Nicaragua seguirá de la mano con el FMI

31 08 2011

La formulación y suscripción del quinto programa económico trienal con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que sería el segundo Programa “Servicio de Crédito Ampliado 2012-2015” (SCA2), es inevitable por varias razones, entre las cuales se distinguen las siguientes:

  • Después de una condonación de 14 mil 312 millones de dólares del saldo de la deuda pública externa de Nicaragua en el período 1990-2010, nuestro país continúa siendo pobre y aún muy endeudado en términos de producción, porque en 2010 el saldo de la deuda pública externa representó el 59% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el saldo de la deuda pública interna era equivalente a 19% del PIB. El PIB de Nicaragua en 2010 fue apenas de 6 mil 551 millones de dólares y participó con el 4.5% en la formación del PIB del istmo centroamericano, incluyendo a Panamá.
  • De cada 100 dólares producidos por nosotros los nicaragüenses, debemos 78 dólares a nuestros acreedores radicados dentro y fuera del país. En ese estadio de producción y endeudamiento público y aún con una carga tributaria que se aproximará a 20% del PIB en 2012, Nicaragua puede financiar sus reformas estructurales con los préstamos muy concesionales de las instituciones financieras multilaterales.
  • En 2010, Nicaragua exportó (bienes domésticos FOB y valor neto de la maquila) 2 mil 208 millones de dólares, pero importó bienes CIF por un monto de 4 mil 173 millones de dólares. Por consiguiente, el déficit comercial externo fue del orden de 1 mil 965 millones de dólares e igual a 30% del PIB, un grave desequilibrio que no ha sido posible disminuir desde el año de 1999 y que ha sido de poco interés para el FMI.
  • Por esas razones, Nicaragua no es sujeta de crédito en el mercado financiero internacional. Ningún inversionista financiero se atrevería a comprar un bono soberano de Nicaragua, o sea un bono emitido por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP).
  • También por esas razones, Nicaragua sólo tiene acceso a préstamos muy concesionales facilitados principalmente por las instituciones financieras internacionales, entre las cuales se destacan el FMI, el Banco Mundial (BM/IDA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
  • Los términos financieros de las contrataciones de la deuda pública externa de Nicaragua son 31 años de plazo, 12 años de gracia y 1.9% de interés, los cuales no serían posibles de encontrar en la banca internacional.
  • Sin incluir la importante deuda privada externa que ALBANISA ha contratado con Venezuela, cuyo saldo de 1 mil 599 millones contratados entre 2007 y 2010 representó el 41% del saldo de la deuda externa pública de Nicaragua de 2010, las principales fuentes actuales y que estarán vigentes en el mediano plazo que financian la brecha comercial son, en orden de importancia, las remesas familiares, la inversión extranjera directa y la cooperación internacional. Estas tres fuentes proporcionaron 1 mil 774 millones a Nicaragua en 2010.
  • Aunque los riesgos económicos y financieros se han minimizado en la actualidad por la excelente calificación que el FMI le ha otorgado a Nicaragua en el cumplimiento de las metas macroeconómicas, aunque bastante discusión se ha observado en el cumplimiento de las reformas estructurales, el riesgo político de nuestro país continúa siendo alto.
  • COPADES, empresa consultora que desde hace varios años estima el índice de riesgo-país de Nicaragua, evaluó en junio pasado que dicho índice registró 443 puntos y lo calificó como moderado, pero muy cercano a un nivel alto. Se requiere, pues, del concurso de los políticos para reducir este índice, pero desafortunadamente los partidos que integran la oposición política no se entienden entre ellos mismos.
  • Sin un programa suscrito del FMI, los inversionistas extranjeros directos no tendrían confianza en las reglas del juego económico y sería imposible alcanzar tasas de crecimiento al menos iguales al doble de la tasa anémica de 3.8% de aumento del PIB registrado en el período 1994-2010.

En conclusión, cuando tengamos capacidad de vuelo autónomo o podamos usar el piloto automático podremos prescindir de las ventanillas de préstamos multilaterales muy concesionales. ¿Cuándo podríamos hacerlo? Creo que al menos debemos, primero,  contar con políticos que piensen en el país y no en una persona y, luego, al menos, duplicar el PIB Real del país y reducir el grave desequilibrio comercial con el resto del mundo.





