económico interno.

Coincido con el distinguido actuario nicaragüense Manuel Ruiz Arias en los siguientes aspectos de esta reforma pendiente en el marco de las condicionalidades de reformas estructurales suscritas con el FMI:

  • Es incompleta porque sólo aborda el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y no considera los riesgos profesionales y a las víctimas de guerra.
  • La carga de la reforma de la seguridad social no debe caer sobre los trabajadores que ya  cotizan. Para el régimen de IVM, la opción 1 eleva la tasa de cotización del 11% al 24.7%; la opción 2, la eleva del 11% al 23.3% con el aumento de 25% de la cobertura sobre nuevos afiliados jóvenes en tres años, sin que se visualice una política pública de creación de empleos y sin obviar que, según el Banco Central de Nicaragua (BCN), el aumento de la PEA fue de 185 mil personas en 2011 con respecto a 2010; la opción 3 la eleva de 11% a 23.5%, con el aumento de 25% de nuevos afiliados jóvenes y el aumento del salario objeto de la cotización.
  • Reducir los tipos de pensiones de vejez de 9 a 5 en vez de 1, como lo propone Fernando Troncoso, consultor puesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para proponer la reforma de la seguridad social de los nicaragüenses; los 9 tipos de pensión actuales son: vejez ordinaria (60 años), vejez básica (60 años), vejez docente mujer (55 años), vejez docente hombre (55 ó 60 años), vejez minero (55 años), vejez anticipada (55 años), vejez postergada (mayor de 60 años y hasta 65 años), vejez con ayuda adicional y vejez reducida.
  • Rechazar el aumento del requisito de cotización de 14 ½ años a 30 años, porque la vida laboral no es continua; en Nicaragua actualmente sólo se cotiza el 35% de la vida laboral-.
  • Abolir el techo máximo de 37 mil 518 córdobas y dejar sin techo el ingreso para cotizar y volver más solidario nuestro régimen de seguridad social.
  • Reajustar las pensiones con la variación relativa del salario promedio anual de los cotizantes en vez de la tasa de devaluación oficial del córdoba, porque los salarios no están indexados con el tipo de cambio oficial y el INSS no tiene resistencia financiera para indexarlas con la tasa de inflación acumulada anual.
  • Especificar la metodología para determinar la proporción de la pensión en el caso que el trabajador no acumulara las 1 mil 560 cotizaciones en 30 años.
  • Aunque el concepto de pilares del sistema de pensiones ya desapareció hace 5 años, se considera bueno que la pensión del asegurado se complemente con el “pilar” del ahorro individual, no obstante el 80% de la población total del país no tienen capacidad para ahorrar.
  • La reforma del fondo de pensiones de seguridad social no puede ser aplicada a las personas nacidas a partir del 1 de enero de 1967, porque podrían haber ya cotizado con la ley actual y se estaría violando el Artículo 38 de la Constitución de la República que dice así: “La Ley no tiene efecto retroactivo, excepto en materia penal cuando favorezca al reo”; debería, por lo tanto, señalarse que la reforma se aplicará a los nuevos cotizantes a partir de la entrada en vigencia de la ley reformada.

La propuesta de Fernando Troncoso, al estar basada en gran parte en reformas paramétricas de  la  seguridad social, invita a recordar el Artículo 105 de la Constitución de la República que dice en una de sus partes que “Los servicios de educación, salud y seguridad social, son deberes indeclinables del Estado, que está obligado a prestarlos sin exclusiones, a mejorarlos y ampliarlos”. Esa propuesta foránea, además, no contempla la concesión de servicios sociales a los trabajadores cotizantes (antes existían centros recreativos en Xilonem, El Velero, Laguna de Apoyo y Granada) ni una modalidad exclusiva para que los trabajadores del campo paguen la seguridad social. Una nueva ley también debería obligar el mantenimiento de los sistemas financieros asociados con cada uno de los regímenes de seguridad social.

Después de las elecciones de 153 alcaldes el 4 de noviembre de este año, se iniciará la búsqueda del consenso nacional sobre la reforma de la seguridad social, que como bien dice el experto Manuel Ruiz Arias deber ser integral y con la participación de los trabajadores activos y cesantes, los pensionados, los empleadores, las universidades y los partidos políticos.