El estudiante con aprietos estructurales

30 08 2011

No creo que sea muy difícil convencer a los jóvenes técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) que en este año la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Real de nuestro país oscilará entre 4.0% y 4.5%, por el hecho que nuestro país es eminentemente agropecuario y no industrial.

El ciclo agrícola 2010/2011, que concluyó en mayo recientemente pasado, y la siembra de primera del ciclo 2011/2012, que se cosecha en agosto y septiembre de este año, ya determinaron gran parte del crecimiento económico de 2011. Así, el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, no debería externar alguna preocupación técnica al respecto.

Como escribí hace dos meses, Nicaragua aprobará con creces el examen de las metas macroeconómicas, pero enfrentará serias discusiones relacionadas con las reformas estructurales pendientes, no obstante reconozco que gran parte de esas reformas fueron heredadas por el gobierno actual de la administración de Enrique Bolaños, la cual tuvo graves confrontaciones con la Asamblea Nacional que aprueba las leyes que validan susodichas reformas.

¿Por qué el gobierno ya aprobó la séptima revisión fondomonetarista del Programa “Servicio de Crédito Ampliado” (SCA) correspondiente a junio de este año?

Sin pretender detalles, puede observarse, con base en datos oficiales a junio de 2011, que el saldo de reservas internacionales brutas de 1 mil 786 millones de dólares iguala 2.95 veces el saldo de la base monetaria, número que es 75 centésimas mayor que la condicionalidad de 2.2 veces que garantiza la estabilización macroeconómica en un país pobre y aún muy endeudado en términos de producción, pero esto es posible por la hiper liquidez que inunda al sistema financiero nacional que no cuenta con una estrategia crediticia de apoyo al crecimiento económico y por lo cual mantenía a esa fecha un exceso de encaje requerido de 85 millones de dólares en el BCN.

El saneamiento de las finanzas públicas es estupendo, gracias a la asistencia financiera muy concesional de Venezuela, tan concesional como los préstamos del FMI y del Banco Mundial (BM/IDA). Después del registro de las donaciones externas que recibe el Presupuesto General de la República, y teniendo en cuenta el aumento interanual de 21% de la recaudación de impuestos –resultante de la reforma del pago del impuesto sobre la renta, que incluye a las rentas de capital, vigente desde el 1 de enero de 2010-, se registró un superávit fiscal de 1 mil 124 millones de córdobas al 30 de junio de este año. No dudo que la sanidad fiscal se mantendrá en 2012, porque la tónica de la política fiscal es mantener congelado el gasto corriente desde los inicios de la actual administración pública.

Excluyendo los precios al consumidor de combustibles y alimentos, que han estado sujetos a choques externos, la tasa de inflación subyacente acumulada en el primer semestre de 2011 es 4.96%, el doble de la tasa de inflación piso de 2.5% que corresponde a la tasa de devaluación del tipo de cambio oficial, dada la proliferación de mecanismos de formación de precios en córdobas con respecto al tipo de cambio,entre los que se distingue la cláusula de mantenimiento de valor mantenida desde 1991. Además, el préstamo sui generis de ALBANISA con un plazo indeterminado y una tasa de interés de cero por ciento para financiar el ajuste de 41.8% de las tarifas de energía eléctrica evitó la aceleración de los precios al consumidor. En síntesis, la política monetaria ha sido coherente con la estabilidad del córdoba.

Mi pronóstico del crecimiento económico de este año es de 4.4%, el cual está acompañado de una caída de 1.1% en el volumen de las exportaciones de bienes domésticos FOB; por consiguiente, el desempeño económico de este año se basa en la demanda interna (consumo e inversión), lo cual seguramente será aplaudido por los miembros de la misión técnica del FMI debido a la baja presión inflacionaria inflación.

Aunque el gobierno cumplió con el monitoreo y registro de la deuda privada externa, en la cual aparece el préstamo asociado con el suministro petrolero venezolano, donde veo los problemas en la discusión con el FMI es en el ámbito de las reformas estructurales pendientes. Este es el talón de Aquiles del examen gubernamental. Veamos el porqué.

Se aprobó una ley de microfinancieras que no incluyó en la supervisión a la caja rural ALBACARUNA y se espera, aunque no es seguro, que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) entregue al FMI la evaluación de las contrataciones temporales y permanentes de empleo del Gobierno Central, con el fin de incrementar la productividad laboral (entiéndase, en el lenguaje fondomonetarista, eliminar el supernumerario).

El FMI tratará de asegurar que el BCN le entregue en octubre próximo los datos mensuales de los depósitos bancarios vinculados con los fondos de la asistencia financiera venezolana, que se concentran en el BANPRO y LAFISE-BANCENTRO, para monitorear los riesgos derivados de esa concentración, pero no sabemos si el BCN realizó las pruebas de estrés financiero a las entidades bancarias, tal como lo solicitara el FMI, ahora con más razón necesarias para fortalecer a la banca privada ante una muy probable recesión económica en Estados Unidos antes de que finalice este año.

Saltará al tapete de la discusión la auditoría de las instituciones públicas que reciben transferencias del Gobierno Central para garantizar la transparencia en el uso de los recuroso públicos, así como las acciones que implementó el gobierno para reducir las pérdidas de  agua potable y mejorar el estado de resultados de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (ENACAL).

Finalmente, la misión técnica del FMI indagará sobre los avances en la búsqueda de una opción de reforma del fondo de pensiones de seguridad social que será aprobada en 2012, y sobre los planteamientos estatales de la reforma tributaria pendiente, que reducirá las exoneraciones y exenciones en el pago del impuesto sobre la renta (IR) de las empresas y en el pago del impuesto al valor agregado (IVA), así como la supervisión de los precios de transferencia con base en los precios de las materias primas del mercado libre internacional, que también serán aprobadas en 2012.

Le deseo éxitos al presidente del BCN para aprobar el examen de reformas estructurales, no con el ánimo de que el FMI nos entregue el último tramo de su préstamo de 9 millones de dólares asignados exclusivamente a las bóvedas de la autoridad monetaria para aumentar las reservas internacionales brutas, sino para mantener la confianza entre los inversiones extranjeros directos y acelerar la tasa de crecimiento económico del país.

Una última observación al rector de la política monetaria: no estamos preparados para enfrentar una recesión económica estadounidense o una recaída de la economía mundial. El hecho que sólo hemos diversificado un mercado de exportación, el de Venezuela, con la reducción de nuestras exportaciones a Centroamérica y Estados Unidos en los últimos cuatro años y 6 meses, aunado al hecho de la excesiva liquidez del mercado financiero local, no podríamos evitar en 2012 la desaceleración del crecimiento o la caída del volumen y del valor  las exportaciones de las empresas de zona franca y de otros bienes domésticos, un mayor desempleo, un menor crecimiento económico y la reducción del flujo de capitales privados del exterior.

No olvidemos que las dos cosas benignas que nos deja una crisis económica internacional es una baja tasa de inflación, por la caída de los precios del petróleo y de otras materias primas, y una reducción del déficit comercial, porque la caída de los precios de nuestras exportaciones siempre será menor que la caída de precios de nuestras importaciones. En tiempos de crisis o de bonanza económica, hay dos actividades rentables: producir alimentos y medicamentos, y Nicaragua se caracteriza en exportar materias primas y alimentos.





Nicaragua está expuesta a los riesgos de una recesión económica mundial

27 08 2011

Nicaragua transitará en un entorno menos favorable al crecimiento y con elevados, aunque desacelerados, precios de materias primas en los próximos años. Nicaragua no está preparada para eludir el impacto de una nueva recesión en la economía de Estados Unidos, porque la diversificación de nuestra economía y de nuestros mercados externos no es una tarea de corto plazo.

El problema económico estadounidense no es coyuntural, por su actual anémico crecimiento cercano a 2% anual y por su elevada tasa de desempleo de 9.2%. Además, el Congreso estadounidense recientemente limitó el espacio fiscal para nuevas inversiones públicas en infraestructura económica y la Fed, el banco central estadounidense, sólo tiene a mano el instrumento de “relajamiento cuantitativo” o la emisión de dinero para comprar bonos del Tesoro, ya que sus tasas de interés están muy cercanas a cero por ciento.

Las contradicciones políticas y la teoría económica no han facilitado ideas para sacar de la crisis a la primera economía del mundo. Por otro lado, el problema de la deuda pública y la política fiscal anti deficitaria de la Eurozona ha estancado a sus economías más fuertes, como son las de Alemania y Francia. La economía de China se desacelera por la menor demanda externa de las economías avanzadas y por la aceleración de su tasa de inflación, por lo cual se ha visto obligada a elevar la tasa de interés y esto provocará la desaceleración de los precios internacionales de las materias primas.