En la discusión de esta reforma se debería tomar en cuenta algunos datos demográficos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) para Nicaragua en el quinquenio 2010-2015, como son la esperanza de vida al nacer para los que nacieran en dicho quinquenio de 2010-2015, de 77.66 años para las mujeres y de 71.51 años para los hombres, es decir, 74.51 años para los nicaragüenses, que es la duración media de la vida de los individuos, de una cohorte hipotética de nacimientos, sometidos en todas las edades a la mortalidad de 4.64 por 1 mil en ese quinquenio; la tasa global de fecundidad es de 2.547, o sea el número promedio de hijos por mujer en edad fértil; la edad media de la fecundidad es de 26.55 años; y la edad mediana de la población será 23.73 años en 2015, o sea el valor que divide a nuestra población prevista de 6 millones 180 mil habitantes en dos grupos de igual número de personas.

Y no olvidemos que, de acuerdo con el INSS, en 2011 se registraron un promedio de 578 mil 340 asegurados activos, 102 mil 599 pensiones ordinarias con un monto anual de 4 mil 474 millones de córdobas, 28 mil 695 pensiones para víctimas de guerra con un monto anual de 603 millones de córdobas, y 3 mil 2 pensiones especiales con 36 millones de córdobas.





Siete veces nein

3 06 2012

 

Los siete noes de Berlín se han vuelto famosos, yo diría los siete noes de la Sra. Angela Merkel, canciller de Alemania, en su afán de reducir los déficit fiscales y la deuda pública de los países de la eurozona, mejor dicho para que cada país de la Unión Europea alcance y mantenga un presupuesto público equilibrado, con el objetivo que sobreviva el euro.

La tenacidad de la Sra. Merkel es asombrosa porque, aparentemente, no visualiza que Europa está colapsando violentamente, acorralada por el creciente desempleo que en abril afectó a 17.4 millones de personas en la eurozona –con una tasa de desempleo de 11%- y 24.7 millones de personas en la Unión Europea –con una tasa de desempleo de 10.3%-, víctimas de los ajustes laborales de las administraciones públicas y de las empresas, y por la recesión económica que indudablemente ocurrirá en el segundo semestre de este año. ¿Cuáles son los siete nein y por qué se dijeron?

  1. No a los eurobonos, pues aliviarían la presión y llevarían a la relajación de las reformas.
  2. No a aumentar la dotación del mecanismo europeo de estabilidad (MEDE) o, popularmente, “fondo de rescate”, pues los contribuyentes alemanes ya han ido bastante más lejos.
  3. No a un mecanismo de resolución de crisis bancarias de ámbito europeo, pues de nuevo sería europeizar la irresponsabilidad de unos pocos.
  4. No a relajar las medidas de austeridad, pues son el único camino.
  5. No a facilitar liquidez a los gobiernos para enfrentar sus reformas, pues la prima de riesgo es la señal que necesitan para entender la gravedad de su situación.
  6. No a relajar los tipos de interés, pues eso elevaría la inflación, lo que se comería los ahorros de los alemanes.
  7. Y no a estimular el consumo, lo que exigiría elevar los salarios, pues Alemania quiere seguir siendo competitiva.

Los eurobonos serían una palanca para mover el crecimiento económico y el empleo, tal como lo reclama el presidente de Francia, François Hollande, pero Alemania ve con malos ojos la posibilidad de emitir deuda europea en nombre de los 17 países del euro debido a la precaria situación financiera de los demás socios, lo cual forzaría a Berlín a garantizar en última instancia esas obligaciones. “Los eurobonos no son la solución a la actual crisis … Sería justamente el camino equivocado, es la peor opción” afirmó la Sra. Merkel y, además, sostuvo que lo prioritario es “estabilizar la situación” de los países más cuestionados por los mercados, lo cual podría entenderse como reducir a toda costa el déficit público.