Como es conocido por los estudiantes de primeros años de las facultades de ciencias económicas, desde siempre la economía nicaragüense ha sido muy “dependiente” de las materias primas que exporta, y este hecho nos conduce a recordar que ningún país se ha desarrollado sobre la base de las materias primas; en otras palabras, Nicaragua no se podrá desarrollar sobre la base de productos agropecuarios y para desarrollarse tendrá que levantar una agroindustria competitiva.

En 2010 el valor de las exportaciones de bienes agropecuarios, pesqueros y agroindustriales participó con el 77% en el valor total de las exportaciones domésticas de bienes FOB de Nicaragua, entre los cuales se destacaron, en orden de importancia, el café, la carne de bovino, lácteos, azúcar, productos alimenticios diversos (café y galletería), el maní, el frijol, el camarón (de cultivo y de mar) y la langosta,

En ese mismo año, el 91% del valor de las exportaciones domésticas de bienes FOB se concentró en ocho destinos que son, en orden de importancia, Estados Unidos, Centroamérica, Venezuela, Unión Europea, Canadá, México, Taiwán y Federación Rusa.

¿Cuál ha sido la diversificación del mercado de las exportaciones entre 2006 y 2010? En puntos porcentuales, se observaron aumentos de participación en el valor total de las exportaciones domésticas de bienes FOB de 13.2 en Venezuela, 4.2 en Canadá, 1.1 en Taiwán, y 0.5 en la Federación Rusa; sin embargo, esos aumentos se vieron acompañados de caídas de participación de 11.4 en Centroamérica, 4.6 en la Unión Europea, 2.0 en Estados Unidos y 1.8 en México. Por lo tanto, diversificar mercados para las exportaciones también no es una tarea que ayude a acorazar nuestra economía en el corto plazo, pero es aceptable afirmar que el largo plazo comenzó a ser buscado ayer para protegernos de una crisis económica mundial en el futuro.

Durante la administración del presidente Daniel Ortega es muy probable que el crecimiento económico promedio anual sea de 2.7%, muy bajo debido a la severa recesión económica mundial que afectó a nuestro país en 2009, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) Real cayó 1.5%. La economía no ha crecido bastante y el desempleo global (abierto y equivalente asociado con el subempleo) afecta a casi el 27% de la población económicamente activa.

Excluyendo la inflación de los precios de los combustibles y de los alimentos, cuyos precios provocan choques externos a nuestra economía, la tasa de inflación promedio anual en los cinco años de mandato del presidente Daniel Ortega será aproximadamente igual a 6.7%, la cual es levemente superior a su piso de 5% que corresponde a la tasa de devaluación anual, dada la proliferación de mecanismos de indexación de precios en córdobas con respecto al tipo de cambio; y el saldo de las reservas internacionales brutas tiende a aumentar un millardo de dólares. Todo lo anterior, por supuesto, ha contribuido a mantener la estabilización macroeconómica del país.

Ese escenario macroeconómico, por el cual esta administración pública ya aprobó con excelencia el Programa “Servicio de Crédito Ampliado” (SCA) suscrito con el Fondo Monetario Internacional, no implica que Nicaragua está mejor preparada para resistir otra recesión de la economía estadounidense, tal como lo han afirmado algunos servidores públicos. Es necesario, por supuesto, continuar avanzando en los procesos de largo plazo de diversificación de los productos de exportación y de diversificación de los mercados de exportación, y reitero que esto no se logra de la noche a la mañana.

Y si todavía existe una mano invisible del mercado, es más urgente poner a funcionar la mano visible del Estado para evitar y sancionar el libertinaje del mercado y asegurar el resurgimiento y la libertad del mercado.





De todo, muy poco nuevo y un improbable

24 08 2011

Mucho pensamiento político del más largo plazo con objetivos económicos en los próximos cinco años contiene el programa de la Alianza PLI. Releo el eslogan del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) cuando se afirma que “lo que se está haciendo bien, lo seguiremos haciendo, pero mejor”, tal como lo afirmara el presidente Daniel Ortega el 19 de julio recientemente pasado.

Mejores salarios y menor costo de la vida es muy ilusorio en el corto y mediano plazo, porque elevar la productividad laboral con más educación primaria y técnica, transferir tecnología a la micro y la pequeña empresa, así como mejorar y a ampliar la infraestructura económica del país no es una tarea de cinco años ni de corto plazo, con más razón aún inmersos en una desaceleración económica mundial en el mediano plazo. Sería mucho mejor prometer sentar las bases para ese objetivo y sería más aconsejable la creación de puestos de trabajo con una mayor inversión privada y pública para continuar el largo proceso de reducción de la pobreza.

Sus tres pilares morales, la honestidad administrativa, el respeto absoluto a la ley, y el tratamiento por igual a todas y todos los nicaragüenses, también se contradicen al encontrarse en las filas de esa alianza el aspirante a primer diputado nacional, Eduardo Montealegre, quien con su soberbia, prepotencia, escudado en su inmunidad y protegido por sus aliados políticos en la Asamblea Nacional, se burla del imperio de la ley y se pone al margen de la misma cuando este servidor lo acusó el 27 de agosto de 2008 por ser un violador de los derechos humanos al calumniarme como un defraudador del Estado de Nicaragua, después que ya había sido acusado por la Fiscalía General de la República el 7 de julio de 2008 por sus presuntos actos de corrupción en la reestructuración de la deuda por las liquidaciones bancarias de 2000 y 2001 y en las subastas de activos de los bancos liquidados.

Los cinco ejes del GOBIERNO PARA TODOS son los tradicionalmente conocidos en las campañas presidenciales del país, pero con ciertos sesgos compartidos y con otros controversiales, ya que (i) “crecer más y mejor, y así generar más y mejores empleos”, ya  señalado con el objetivo de 1 millón de empleos del programa del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), se hace acompañar con (ii) el “cumplimiento de los Objetivos de  la Cumbre del Milenio de la Naciones Unidas”, lo cual es común a todos los países del mundo y, por supuesto, se observan avances en nuestro país; (iii) “la restitución y la consolidación de la institucionalidad democrática del país”, una tarea pendiente de todos los políticos mas no de un partido político en particular con el propósito de disminuir el riesgo político del país; (iv) “incrementar sustancialmente la preparación técnica y profesional de los jóvenes”, para mejorar su productividad y remuneración; y (v) “el desarrollo de inversiones en infraestructura que atiendan las necesidades de consumo y producción de los nicaragüenses”, pero no hay que olvidar a las exportaciones porque el déficit comercial del país se aproxima al 30% del PIB.

Las líneas transversales presentes en esos ejes son (i) la equidad de género en todas las acciones de política gubernamental, tarea que el país viene cumpliendo y mejorando desde inicios de la década de los noventa, y (ii) una Nicaragua Verde, en la perspectiva más amplia del desarrollo sostenible, en la cual se destaca la reforestación y la captura de carbono, dos temas abordados ampliamente con un proyecto de corte nacional que presentó recientemente el PLC. Sin embargo, reconozco también que es muy novedoso el “combate a fondo a la mala disposición de la basura” para proteger el medio ambiente, pero no dice cómo se llevará a cabo ese combate.

Desde hace varios años en nuestro país existen políticas públicas que son presentadas como nuevas por el programa de la Alianza PLI, por lo cual no serían muy atractivas la atención a las MIPYMES para satisfacer sus necesidades de capacitación, tecnología y crédito -con un fondo en el Banco Produzcamos-; el aumento y la diversificación de la producción exportable, teniendo en cuenta los tratados de libre comercio; la reducción de la tasa de 15% del IVA al reducirse las exenciones y exoneraciones del pago del IVA; el fomento de la asociación de los productores –ya está contemplado en la Ley de Equidad Fiscal-; el incremento de los rendimientos agropecuarios, el desarrollo del turismo, el cambio de la matriz de generación de electricidad, el destino de al menos el 7% del PIB a la educación primaria y secundaria, el aumento de los salarios de los maestros de educación pública y el mantenimiento del 6% del presupuesto nacional para las universidades.