El gobierno de Berlín considera que ya hay suficiente dinero en el fondo de rescate de la eurozona, conocido como Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE) -440 mil millones de euros aportados por los países de la eurozona, 250 mil millones de euros del FMI y 60 mil millones de euros del presupuesto de la Unión Europea-  y se pronunció en contra de combinar éste con el otro fondo temporal, el Fondo Europeo  Estabilidad Financiera, y en contra de engordar al MEDE porque los países deben ser rigurosos en sus finanzas públicas. Además, Alemania considera que es necesario un marco para que los bancos puedan quebrar sin que ello arrastre al resto de la economía y, para ello, los reguladores en Basilea y Bruselas llevan meses trabajando.

En abril de este año, Martin Kotthaus, portavoz de Hacienda alemán, respondió con un rotundo “no” a la pregunta de si el Gobierno alemán se plantea cambios en el dictado de austeridad donde se enroca desde hace años. A la segunda, Kotthaus sostuvo asombrosamente que “las encuestas demuestran que la población de los países más afectados, como España e Italia apoyan la vía” de los recortes, pareciendo ignorar la victoria de la izquierda en Francia. Aunque la canciller Angela Merkel se está quedando sola con sus recetas de austeridad y recortes ante la crisis europea, , impregnadas de una inflexible ortodoxia, insiste en que se mantengan a pesar que la zona del euro se está resquebrajando debido a que en los países en severa crisis, como Grecia, Italia y España, que se asoman al abismo, se acelera la salida de capitales del euro, los ahorradores retiran depósitos y el crédito se nacionaliza, lo cual podrá replantear la posibilidad de que se reinstauren los controles de capitales en la eurozona.

La huida de los inversionistas financieros hacia activos que consideran seguros, como la deuda alemana y la estadounidense, está hundiendo las rentabilidades exigidas hasta mínimos históricos. A inicios de junio, la tasa de rentabilidad de los títulos alemanes a dos años plazo cotizó a -0,002%, por primera vez en negativo, lo que implica que los compradores están dispuestos a pagar, no a cobrar un rédito, por sus inversiones. El bono alemán a 10 años ha llegado a tener una rentabilidad de 1,148%, el menor nivel registrado por Bloomberg desde 1989, y el bono estadounidense ha marcado también un mínimo histórico en 1,522%. Los títulos austriacos, holandeses, finlandeses y franceses a ese plazo también han caído a mínimos, al percibirse como un refugio por los inversionistas.

Las razones de los alemanes son poderosas: pertenecen al ámbito de la historia económica, pero también al de la sociología económica. Alemania tiene un miedo atroz a las subidas de precios, pero no solo por las archicitadas razones históricas, la famosa hiperinflación de Weimar. Los alemanes son grandes ahorradores, y la inflación funciona como un impuesto que se come los ahorros.

Sin embargo, imponer más austeridad a quienes ya no pueden vivir con lo poco que tienen no es una opción válida. La crisis europea, además de económica, también es política, porque Alemania tiene un enorme poder de veto y los inversionistas financieros también tienen el poder de mover grandes capitales de un país a otro y, sin ser políticos, pueden vetar decisiones gubernamentales. Paradójicamente el poder está muy fragmentado, porque los políticos tienen inmensas limitaciones para ejercer el poder y cumplir sus promesas a sus seguidores, tal como está ocurriendo al presidente de Francia François Holland.

Recientemente, el profesor Paul Krugman explicó la “deflación de la deuda” expuesta en 1933 por el gran economista estadounidense Irving Fisher: “Una economía no es como una familia endeudada. Nuestra deuda es en su mayoría dinero que nos debemos unos a otros; y lo que es aún más importante, nuestros ingresos provienen principalmente de lo que nos vendemos unos a otros. Sus gastos son mis ingresos y mis gastos son sus ingresos. ¿Y qué pasa si todo el mundo simultáneamente reduce drásticamente el gasto en un intento de pagar lo que debe? La respuesta es que los ingresos de todo el mundo se reducen; mis ingresos disminuyen porque ustedes están gastando menos, y sus ingresos disminuyen porque yo estoy gastando menos. Y, a medida que nuestros ingresos se hunden, nuestro problema de deuda se agrava, no mejora”.

Pero en Europa no se ven cambios en la estrategia económica de mantener la austeridad en los presupuestos públicos, independientemente de lo que dice la teoría económica y nos enseña la historia económica.