Son bastante discutibles las intenciones de la Alianza PLI de reducir las cargas impositivas –cuando simultáneamente propone elevar el gasto público de consumo e inversión-; establecer un Sistema Nacional de Investigación y Asistencia Técnica –sin el concurso de institutos politécnicos-; revisar el salario mínimo basado en el aumento de la productividad –la ley reconoce los aumentos de la producción y de los precios al consumidor-; incrementar la cooperación externa –dudoso por los problemas presupuestarios de las economías avanzadas-; establecer una Canasta Básica de Bienestar, -la canasta de 53 productos de consumo básico contiene 23 alimentos para garantizar la ingesta de 2 mil 455 kilocalorías diarias per cápita-; reducir drásticamente las tasas de mortalidad materna (67 por 100 mil nacidos vivos registrados en 2008) e infantil (29 por 1 mil nacidos vivos en 2006) –ya se han reducido drásticamente desde la década pasada-; implementar una campaña masiva de educación de la sexualidad para adolescentes y jóvenes –ya se emprendió con la cooperación internacional desde la década de los noventa, de tal forma que la tasa de crecimiento de la población se ha reducido hasta 1.2% promedio anual en este quinquenio-; y toda persona mayor de 70 años que no cuenta con cobertura de la seguridad social y no tenga otra fuente de ingresos, reciba una transferencia mensual del Gobierno Central equivalente a C$500 –en la actualidad se le entrega un monto equivalente a 1 mil córdobas-.

Lo que observo bastante improbable excepto que la Alianza PLI llegara a obtener una mayoría calificada en la Asamblea Nacional, porque es una tarea para todos los políticos del país y no para los que integran un partido o una alianza aunque la propongan, es reducir a 62 el número de diputados, reducir a 7 el número de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, sustituir el Consejo Supremo Electoral por un Tribunal Electoral apartidista compuesto por 5 miembros, y la mayoría necesaria para ser electo presidente de la República será la mitad de los votos más uno.

Aconsejo a los formuladores del plan de gobierno del candidato a presidente de Nicaragua por la Alianza PLI que basen sus promesas sobre evaluaciones más recientes de las condiciones socioeconómicas de los nicaragüenses y la situación del entorno económico internacional, demuestren cómo serán posibles porque observo que hay varias muy controversiales y discutibles, y no enfatizar aquéllas que ya se han implementado en buena forma desde hace más de una década en el país. Además, es necesario observar cierta originalidad en el programa.





La economía de Centroamérica en 2012

17 08 2011

La economía centroamericana se relaciona con la economía mundial a través de dos canales, el real y el financiero.

Por el canal real transita el comercio de bienes y servicios, por lo cual las exportaciones, que los economistas llamamos demanda externa, incide en la producción (más exportaciones, más crecimiento del Producto Interno Bruto), el empleo (más exportaciones, menos desempleo) y la balanza de pagos (más exportaciones, menor déficit comercial). El comportamiento de los precios de los bienes exportados y de los bienes importados afecta la balanza de pagos, la inflación y la capacidad de compra de la demanda interna (o sea el consumo y la inversión). Por supuesto que el flujo de remesas familiares (destinado casi todo al consumo de las familias) y de los pagos a los factores de producción (principalmente el pago de intereses de la deuda externa) también inciden en la demanda interna y la balanza de pagos.

A través del canal financiero, los países del istmo financian la inversión y el déficit. La inversión extranjera directa aumenta la demanda interna, la infraestructura productiva y el empleo; por consiguiente, tanto el financiamiento externo al sector público como al sector privado modifican la capacidad de compra. Por otro lado, los movimientos de capitales de corto plazo alteran, a favor y en contra, el mercado de divisas. En el caso particular de Nicaragua, que aún no tiene capacidad de endeudarse en términos no concesionales, depende de la cooperación internacional (donaciones y préstamos) tanto bilateral como multilateral.

Con la vista puesta sobre el posible escenario en 2012, en la actualidad se observa una lenta recuperación de los países de economía avanzadas, afectadas por la pérdida de riqueza y los niveles de desempleo, que continúa desacelerándose por la forma en que los países europeos y Estados Unidos abordan el problema de la deuda pública que conduce a reducir el gasto público y, por ende, la demanda agregada, exponiéndose a una recaída económica que podría arrastrar al resto de países. Ante este panorama, en los países de economía avanzada, los espacios fiscales se han reducido para actuar con una política “anti-cíclica” (por ejemplo, el aumento de la inversión pública en infraestructura económica) y los bancos centrales se limitan a comprar deuda pública y garantizar la liquidez de los mercados con el fin de evitar alzas de las tasas de interés.

El volumen del comercio mundial, aunque dinámico, disminuye su tasa de crecimiento. Los precios de las materias primas se mantienen elevados, pero crecen con un menor ritmo. La liquidez internacional se mantiene alta y las tasas de interés permanecen bajas. Sin embargo, los mercados financieros (las bolsas de valores) se encuentran en un ambiente muy volátil.

Como se oye decir desde hace más de un año, el mundo crece económicamente a dos velocidades. La “nueva normalidad” es bajo crecimiento y alto desempleo en las economías avanzadas, pero en las economías emergentes existe un mayor dinamismo. Los países afectados por los mayores precios de los commodities o materias primas, entre ellos los países centroamericanos, se ven impactados en la tasa de inflación y en la capacidad de gasto.

En resumen, los principales factores negativos en la economía internacional para 2012 son los efectos de contagio por la desconfianza de los mercados periféricos en la eurozona, el enlentecimiento de la economía estadounidense, la prolongación de la recesión en la economía japonesa, el obstáculo de la afluencia de capitales hacia las economías emergentes, el trastorno de las condiciones de financiamiento para los bancos y las empresas,  la reversión de la reciente normalización de las normas crediticias, la decisión de los políticos en las economías avanzadas de no aumentar la inversión pública en infraestructura económica y, por lo tanto, la falta de planes de reforma creíbles para impulsar el crecimiento económico mundial.

La economía del istmo centroamericano transitará en los próximos años en un entorno menos favorable al crecimiento y con precios elevados en materias primas, pero el riesgo de una crisis económica mundial más severa limitaría el acceso a la liquidez internacional y provocaría desequilibrios financieros internos.

El pronóstico económico normal y estable, pero expuesto a severos choques externos, de la región centroamericana incluyendo a Panamá para 2012 es el crecimiento del PIB Real de 3.7% con un PIB Nominal Per Cápita promedio anual de US$4,000,  una tasa de desempleo abierto de 6.3% de la población económicamente activa, un flujo de remesas familiares de US$12,763 millones que igualan el 33% del PIB, exportaciones FOB de US$54,168 millones y de importaciones CIF de US$81,615 millones, un déficit de la balanza comercial de la balanza de pagos equivalente a 16% del PIB, una presión tributaria de 13% del PIB, un déficit fiscal de 4% del PIB, un saldo de la deuda pública externa igual a 21% del PIB, un saldo de crédito bancario inferior al 40% del PIB, y una tasa de inflación anual de 5.6%.

Con una población total de 44.2 millones de habitantes, la región centroamericana continuará recuperándose con altibajos, la inflación se contiene después del choque externo, y el  desequilibrio fiscal se mantiene alto y el desequilibrio externo aumenta pero ambos se financian. Sin embargo, la situación plantea mayores grados de vulnerabilidad a choques externos y la región centroamericana muestra  una menor capacidad de enfrentar una nueva crisis.





Invitación al Seminario “El Ranking de la Banca Comercial de Nicaragua a Junio de 2011 y Perspectivas Bancarias del Segundo Semestre de 2011″

16 08 2011





No estamos preparados frente a una recaída de la economía mundial

15 08 2011

La alta probabilidad de que la economía mundial recaiga antes de fin de año afectará de nuevo a nuestra economía, porque Nicaragua aún no es sujeto de crédito en el mercado financiero internacional y no podría tener acceso directo a préstamos no concesionales por las condicionalidades establecidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde la década de los noventa, para poder aplicar políticas anti cíclicas por la vía fiscal –por ejemplo, un mayor gasto de inversión pública en infraestructura económica y social- o por la vía monetaria y financiera –un mayor flujo crediticio para contrarrestar la caída de la producción con financiamiento a la inversión y al capital de trabajo del sector privado-.

En 2009 Nicaragua resintió los efectos de las caídas de 2.1% del Producto Interno Bruto (PIB) Mundial y de 2.6% del PIB de Estados Unidos, que es el principal socio comercial de nuestro país. Entre los efectos sobre nuestra economía sobresalieron la caída de 1.5% del PIB, el aumento de 64 mil personas desempleadas asociado con una tasa de desempleo global de 27% de la población económicamente activa, la reducción de 6% hasta US$768 millones del flujo anual de las remesas, la disminución de 10% hasta US$972 millones del valor bruto exportado por las empresas de zona franca entre 2007 y 2009, la caída de 19% hasta US$508 millones en el flujo de la inversión extranjera directa entre 2007 y 2009, y se estancó la presión tributaria en 17.6% del PIB.

Lo único bueno que nos dejó la recesión económica mundial de 2009 fue una baja tasa de inflación acumulada anual de 0.9% debido a que los precios de las importaciones se desplomaron 7% en ese año, y la contracción del déficit en cuenta corriente hasta 13% del PIB porque los precios de nuestro productos de exportación apenas disminuyeron 1% y porque Nicaragua exporta en gran parte productos agropecuarios y agroindustriales (alimentos) que son demandados aún en tiempos de crisis.

Cabe destacar que con o sin crisis económica mundial, la asistencia financiera venezolana de US$1,599 millones, que ha fluido entre 2007 y 2010, ha contribuido a mitigar los efectos de la crisis entre la población extremadamente pobre y también ha facilitado la contención y reversión del deterioro fiscal, al haberse reducido el déficit del presupuesto nacional, antes del registro de las donaciones externas, de 4.7% del PIB en 2009, el más alto en los cinco años de la actual administración pública, a 3.0% del PIB en 2010 y que estimo en 2.1% del PIB en 2011.

Aunque el volumen y el valor de las exportaciones se elevaron en 2010 y, además, los sectores público y privado han gestionado la diversificación de mercados internacionales, podemos observar que entre 2008 y 2010 la participación de los principales compradores de nuestros productos de exportación en el valor total de lo que exporta el país ha sido la siguiente: Estados Unidos aumentó de 29.67% a 31.59%; Centroamérica disminuyó de 33.59% a 22.64%; Venezuela creció de 2.05% a 13.43%; la Unión Europea redujo de 14.41% a 10.40%; Canadá incrementó de 5.08% a 8.50%; la Federación Rusa pasó de 0.41% a 1.17%; y Taiwán subió de 1.44% a 1.58%.

Además, los 20 principales productos de exportación del país representaron el 83.4% y el 51.2% del valor y del volumen respectivamente del total exportado por Nicaragua en 2010. Todos estos resultados indican que es necesario continuar diversificando mercados y productos de exportación, porque el avance ha sido lento, aunque se destaca la apertura del mercado de China Popular en el mediano plazo.

Los efectos de una muy probable recesión económica mundial nos afectaría en la misma forma que los experimentamos en 2009, con una diferencia como es la posibilidad de que una de las dos casas calificadoras de riesgos, Moody’s o Fitch, degradaran la calificación de la deuda estadounidense en la misma forma que lo hizo Standard & Poor’s, dada una mayor desaceleración del crecimiento económico en la primera economía del mundo resultante de la decisión del Congreso para reducir el gasto público sin aumentar los impuestos, lo cual ampliaría el déficit del presupuesto federal por la caída de los ingresos tributarios. En esa situación, los Estados Unidos abandonarían la liga AAA y pasaría a ser acompañante de países tales como España, Bélgica y Nueva Zelandia.

Por lo tanto, la Fed, ante alguna importante fuga de capitales en el mercado estadounidense, podría tomar la decisión de inyectar más liquidez, o sea un tercer “relajamiento cuantitativo”, con el riesgo de provocar una presión inflacionaria, lo cual elevaría la inflación importada por Nicaragua.

Sin embargo, si la situación empeora por la desconfianza en un dólar deteriorado, la Fed podría adoptar otra variante, como es el aumento de la tasa de interés al reducirse el valor facial de los Bonos del Tesoro lo cual implicaría el alza de las tasas de interés de esos papeles y obligaría a la Fed a elevar su tasa de interés que ha congelado en el rango de 0% a 0.25% hasta mediados de 2013. Esto demuestra que la Fed tiene pocos instrumentos disponibles y menores márgenes de maniobra para enfrentar este problema. La Fed desde finales de 2008 cayó en la trampa de la liquidez.

Este último efecto sería muy nocivo para la economía mundial: en todos los países se incrementaría el costo de la nueva deuda pública, los apalancamientos de las empresas financieras serían más costosos y podrían poner en jaque a los bancos que aún ocultan debilidades, las empresas no financieras tendrían que prescindir menos del crédito para sobrevivir y las familias tendrían pagar más por sus hipotecas y el uso de la tarjeta de crédito para el consumo. Esto sería catastrófico.

Por consiguiente, Nicaragua no podría evitar las consecuencias que ya observamos en 2009, que calificaría como benignas, mucho menos las malignas que surgirían con una mayor desconfianza de los consumidores estadounidenses, ya agravadas con la reducción del gasto público aprobada por el Congreso estadounidense.








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